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Marquesinas de los shows de Marilina en el teatro Ópera

Fotos de las marquesinas de algunos shows de Marilina en el teatro Ópera de Buenos Aires


Cruzando las grandes aguas
8, 9 & 10 de noviembre de 1985


Mis hijos naturales
16, 17 & 18 de octubre de 1987


Conectándome...
1, 2, 3, 8 & 9 de diciembre de 1989


Latiendo
12, 13 & 14 de octubre de 1990



Muchas Gracias Patricia "Pina" Franco por aportar estas fotos.

Las dos caras de Marilina

1989 – TV Guía

Las dos caras de Marilina

Una comedia musical dará marco al retorno de la cantante al escenario del Ópera




Los recitales de Marilina Ross siempre se caracterizaron por la increíble participación e integración entre la artista y su público. Por eso, cuando la otrora actriz y ahora enrolada en las huestes de la música contemporánea anuncio el show de presentación de su nueva placa, (Conectándome), se genero una gran expectativa. Especialmente cuando se supo que para los recitales que ofrecerá el próximo fin de semana en el Ópera, Marilina ha montado una comedia musical.

"Durante todos estos años muchos me preguntaron por qué no volvía a trabajar como actriz -comentó Marilina-. Yo siempre respondía que estaba cansada de ficciones, que quería hacer algo que realmente me gratificara. Durante todo este tiempo la música, mis canciones y los recitales, me dieron muchas satisfacciones. Pero ahora llegó el momento de unir esas dos facetas, mostrar esas dos caras, para hacer este espectáculo, que servirá para la presentación de mi nuevo álbum."

-¿Qué es lo que harás, concretamente?

-Preparé especialmente una comedia musical que, tomando como base las canciones de este disco, irá narrando un poco mi propia historia, desde mi infancia hasta mi encuentro con la luz. Hemos montado una hermosa escenografía, con una impecable iluminación y una cuidada coreografía a cargo de Daniel Fernández. Estaré acompañada por una banda muy importante y también habrá un coro compuesto por 50 personas. iAhh!, me olvidaba: este show será el debut teatral de mi perra, Nina.





Los aspectos técnicos de la presentación de Conectándome en Buenos Aires tendrán características inusuales. Habrá, por ejemplo, un sistema de sonido tridimensional, una pantalla gigante en la que se proyectarán secuencias filmadas especialmente para la ocasión y varias sorpresas.

"Lo que me importa es que la gente se divierta y lo pase bien -asegura Marilina-. Me moviliza mucho esa onda que se genera con los chicos, y trato de que ellos también se integren al espectáculo, bailando y coreando las canciones".

-Cambiando de tema ¿tu alejamiento de los set de filmación o de los estudios de TV es definitivo?

-No. Simplemente me siento mucho mejor haciendo mis canciones sobre un escenario, pero eso no quiere decir que no vuelva alguna vez a filmar. Me hicieron ofrecimientos, pero no me llamaron demasiado la atención. Cuando se dé la posibilidad de hacer algo que me gratifique, lo aceptaré encantada.


Muchas Gracias Jorgelina por compartir esta nota.

Videos de Conectándome en el Ópera

Videos de algunas canciones del show "Conectándome" presentado en el teatro Ópera de Buenos Aires los días 1, 2, 3, 8 y 9 de diciembre de 1989. Estas escenas cuentan con la participación especial de Jazmín, en el papel del alma de Marilina, y Nina, su querida perra ovejera.


Veranito de invierno





En este mismo momento






Somos parte de lo mismo




Conectándome






Muchas Gracias Christian por aportar estos videos y María por digitalizarlos y editarlos.

Marilina Ross: alas para un lenguaje de imágenes

Martes 5 de diciembre de 1989 - La Nación

Marilina Ross: alas para un lenguaje de imágenes

Marilina Ross en "Conectándome en cuerpo y alma", acompañada por Ángel Mahler en teclados y dirección musical. Músicos invitados: Alejandro Seoane en guitarra y Enrique Schimpf en saxo, Sexteto de cuerdas (Graña-Prusak-Marcelli-Fiocca-Morelli-Mouroux); Grupo de tango: Héctor Arbelo y Rafael del Pino (guitarras) y Tito Propato (bandoneón), y Coro Fundación Banco Cooperativo de Caseros. Coreografía: Daniel Fernández. Bailarines: Guillermo Gramuglia y Sandy Brandahuer. Luces: Teddy Goldman. Efectos especiales: Trentuno. Puesta en escena y dirección general: Marilina Ross. Teatro Ópera.

Por: RENÉ VARGAS VERA

"La razón y la pasión sólo van unidas en los espíritus verdaderamente sanos". Lo dijo el poeta Luis Franco. Y agregó: "Antes de conocer el amor, es difícil que alguien sepa qué son la verdadera alegría o el verdadero dolor".

Marilina Ross cuenta vivencias, no como la historia de su cronología, sino como momentos. En ellas vive un ser humano sensible que ve en la belleza el mayor imán del amor. Porque la belleza es armonía.

Para ello se vale de un lenguaje escénico de imaginativa plasticidad. La idea es trasladar en imágenes la tesis casi hedonista de Marcel Schwob y su pensamiento en "El libro de Monelle", a partir de una historia que se presume autobiográfica. No es cuestión de percibir el tufillo a dogmatismo de "Ama el momento, todo amor que dura es odio; sé sincero con el momento, toda sinceridad que dura es mentira", sino el sentido final de "Mezcla la muerte con la vida y divídela en momentos".

Marilina Ross da un paso más en su idea de impresionar los sentidos, de deslumbrar y sorprender, sin perder del todo el hilo conductor en la narración de sus momentos.

Luces y sonidos espectrales, desplazamientos escénicos, danzarines que bailan coreografías casi expresionistas, humos blancos y frescos, llamativo despliegue del video, estallido de bombas con papelitos, flores que se abren, grupos musicales de diversos géneros que emergen desde el foso, un hermoso perro extraviado en plena escena y una pequeña co-protagonista que va inventando su papel, pero que simboliza su alma, son los componentes que se fusionan con canciones en las que sobrevuela una humana y sugerente poesía.

Marilina ha concebido un introito introspectivo. Ese momento íntimo -precedido por una atmósfera de aquelarre con ráfagas de luces multicolores, ostinatos rítmicos y acordes impresionantes, que luego se transportan a la música de las estrellas, sugestivamente aproximada a la de la película "Encuentros cercanos del tercer tipo" o del "E.T."- da pie para recorrer desde una canción el camino de la infancia.

Contactos cercanos

Ángel Mahler es otra vez el titiritero que mueve los hilos de la armonía. Y Marilina la expresiva intérprete que ingresa y sale de su personaje para ejercer alternativamente su condición de actriz y cantante. No siempre esas transiciones teatrales logran que el hilo conductor permanezca intacto. A veces se quiebra y los gestos quedan suspendidos o congelados en el aire.

A pesar de los excesos de efectos especiales, la música y la poesía siguen por buen camino. De estos cercanos, permanecen en la memoria variados climas: uno es el canto al amor, de "Veranito de invierno" y el espíritu vivaldiano del sexteto de cuerdas ("Somos felices/porque nos enamoramos/y en pleno invierno brotamos/igual que en la primavera"); otro la conexión total del público de pie mientras Marilina canta "En este mismo momento" ("Un amor se va muriendo/ y otro viene galopando"). Quizá pasará de largo la ampulosa canción rococó sin palabras que Mahler le dedica a su hijo, pero quedará el magnífico cuadro de "Che grandulón" con Marilina vestida de compadrito, su tango bien canyengue y unos bailarines elásticos y comunicativos. Quedará indeleble el canto a capella de "Se puede" que resuena como otro himno a lo largo del teatro; el poema "A veces quisiera" recitado con emoción por Marilina, y, sin duda, los videos de "Adictos" y el canto a la locura creativa de Dalí en "Eungenio Salvador Dalí" ("De dónde acaba el loco/ a dónde empieza el hada") a través de la canción popular, un cello que hace el contracanto, y las fotos de sus obras.

Marilina se pregunta dónde quedó el alma, en qué laberinto de la ciudad sumergida. Quizá está en "la lumbre de los amantes". Ellos nos pueden enseñar que "somos parte de lo mismo", que "todos nos necesitamos".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross: veinte años de vida musical

18 de mayo de 1989 - La Nación

Marilina Ross: veinte años de vida musical

Marilina: festejo (Foto de Gabino Gómez)


El Ciclo de los Grandes, en el teatro Coliseo, acogerá mañana a la poeta y compositora Marilina Ross, para festejar sus veinte años con la música. Será el momento oportuno para recorrer, a través de sus canciones, toda su carrera artística.

Marilina Ross había editado no hace mucho su sexto y penúltimo disco "Mis hijos naturales", nombre alegórico dado a los frutos de su fantasía. Hoy aparece con su séptimo registro grabado, "Conectándome" -un intento más por llegar al ser humano para hacerlo reflexionar sobre su condición- coincidentemente con esta actuación que forma parte del mencionado ciclo de recitales en el Coliseo.

Marilina también tomó contacto con sus seguidores y conquistó nuevos oyentes en julio pasado, con su espectáculo "Por un nuevo ser", basado en propuestas filosóficas apócrifas, pero imbuidas de un espíritu humanista, pacifista y altruista.

- No apoyo nada que sea sectario. Asumo lo que me conmueve, para aprender a ser humana. Cuando llegó a mis manos ese escrito (que congeniaba con mis canciones) no supe de dónde venía, ni quise sacar partido. No acostumbro a levantar banderas. Del texto, me cautivó la idea de unificación. Y eso prendió entre los jóvenes. Estuvimos casi dos meses con Mahler (en el teatro Adán). No pensé que tanta gente iba a concurrir dispuesta para escuchar esto, cuando mi presentación era el anti-show, con velas y sahumerios.

Marilina: testigo de su tiempo

Por pura coquetería Marilina esconde la picardía de su mirada tras sus anteojos oscuros. A cambio, ella nos regala su sonrisa juvenil, la misma que ha cautivado a cinéfilos y espectadores.

De todos modos nos queda la certeza de que, detrás de la belleza de ese rostro, vive una persona inteligente, cálida, dueña de una coherencia poco común en el mundo de la canción popular y un compromiso real con su época.

Marilina no ha dejado de ofrecer recitales "más normales" para dar a conocer sus últimas obras.

- Todavía conservo el recuerdo del recital que ofrecí en abril en Barrancas de Belgrano ante doce mil personas, dice con un guiño perturbador. Es hermoso trabajar en un gran espacio donde se reúnen los más diversos estratos sociales y edades. Todos los artistas populares debieran hacer esto, porque la gente se siente feliz al tomar contacto con la obra de uno. Me acuerdo que hubo un corte de luz por un rato. Nadie se movió. Todos esperaron. Allí se producía una ligazón por puro sentimiento.

No obstante admite que ella prefiere lo teatral. Le gusta armar un espectáculo donde todo, desde las luces hasta las canciones, diga algo.

El nuevo disco de Marilina -cuyos temas cantará en el recital del Coliseo- contiene, por ejemplo, la contrapartida de aquello que sostuvimos con total naturalidad por mucho tiempo, cuando jugábamos al "Antón pirulero".

Me di cuenta de lo pernicioso de ese juego como sinónimo del "sálvese quien pueda" y de la anti solidaridad. Para eso escribí "Un inocente juego". La otra canción nueva se llama "Adictos" y trata de la adicción a la televisión, expresada en la atadura a una pantalla, en el encierro, el sillón, el rol de mero espectador, el vivir vidas ajenas, el tomar modelos for-export, el ver con naturalidad la guerra y los amores novela. También escribí "Che, grandulón", dedicada al ser humano viejo, con ínfulas de triunfador, y "Somos parte de lo mismo", para recordar que los seres humanos nos necesitamos mutuamente.

Los caminos interiores

Marilina confiesa que estas canciones son fruto del acopio de experiencias y que su propósito es transmitírselas al prójimo.

- ¿Hubo un cambio de temática?

- Mi cambio empezó en España los últimos años del 70, con el dolor de no vivir en mi país. Primero emprendí un viaje interior hasta descubrir que "aunque no lo veamos/el sol siempre está". Después recorrí el camino de la duda. Esto me permitió convencerme de que no me importaba la fama ni el dinero, sino solamente volver a mi país. Así regresé en el 80 a morirme de hambre, prohibida, cantando en algún pub y escribiendo nuevas canciones. Quise comunicar lo que me había pasado. Había emprendido un camino contrario al aconsejado: actriz-dinero-fama-poder.

Marilina compone sus baladas para reflejar historias. En este último trabajo el ritmo pop asoma de la mano de Ángel Mahler, junto a Oscar Kreimer en saxos, Alejandro Seoane en guitarra y algunas cuerdas de la Camerata Bariloche. En este caso para intentar un ritmo vivaldiano, que en el disco tiene sonido holofónico (ese invento del argentino Hugo Zucarelli).


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

La cantante y la actriz regresan con los símbolos de Marilina

Noviembre de 1989 - La Nación, Espectáculos


Voces de la música popular

La cantante y la actriz regresan con los símbolos de Marilina

Marilina Ross, por conectarse

Foto: AUGUSTO ARTURI

- Como un inocente juego de una niña que hubo en una esquina de mi infancia es este espectáculo.

Marilina Ross -que está hablando de "Conectándome...", el encuentro que protagonizará el 1 y 2 de diciembre en el Opera- mira con ojos sinceros y cuando sonríe sus rasgos se iluminan como una mañana de sol. Raras veces se le escapa la sonrisa; sólo para rubricar alguna frase. Seguramente sabe que con ella conquistaría fácilmente al más desprevenido. Pero prefiere hablar seriamente, quizá porque otra vez vuelve a asumir casi todos los roles al imaginar y plasmar las imágenes que pondrá en escena el viernes y el sábado.

-Todas son canciones mías, salvo "Eungenio", dedicada a Salvador Dalí. Es un bellísimo homenaje a un genio, dueño de un delirio creador maravilloso. El hilo conductor de "Conectándome..." es esa niña que aparece en escena, que en todo el espectáculo simboliza mi alma. En realidad se trata de una comedia musical. La puesta, la escenografía, el baile en el que yo también participo, son para una historia que se está cantando. Allí están todas las formas de conexión que encontré. Esa niña de diez años me saca de los bajones, me da a leer un libro que me va guiando y ayudando; está siempre presente.

Las canciones y su plástica

No es la primera vez que Marilina Ross busca graficar, describir plásticamente las ideas que encierran sus canciones a través de una puesta donde la escenografía y los elementos teatrales redondean la expresión poética y musical.

- Me gusta armar los espectáculos; no hacer un simple recital de canciones, sino dar algo más a la gente.

Visiones y verdades

A Marilina le sugerimos repasar esos encuentros que forman parte de una trayectoria coherente. Ella recuerda a "Soles" en 1982, que es su propia historia, incluido el exilio y su forzado silencio.

- En aquella época cantaba temas tan peligrosos como "Quereme, tengo frío" y debí irme del país. Después presenté en 1984 "Sobre un mar de miedos", "Cruzando las grandes aguas" en 1985, "Mis hijos naturales" en 1987 y luego "Por un nuevo ser".

- ¿Todavía sientes temores?

- Voy venciendo miedos, pero siempre aparecen otros nuevos.

- La canción y la imagen de su configuración escénica ¿nacen por separado, o en la fantasía aparecen unidas en el momento creador?

- La canción nace primero; después la visualizo para que el pensamiento llegue al otro lo más claro posible, no como ficción sino como verdad. Para esto me sirve la actriz que llevo adentro. Creo que la canción puede ayudar a modificar lo que no nos sirve. Por eso hago hincapié en la verdad. Cuento lo que soy y lo que me pasa, con la secreta ilusión de poder ayudar al ser humano que escucha. En este caso -en "Conectándome..."- está la condición humana en todas sus dimensiones; yo la represento con un dolor que se me hace casi insoportable, porque uno hace la propia desventura ajena.

Marilina cuenta que tendrá un coro de 50 personas, pantalla de video, su perra, sus plantas, un sexteto de cuerdas para una canción vivaldiana, una orquesta típica y un acompañante indispensable en escena: Ángel Mahler y sus teclados.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross se conecta con las cosas de la vida

Viernes 8 de diciembre de 1989 - Diario Clarín

Marilina Ross se conecta con las cosas de la vida

Marilina en su recital del Ópera: discurso lineal y melodías diáfanas


Por: LEONARDO COIRE


La puesta en escena y dirección general (responsabilidad de la protagonista) se yerguen en Conectándome por encima del propio repertorio presentado; un caso curioso donde la forma mejora aún el contenido.

Para el show, hecho en el Teatro Opera, y que se repite este fin de semana, Marilina Ross sacó provecho de su tiempo como actriz, de su paso por los unipersonales y del encuentro con el pop en los ochenta. El espectáculo tiene ajuste, vuelo y complejidad. Sobre la base de los textos, cada pieza contiene en sí misma una correlación escénica propia, desarrollo individual, con elementos diferenciados. Así, una niña de unos diez años obra con la "otra" Marilina, la que fue, recuperando en ella la inocencia que quedó atrás. También se introducen un coro entero (el del Banco de Caseros), una orquesta típica y hasta un sexteto de cuerdas. No faltan una pantalla de video que baja, elementos escenográficos como dos puertas, un televisor, un pequeño jardín con flores que crecen de repente, bailarines, un actor. Abigarrados elementos todos que sostienen el nuevo cancionero de Marilina.

Este aborda las conexiones a las que aspira su autora. Ellas son entre otras "lo nuevo", "lo viejo", "mis plantas", "el cambio", "lo divino". Las intenciones son amplias, los temas variados, aunque las ideas-fuerza de la Ross son las mismas: una postura de vida más o menos mística, revalorización cordial de los pequeños actos humanos. Su discurso es lineal, las melodías diáfanas. Como apuntáramos este mismo año, su voz es un pequeño instrumento monocorde para comunicar sus emociones y su postura misma de intérprete remite a una suerte de amiga lejana que llega con un par de consejos positivos para quien los quiera tomar.

Las obras le permiten recrear al ídolo (Dalí, en la pieza "Eungenio" Salvador Dalí), jugar con el tango (Che grandulón), ser punzantes con el medio que la catapultó a la fama (la tevé, en la canción Adictos: allí ironiza sobre sí misma a través del video que la muestra en aquel éxito de 1975, Piel Naranja, junto a Arnaldo André), ahondar cierta angustia (Este dolor). En el rol de "base doctrinaria o filosofal" de toda su expresión, Marilina lee un trozo de El libro de Monelle, de Marcel Schwob, donde da por sentados conceptos tan endebles y fácilmente rebatibles como "ama el momento", porque "todo amor que dura es odio" o "todo pensamiento que dura es contradicción". Pero eso es otra historia.

Ángel Mahler, solo, allá arriba, se las arregla para llevar adelante el acompañamiento, con alguna colaboración esporádica de Alejandro Seone, en guitarra eléctrica y Enrique Schimpí. Sus arreglos toman para sí la simpleza del universo de Ross.

Además de lo descripto hay espacio para hacer conocer un texto propio, humanista y de neto cuño ("porque soy un chino que lo aplasta un tanque y soy el soldado que en el tanque va"), y para invitar a una psicopedagoga con dos niñas, las cuales explican, gracias a un tema de Marilina, que "pensaron más ese día que en toda su vida". Y para bailar animosamente (Tengo para ofrecerte).

Con inteligencia desplegó en síntesis, como ella explica en el programa, "este delirio", al cual definiríamos mejor como un bueno y centrado espectáculo de "music-hall", en el que se conjugan idealismo, afecto, levedad, ritmo.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Publicidad de Conectándome en el teatro Ópera

El espectáculo "Conectándome" fue presentado en el teatro Ópera de Buenos Aires los días 1, 2 y 3 de diciembre de 1989 con éxito total de público. Por localidades agotadas, debieron agregarse dos funciones los días 8 y 9 de diciembre.



Fuente: Diario Clarín del 8 de diciembre de 1989

Danny de Toronto, Canadá compartió esta imagen. Muchas Gracias!!

Yo no canto. Solo cuento

Miércoles 22 de noviembre de 1989 - Clarín Espectáculos

MARILINA ROSS, SU NUEVO RECITAL Y DESPUÉS

"YO NO CANTO, SOLO CUENTO"


El viernes 1° de diciembre Marilina Ross estrenará en el teatro Ópera su espectáculo "Conectándome", basado en las piezas de su último álbum de igual nombre. Afirma estar en un momento de su carrera como autora donde le interesa hablar de lo que la rodea, porque "de mí ya dije bastante". Explica los pormenores del show y grafica su búsqueda: "Sigo en esto para ser mejor yo y sacar lo mejor del otro".

Por: LEONARDO COIRE

En la pieza Un inocente juego escribió "hubo una vez una niña en la esquina de mi infancia", historia que concluye pidiendo "Basta ya de Antón Pirulero/ quiero atender tu juego y mi juego/ busco un juego común al mundo entero".

El texto le llegó especialmente a una maestra del conurbano, quien, sobre la base de éste hizo escribir un cuento a sus alumnos. Los chicos, libremente, elaboraron ficciones y realidades que la docente le giró después a Marilina, en señal de agradecimiento. El material le llegó a la autora apenas media hora antes de su encuentro con Clarín, en el mismo lugar de siempre, en Palermo Viejo. Emocionada, acaso aturdida y feliz por haber sido capaz de potenciar la imaginación de un niño, nos dijo, señalando una hoja: "Mirá lo que me pone una nena". Y con orgullo nos lee lo escrito: "Hoy pensé más que en el resto de mi vida". Es cuando la cara todavía aniñada de la intérprete bulle de alegría Y explica así, enlazando todo y dando un extraño clima de unidad, ni más ni menos que la razón de las razones de su carrera y su esfuerzo creativo: "Sigo en esto para ser mejor yo y sacar lo mejor del otro. Nos enseñaron que "hay que ser", que "hay que hacer", con moldes rígidos. ¿Para qué canto yo? Para ser buena, más libre." Vuelve enseguida al tema anterior. "Si he sido capaz de mover algo dentro de esa chiquita, toda mi obra de veinticinco años, mala o buena, habrá tenido sentido".

En el disco explica con quiénes quiere conectarse. Con "aquel momento", con "mis plantas", con "lo viejo", con "lo divino", con "lo nuevo" y con "los incomunicados". Explica que hasta ahora había venido hablando demasiado de ella misma y que es hora de enlazarse con los "otros". Para Marilina existe un trayecto, una suerte de destino, temática que la engloba. "La primera etapa es la personal, la que ya pasé. Luego llega lo social, donde estoy ahora. Más tarde, con la madurez absoluta aparece lo que llamo lo planetario". ¿Y después?, preguntamos.

"Viene la luz", responde. "Estoy yendo hacia ella", agrega. ¿Te llegó un tiempo religioso, místico?, inquirimos. "No, espiritual. Muy espiritual". Para graficar esto enfatiza que "estamos en el último tramo de la era de Piscis, y pronto aparecerá la de Acuario, sin armas, sin violencia, sin agresiones a la gran casa, la Tierra".

Las canciones del show -Adictos, Somos parte de lo mismo, Este dolor, Veranito de invierno, el tango Che grandulón, entre otras- serán presentados con una forma "casi de comedia musical", según Ross. Confiesa que escribió un libreto enorme de doce páginas y que en escena aparecerá una niña que representará el "alma" de Marilina. Habrá baile, actores invitados, la banda de Ángel Mahler y poco espacio para oír su repertorio anterior. Acerca del porqué de la recurrencia al tema de la infancia en toda su obra informa que se debe al estado puro del hombre. Después viene, como dije, el "hay que ser". Y aquel propósito de vida noble por el que estamos aquí se desdibuja. "El trabajo del adulto es rescatarlo".

¿Y su faz como actriz? Marilina dice que "ella está esperando que aparezca un texto que diga lo que la cantante quiere decir. Una vez más precisa no ser una gran intérprete pero poseer un rol definido en el mundo de la canción popular, porque "Sé que tengo cosas para contar". Para el futuro espera concretar el proyecto de musicalizar los textos del libro Ami junto a Piero, "aunque tenemos mucho todavía que conversar de ese tema".

Conectándome será presentado en 1990 por todo el país. No le molesta reconocer que salir de gira le encanta, no le cansa y le da "la oportunidad de estar cerca de la gente". Culmina redondeando aquel concepto de no hablar más de sí misma y sí del medio. "Observo lo que pasa acá cerca. De mí ya dije bastante. Es la hora de escribir sobre las cosas que me emocionan, que siempre están a un paso de tu mano".


Danny de Toronto, Canadá compartió la nota y Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Fotos de "Conectándome" en el Teatro Ópera

Los días 1, 2 y 3 de diciembre de 1989, Marilina presentó el álbum "Conectándome" en el Teatro Ópera. A continuación algunas fotos de diferentes partes del espectáculo.

Marilina junto a una pequeña actriz que personificaba su alma en el espectáculo

"Tengo para ofrecerte un amor muy grande y con tanto miedo, un vuelo sin retorno, una búsqueda constante..."

"En este mismo momento otra cana está creciendo y una flor me está brotando..."

"Decí de qué te quejás, che grandulón..."



Ariel desde Alicante, Christian desde el rinconcito y Marilina desde La Viole compartieron estas fotos. Muchas Gracias!!

El arcón de la memoria

19 al 25 de mayo de 1989 - Revista 13/20

Marilina Ross en el Coliseo

El arcón de la memoria


Esta noche, y como parte del Ciclo de los Grandes que se está desarrollando en el teatro Coliseo, Marilina Ross recorrerá sus casi veinticinco años de historia, en un espectáculo que servirá como aperitivo para la presentación oficial de su reciente y séptima producción, bautizada CONECTANDOME.

"En el Coliseo el único elemento escenográfico será un arcón lleno de telaraña y de allí empezaré a sacar cosas y más cosas; será una recorrida por los casi veinticinco años que llevo componiendo. Es una especie de balance y despedida, porque promediando el recital volveré a meter todo eso dentro y, al tratar de levantarlo, me daré cuenta de que pesa demasiado. Y como no se puede andar cargando todo eso en la vida, me autoconvenceré en público de la necesidad de dejarle espacio a las cosas nuevas. Ese será el momento de algunas de las composiciones recientes". Las palabras de Marilina Ross apuntan, estrictamente, a lo que pasará esta noche en el teatro Coliseo, cuando su presencia contribuya a lo que dio en llamarse El ciclo de los grandes.

Su "séptimo hijo", como ella gusta llamar a Conectándome, la última placa que aparecerá a la venta en menos de una semana, tendrá, por otra parte, una presentación oficial que no será la de esta noche, sino que se desarrollará a fines de septiembre en el teatro Opera.


La vigencia de Marilina esta vez busca conexión con el pasado y con el futuro.

"Ahí voy a tener que trabajar full time para dar lo que siempre pretendo, es decir algo más que un grupo de canciones. Claro que a veces me sale y a veces no, pero esa es la idea; y salvo un par de cositas que voy a incluir sí o sí, todavía no tengo muy en claro qué es lo que voy a montar". Ese par de cositas que ella señala significa, por ejemplo, la inclusión de un trío de tangueros (dos guitarras y un bandoneón), saxos, chelo y un conjunto de diez cuerdas. "Vamos a ver el presupuesto" aclara Marilina.

Este nuevo disco es, según la autora, bastante más moderno pero a la vez absolutamente variado. No se circunscribe a un ritmo sino a una sumatoria de ritmos y melodías donde la letra, como siempre, es lo que más importa. Cada tema es una conexión con algo especial, como Un inocente juego, que habla de eso "a lo que todos jugábamos de chicos sin darnos cuenta siquiera de lo que estábamos diciendo". Me refiero al Antón Pirulero, esa idea subyacente del sálvese quien pueda, aún pisándose la cabeza al de al lado y para el que, si encima no te ocupabas de vos, tenías una prenda, un castigo". La canción, que será el caballito de batalla en la difusión, propone -sobre el final- un cambio, un juego común, porque nunca la salida es individual".

Somos parte de lo mismo, segundo tema en la misma cara, es todavía más explícito: "Solo no podrás/ porque somos parte de lo mismo/ todos vamos evolucionando/ y seguimos transitando el camino/ hacia la luz total" Marilina pretende desarrollar aún más idea y acota que esa luz es la desmaterialización.

Hace mucho tiempo...

"Componer para mí siempre fue un hobby, porque vivía de mi trabajo de actriz. Lo hacía sin ninguna expectativa, y tenía mucho miedo de sacarlo, miedo a que no quisieran a mis hijitos como yo los quiero".

Allá por el '65 se ocupó de las canciones del primer café concert de la Argentina, el Café Teatro Studio. Un año más tarde, bajo el sello Trova -que más tarde quebró- la Ross largó un primer simple que, "no vendió ni un surco". En el '68 volvió a probar y no pasó nada "y me mandé a guardar, pero seguí componiendo". En el '74 su amigo Piero la conminó a grabar un L.P. con todo lo que tenía archivado, y un año más tarde apareció Estados de ánimo, con un exitoso debut gracias a Alberto Migré, quien utilizó el tema Quereme, tengo frío como el leit motiv de su novela Piel Naranja. "Justo cuando la cosa empezaba a funcionar vinieron el golpe militar y otros tantos años de espera. Exilio en España y recién en el '82 volví a grabar Soles, gracias -entre comillas- a la guerra de Malvinas. Fue espantoso pero real. Les faltaba material argentino porque el inglés no se podía escuchar y entonces un día los tres sellos para los que yo estaba terminantemente prohibida me vinieron a pedir que grabara".

Marilina, que desde chiquita se considera "samaritana", piensa seguir cantando hasta que le dé voz. "La comunicación no se va a cortar. No puedo dejar de fumar, así que la garganta no me durará mucho, pero no importa, seguiré componiendo y cantarán otros que tengan mejor voz. La cosa es seguir dando".

La música ante todo

Martes 16 de mayo de 1989, Clarín Espectáculos

Más de veinte años de vocación... y devoción

El viernes a las 22, en el Coliseo, en el "Ciclo de los grandes", Marilina Ross festejará y pasará revista a sus 20 años con la música, acompañada por el tecladista Ángel Mahler. La cifra es aleatoria: hace 23 años que grabó su primer disco, con sus musicalizaciones de poemas de Paco Urondo y Elsa Jascalevich, pero venía componiendo desde mucho antes. Actriz por imposición familiar y presión social, Marilina asegura que su vocación siempre fue la música; no se considera cantante, pero afirma que "nadie va a contar mi historia mejor que yo".



La música ante todo

Por: SIBILA CAMPS

-Veinticinco años atrás, ¿qué te llevaba a expresarte en parte actuando y en parte cantando?

-En principio fue la música lo que más me gustaba; por eso tomaba poesías y trataba de ponerles música, no confiaba en lo que yo podía decir. Pero la música estuvo siempre, desde chiquita.

Creo que fui actriz, al principio porque mis padres querían que lo fuera; después, porque la sociedad "me enseñó" que lo importante era tener fama y tener dinero. Cuando me pregunté qué quería ser, ya era actriz (entré al Labardén a los 8 años). No era una vocación, mi vocación era la música. Si hubiera podido elegir, habría estudiado música... que no estudié nunca. Toda la energía estaba puesta en la actriz, y la música quedaba para los ratos libres, el hobby era tomar la guitarra y ver qué salía.

-¿Qué tipo de poetas elegías para musicalizar?

-Primero trataba de sacar los temas que me gustaban. Así empecé a hacerme amiga de la guitarra: con cuatro tonos era capaz de trasportar cualquier canción. Cuando intenté hacer una letra, me salió bastante fea y apelé a los que sabían hacerlas mejor. Y hubo un momento en que empecé a tener confianza en mí; creo que fue cuando compuse Canción de cuna para despertar a un hijo, en el '67 o '68.

-¿Qué fue lo que hizo que te sintieras más segura?

-Sentí que era al revés. Dije: "Tal vez no pueda expresar mis ganas de ser madre de una forma óptima, visto desde un lector o un oyente alerta; pero nadie va a contar mi historia mejor que yo".



-¿A partir de entonces volviste a trabajar con letras de otros autores?

-Seguí trabajando con Cristina Banegas, con quien hice bastantes canciones, entre ellas Carta a papá, El hacedor, Voy a hablar de mi amante, Pasaje de ida, Fotos mías. Luego empecé a valorarme yo, a adquirir más seguridad, me fui permitiendo más cosas.

-¿Qué tiene de egoísta y qué de generoso el cantautor, teniendo en cuenta que por lo general interpreta únicamente sus propias composiciones?

-Un cantautor no es básicamente cantante. No es mi caso, mi fuerte no es cantar. Yo no puedo tomarme el atrevimiento de cantar un tema ajeno y pretender hacerlo bien. Cuando hago temas ajenos (en mis discos siempre hay alguno) es porque llegaron a conmoverme de una forma muy profunda. Danza, por ejemplo, es un tema de Ivano Fossatti que a mí me hizo mucho bien cuando estaba en España; y todo eso que a mí me sirvió cuando lo escuché y lo cantaba en mi casa para salir del pozo, sentí que era necesario que ayudara a los demás; me sentía como una especie de intermediaria. En eso creo que no hay egoísmo.

Por lo demás, entre otras cosas tengo mi limitación vocal, no abarco más que una octava; entonces no tengo más remedio que hacer solo mis propias canciones, y en una tesitura bastante reducida. Pero en el fondo, creo que no pasa por ahí; pienso que tengo algo que decir, y que quiero decirlo.

-Interpretar implica actuar, en tanto es jugarse por un concepto, por un significado. El cantautor puede pasar a actuar situaciones diferentes, pero no esencias diferentes.

-Exacto. Los temas que incorporo en mis discos jamás van a decir lo opuesto a lo que yo creo.


"Los temas que incorporo en mis discos jamás van a decir lo opuesto a lo que yo creo".

-¿Esas esencias se fueron modificando en estos 25 años?

-Hay muchas canciones que me han quedado viejas. En alguna he hablado del amor como de una propiedad privada, de algo que me pertenece, y ya no vivo el amor como una persona que está a mi servicio. Tengo una visión menos terrenal; puedo ver las mismas cosas desde un sitio un poquito más elevado, y donde el árbol tapa menos el bosque.

-¿Hay temas que te piden y ya no querés cantar más?

-Sí, y los canta la gente. A veces me canso de decir siempre lo mismo. No quiero que se mecanice, que me ocurra como cuando era actriz, que tenía que repetir todas las noches la misma letra, pues llegaba un momento en que no creía en lo que decía. Sigo cuidando y respetando mucho a la canción.

-Para eso estarían las canciones nuevas; para decir lo mismo con otras palabras.

-Claro.

-Es decir lo mismo con otras palabras, más allá de la maduración que pueda alcanzar cualquier creador, puede ser tomado como un símbolo de coherencia, o como un símbolo de reiteración. ¿Cómo lo ves en tu propio caso?

-Me costó muchísimo juntar el material del nuevo disco. Inclusive tuve una crisis: pensé que no tenía nada más que decir y que no compondría más. Y después de la crisis aparecía la lucecita que me decía "Bueno, pero también se puede hablar de esto otro", y ya no tanto desde mí. Me puse más en observadora, a ver qué pasaba a mi alrededor. Por eso el nuevo disco se llama Conectándome... con las plantas, con los que se conectan, con lo viejo, con lo nuevo, con lo que hay que cambiar, con lo divino, y con ustedes, con los demás.

-No contestaste la pregunta.

-Es que no es nada fácil, y la estoy pensando. En este disco tengo una canción aparentemente de amor, pero desde la antiheroína, algo que no había hecho nunca; hay otro tema, Adictos, que habla de los adictos al televisor; Este dolor es un bolero; Veranito de invierno es barroco, con la Camerata Bariloche; hay un tango reo, antiguo, varios pops y solo dos baladas, no me repito.

-¿Dónde encontrás vos la coherencia?

-Dentro de esa incoherencia de géneros musicales, quiero que haya coherencia en lo que se dice, y que lo que se diga tenga el envoltorio musical necesario. La coherencia está en el hecho de que la vida es tan rica e inagotable, que nunca van a terminar de aparecer cosas por las cuales cantar, ya sean positivas o negativas. Nada está quieto, nunca nada es igual. Entonces es difícil repetirse.

Homenaje a Marilina en Finalísima 1989

En 1989, el programa Finalísima, conducido por Leonardo Simmons, realizó un homenaje a Marilina del que participaron varias figuras y afectos cercanos de ella dando su testimonio sobre María como artista y como persona. A partir de la emotiva llegada de los invitados, se propone un recorrido por su carrera como actriz y como cantautora en sus direfentes etapas.


Versión coreografiada de "Si me animo a remontar", del disco "Conectándome..."




La entrevista a cargo del periodista de cine y espectáculos del diario La Nación, Víctor Guita. Empieza el recorrido por la vida y la carrera de Marilina.




El primer invitado de la noche se hace presente: Emilio Alfaro. Hablan de cómo se conocieron y de los días con "Gente de teatro".



Los incios de Marilina como cantante. Piero da su testimonio sobre la amistad y cuenta cómo le insistió para que grabe su primer disco.



Marilina en el cine. Fragmentos de "El televisor" de 1962 y el escándalo por el desnudo en "Primero yo", de 1964.



En venganza una versión actuada junto a Leonardo Simmons de "Che, grandulón"




El exilio en España. Los afectos y los amigos que la acompañaron y su trabajo como actriz en el viejo continente. Escenas de "El hombre de moda" de 1980.


Se suma Gabriel Ogando al panel de invitados. Recuerdan su interpretación conjunta de "Nunca dejes de soñar". El madrinazgo artístico de María para con él. Luego escenas de la película "Hotel alojamiento", de 1966.



"Fue mi primer amiga" testimonia Bárbara Mujica y narra varias de las cosas compartidas juntas. Recuerdan también Cosa juzgada y Nosotros, los villanos.



En 1986 "La historia oficial" gana un premio Oscar a la mejor película extranjera. Norma Aleandro, gran amiga de María, recibe uno de los mayores reconocientos a nivel mundial a la labor cinematográfica. María, emocionada, le regala el tema "Norma de vida", que aún permanece inédito. En este bloque relata la anécdota y se pueden apreciar imágenes del estreno del tema por TV y de la primera vez que lo escuchó la propia Norma.



La Raulito y Marilina hablan de su vínculo y de la película. Marilina cuenta anécdotas sobre el recordado monólogo de la película. Homenaje a la memoria de Luis Politti



Raúl Rossi recuerda como eligieron a Marilina para actuar y da lugar a la presentación de Luisa Vehil, madrina artística de María por haberle dado la primer oportunidad de trabajar en "Lucy Crown". El momento más emotivo de la noche. Luisa cuenta los inicios de María como actriz en teatro.



Los últimos invitados de la noche Ángel Mahler y Juan José Camero.



Final del homenaje. Marilina interpreta "Un inocente juego" dedicado a todos sus amigos/ invitados de la noche.



Todos los videos se los tenemos que agradecer a la generosidad de Ariel de Alicante.

1989 CONECTANDOME


01 - Un inocente juego (Marilina Ross)
02 - Somos parte de lo mismo (Marilina Ross - Vane Mihanovich)
03 - Adictos (Marilina Ross - Vane Mihanovich - Ricky Hambra)
04 - Este dolor (Marilina Ross)
05 - En este mismo momento (Marilina Ross - Ángel Mahler)
06 - Si me animo a remontar (Marilina Ross)
07 - 'Eungenio' Salvador Dalí (José María Cano)
08 - Veranito de invierno (Marilina Ross)
09 - Che, grandulón (Marilina Ross)
10 - Conectándome (Marilina Ross)