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Marilina es declarada Ciudadana Ilustre de Buenos Aires

Texto y fundamentación de la Ley sancionada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para la declaración de Marilina Ross como "Ciudada ilustre".



LEY N° 3.205


Buenos Aires, 24 de Septiembre de 2009.


Artículo 1º: Declárese Ciudadana Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a la actriz y cantautora María Celina Parrondo, conocida como Marilina Ross.

Artículo 2º: Comuníquese, etc. Santilli-Pérez


DECRETO Nº 899/09


Buenos Aires, 13 de octubre de 2009.


En uso de las facultades conferidas por el artículo 102 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, promúlgase la Ley Nº 3.205 sancionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en su sesión del 24 de septiembre de 2009.
Dése al Registro; publíquese en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires; gírese copia a la Secretaría Parlamentaria del citado Cuerpo por intermedio de la Dirección General de Asuntos Legislativos y Organismos de Control y pase, para su conocimiento, a las Direcciones Generales de Patrimonio e Instituto Histórico y de Música.
El presente decreto es refrendado por los señores Ministro de Cultura y Jefe de Gabinete de Ministros. MACRI - Lombardi - Rodríguez Larreta


Publicada en el Boletín Oficial N° 3280 del viernes 16 de octubre de 2009


FUNDAMENTOS DEL PROYECTO DE LEY


Autor: CHRISTIAN RAMOS
Gestión: SILVINA ZAMIT
Diputado: JUAN CABANDIÉ
Bloque: ENCUENTRO POPULAR PARA LA VICTORIA

Sra. Presidenta:

La Sra. María Celina Parrondo, conocida como Marilina Ross, es una actriz y cantautora que se ha destacado en cine, teatro, televisión y radio y ha compuesto numerosas canciones, muchas de las cuales son clásicos de la música nacional

Su debut en teatro data de 1959 e incluye la participación en veinte puestas en escena a lo largo de su trayectoria, junto a destacados artistas como Luisa Vehil, Raúl Rossi, Juan Carlos Barbieri o Alberto Fernández de Rosa, en muchas de las cuales tuvo a su cargo los roles protagónicos. Además participó del primer café concert argentino titulado "El tiempo de los carozos” junto a Federico Luppi.

Formó el Grupo de vanguardia Gente de Teatro junto a Federico Luppi, Norma Aleandro, Juan Carlos Gené, Emilio Alfaro, Bárbara Mujica y Carlos Carella. El resultado fueron varias obras de teatro, como la recordada "El rehén", y ciclos como "Cosa juzgada", que permanece en la memoria colectiva e inauguró un nuevo formato de unitario para televisión.

Entre sus trabajos para la pantalla chica, cabe destacar el ciclo "La nena", con cinco años de permanencia, la telenovela "Piel naranja" y "Yo soy porteño", entre otros. Además, realizó el especial musical “Mis estados de ánimo” que le valiera un premio Martín Fierro, que nunca pudo recibir por estar prohibida.

Su labor cinematográfica incluye más de veinte películas rodadas con los mejores directores y elencos del país y del extranjero, como Leopoldo Torre Nilsson, Lautaro Murúa o Jaime de Armiñán. Entre ellas se encuentra el memorable film “La Raulito” que fuera aplaudido por la prensa internacional y que le valiera los premios ACE (1979) y Fotogramas de Plata (1977).

En el género radioteatro participó en los ciclos "Permiso para imaginar" de Alberto Migré y "Radioteatro por la identidad" organizado por Abuelas de Plaza de Mayo, para relatar las historias de vida de los nietos recuperados.

Su trayectoria musical incluye la grabación de más de diez placas discográficas de larga duración que incluyen recordados temas del cancionero popular argentino como “Quereme... tengo frío”, “Puerto Pollensa” o “Soles”. De sus trabajos como solista obtuvo nueve discos de oro, dos discos de platino y uno de doble platino.

La presentación de sus producciones musicales se realizó ofreciendo innovadoras puestas en escena en los teatros más importantes de la calle Corrientes, con gran éxito de público y a través de giras por las ciudades más importantes del interior del país;

Por su militancia política y social viajó en el charter que trajo de regreso al General Juan Domingo Perón a la Argentina y se acercó a la Villa 31 junto al Padre Carlos Mugica, sitio al que retornó a cantar en 1996, cuando quisieron expropiar las casas para la construcción de la autopista Arturo Illia. Además, participó de la Agrupación José Podestá, con quienes grabó el “Cancionero de la liberación”. Estas actividades le valieron amenazas y prohibiciones que la obligaron a exiliarse en España entre los años 1976 y 1980.

Son de público reconocimiento su compromiso social, su solidaridad y su constante lucha por promover la defensa de los derechos humanos y los valores éticos y de justicia, participando en numerosos eventos como los festivales “Honrar la vida” o "Música y Radioteatro por la identidad" junto a Abuelas de Plaza de Mayo. Es de destacar que en ocasión del intento de instalación de un basurero nuclear en la localidad de Gastre, provincia de Chubut, en 1987, Marilina Ross introdujo el debate a través del tema musical “Basurero nuclear”, que fue adoptado como bandera de lucha por los habitantes de la región. Su propuesta se continuó en 1992 cuando viajó autogestionada a Río de Janeiro para participar en la Eco ‘92, tras grabar un video clip y una versión en portugués de su tema musical “Planeta nuestro”, que actualmente se enseña en las escuelas primarias de todo el país.

Se reconoce en la trayectoria de Marilina Ross una gran versatilidad artística que redunda en el manejo de una multiplicidad de recursos y lenguajes, que implican un aporte indiscutible a la escena cultural argentina. Además, este año se cumplen los cincuenta años de su debut profesional.

Es por todo lo expuesto, Señora Presidenta, que solicito la aprobación del presente proyecto de ley.

1990 LATIENDO

Tapa de la edición en vinilo
Contratapa de la edición en vinilo
Sobre interno de la edición en vinilo
Sobre interno de la edición en vinilo

Tapa de la edición en cassette


Libro interno de la edición en cassette


Libro interno de la edición en cassette


01 - Honrar la vida (Eladia Blázquez)
02 - A capella (Marilina Ross)
03 - En nuestras manos (David Shire - David Pomeranz - Vers. Cast. Marilina Ross)
04 - Con todo el amor que puedo (Claudio Baglioni - Antonio Coggio - Vers. Cast. Marilina Ross)
05 - Hay quien precisa (Silvio Rodríguez)


Bajar el disco (Incluye arte de tapa)


Premios:

Disco de Doble Platino en Argentina
Disco de Oro en Uruguay

Diálogo con la nueva Marilina

25 de octubre de 1978 – Revista “La semana”, Año II, N° 104.

REPORTAJE EN MADRID

LA NUEVA MARILINA ROSS


EN MADRID, DOS AÑOS DESPUÉS

DIÁLOGO CON LA NUEVA MARILINA

VIVE Y TRABAJA EN ESPAÑA. FILMO CINCO PELICULAS. NO PIENSA VOLVER. PERO LE GUSTARÍA. UN DIÁLOGO A FONDO. POR QUÉ SE FUE. LA POLÍTICA. LOS PROYECTOS. EL PAÍS.


Por: EDUARDO MARTOLIO (Desde Madrid)

Primero fue actriz. Claro, antes había sido piba. De esas pibas que miran los atardeceres.
Después fue mujer.
Porque la vocación llegó antes que la pareja.
El teatro. El cine. La televisión.
El matrimonio que ya no es.
También cantó.
Compuso y cantó.
Y después vino lo otro. Lo que no perdonó éxito ni críticas.
Vino la política.
Y Marilina Ross se sintió medio empujada, medio entusiasmada, con ganas de andar sobre los carriles de la novedad.
Un día hizo declaraciones. Otro se definió. Ella quería ser peronista.
A las mujeres les gusta la moda.
Por todo eso, esta charla, que con otra historia reciente en las espaldas, hubiésemos tenido en Plaza Francia de Buenos Aires, hoy la sostenemos aquí, en Plaza España de Madrid.
Desde hace dos años, exactamente, Marilina Ross, a quien usted conoce y recuerda " con pelos y señales", vive aquí en la capital de España.
Y no tiene problemas en volver a hablar. En volver a definirse. Aunque ahora diga cosas diferentes. Y se defina de otro modo.
Sigue siendo actriz, mujer, haciendo cine y cantando.
Escuchémosla.


Marilina, con y sin guitarra: "La palabra ya nos confunde más de lo que nos aclara".

- Marilina, ¿por qué te fuiste de Argentina?

- Mirá, se juntaron dos cosas. Una que empecé a notar que no me permitían salir en televisión. Y otra que no se pasaba mi nombre ni siquiera por radio. Lo que me dolió muchísimo... bueno, porque yo le debo todo a la Argentina. Soy argentina. Y que de repente se interrumpiera esa conexión que me tenía tan orgullosa, que era que mi trabajo, trascendiera las fronteras, que yo representara artísticamente a mi país, me dolió mucho.

- No ignorarás que en ese momento hubo mucha confusión. Nadie sabía quién era quién. Y la mayoría de la gente no fue "acusada", sino que ella misma se sintió comprometida. Mucha, sin estarlo realmente. ¿No te habrá sucedido eso a vos? Porque fijate que para salir del país no tuviste ningún problema...

- No desde luego que no tuve problemas, pero... no sé, como estas cosas nunca son claras... Pero, mirá: me estaban por hacer un reportaje para televisión y al rato llamaban para decirme que se había roto el orticón; había apalabrado otro programa para TV y a los pocos días me dijeron que no, en fin, que casualmente ese programa no se iba a hacer, y así. Podían ser casualidades, pero cuando se juntaron veinte de "esas casualidades" el panorama para mí fue claro. Tenía que irme.

- ¿Pero a vos nadie te echó del país?

- Ni mucho menos. Yo estuve haciendo teatro, con "El gran soñador", hasta el día antes de venirme, que me vine aquí a España con contrato para filmar dos películas, de las cuales filmé -en ese momento- una sola.

- Cuando vos te viniste, ¿lo hiciste con la idea de quedarte definitivamente o de filmar esas dos películas y volver?

- Yo vine con pasaje de ida y vuelta, que es más. Pero luego no me dejaron ir, me dieron trabajo tras trabajo y empalmé. (piensa)... cinco películas, una detrás de la otra. Y se me venció el pasaje y tuve que canjearlo. Pero mi idea era volver lo antes posible. ¡Si tengo en Buenos Aires toda mi casa puesta! Y mi idea es volver, desde luego. Pero aquí hay que ver que me den un poco de respiro... (ríe como una nena que metió los dedos en el frasco de dulce de leche), y que allá no tenga problemas de trabajo.

- Después volveremos al trabajo, pero ahora me importa que definas tu "pasado político". Hasta dónde eras peronista, hasta dónde estabas comprometida, desde cuándo arrastrás o arrastrabas tus pensamientos políticos. Y quiero que lo digas vos, porque en esto nunca se termina de saber la verdad.

- Yo nunca hice política. (Ahora está seria). Como cualquier ser humano tengo una postura política, pero muy personal. Nunca actué políticamente. Y no pertenecí jamás a ningún partido, ni siquiera (y lo subraya con todo el énfasis que las tablas le enseñaron a poner para resaltar algo especial) estuve afiliada al partido peronista. Mirá lo que te digo... Sí, claro, desde ya que fui peronista (usó tiempo pasado). Y he hecho declaraciones, en la mesa de Mirtha Legrand por ejemplo, porque en ese momento tenía ganas de decirlo y podía decir lo que era y lo que pensaba. Mi actitud fue pública, eso todo el mundo lo sabe, que es lo que nos sucede a quienes estamos en una vitrina. Esa es la diferencia con la gente de la calle que no puede salir en televisión y decir lo que piensa, hacia dónde adhiere. Pero insisto, política nunca hice. Además no soy política, no sirvo para eso.

- Bueno, no niegues que tenés cierto carisma... (medio en broma, medio en serio).

- No, no (interrumpiéndome), no me interesa. La política no me interesa, que es lo más gracioso de todo esto. No creo en la política.

"Yo nunca hice política. Y no pertenecí jamás a ningún partido".

- Ahora. Pero ayer eras peronista, y eso significaba creer en algo político.

-Pero lo fui porque lo tomé como una última instancia del país, como una posible salida del país.

- Quiero imaginarme que no hiciste público tu sentimiento peronista para conseguir trabajo en ese momento...

- No, hombre. Además no trabajé en nada oficial, no hice absolutamente nada para el peronismo. Nada.

- Dejame que escarbe. ¿Tu familia también era peronista?

- ¡No! (hay que verla reirse). ¡Eran y son todos antiperonistas a muerte! Mirá, mi padre fue antiperonista de toda la vida, aún siendo español de nacimiento, tanto como mi madre también española.

- Ellos viven en Argentina, ¿no?

- Sí, vivieron toda su vida prácticamente en Argentina, y por suerte viven todavía, claro. Y cuando yo empecé a simpatizar con el peronismo, bueno, las charlas que yo tenía con mi padre no las puedo contar... ¡eran!... (y deja que utilicemos la imaginación; y la utilizamos)... Me quería matar. ¡por favor! Pero yo era grande y tenía mi propio pensamiento, y un poco por capricho lo quise defender, y bue, así es que estamos aquí.

Quiero preguntarle por la democrática España de hoy pero antes de escucharme, retoma la charla por donde la empezamos: su ida de la Argentina.

- Me quedó colgando un motivo por los que me vine aquí. Durante un año y medio, "La Raulito", estuvo en cartelera. Fue un éxito. Recaudó más que Tiburón, exhibiéndose las dos en el mismo momento. Y eso es inusual con una película argentina. Bueno, esto significó para mí la apertura de un mercado muy bueno, que no me lo ofrecía ningún otro país. Eso influyó mucho para que yo me quedara en España, y otra cosa que influyó es que fuera hija de españoles. Para la ley hispana soy considerada española, cosa que en todo sentido y laboralmente en particular, me favorece mucho.

- Acabás de decirme que estás muy a gusto en España. Me alegra, pero no puedo dejar de preguntarte si no ves excesos, un mal manejo de la libertad, no por parte de quienes la administran sino de quienes la disfrutan.

- El momento me parece óptimo. Reconozco que existen esos excesos, pero tenés que entender que un pueblo que estuvo muy censurado durante cuarenta años... (mira el cielo buscando una "figura" y la encuentra)... es como una botella de champagne añejada: la destapás y explota. Porque eso estuvo contenido durante mucho tiempo. Y de esa explosión sale de todo, entre ellas muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, pero aún así, Suárez y el Rey lo están haciendo muy bien, yo creo que es positivo. Es un proceso, no hay dudas, pero positivo.

- Para vos, entonces, este proceso termina bien...
- No lo sé. Pienso que va bien, lentamente, pero con profundidad. No quiero adivinar el resultado final.

- Olvidemos la España actual y vayamos a la Argentina actual. La Argentina postmundial. ¿Qué imagen tenés, a la distancia, de nuestro país?

- ¡¿Pero por qué dejamos el Mundial aparte, que fue tan maravilloso?! ¡Si me hubieras visto por la gran vía con la bandera argentina, ese día después de ganarle a Holanda, con toda una barra de compatriotas festejando el triunfo!... ¡Qué lindo fue!

- Por supuesto que fue muy lindo, pero el Mundial, dentro de la realidad argentina fue nada más que una anécdota. Un momento especial, pasajero, como toda gran fiesta. Te pregunto sobre la Argentina de hoy, sin mundial, cuando se están recogiendo las botellas vacías y lo que quedó de la torta; porque no podemos pasarnos la vida festejando ¿no?

- Sí, pero es que la alegría que sintió el pueblo argentino es digna de destacarse...

- Sí, y se destacó, pero no te escapes Marilina...

- No, no me escapo, sólo que aquí llegan informaciones muy contradictorias. De todo, y no sabés a quién y a qué creer. Desde luego es muy difícil opinar estando lejos, y como yo pienso que siempre hay intereses detrás de lo que cada uno viene y cuenta, opto por no creerle a nadie. Lo escucho todo, pero no puedo hacer un balance en medio de tantas contradicciones. Y lo que yo pudiese decir pienso que sería falso, que no se ajustaría a la verdad así que no digo nada. Lo diré cuando vuelva, cuando esté allí.

- Macanudo. (pausa). Concretamente ¿te gustaría volver?... Te pregunto si te gustaría volver para trabajar o sólo volver a pasar unos días.

- Te digo, sinceramente, si yo pudiera trabajar volvería ya a la Argentina. No sé, en una película, una coproducción, algo concreto. Pero quiero ir a trabajar en lo mío. Mi objetivo en la vida es hacer de actriz. Es lo que creo que hago mejor en esta vida (y vuelve a sonreír como aquella nena, la de los dedos de la lata de dulce de leche). Sí, yo soy actriz.

Después de esa sonrisa, de un breve silencio y vaya a saber uno qué imagen recorrió la lúcida mente de Marilina, es ella quien vuelve a hablar.

- Claro que volvería, si yo amo a la Argentina... Allá está todo lo mío, mis amigos, mi familia...

"Sí, claro, desde ya que fui peronista y he hecho declaraciones".

Procuro evitar que se ponga nostálgica.

- ¿En qué medida tenés las puertas, laboralmente hablando, abiertas? Es decir, ¿hay trabajo para un actor, para una actriz en Argentina?

- Tengo entendido que se está filmando muy poco, y como a mi me gusta en este momento mucho más el cine, por la posibilidad de trascendencia que tiene, bueno, no sé realmente para qué volvería...

- ¿Y el teatro?

- Hice mucho teatro, toda mi vida. Desde el año 60 hasta el 76 casi, sin parar. Actualmente al teatro yo no le veo mucha posibilidad. Ya no hablo de trascendencia, sino de las cosas que quisiera expresar, y para ello prefiero la imagen cinematográfica.

- Pero en el teatro no se abolieron las palabras, uno puede expresarse.

- Si, pero hay que expresarlo con palabras, y la palabra nos confunde más de lo que nos aclara... Por algo hice "El gran soñador", porque era mudo.

- ¿Renegás, entonces, de la palabra como medio de comunicación?

- La palabra ya no me entusiasma. Creo que hay otros medios, otras formas de comunicación. Y... (con una cara de picardía impropia de cualquier otra mujer de 35 años), me gustaría averiguarlas...

- Pero, me pondré insistente Marilina, ¿por qué renegás de la palabra?

- Porque, como está usada actualmente, la palabra ya no sirve. No sirve desde el momento en que vos la interpretás de una forma, ellos de otra (señalando a la multitud que se desplaza frente a la "torre de Madrid"), y yo de otra. En definitiva, las palabras no expresan lo que alguna vez quisieron expresar, o digámoslo de otro modo; ya no se las entiende como antes. No quieren decir lo que decían cuando fueron escritas. Por eso el teatro no me entusiasma a esta altura de mi vida. Esto dicho a nivel muy personal, ya no me divierte hacer teatro. Creo que ya he dicho todo en teatro. En la medida que no se digan otras cosas, y de otro modo...

- Poneme un ejemplo.

- Aquí se hizo un espectáculo (no tuvo que pensarlo, el ejemplo estaba ahí, a su alcance) de los que a mí me gustaría interpretar en Argentina: "Flowers". Ese es el estilo de teatro que me gustaría hacer... que no es hablado, casualmente.

- Bueno, ¿y por qué no lo llevás a Buenos Aires?

- ¿Como productora? ¡No! Además a "Flowers" sólo lo pueden hacer los ingleses que lo hicieron, es su creación. Yo lo puse como ejemplo.

- Dijiste que ya no te divertía hacer teatro, el teatro convencional al menos...

- Sí, y explico lo que para mí es divertirme. Divertirme es gozar a fondo lo que sea, aún la tristeza. Podría ser un "divertirme" entre comillas.

- ¿En cine lo conseguís?

- Sí.

- ¿En el cine que hiciste aquí?

- Sí, sí, claro.

- ¿Por qué no especificás los trabajos que hiciste aquí, en España?

- Cómo no. La primera película fue "La Parranda" con Gonzalo Suárez, después "La Raulito en libertad", dirigida por Lautaro Murúa, que fue realizada dado el gran exitazo de "La Raulito". Había una gran ansiedad y necesidad de saber más cosas de ella, y la película plantea otra vez, la vida de real de la Raulito, que después de filmarse la primera película fue puesta en libertad, pero estuvo tres meses viviendo en la cárcel porque no sabía adónde ir. Y quisimos mostrar eso, que aún fuera de la cárcel es difícil que ese personaje tenga libertad. Sus opciones de elegir son muy pocas. Su "libertad" también había que ponerla entre comillas. La tercera película fue "Reina Zanahoria", también de Gonzalo Suárez, una comedia muy disparatada. Después hice "Soldados", con Alfonso Ungría, que es un jóven realizador español y que se estrenó en el Festival de San Sebastián, con éxito de críticas y de gente. Y la quinta es "Al servicio de la mujer española", de Jaime de Armiñán, que es el director de "Mi querida señorita" y "Los amores del capitán Brando", que se exhibieron con suceso en Buenos Aires. "Al servicio de la mujer española" fue estrenada también en San Sebastián, y (buscando alguna sonrisa cómplice que le ayude a expulsar el rapto de inmodestia) le cuento que la única escena aplaudida en mitad de una película en todo el festival, fue una de la que suscribe. ¡Ja!, ¿qué tal?

- Sí, ¿qué tal? Felicitaciones.

- No estaba a concurso, por eso nadie esperaba premios ni nada. No hicimos a tiempo para inscribirla, pero igual ese fue un premio muy lindo, el único aplauso en medio de una proyección... Y ahora, en estos momentos estoy trabajando con Jaime de Armiñán precisamente, en un proyecto, en el guión de otra película que en cualquier momento comenzamos a rodar.

- Premio tangible, concreto, ¿recibiste alguno?

- No en San Sebastián que ya te conté. Pero en Córdoba, la Córdoba española, me dieron un premio por "La Raulito en libertad", muy lindo.

- Esto de hablar de trabajo, Marilina, es -transitivamente- bastante agotador, ¿por qué no hablamos de "tu vida sentimental", como decían las antiguas crónicas de las revistas especializadas en espectáculos?

- Humm.

- ¿Estás viviendo sola, ya no te enamorás más, qué pasa contigo?

- ¡Quién dijo eso!

- No, nadie, yo digo cosas sueltas, a lo mejor acierto.

- Yo me sigo enamorando cada vez más, con mayor profundidad según pasan los años.

- ¿Estás empezando a entender el amor?

- Sí (contesta y se le escapa una carcajada que -ridículamente- comparto con inconfesable espontaneidad). Sí, ahora que cumplí 35 años y 20 de profesión, desde el debut en "La enemiga" de Darío Nicodemi, que interpretamos en una parroquia y ya ni recuerdo el lugar...

- Bravo por los 35 que siguen sin notarse, y bravo por los 20 de profesión, pero no te escapes Marilina...

- ¡Venga, venga!

- Con los sentimientos, no me contás nada, te querés ir otra vez a la profesión.

- ¡Ah, sí, pero es que no pienso contar nada! (y otra vez la comedia, la risa y la imitación de aquellos personajes de la vieja farándula).

- Algo tenés que contar, con poco me conformo.

- Lo único que quiero es que sepan quienes me quieren, o a quienes les pueda interesar mi situación sentimental, es que yo estoy muy bien y basta. Con eso se tienen que conformar.

- De acuerdo, pero de tu pasado amoroso, trazá un balance, sacá una conclusión.

- Todo balance que pueda hacer es totalmente satisfactorio, dado que para crecer hay que sufrir, y no hay crecimiento sin sufrimiento, desgraciadamente. Parece que no tenemos otra forma de crecer, y bueno, ya que crecí le estoy muy agradecida a todos los sufrimientos que he tenido, porque además me permiten vivir ahora como estoy viviendo y sentirme bien como me estoy sintiendo. O sea que todo vale, todo tiene un fondo positivo.

- A lo mejor en cuanto al futuro sos más amplia en tus respuestas. Por eso se me ocurre preguntarte. ¿qué esperás de tu vejez, cómo lo ves?

- ¡Yo qué sé! (gestos indescriptibles). No tengo demasiado en cuenta el futuro. Vivo el hoy a full.

- Sí, pero tené cuidado, porque estás muy mona. Con tanto trabajo debés haber guardado mucha "pasta", como dicen aquí, y por allí aparece un "chulo" y te rapta para siempre, te planifica la vejez...

- No, perdé cuidado. No me gustan los "chulos" para nada.

- Marilina, como compatriota tuyo, una cosa que me alegró es que no entraste en el "destape". Que no te mostraste en ninguna tapa, sin ropas, que no desnudaste a La Raulito, por ejemplo, que aquí, con tanto éxito la película, y tanto sensacionalismo los colegas hispanos, hubiese sido sensación.

- Yo no puedo entrar en el destape. Lamentablemente a los 35 ya no se pueden hacer ciertas cosas. Además mi físico no está para eso. Para que se venda una revista de ese tipo, tienen que poner chicas que tengas cosas para mostrar, y que yo no tengo evidentemente.

- Bueno, no es tan así. Vos sabés que todas las mujeres son lindas, para diferentes ojos seguramente, pero todas tienen su atractivo. Y vos, no hay dudas, tenés los tuyos.

- De acuerdo, pero hay una estética que está de moda, y hay que responder a esa estética. Por otra parte mi pudor no me lo permite. Ya en cine cuando tengo que mostrar algo me peleo con el director para que sea lo menos que pueda. Pero sinceramente me da mucho pudor, me da vergüenza y no me gusta mi cuerpo. Tal vez si lo tuviese lindo lo mostraría. Tan moralista como para esconderlo todo no soy, pero ya te digo: no me gusta lo que tengo y no lo muestro.

- Yo creo que es porque tus buenos ahorros no te obligaron a entrar en el "destape". Lo que me parece bien. Y a propósito, ¿en qué gastás ese dinero, esas "pelas"?

- En cosas positivas. Por ejemplo el mes pasado estuve los 30 días en Estados Unidos, haciendo un curso con Lee Strasberg, que me hizo muy bien, un perfeccionamiento que me sirvió muchísimo, estoy muy contenta de haberlo hecho. Bueno, y en ese tipo de cosas es que tiro mi dinero.

- Pero aquí no sólo tenés dinero, también tenés tiempo. ¿En qué lo invertís, cuando no filmás, se entiende?

- Sigo componiendo. No te olvides también que anduve por esa veta.

- Que continuó acá, ¿no?

- Exactamente. Aquí salió el LP "Estados de Animo", que anduvo bastante, pero bastante bien. Y ya como producción independiente grabé otros dos temas y seguiré grabando todos los temas que estoy componiendo hasta completar un nuevo long play y sacarlo a la venta. Si es que me gustan los temas, si no no lo saco. Felizmente, como no vivo de eso, puedo darme el lujito de decirle que no a lo que no me gusta.

Marilina Ross en Madrid. Habló de teatro, cine, televisión, Argentina, el peronismo y ella misma.


- Dentro de lo musical, ¿qué es lo que más te seduce?

- Componer, claro. No me gusta meterme en el mercado del disco, en el manejo de los porcentajes y todas esas cosas. Pero componer sí, me gusta realmente. Por lo general me reúno con mis amigos y les canto las nuevas composiciones, así es como disfruto la música.

- ¿Sólo a los amigos?

- Si querés te puedo decir una letra.

Le digo que sí y le alcanzo la guitarra que está ahí, a mi lado, y que no es ni de Marilina ni mía. Es de unos muchachotes que hoy no fueron a su clase de música y se quedaron bajo el último sol que perezosamente desciende hasta la pintoresca Plaza España.

Marilina la afina. Se vuelve seria. Sonríe. Se vuelve seria otra vez. Y deja que su voz haga el resto, en esta canción
"hecha para los españoles, pero donde el tema son mis padres; y que todavía no tiene título".

Quiero contarles/
que mi padre un día/
dejó sus Asturias/
y su Navia tan queridas/
sus ancestros de vaqueiros/
y mitad de una poesía/
Montó a caballo/
sobre un mar de miedos/
llegó a mi tierra/
y encontró brazos abiertos./
Pero igual, durante un año,/
sin querer lloró.
Pero de pronto/
invadió su vida/
un torbellino/
que le contagió su risa/
le enseñó a cantar/
cantando sus canciones
pamplonicas/
juntos vivieron/
juntos forjaron/
juntos tuvieron tres bebitos/
y ahora tienen cuatro nietos/
para malcriar.
Como mis padres/
yo también un día/
dejé mi tierra/
y una que otra rebeldía.
Y le prometí a mi padre/
terminar yo/
su poesía.
Monté a caballo/
sobre un mar de miedos/
llegué a esta tierra/
y encontré brazos abiertos/
tan queridos/
que hasta pude yo también
llorar.
Tan queridos/
que hasta puedo ahora yo también/
cantar.

- Te puedo asegurar, (le permito un respiro) que es muy bella. Y que en breve se estará difundiendo por radio. Soy quien primero la tiene grabada y no voy a dudar en comercializarla.

- Gracias (lo dice por el elogio, y sonríe por lo de la comercialización). Es la historia de mis padres, él de Navia, ella de Pamplona; y mi propia historia.

- ¿Conocen este tema tus padres?

- Sí, estuvieron aquí en casa, se los canté y lloraron. Lloramos como locos. Estuvimos en sus pueblos natales. Se habían ido cuando tenían 17 años, muy lindo todo, muy emotivo.

- Pero regresaron a la Argentina, ¿o me equivoco?

- Claro. Allá tienen todo. Sus otros hijos, sus nietos, sus hermanos, su casa, están muy bien.

- Viste qué bien se vive en la Argentina...

- Sí, sin dudas. Sé que hay problemas económicos, pero ¿dónde no los hay? Dejo mi país y amplío la pregunta a todo el mundo, ¿dónde no hay problemas? En todos lados. Yo ya no sé adónde va la humanidad.

- ¡Qué "canción" esa!

- Fijate que tengo una letra sobre ese tema, precisamente, "Adónde va la humanidad."

- Ya te estoy escuchando, si los dueños no se llevan la guitarra.

Adónde va la humanidad/
sobre escaleras mecánicas/
propulsadas por el ansia del
poder/
que no puede/
hacer al hombre feliz.
Pero igual va/
sin meditar que no va a
ninguna parte/
a codazos y empujones/
con la bomba de neutrones/
para defender la paz.
¿Qué paz?/
Dame la mano amigo/
Quiero sentir que vivo/
Bajémonos de un salto/
Para viajar por dentro/
para volar en alto/
para crecer en serio/
para vivir/
para morir/
en paz.

- Tiene la dureza que el tema exige. Pero me gustó más la primera.

- Es que ésta, tal vez, sea más pretensiosa y eso es lo feo que tiene. Pero con una música tipo Pink Floyd, bien instrumentada, como en realidad tiene, mejora mucho, ¡eh!

- ¿Dónde componés, habitualmente?

- En Guadalajara, aquí a 30 km, en el campo. No tengo un campo, pero tengo un molino viejo, de olivas, donde hay un rectángulo muy chiquito de tierras, donde plantamos... Es un pueblo de cuarenta habitantes, todos muy viejitos o, sus nietos, pibes. Y aran sus parcelas, o pasan con las cabras delante de la puerta del molino, y hay mucha paz, y hay olor a campo, y se compone muy bien ahí...

- Dijiste "plantamos", lo que significa que no vas sola al viejo molino...

- No, claro que no. (Y aquí no conviene perderse la mirada de Marilina que más o menos dijo: "y qué te suponías bribón").

Pero entre gestos, canciones, miradas, definiciones y estados de ánimo, la tarde se quedó atrás. Al sol, para verlo, habrá que buscarlo mañana. Marilina, bajo la ya artificial iluminación de Plaza España, siguió elogiando a Saura, a la calidez del público argentino, comparando las dos formas de hacer cine que plantean Argentina y Europa (con saldo positivo para nuestro país), comentando su enamoramiento de la recién visitada Disneylandia, la muerte del último director cinematográfico que la dirigió en Argentina, Leopoldo Torre Nilsson, y otros temas tan vagos o concretos como vivir a fondo y conocer el momento del propio viaje a la eternidad. Sin embargo cuando me fui, Marilina Ross se quedó pensando que su problema orgánico que hasta ahora le impidió ser madre, probablemente tenga una solución: el bebé- probeta. Ella lo acepta. Y quizá lo intente.

En fin, son cosas que a veces sólo se hablan en los reportajes.


Muchas Gracias Silvina por arremangarte y colaborar tipeando la nota!!!

Martín Fierro por Cosa Juzgada

En la edición del año 2003 de la entrega de los premios "Martín Fierro", Aptra, organizadora del evento, decidió otorgar una mención especial al ciclo "Cosa Juzgada", a treinta y cinco años de su emisión. Este ciclo fue realizado a partir de una autoconvocatoria del grupo Gente de Teatro, con dirección de David Stivel y no como se los menciona en el tape, que adjudica la convocatoria a éste último. Recibieron el premio Marilina Ross y Juan Carlos Gené.


Marilina compartió este video. Muchas Gracias María!!

Marilina en el Festival de Cine de San Sebastián

El 19 de septiembre de 2005, la 53 Edición Festival Internacional de Cine de Donostia, San Sebastián organizó la sección "Rebeldes e insumisas". Dicha sección abordaba la temática de género y la problemática específica en torno de la cuestión femenina. Con este fin, se realizó una búsqueda de retratos cinematográficos de mujeres que demostraran una perspectiva de ruptura y resistencia respecto del orden imperante discriminatorio y machista.


Encuadrado en dicha sección y por cumplirse los treinta años de su rodaje, el film "La Raulito" fue elegido para ser proyectado en el Festival y se invitó a Marilina a decir unas palabras en el escenario principal.



Y finalmente... una pequeña galería de fotos...



La llegada al hotel...


...entre las ovaciones del público, avanza por la alfombra roja para ingresar al Festival...


...aunque más emocionada se mostró la actriz argentina Marilina Ross al recordar su trabajo en La Raulito "treinta años después", y que forma parte de la sección Rebeldes e insumisas: "Es un honor tan grande estar junto a esas maravillosas mujeres que me superan; es demasiado", señaló... (extraído del diario del Festival)

...y en el backstage junto a Mercedes Sampietro.




SOBRE LA PRENSA ARGENTINA

"Todavía me acuerdo de ese día... cómo olvidarlo! Me alegro tanto de que María haya recibido otro reconocimiento internacional a su labor... aunque lamento que los medios acá no le dieran ni bolilla, pero bueh... nosotros acá comunicando milagros, contando lo importante.Adhiero profundamente a los lineamientos del "Rebeldes e insumisas" y creo que la vida de "La Raulito" es una muestra cabal de lo que puede ser el machismo y la discriminación en esta sociedad. Una mujer que no puede ser mujer. La discriminación hasta la negación. Y como contrapartida una mujer rebelde e insumisa, que no es más que una mujer que construye su identidad de género, que usa nombre de varón con artículo femenino (que gran detalle, no?). Una mujer que peleó por ser quién deseaba ser. Éso es ser insumisa, eso es pegarle una patada en el culo a la opresión. Eso es un ejemplo.Gracias! Los ejemplos son necesarios." Christian, 09 de mayo de 2008.

"Voy a contar algo que nunca conté. Cuando se me invitó al Festival de San Sebastián y cuando me enteré que representaría a actrices como la Garbo, la Magnani, Bette Davis y todas las que aparecen en ese compacto visual, mi agencia de prensa mandó gacetillas (avisos) a todos los medios gráficos, televisivos y radiales informándolo. Me consta que llegaron. Si alguien tiene algún comentario que haya salido que por favor lo postee aquí." Marilina Ross, 14 de mayo de 2008.




Las imágenes y el video son un aporte de Marilina. Muchas Gracias María!!!

Marilina Ross - Segunda Parte

Enero de 1981 - Revista Humor N° 50

En España anduvo de "Parranda". Y ahora, en la Argentina

MARILINA ROSS

Reportaje de MONA MONCALVILLO
Fotos de EDUARDO GROSSMAN

Segunda Parte. Viene de Primera Parte.

-¿Hubo algo más que te sirviera?

-Después hice "Reina Zanahoria", también con Suárez; era un proyecto muy delirante, loquísimo... Y me propuso hacerlo después que le habían fallado otras dos actrices, que no tienen nada que ver conmigo, Úrsula Andress y Nacha Guevara... Me lo ofreció a mí, que no tengo nada que ver con ellas, ni con el personaje... Pero confió mucho en mí, y yo tenía ganas de hacer una comedia, ganas de mostrar una imagen diametralmente opuesta a la de "La Raulito", que era por lo único que me conocían allá... Quise mostrar un poco la Marilina que había hecho muchas veces y por lo cual dudaron en darme La Raulito; allá era al revés, tenía que demostrar que podía hacer otros personajes...

-Tampoco te fue muy bien...

-Fue fallida también, pero fue un buen intento; fue un intento de esos en que vale la pena equivocarse. Preferí hacer algo donde arriesgaba muchas cosas, que hacer algo que sabía que iba a andar muy bien y fácil. Valía la pena apoyar ese proyecto, y lo apoyé. De todos modos, va a haber un momento en que se exhiba nuevamente en España y será entonces reconocida como una gran película; creo que estuvo adelantada en el tiempo. Me dieron un premio por ella y un nivel de gente la tiene catalogada como excelente, e inusitada en España. Y es verdad. Pero sucede que el público español no está todavía para recibir ese tipo de cine. Después hice "Soldados", de Alfonso Ungría, una historia de amor inserta en todo el conflicto de la guerra civil española; hay una escena final valiosa, cuando los dos personajes, siendo marido y mujer, intentan conectarse afectivamente por primera vez, estar solos en un sitio, pero el marco es la guerra y no pueden concretar la relación. Fue una escena difícil, casi sin ensayo, a lo que saliera. Y salió muy bien. Pero ésa me dieron un premio en España y otro en Italia. Luego viene "Al servicio de la mujer española" con libro y dirección de Jaime de Armiñán, y de ésta también rescato una escena. El personaje era una locutora de una radio de provincia que tenía un programa moralista llamado precisamente "Al servicio de la Mujer Española". Contestaba a las cartas de los oyentes, dando consejos morales que eran un horror... Ella vivía tratando de seguir sus propios consejos y era muy infeliz... No sabía lo que era enamorarse y ser feliz, hasta que aparece el hombre que le da vuelta la vida, la cambia y la destruye, como a su forzado estilo de vida. También tuve un premio por ésa...



-Premian mucho los españoles... ¿Y cuál fue la última?

-La que filmé este año. Se llama "Un hombre de moda" y está más cerca mío; habla de la generación de los "treinti...", época actual, y prácticamente hice de "mí", poniendo muchas experiencias propias; hice de argentina que vivía en España y funcionó muy bien. Me acaban de mandar una carta, donde me dicen que se estrenó en Madrid hace un mes y medio con mucho éxito, y está comentada como una de las mejores películas. Estuvo también en San Sebastián y tuvo premio de la crítica.

-¿Y en televisión y teatro?

-En televisión hice "Pigmalión" y un espectacular con mis canciones, que fue mi lanzamiento como compositora y cantante en España. Era un reportaje de mi vida, con fotos y documentos y las canciones ejemplificando, como lo que hago ahora en los boliches. En teatro hice "Panorama desde el Puente", en enero de 1980. Fue una experiencia desagradable, la pasé muy mal. Dos funciones diarias son imbancables, no se puede hacer nada bien. Tampoco me llevé bien con el director y los compañeros; fue todo muy feo. Cumplí el contrato, di el aviso de los diez días, y me fui. Me reemplazaron y después terminó levantándose la temporada...

-¿Qué diferencias técnicas hay entre los actores españoles y los argentinos?

-Aquí, en la Argentina, se ha llegado a crear un estilo de trabajo basado en métodos, ya sea el de Stanislavsky o el de Strasberg, que tiene que ver con el anterior; las 50 escuelas de teatro que hay en Buenos Aires, y las del resto del país, han generado un estilo donde se analiza un texto, un personaje, donde se busca la comunicación entre el director y los actores. Allá todo eso no existe. No existe otra escuela que la del conservatorio y es mala. Ahora, recién, se comienza a generar una corriente de formación del actor. El estilo de trabajo allá "letra sabida" y puesta de movimientos, y a letra sabida no hay mal cómico... A mí me era difícil trabajar así; primero, porque no podía llegar nunca al primer ensayo con la letra sabida, como un loro... Hay otras cosas que hay que saber antes de la letra, y después la letra sale sola, cuando sabés por qué el personaje tiene que decir eso. Por eso chocaba con todo el mundo. En "Panorama desde el Puente" me pasó con una actriz; cuando estábamos en escena no me miraba y le pregunté por qué. Y me respondió: "pues claro, es que tú no actúas, tú siempre estás en escena como en la vida real, y me desconciertas..." Fijate vos, yo "no actuaba" porque trataba de ver una verdad, la mía aunque más no fuera... Me buscaba a mí misma, para que algo fuera cierto, y chocaba con todo el resto. Luego de esa charla decidí terminar. Fue un infierno...

-¿Te afectó?

-Me fui en el verano español a tomar un curso con Strasberg en Los Ángeles. Lo necesitaba como el aire, para encontrar otro estilo de trabajo. Fue un gustazo, una maravillosa experiencia. Pero cuando volví, tratando de poner en práctica algo de eso, se agudizó más la diferencia, era insostenible... Yo sola no puedo trabajar, no puedo inventarme un mundo y chocar después contra todas las paredes y con muros donde no pasa nada... Bueno, estoy generalizando, claro que hay excepciones; a veces he encontrado gente a mi lado, casi humana...

-¿Con "Pigmalión" no hubo problemas?

-Después de "Panorama desde el Puente" hice "Pigmalión". Para hacerla pedí un mes de ensayo. Todos me miraban desorbitados, pensaban que estaba loca ¿Cómo iba a pedir un mes de ensayo para hacer una obra por televisión...? Llega el primer día de ensayo. Estaban todos los actores, algunos con letra absolutamente sabida, y el director que no aparece. En cambio está el asistente, que dice "pasen letra". Leímos toda la obra; al segundo día de nuevo, el director que no aparece y yo ya me inquieto y pregunto el por qué de la ausencia, si le pasa lago, y me responden que no, pero "para qué va a venir. Hasta que sepáis la letra, y tenga los muebles y movimientos para hacer la puesta en escena..." ¡Vino tres días antes de hacer la grabación! O sea que nos pasamos un mes, pedido por mí, todos sentados, cada cual en su silla, haciendo tonos, sin poder caminar o buscar cómo lo haría el personaje...

-Pese a todo había trabajo, por lo menos...

-Ahora no. Desde hace dos años, hay un gran parate y gran escasez de trabajo. Cada vez se hace menos. En cine, hace dos años que casi no se filma nada porque los productores se han negado a trabajar hasta que no les devuelvan el dinero de recuperación industrial, que es lo que da el estado para que sea reinvertido en el cine. Comparado con lo que se hacía antes, ahora no se hace prácticamente nada. En cambio, se está trabajando mucho en cooperativa. Así hicimos mi última película donde desde el iluminador hasta el último técnico pusieron su trabajo. Si funciona bien, como está funcionando, a lo mejor cobramos algo. Es un buen intento, por el que hay que poner el hombro. Es una nueva forma. Te aclaro que no existía allá, y que hoy, incluso en teatro, sigue mal vista la cooperativa. Muchos piensan que cuando alguien hace algo en cooperativa es porque le va mal. No existe lo que nosotros hicimos acá con "Gente de teatro", un grupo de actores que se une para un proyecto común, llámese cooperativa o como quieran; allá hay una dependencia total con respecto al productor, al empresario, a la vieja usanza; como hace muchos años era aquí...

-¿Por qué has dicho que hay una crisis de la palabra, y que cada vez querés hablar menos?

-No será porque hoy no hablo... Estoy sorprendida yo misma... Mirá, antes de irme, cuando hice "El gran Soñador", fue precisamente porque era un personaje mudo. Quería encontrar un nuevo estilo de comunicación, dado que la palabra cada vez nos confunde más. Porque cuando yo digo algo tengo una imagen de ese algo, y si el que la recibe tiene otra, eso como si no nos comunicáramos. Además, porque el ser humano es mucho más que la palabra; ya prácticamente ni nis tocamos; como civilización te estoy hablando, tenemos miedo al roce de la piel del otro... Yo no digo no hablar más, sino la que palabra ocupe el sitio justo y no otro. Por eso me gusta tanto la música. Llega más al sentimiento que a la razón; o cualquier otro arte que no tiene la palabra como medio. Es que tenemos tan ejercitada la cabeza y la razón, que ya a veces la palabra actúa como una defensa de los sentimientos...

-Dentro de los cambios que considerás imprescindibles para vivir, ¿está comprendido este regreso?

-Y, sí... Esta vuelta acá es tan rara. Primero vine a Punta del Este, con la idea de quedarme uno o dos meses y volver a España, pero de allí, ¡cómo no iba a saltar...! Y acá me encontré con todo, mi tierra, amigos, mi identidad, mis cosas conocidas, y... ya he perdido el pasaje de vuelta. No sé cuándo me voy a ir. Estoy un poco viviendo el hoy, donde me "pille", y estoy bien; cuando deje de estarlo me iré. Claro que no es fácil vivir así, medio de asalto... Pero me recibieron con mucho amor, y el amor para mí es muy importante. Puede sonar a frase vacía, ridícula, pero yo me muevo por amor y casi todo lo hago por amor. Vine aquí por amor, concretamente...

-El humor incorporado a tu nueva actividad, ¿es espontáneo o elaborado?

-No es porque me lo proponga; así no me sale nada gracioso, no se da... Lo hago porque me divierto yo, porque tengo sentido del humor. Me gusta hacerlo y sale solo, no lo tengo previsto, improviso. Todas las noches es distinto, capitalizo mi charla con la gente; me ha pasado no tener nada de humor, y ese día todo sale un horror. No lo puedo forzar, aunque sé que tengo buen humor. En España me asusté mucho pensé que había perdido mi humor, la alegría... Sufrí mucho, la pasé muy mal y extrañé horrores. Un día me miré al espejo. Me vi más vieja, con arrugas, con mis labios cada vez más hacia abajo, y comprendí que había perdido la alegría y que nada me divertía...

-¿La comediante que vimos hace varios años era sólo producto de un papel?

-No, "La Nena" nació de un papel, pero tenía muchísimas cosas mías. Yo vivía el personaje desde que entraba al canal; hacía todo tipo de travesuras... Además, por eso de que me mimetizo bastante con los personajes -y más si son tan largos o cuando me llegan tan profundo-, me pierdo, me confundo... Entraba al canal y ya estaba haciendo un lío en maquillaje, en el vestuario, o en el taxi que me llevaba. Era "La Nena" fuera del set y dentro del set...

-¿Te sentís suficientemente madura como para cantar y contar tu historia, con humor e ironía?

-Ojalá lo esté... Siento que todavía estoy como a mitad de camino, que aún no me salió tan redondita como quisiera. Pero, bueno, estoy en camino y en este momento puedo dar hasta aquí... Lo ideal sería un Woody Allen, ésa es la meta, hasta ahí quiero ir... Y matarme de risa de todo lo que he sufrido, todo lo que me parecía espantoso ayer, y hoy mirando desde aquí, reirme...

-¿Vos te fijás objetivos?

-Cada vez me fijo menos objetivos, voy viviendo el hoy y así es imposible fijarse objetivos. Así como hoy me quiero quedar acá, los proyectos que tenía en España se fueron al diablo...

-¿Pero no hay un objetivo, sin importar el lugar donde estés?

-El objetivo mío es ser cada vez mejor ser humano (con perdón de la frase)... Es decir, ser cada vez mejor yo, ser más fiel a esa esencia o meollo que debo ser yo y que está tan tapada por caretas, máscaras, capas de cebolla... Mi trabajo diario es ir sacando y encontrando a "ésa", ésa que, a veces, sale con plena euforia y de pronto ¡zas! algo la tapa... Es ir abriendo el camino para que salga la de adentro y me permita ser más coherente, me guste o no me guste...

-¿Qué te haría irte de acá?

-Dejar de estar bien, algo que me atrajera mucho en otro sitio, o enamorarme y entonces sí, me subo al primer barco y allá me voy... Pero tendría que ser algo muy fuerte para que me arrastre, o también sentir que esto no da para más en cuanto a laburo...

-¿Qué te han ofrecido?

-Me ofrecieron reponer "Boda Blanca" en marzo, y acabo de decir que sí; esto es tan fresquito que todavía no me hago a la idea. Me pareció tan maravilloso ese espectáculo cuando lo vi, me gustó tanto, que me da placer participar de eso... También hay una propuesta de comedia musical para teatro, a mediados de año; un obra del gordo Viale. Por primera vez una comedia musical argentinísima, tal como somos nosotros y con la música de José Luis Castiñeira de Dios, que está en París; es maravillosa... La dirección será de Emilio Alfaro y es un proyecto muy interesante...

-De aquel viejo grupo o clan de teatro que habían armado, ¿queda algo?

-Mal llamado "clan", nunca fuimos un clan... Estamos todos desperdigados. Y te digo que nunca fuimos un clan, porque no estuvimos nunca tan cerrados como la gente o el periodismo dio en creer... Y si en algún momento nos cerramos, fue para defendernos de lo de afuera, que era muy duro...

-¿Con quiénes te gustaría trabajar?

-Y... me encantaría volver a formar el grupo... Lo que pasa es que no creo posible ir hacia atrás. Sería otro... Pero me gustaría volver a trabajar con Norma Aleandro, que ahora está en España y viene muy pronto a hacer un espectáculo sensacional en teatro; con Federico Luppi, Carella y poné puntos suspensivos...

-¿Con quiénes te has conectado?

-Bueno, con Norma nos vimos en España; estuvimos muy conectadas y somos grandes amigas; con Emilio Alfaro tuve un reencuentro muy lindo, después de muchos años. Nosotros vivimos diez años juntos, y estuvimos sin vernos nada, durante otros siete. El reencuentro fue importante, de esos que te quedan para toda la vida, de balance, de reconocer errores y poner al día nuestro afecto que estuvo, está y es muy grande... Es un gran amigo y el proyecto de la comedia es por eso con él. Su mujer actual es amiga mía. Y si en otro momento eso fue un duro trago -porque su mujer también en ese momento era amiga mía y viví muy mal ese momento- hoy me puedo reir y puedo estar bien con él, con ella y con la hija que han tenido... algo que yo busqué durante años y no vino... Esto es, para mí, aprender a vivir. Cuando los afectos resurgen, a pesar de todas las contras y de los prejuicios...

-¿Cómo ves el cine, el teatro o la televisión, después de casi cinco años de ausencia?

-De cine no he visto nada absolutamente... Es que cuando fui al teatro por primera vez me desmayé... No fui muy papelonera. Fui bastante discreta. Comencé a caminar por el pasillo -faltaban pocos minutos para que comenzara la función de Luis Fischer Quintana, gran amigo- y me "shockeó" mucho estar ahí y me empecé a sentir mal; busqué en el pasillo un señor grande y fuerte y me desmayé en sus brazos. Me desperté en la cocina del teatro, con ese señor, y después volví a la platea. Así que de películas nada, porque presiento que me voy a shockear mucho más, pero por el efecto contrario... Y en televisión, no he visto nada que me gustara... Hay un nivel muy bajo en general, estoy haciendo un esfuerzo por acordarme de algo que me haya gustado...

-Vos viviste el destape español en pleno apogeo, ¿cómo fue?

-Muy a lo español... Muy como son ellos, de pasar un día por un kiosco y ver una monja en la tapa de una revista y, al día siguiente, un sexo en primer plano, por ejemplo... Los españoles se volvieron locos, no lo podían creer... Todo al alcance de cualquiera... Y de la noche a la mañana, cuando en cualquier otro país los cambios se han ido haciendo en forma progresiva, buscando un poco más, un poco más, hasta llegar también a un destape, porque lo anterior no alcanza y se muestra todo. Pero en España, que casi no se mostraba el tobillo... Felizmente ya pasó. Fue como una gaseosa que se sacude antes de abrir, cuando se le quita la tapa sale mucha espuma, muchas burbujas, y después se termina, se agota en sí misma... Como dijo Saura en su momento, que iba a hacer una película de destape, porque había que contribuir a que se hiciera mucho para que se agotara más rápido... Fue como una moda, ya pasó; ahora la gente necesita otra cosa. Me ha tocado, por ejemplo, estar en playas nudistas en España -que las hay y muchas- y al primer día no te alcanzan los ojos para ver todo lo que está alrededor, familias, abuelos, madres, generalmente muchos alemanes. Era como una alucinación lo que veía, aunque todos se movían con total naturalidad. El primer día, muy incómoda yo, tratando de no perderme ni una... Pero al segundo día estaba más suelta, y al tercer día charlaba ya con un señor mayor y opinábamos sobre la vida. Y con un microscopio, con ese señor de unos 70 años, totalmente desnudito él y yo también, por supuesto, nos pasamos más de tres horas viendo insectos y conchillas marinas... Así es todo, al principio no me alcanzaban los pelos de la cabeza para taparme toda, y después, nada... Es descubrir que te podés conectar con lo que hay dentro del cuerpo; mientras el cuerpo está vestido la imaginación llega a ¿cómo será detrás de la ropa? Cuando ya no hay ropa es ¿cómo será detrás del cuerpo? Te conectás más con los valores humanos...

-¿Te sumaste al destape?

-Lo hice, sí, lo hice en "Soldados"; en la escena final, tratando de hacer el amor y por supuesto los dos estábamos desnudos, tampoco creo que hubiese podido hacerse de otra forma...

-Bueno, pero eso no es el "destape", precisamente... Había un desnudo que respondía a un guión, una trama bien desarrollada...

-Ah, bueno, entonces en "el destape" no entré... Además no tengo ya edad ni cuerpo para eso; si lo tuviera lindo, todavía... Soy chueca, tengo algún rollito...

-Pero en "Boda Blanca" te tenés que desnudar...

-Sí, pero de la cintura para arriba... Además acá ya me había desnudado en una película con Alberto de Mendoza, hace años, "Primero Yo"... Pero eso sí, siempre por exigencias del guión...

-¿Hay algún tipo de censura en España?

-No... no existe absolutamente ningún tipo de censura. Miento... existe la prohibición de menores de 18 años, que ahora creo que son 14, y están las películas clasificadas "S", que son las pornográficas, para que el público sepa a qué atenerse. Pero no están prohibidas...

-Entonces no hay censura...

-Existe tal vez políticamente. Hubo una película que estuvo censurada, "El Crimen de la Cuenca". Tuvieron muchas dificultades para estrenarla. Se contaba un hecho político y se denunciaban muchas cosas; presionaron los intereses políticos muy concretos para que no se diera. Pero creo que al fin se estrenó...

-¿Creés que es bueno que no haya censura?

-Yo creo que no debería haber censura. No la entiendo en pueblos civilizados, en gente mayor de edad, que puede decidir ver o no cierta película o comprar determinado libro... Aunque si me apurás un poco, te diría que sí, que hay cosas que yo prohibiría, como el mal gusto, o lo que no sirve para nada. Puedo entender la censura para los chicos, pero cuando uno es grande se supone que sabe qué es lo que le hace bien y qué lo que le hace mal...

-¿Hay diferencias entre el público español y el nuestro?

-Abismales. El calor del público argentino creo que no existe en ningún otro sitio del mundo. Por eso se vuelven locos todos los extranjeros que pasan por acá. Ayer fui a ver la Ópera de Pekín y qué asombro el de esos chinos ante el aplauso del público... No lo podían creer. Detrás de ese maquillaje se reían, estaban felices, les tiraban flores... Hay un calor hacia el artista muy grande, al artista y al no artista; pero igual vale, porque eso hace que se trabaje con más ganas y también te impulsa a hacer mejor tu trabajo. En España, lo que más me asombraba era el estreno de una película. Llegaban los protagonistas y pasaban, como si nada, entre la gente... Acá, cuando llegan los artistas a la sala el día del estreno, se matan por tocarlos, verlos... Y en Italia, un día vi que pasaba Vittorio Gassman al lado mío y di un grito: "¡Ah, Vittorio Gassman!..." Todos me miraban como a una loca. O cuando lo vi a Trintignant, yo parecía Cholula loca por los astros... Acá hay un clima, desde la gente a los medios de información de espectáculos, eso de "se rascó la oreja con la mano izquierda..." pasa solo acá. Y existe porque hay gente que consume eso. Claro, también deja de existir la vida privada del artista y así la pagamos también; en otros lugares no pasa...

-Creés que hay cosas que no te perdona el público argentino?

-Yo creo que a mí me perdonan todo... ¿Suena muy prepotente? Es que creo que porque hay amor el público me perdona todo... Nunca nadie me ha reprochado nada, de por qué no trabajo, de por qué me fui, y yo sí tenía esos temores; pero no...

-¿Te cuesta transmitir emociones?

-No, creo que es lo que menos me cuesta. En general, me rijo mucho por mis emociones y se me nota siempre. No las puedo controlar, y eso, al servicio de un trabajo, sale fácil. Parto de mí para hacer el personaje, busco en mí esas emociones, y como yo me las permito todas... siempre tengo alguna carta a la cual apelar...

-¿Estás convencida de que tu identidad está aquí?

-Sí, sin duda. Y eso se aprende afuera. Los cuatro años y pico en España, te diría que fueron una gran hondonada, ya no un pozo, una hondonada de la cual salí hace muy poco...

-¿Por qué no volviste antes?

-Porque siempre estuve haciendo cosas y porque me sentía tan mal, que quería estar un poco más compuesta, más entera, para volver...

-¿Dónde empieza y dónde termina la ficción?

-Me gustaría saberlo yo también... A pesar de que trato de ser honesta, y mi actitud en todo es tratar de buscar una verdad en mí y en los demás, siento que la ficción es como algo ineludible... Pienso que uno, con el tiempo, se pone más y más caretas para conectarse con un medio que está en la misma situación. Yo me esfuerzo en tratar de eludir la ficción, está tan encarnada con mi personalidad, que cuesta, es difícil. Pero no imposible...


Fernando de Rosario compartió esta nota. Muchas Gracias Fernando!!!

Marilina recibe el Disco de Oro por Latiendo

Marilina recibe el Disco de Oro por "Latiendo" entregado por Patricia Sarán en el programa Estudio 13, en el año 1991. Asimismo, se anuncia el inminente Disco de Platino que estaba a punto alcanzar (y que finalmente alcanzó).



El video es una cortesía de Ariel de Alicante.

Marilina Ross: Ganadora 1976

04 de febrero de 1977 - Diario Crónica

Marilina Ross: Ganadora 1976

MADRID, 4 (EFE). La actriz Marilina Ross ha ganado el “Fotogramas de Plata 1976” a la mejor interpretación del año, premio que anualmente concede, por votación entre sus lectores, la revista de Barcelona “Nuevo Fotogramas”, la más popular de las publicaciones cinematográficas españolas. Marilina Ross ha ganado este premio por su extraordinaria interpretación en “La Raulito”, en competencia directa con Jack Nicholson (Alguien voló sobre el nido del Cuco), Dustin Hoffman (Todos los hombres del presidente), Al Pacino (Tarde de perros), Liv Ullman y Dominique Sanda, que estuvieron entre los finalistas.
La concesión de este premio viene a confirmar el extraordinario éxito de “La Raulito”, que ha sido una de las películas más comerciales del pasado año en España. En Madrid, sigue todavía su exhibición después de cuarenta semanas de permanencia en el mismo cine. Ello demuestra el gran aprecio que ha conquistado Marilina Ross entre el público español, apoyado en el consenso unánime de la crítica, que ha dedicado los máximos elogios a su creación del personaje de “La Raulito”, considerándolo como una de las más destacadas interpretaciones cinematográficas de los últimos años.

La Tregua (1974)



Dirección: Sergio Renán
Guión: Aída Bortnik y Sergio Renán según la novela homónima de Mario Benedetti
Fecha de Estreno: 1 de agosto de 1974

Sinopsis:

Es la historia de un oficinista cincuentón que vive un amor con una compañera de trabajo mucho menor que él.



Intérpretes:

Héctor Alterio
Luis Brandoni
Ana María Picchio
Marilina Ross
Aldo Barbero
Juan José Camero
Carlos Carella
Cipe Lincovsky
Oscar Martínez
Lautaro Murúa
Walter Vidarte
China Zorrilla
Luis Politti
Hugo Arana
Norma Aleandro
Sergio Renán
Víctor Manso
Antonio Gasalla
Constantino Cosma
Jorge Sassi
Ignacio Finder
Diego Varzi


Equipo Técnico:

Producción: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Jefe de Producción: Bernardo Zupnik
Asistente de Dirección: Carlos Galettini
Fotografía: Juan Carlos Desanzo
Cámara: Carmelo Lobótrico
Montaje: Oscar Souto
Música: Julián Plaza
Sonido: Aníbal Libenson
Asistente de producción: María Ponti
Secretaria de producción: Helena López Gil
Ayudante de dirección: Luis Fernández (IV) y José Szlam
Ambientación: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Vestuario: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Maquillaje: Horacio Pisani
Foto fija: Federico Frontini
Asistente de Cámara: Aldo Lobótrico y Juan Carlos Lenardi
Asistente de montaje: Norberto Rapado y Silvia Ripoll
Asistente de sonido: Roberto Bozzano
Regrabación de sonido: Cándido Hours


Premios:

1975, Nominada a los Premios Oscar en la Categoría "Best foreign language film"


CRÍTICA:

Carlos Burone en La Opinión, sobre la película “La tregua” (1974):

“Excelente nivel interpretativo, brillante en el caso de Ana María Picchio, Marilina Ross y Cipe Lincovsky”


Fuente: cinenacional.com y Alpacine

La reseña crítica es un aporte de Fernando de Rosario, la imagen de Christian desde el rinconcito y el video de Ariel de Alicante. Muchas Gracias!!

La Raulito (1975)


Dirección: Lautaro Murúa
Guión: José María Paolantonio según el libro televisivo Juan Carlos Gené y Martha Mercader
Fecha de Estreno: 10 de julio de 1975



Intérpretes:

Marilina Ross
Duilio Marzio
María Vaner
Luis Politti
Fernanda Mistral
Jorge Martínez
Virginia Lago
Ana María Picchio
Adriana Aizemberg
Anita Larronde
Juanita Lara
Mario Luciani
Zulema Katz
Mónica Escudero
María de la Paz
Nelly Tesolín
Cristina Banegas
Irene Morack
Pablo Cedrón
Blanquita Silván
Silvia Corica
Carlos Lasarte
Roberto Carnaghi
Ana María Arias
Martín Andrade
Sergio Hernández


Equipo Técnico

Fotografía: Miguel Rodríguez
Montaje: Jorge Valencia, Carlos Márquez y Silvia Barrilli
Música: Roberto Lar
Ayudante de producción: Diana Frey
Investigación: Carlos Aznare
Escenografía: Germen Gelpi


País: Argentina
Duración: 95 minutos
Color
Prohibida para menores de 14 años.


Premios:

* Fotogramas de Plata

1977, Ganadora Fotogramas de Plata, Best Foreign Movie Performer (Mejor intérprete de cine extranjero): Marilina Ross

* Premios ACE

1979, Ganadora Premio ACE, Cinema - Best Film: La Raulito


CRÍTICA:

Clarín, por su actuación en la película “La Raulito” (1975):

“Marilina Ross en uno de los trabajos más notables del cine argentino actual. No recordamos haber visto (con la única excepción de algunas interpretaciones de ‘La tregua’) tanta entrega y tanta sensibilidad. Hace con la Raulito lo mejor que puede hacerse con ella, superar este nivel es imposible”

Daniel López en La Opinión, por su actuación en la película “La Raulito” (1975):

“Marilina Ross plasma la primer gran interpretación de su carrera: los matices, la calidez y la desgarradora ternura que imprime a su Raulito convierten su labor en una de las mejores que se han visto últimamente en el cine nacional”

Manuel Alcalá en el libro Cine para leer 1976, España, por “La Raulito”:

“Marilina Ross logra encarnar con tal acierto el prototipo, que desborda literalmente todo el resto del film. La gran actriz ha sabido encarnar magistralmente en su mímica y su lenguaje, su vitalidad y su soltura, a una Raulito adolescente, retrasada en su desarrollo corporal por su pasado mal nutrido, pero al mismo tiempo lúcida en sus intuiciones y en su picardía, al luchar por su dignidad humana… Es raro hoy día que el público normal subraye espontáneamente con una ovación cerrada la proyección de una película cualquiera, un día cualquiera en un cine cualquiera. Esto precisamente ocurre con ‘La Raulito’ en sesiones, por lo demás, abarrotadas”

"Luis Politti, cadencias y otros cielos" de Fabián Stolovitzky, Editorial Corregidor, 1995.

“La relación entre la Raulito y el diariero –Juan, interpretado por Politti–, es tan intensa y conmovedora, que podría considerarse como un cortometraje dentro de la película. Marilina Ross recuerda que los actores improvisaron muchas de las secuencias, y particularmente guarda en su memoria un día de rodaje en el que filmaron la escena de la comida, cuya mejor versión nunca pudo verse.
‘- ¿Vos qué vas a comer?’, pregunta el personaje de Politti mientras bate los huevos para preparar una tortilla.
‘- Eso.
- No, esto es para mí. Aquí cada uno come lo que se cocina.”
Sentados a la mesa, la Raulito mordisquea un pedazo de pan, mientras devora con los ojos la tortilla de su compañero. Juan, como dueño de casa, le indica:
“- Traeme un poco de vino.
- Acá cada uno toma lo que se trae a la mesa.”
Marilina Ross destaca que esa escena ‘resultó una broma bastante linda que le surgió a él en la filmación –no estaba prevista– y yo agregué lo mismo en la respuesta. Nos entendíamos muy profundamente. Esa escena y la que él intentaba propasarse con la Raulito se filmaron y salieron fantásticas, pero se estropeó el rollo y hubo que volver a hacerlas. Cuando las repetimos no salieron tan bien como la primera vez, que estaban perfectas”.



La recopilación de reseñas críticas es un aporte de Fernando de Rosario y el video es un aporte de Marilina. Muchas Gracias!!

Al servicio de la mujer española (1978)


Sinopsis:

Irene Galdós es una mujer joven, que lleva diez años dirigiendo un consultorio sentimental en una emisora de radio local. A lo largo de los años, Irene ha tenido que soportar muchas bromas por su programa pero, en los últimos tiempos, lo que más le inquieta son las cartas de una mujer llamada Soledad, cuyas preocupaciones van en aumento, hasta el punto de solicitar una entrevista personal con Irene. Cuando se descubre la verdadera identidad de Soledad, ésta resulta ser Julio Hernández, un rico conservero de la región.




Ficha Técnica:

Título original: Al servicio de la mujer española
Género: Drama
País: España
Duración: 99 minutos
Dirección: Jaime de Armiñán


Interpretación:

Marilina Ross
Adolfo Marsillach
Mary Carrillo
Amparo Baró
Emilio Gutiérrez Caba
José Lifante
Félix Rotaeta
Maite Tojar
Silvia Aguilar
Luis Gaspar
José Segura


Premios:

Cinema Writers Circle Awards, Spain:
1979, Ganadora del CEC Award en la categoría Best Actress (Mejor Actriz): Marilina Ross

CRÍTICA:

T.Gil de Muro en el libro Cine para leer 1978, España, por su actuación en la película “Al servicio de la mujer española”:

“Marilina Ross interpreta a Irene Galdós con ejemplar eficacia y con plausible esfuerzo por parecer definitivamente españolizada”

La reseña crítica es un aporte de Fernando de Rosario. Muchas Gracias Fer!!


Fuente: Alpacine