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Marilina Ross, entre el amor, la vida y la muerte

Martes 1 de marzo de 1988 - El Cronista

Nuevo espectáculo con Ángel Mahler

Marilina Ross, entre el amor, la vida y la muerte



Por: MARCELO FERNÁNDEZ

Más allá del constante desafío que implica toda actuación en vivo, un recital de Marilina Ross en Shams presenta todas las características de un encuentro informal o una virtual reunión de amigos, puesto que se trata de un lugar en extremo familiar para ella y sus fieles seguidores. De tal forma, a lo largo de esta presentación se sucedieron continuas exclamaciones y entusiastas aplausos de un público que aceptó con ganas ver -una vez más- a esta artista singular.

Como es obvio, atrás han quedado las experiencias específicamente actorales, y los tímidos intentos de dedicarse a la música. Hoy por hoy, Marilina Ross es una personal creadora e intérprete, dueña de un estilo sencillo y directo, con letras que por momentos son tan cotidianas como profundas, donde aparece como constante la búsqueda. Además, a lo largo del último año, "María" ha iniciado otra búsqueda, más bien del tipo formal, acerca de la manera de presentarse sobre los escenarios, porque luego de la disolución de La Banda de la Plaza que la acompañó desde la época del exitoso LP "Soles" encaró una variedad de espectáculos, inicialmente, junto al tecladista Emilio Kauderer y una computadora de aplicaciones musicales. Luego, a solas con su guitarra y una "gorra" donde cada noche el público dejaba los pedidos de temas para el show y para presentar su último LP "Mis hijos naturales", una nueva banda de instrumentación rockera.

Ahora, ya por tercera vez en el último mes, Marilina Ross se presentó junto al tecladista y arreglador Ángel Mahler, quien anteriormente trabajara junto a Sandra Mihanovich y también en las comedias musicales de Pepe Cibrián. Su asociación con la autora de temas como "Puerto Pollensa" surge a partir de la grabación de "Mis hijos naturales". Así, ella canta acompañada por su guitarra y rodeada por la parafernalia de los teclados de Mahler.



En esta oportunidad, el repertorio se centró en las composiciones más recientes, además de viejos "hits" y un par de temas instrumentales del reciente trabajo solista de Ángel Mahler. En cuanto a la ilación de las canciones, se distinguieron tres temas dominantes: el amor, la vida y la muerte. Así, el inicio fue con el melancólico "Payaso del amanecer", para luego seguir con "Puente invisible", donde Marilina relató que sirvió como excusa para encontrarse con Ángel quien por entonces hizo los arreglos para que lo grabara Sandra Mihanovich. Y después de "Domingo lluvioso" y el popular "Uno más uno", llegó el primer instrumental de Mahler, que dio pie al tema "Emociones" (de los italianos Battisti y Mogol) y un segmento dedicado a la figura del padre de Marilina: "Como mis padres", "Carta a papá" y "Canción de cuna-cama". El cierre del primer tramo del espectáculo fue con un réquiem de Mahler ("El duelo de mi alma"), "Sólo setenta" y una particular versión de "Se puede", con los instrumentos "invertidos": Mahler en la guitarra y Marilina Ross en el piano.

Tras la obligatoria espera del intervalo, llegó el rock de "Basurero nuclear" (adoptado como "himno" por la gente que se opone a la construcción de repositorio atómico en Gastre). Nuevo tema del tecladista, y un inteligente enganche entre "Y me di cuenta" (que termina preguntando: "¿Qué más puedo pedir?") y "Con el agua en la boca" (que enumera el carácter insaciable del ser humano). Final previsible con "Mis hijos naturales", donde Marilina cantó que "Los hijos que de mi cuerpo faltaron me han ido apareciendo por ahí. Dentro de mí hay canciones por parir que de grandes volarán y vivirán también su propia vida".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross presentará un nuevo espectáculo

Jueves 30 de junio de 1988 - El Cronista Comercial

"Por un nuevo ser"

Marilina Ross presentará un nuevo espectáculo


A partir de mañana, y durante todo el mes de julio, la cantante, compositora, intérprete y actriz Marilina Ross estará en el Cine Teatro Adán (Corrientes 955) para mostrar su nuevo show, titulado "Por un nuevo ser".

Con idea y puesta de la propia Marilina, el espectáculo alternará canciones de su último LP "Mis hijos naturales" con material de sus trabajos discográficos anteriores y temas nuevos, por ejemplo "Palabras", "Basta con eso", "Despertar" y "Ser, estar, hacer". Además, habrá una serie de textos dentro de cada acto, enfatizando conceptos del Manual del Hombre Nuevo que la cantante comenzó a incluir en sus recitales del mes de abril en el Teatro Fénix de Flores, con gran respuesta de sus numerosos seguidores. El encuentro que propone Marilina Ross con este espectáculo culmina, entonces, con la búsqueda del "ser humano nuevo": "Aquel que se da cuenta de que con su propia libertad real y con su propia regeneración recién ha comenzado a regenerarse y liberarse la humanidad entera".

Para complementar la parte musical en la puesta de "Por un nuevo ser", los días viernes, sábados y domingos, estará el tecladista y arreglador Ángel Mahler.

Mensajes

La preocupación de Marilina Ross por los textos (tanto como la música) no es nueva: "En mí no todo está puesto en la garganta", dijo hace poco la intérprete. "También pongo mucho énfasis en lo que digo, en cómo me muevo en el escenario o en los mensajes que puedo enviar, además de las canciones que canto. Por eso yo no soy de armar recitales, sino más bien de hacer espectáculos en los cuales se cuentan muchas más cosas que las canciones en sí mismas". Y Marilina también cuenta con una ventaja adicional: el haber sido actriz. "Por eso me siento cómoda en un escenario; me siento libre y cobijada por la gente que va a verme y escucharme".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Programa de "Por un nuevo ser"

Programa del espectáculo "Por un nuevo ser" realizado en el Teatro Adán de Buenos Aires durante el mes de julio de 1988.



Muchas Gracias Gaby por compartir estas imágenes!!

Videos de Por un nuevo ser

El día 31 de Julio de 1988 un señor entró con una cámara de video a ver el espectáculo “Por un Nuevo ser”. En ningún espectáculo está permitido filmar, pero él lo hizo. Luego me envió una copia que hoy, agosto de 2008, vuelvo a ver. Y descubro que en medio del show me dirijo a él y le deseo que salga bien esa grabación!

Así que si quien grabó ésto lo ve aquí le doy las gracias por no acatar las órdenes del hombre Viejo… y que se haga ver!!

Nada se pierde… menos los nuevos seres!

Y yo quise compartir esto con ustedes… hoy.

Marilina

Introducción


Se puede


Emociones


Quiero ser yo



Cruzando las grandes aguas



Un domingo lluvioso





Muchas Gracias Marilina por compartir y editar estos videos!!

Manual del hombre nuevo

El espectáculo "Por un nuevo ser" fue presentado en julio de 1988 en Buenos Aires y luego en diferentes puntos del interior del país. El hilo conductor del show eran los postulados del "Manual del hombre nuevo", que se entregaba al iniciarse los conciertos. Este texto se narraba entrelazado con algunas de las canciones de los discos de Marilina.


















Muchas Gracias Silvina por estas imágenes!!

El buen gusto de Marilina Ross

Martes 5 de julio de 1988 - Clarín Espectáculos

EN UN NUEVO ESPECTÁCULO

El buen gusto de Marilina Ross

Canciones propias de diversas épocas, enhebradas a través de conceptos extraídos del "Manual del hombre nuevo", integran "Por un nuevo ser", espectáculo que durante julio presenta Marilina Ross en el cine-teatro Adán. Los textos resultan innecesarios -para eso están las canciones-, y subrayan una actitud didactista que quita ritmo al recital.


Marilina y el infaltable buen gusto de todos sus espectáculos, esta vez en "Por un nuevo ser".

Por: SIBILA CAMPS

En todos sus espectáculos, Marilina Ross nunca ha pretendido disfrazar el sustento ético que la moviliza como cantautora. Todo lo contrario: las palabras montadas en la música son nítidamente, en ella, un vehículo para hallar un punto de encuentro que lleve hacia la comprensión, hacia un mundo donde las energías estén puestas únicamente al servicio de lo positivo.

Este es, una vez más, el motor de su último trabajo, Por un nuevo ser, que presenta los viernes, sábados y domingos de julio en el cine-teatro Adán. En él, Marilina ha reorganizado una docena de canciones de sus discos anteriores, entre ellas Así no, Se puede, Emociones, Basurero nuclear, Soles y Cruzando las grandes aguas.

La innovación es el haberlas reagrupado en torno de conceptos extraídos del Manual del hombre nuevo, un texto anónimo publicado por la revista Conocimiento de la nueva era, revista que -según se explica en el cuadernillo entregado junto con el programa de mano-, "no pertenece a ningún credo social, político o religioso en particular", y que fue fundada por Francisco Brualla en 1938.

Quienes habitualmente se sienten identificados con la filosofía de Marilina no han necesitado de otros elementos más que de sus canciones, y de su grata y cuidadosa manera de montarlas sobre el escenario: han sido sus vivencias y su propio tamiz creativo lo que ha brindado carnadura a estos pensamientos y, por lo tanto, también accesibilidad. Frente a esa tarea de años, el sostén elegido en esta oportunidad resulta innecesario y, además de restar dinamismo al espectáculo, deja en evidencia un didactismo reiterativo, que puede ser interpretado como una "bajada de línea".

Adentrarse en consideraciones acerca de las creencias expuestas en el Manual del hombre nuevo implicaría exponer acuerdos y disensos ideológicos, terreno subjetivo que no cabe en esta nota. Pero quizá sí sea válido anotar que la misma Marilina, en sus canciones, supera esos conceptos, en tanto trasciende el individualismo que los nutre al apostar no solo al ser humano, sino también a la humanidad.

Único músico con quien comparte Por un nuevo ser, el tecladista Ángel Mahler, al acompañarla, no arriesga una elección personal de registros ni de fraseo, pero sabe hacerlo con sobriedad. En cambio, en los temas propios adolece de una regularidad previsible y repetitiva, escasa expresividad y abundancia de clisés que, en un tema de factura sinfonista, se convierte en un placebo de las verdaderas obras orquestales.

La puesta en escena y la iluminación concebidas por Marilina Ross continúan su indeclinable trayectoria de buen gusto, y se corresponden con el irreprochable sonido de Robertone.


Una Silvina compartió la nota y la otra Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Marilina, Lerner y otros...

Lunes 25 de julio de 1988 - Clarín

Marilina, Lerner y otros...

Un espectáculo de singulares características se llevará a cabo mañana, en el Estadio Obras. Con el trasfondo de comunidad espiritual que le confieren sus organizadores, y bajo el rótulo de Quién soy yo, desfilarán numerosos actores y también algunos populares cantantes pop, tales como Marilina Ross, Alejandro Lerner, Julia Zenko y otros.

"Nuestro proyecto nació de la necesidad de generar un encuentro entre aquellos que se hallan en diferentes caminos espirituales", expresa Noemí Morelli, una de las actrices intervinientes. Su compañero Héctor Da Rosa agrega: "También, para compartir nuestra experiencia de lo espiritual como algo cotidiano y a lo que todo el mundo tiene acceso."

-¿Quién lo organiza?

-La Fundación Sri Sathya Sai Baba en la Argentina. Los que participamos no somos devotos, sino que coincidimos en la búsqueda de nuestra entidad espiritual y en el servicio.

-En este caso, ¿qué significa "servicio"?

- Dar desinteresadamente. No hay uno que da y otro que recibe, son dos los que dan. Cuando alguien nos habla de servicio lo primero que se asocia es ir a ayudar a un hospital, un asilo, un barrio, sin recibir recompensa por nuestra acción. En el nivel cotidiano pensamos las buenas acciones. Sin embargo -aclara Da Rosa- yo lo concibo como los chinos en su proverbio: "Si te doy pescado vas a comer un día. Si te enseño a pescar vas a comer todos los días". Eso es servicio.

-¿Cómo surgió la idea del espectáculo, Noemí?

-A medida que nos fuimos reuniendo y armonizando comenzó a surgir la historia de este personaje que nace, crece, se aleja de su ser esencial, el alma, y vuelve a encontrarse con ella, que es Dios, que está en cada uno de nosotros por el solo hecho de estar vivos. El argumento compaginado por Manuel Macarini y dirigido por Eduardo Rodríguez Arguibel está contado a través de las canciones interpretadas por Alejandro Lerner, Marilina Ross, Julia Zenko, Vane Mihanovich, Ricky Hambra, Sergio Bulgakov. También mediante la intervención actoral de Ana María Latrónico, Salo Pasik, Paula Canale y nosotros, con escenografía de Juan Carlos Greco. Nadie fue dueño de nada, la obra creció con nosotros. Esta es nuestra manera de acercarnos al público gratuitamente y con una propuesta de compartir un momento de felicidad. Enfatizando Da Rosa dice: "Si no creyera en lo que creo, no podría hacer lo que hago; enseño y hago teatro como un modo de dar y recibir amor. Porque solo hay un lenguaje: el del corazón, y este es el camino hacia Dios".


Danny de Toronto, Canadá compartió esta nota. Muchas Gracias!!

Programa de ¿Quién soy yo?

La Fundación Sri Sathya Sai Baba en la Argentina organizó un espectáculo en el Estadio Obras que se tituló "¿Quién soy yo?". El objetivo del show era acercar al público masivo a la experiencia espiritual como algo cotidiano. Para esto, convocaron a diversos artistas populares, tanto cantantes como actores. Entre ellos cabe mencionar a Salo Pasik, Alejandro Lerner, Marilina Ross y Julia Zenko.








Danny compartió estas imágenes. Muchas Gracias!!

Sufrir es una manera de crecer

06 de marzo de 1988 - Revista Clarín. Edición Nº 15.111

Sufrir es una manera de crecer


Marilina Ross ante la música, el dolor y los miedos

Por: MARÍA ESTHER GILIO

Uno se pregunta si alguna vez la infancia abandonará a Marilina Ross. Si llegará un momento en que la madurez, o más tarde, la vejez, lograrán marcar ese rostro de niña eterna. Todo en ella está igual que hace muchos años, quince, dieciocho tal vez. La piel, el pelo, la manera de moverse y caminar, los gestos. Sin embargo, ella asegura que todo es el afuera, que internamente maduró. Escuchándola hablar y observando la expresión de sus ojos, es imposible no creerle.

-Vos pasaste de la actuación al canto sin que nos diéramos cuenta, como si ambas cosas fueran lo mismo. ¿En qué se parecen ambas cosas?

-Creo que en ambas se busca comunicación, que es lo que siempre me interesó. En lo más personal, podría ser el mostrarme.

-Sería una manifestación de narcisismo.

-Sí, pero hay allí algo muy positivo, ya que en cuanto uno se muestra da el pie para que también se muestren los demás. Y hay otra cosa: yo necesito mucha música.

-¿En el sentido de que te da placer?

-Es eso y más. La música me permite expresarme directamente, sin intermediarios. Lo cual no pasa cuando se actúa, en que uno se expresa siendo otro. Yo sentí en un momento que tenía que llegar a lo más autentico de mí misma. Y para esto tenía que quitarme todos los disfraces, las caretas.

-¿Cuáles serían las caretas?

-Estilos de vida, formas de conducirme impuestas por la educación. Y en ese camino estoy. Un largo camino que exige muchas energías.

-¿Esto tendría que ver con tu abandono del teatro?

-Mucho que ver. Vivir otras vidas, como ocurre en el cine y el teatro, dificulta el camino hacia uno mismo, hacia el centro más esencial de uno mismo. Lo cual significa, en definitiva, facilitar el conocimiento de los demás.

-Conocerte para conocer, quererte para querer, respetarte para respetar.

-Sí, eso es.

-¿Qué cosas de tí se modificaron en los años de exilio en España?

-Todo esto que digo tuvo que ver con el exilio. Yo siento que fueron años de crecimiento.

-¿Eso tiene que ver con el dolor?

-Sí, con el dolor que produce la lejanía, las pérdidas, la importancia de poder estar donde quería. Tuve que aprender.

-En una canción le decís a tu padre: "Tengo miedo de que después te vuelvas a dormir", ¿Cómo vivió el tu exilio?

-Tengo muy clara una carta suya. Tal vez una de las últimas, antes de morir. Me decía: "Te necesito; volvé. No tengo con quién hablar de la muerte".

-Es extraño que te buscara a vos para hablar de la muerte.

-Estábamos muy conectados. El sabía que yo podía entenderlo.

-¿Temía morir?

-Para nada, a pesar de ser ateo.

-Los españoles cuando son ateos lo son apasionadamente. No sé por qué. Tal vez porque la Iglesia fue especialmente autoritaria en España.

-El era socialista y, sí, totalmente incrédulo. Yo, en cambio, creo en Dios.

-¿Y cómo es tu Dios? ¿Vigilante, lejano, de premio y castigo?

-No, no. Creo que a Dios lo llevamos adentro. ¿Ves?, es de estas cosas que yo querría hablar si volviera al teatro o al cine. Pero nadie me propone temas así.

-Es un tema que está en casi todos los grandes clásicos, aunque a veces no de una manera directa, explícita.

-Sí, pero yo quisiera que hoy se hablara de estos temas desde nosotros y desde este tiempo. Pienso en El sacrificio, de Tarkowsky, donde éste es el tema.

-En una de tus canciones decís: "Me asusta la vejez", ¿En qué sentido te asusta la vejez?

-Me asusta el deterioro. En esta sociedad despiadada, uno es en cuanto produce. Y cuando dejás de producir, más vale que te vayas, que desaparezcas. Pensá en el respeto por los ancianos que existía antes, en otras civilizaciones. Eran los más escuchados.

-¿Y vos escuchás a los ancianos?

-Sí, claro que depende de qué ancianos. Muchos están conformados por esa sociedad de la que hablábamos. Otros, en cambio, han defendido y creado sus propios valores y así han alcanzado, en algún sentido, una forma de sabiduría. Un español, padre de un amigo mío, a los setenta años se planteó hacer algo que diera un nuevo sentido a su vida y decidió pintar. Nunca había tomado un pincel.

-Vos seguís teniendo el aspecto de la adolescencia. Me pregunto si es casual o si hay una decisión, consciente o inconsciente, de mantenerte en la adolescencia.

-Yo no hago nada. Es la cáscara que perdura.

-En general la cáscara está muy relacionada con el adentro.

-Hay cosas de la infancia que elijo no perder. En una canción digo: "La niña que fui se alegra de verme llegar".

-¿Cuáles serían esas cosas que querés conservar?

-La capacidad de sorpresa, por ejemplo. La capacidad de cambio. No hay nada de lo que yo pueda decir: esto es así por toda la eternidad. Creo que todo se mueve, cambia, se modifica. Otra cosa que quiero conservar es cierta ingenuidad que sigo teniendo. No toda, una parte, ya que hay también una parte que no me sirve para nada.

-Cuando enfrento a alguien que teme a la vejez, siempre quiero saber cómo la imagina.

-Me imagino viviendo con amigos de mi edad en una casa grande, luminosa. Una especie de comunidad de personas con gustos parecidos, con una parecida filosofía de vida. Te parecerá mentira, pero ya lo estamos planeando.

-Tengo la impresión de que aquel miedo a crecer del que habías hablado en alguna canción pasó.

-Sí, pasó.

-Pero ahora hay otros miedos, todos tenemos miedos. ¿Cuáles son los tuyos?

Marilina se queda largo rato pensativa. Largo, largo rato. Finalmente dice:

-Tal vez mi miedo mayor sea perder mi condición más... divina. Perder mi conexión con el Dios que tengo adentro.

-¿Y porqué pensás que podés perderla?

-Porque constantemente la pierdo, aunque luego la recupere.

-Volviendo al dolor del exilio, que según decís te hizo crecer. ¿Por qué pensás que el dolor hace crecer?

-Sufrir es meterse en el pozo, enfrentar de cerca lo que te está pasando y tratar de entender. Cuando a uno le va bien, no pierde tiempo en examinar ni por qué ni cómo, simplemente goza. No se aprende. Sufrir es una manera de crecer.

-¿Cómo era tu visión al irte del país? No me refiero exclusivamente a lo político, sino a toda tu posición frente al mundo, un mundo que, creo, estabas dispuesta a cambiar.

-Todo para mí pasaba por la política. El que no pensaba políticamente como yo no valía la pena. Yo no perdía con él ni dos minutos.

-En definitiva eras lo que podemos llamar una fanática.

-Me pasaba algo grave, porque en definitiva somos seres humanos y tenemos más puntos de conexión que de esa manera nos perdemos. Hoy siento que me consideraba la dueña de la verdad, el centro del Universo.

-¿Cómo se produjo el cambio?

-Cuando me fui del país, mi cabeza se empezó a abrir. También mi corazón.

-En la canción de que hablábamos, en que confesas: "me asusta la vejez", decís también otra cosa que es hermosa y terrible: "...el gesto de morir que no podré mirar..."

-Esa canción la hicimos juntas con Cristina Banegas. Ese es un gesto que te perdés, mejor dicho, que tu cuerpo se pierde, porque yo no creo que todo se acabe con la muerte, creo que simplemente se termina un ciclo.

-¿Y después?

-Y después... después... Ese es tema de otra canción.

Fotos del Espectáculo "Por un nuevo ser"

En 1988 Marilina presentó en el cine teatro Adán el espectáculo "Por un nuevo ser". Cuando cerraba el show -y justo antes de cantar "Cruzando las grandes aguas"- recitaba el siguiente texto:

"El ser humano nuevo, está solo y lo sabe, solo aún en la multitud, solo en la vida como en la muerte, por eso se da cuenta que con su propia libertad real y que con su propia regeneración, recién ha comenzado a liberarse y a regenerarse la humanidad entera".

Después de invitar al público a remar con ella, decía: "Aquí termina el espectáculo pero el trabajo recién comienza, feliz vida para todos".







La información sobre el recital y las fotografías fueron compartidas por Ariel de Alicante. Muchas Gracias!!