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Marilina Ross estará en el homenaje a "La Tregua"

Miércoles 10 de marzo de 2004 - La Capital

Marilina Ross estará en el homenaje a "La tregua"

La actriz y cantautora ratificó que estará presente en el Festival de Cine en el tributo al filme de Sergio Renán. Además, analizó su carrera y su relación con Mar del Plata.

Por: GABRIEL IMPARATO

Son casi las cuatro de la mañana del domingo y atrás quedó el concierto especial que la intérprete brindó en "El Condado" para celebrar su cumple número 61 con sus fans, una celebración que arrancó casi con los mismos bloopers de sonido que Charly en Cosquín, aunque con distinto desenlace. Ubicada en su camarín y con excelente predisposición, la actriz intuye el motivo de la nota, y confirma que estará en Mar del Plata cuando el lunes 15 de marzo se rinda tributo especial a "La tregua", uno de los más esperados homenajes en el Festival Internacional de Cine.

-En el próximo Festival de cine se le va a rendir homenaje al filme "La tregua". ¿Cómo recordás aquella película?

-Sí, tal cual, voy a estar, voy a ir a Mar del Plata. El momento de aquella película fue hermoso, fue un "festival" de actuaciones, ves lo que es el trabajo... Nosotros ensayamos esa película como si fuera para teatro, la ensayamos fuera de los sets y decorados, después nos adaptábamos un poquito a la realidad del ámbito nuevo, pero nosotros por dentro sabíamos todo lo que nos estaba pasando. Es un grado de conciencia distinta, antes se trabajaba de otra manera, el trabajo del actor pasa por otros lados, no es una linda cara y un buen tono una cosa sorprendente. Es otra cosa.

-En su momento "La tregua" peleó por el Oscar...

-Y sí, fue muy fuerte, no sé si teníamos expectativas de ganar, supongo que Sergio (Renán) más que nada, el hacedor de eso fue él, nosotros fuimos sus títeres.

-Tu personaje no era protagónico pero resultó muy querido y entrañable.

-Un papel muy lindo, lo recuerdo con mucho cariño. La escena con la Picchio es maravillosa, y la escena con los recuerdos de la madre muerta en el desván con Héctor Alterio, son dos escenas muy lindas.

-Vas a Mar del Plata donde se almacenan excelentes momentos de tu trabajo...

-Tengo el recuerdo más bello, que es cuando estrené "Soles". Lo hice aquí en Capital y después lo monté para hacerlo todos los días en el teatro Diagonal; estuve todo el verano, día tras día con los dedos quebrados, enyesada la mano, y seguíamos con infinidad de público en cada función. Fue algo bellísimo.

Lo musical

-Después de un fuerte problema de salud, volviste con un show de cumpleaños, que, para variar, tuvo alguna sorpresa en el audio. ¿Siempre emociones fuertes, no?

-Sí, como las que pasé en el comienzo, no te puedo contar, pero bueno, en esto hay que sobreponerse, la vida es una carrera de obstáculos y siempre te ponen el palito un poquito más arriba, tenés que saltar cada vez más alto. La vida creo que es eso. Este show fue muy lindo, casi como una carrera de obstáculos pero pudimos llegar felices todos.

-¿Este concierto marca tu retorno a la música?

-En Capital, pero en la provincia estuve haciendo conciertos. Ahora voy a Santa Fe, por ejemplo. Lo que pasa es que no trasciende pero estoy haciendo conciertos.

-¿En lo discográfico tenés algo preparado en carpeta?

-No, eso no, no tengo ni el proyecto ni las ganas ni canciones compuestas, ni nada. Creo que no habrá más discos.

-¿Qué cosa te llama la atención de tu carrera sobre los nuevos espectadores?

-Bueno, me sorprendió mucho cuando fui a ver a Leo García que con su público de quince años cante mis canciones con arreglos nuevos. Me sorprendió muchísimo, sobre todo cuando Leo me dijo que Spinetta y yo éramos sus referentes, dije "¿qué está diciendo?". Sé que viene incluyendo temas míos en sus shows y ahora va a grabar alguno... una cosa así me alucina.
Cuando veo que chicos muy jovencitos saben mis canciones, como la primera que compuse, "Estado de ánimo" es en verdad emocionante y muy fuerte.

-¿Cómo viviste el reencuentro con la TV en este miniretorno de "Piel Naranja"?

-Muy contenta por reencontrarme con Alberto (Migré), con sus temas, sus libros y sus historias, que siempre me apasionan.
Pero poco feliz por cómo se trabaja hoy en día, y no lo digo por la gente con la que trabajé sino por el estilo y la forma que tiene la tevé actual, o será que yo no estoy muy acostumbrada a trabajar así, es todo como muy frío, muy distante de la emoción, muy mecánico y cortado, no te da tiempo a meterte en nada.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota.

Con todo el futuro por delante

21 de marzo de 1975

"Al fin he conseguido el equilibrio necesario"

Marilina Ross

Con todo el futuro por delante


"La Raulito", que tiene libro cinematográfico de José María Paolantonio, sobre idea de Juan Carlos Gené y Marta Mercader, toma como protagonista a un personaje de Buenos Aires, una muchachita huérfana, criada en la calle, a la que se adjudicó ese sobrenombre por vestir y actuar como varón. No se trataba de una desviación sexual sino de una forma muy primitiva de intuir que la mujer puede desempeñarse a la par del hombre, incluso en menesteres como lustrabotas o futbolista... Desarrolla la historia de un ser marginal, típico de las grandes ciudades: una muchachita que oculta su condición de mujer vistiendo y actuando como varón porque, a su criterio, "las cosas son menos difíciles para los hombres".

Ahí está - según las facetillas distribuidas en redacciones de diarios y revistas- la presentación sumaria de una película que se aguarda con curiosidad, con fe... Curiosidad, por la propia índole del argumento y del personaje. Fe, porque en primera instancia se intuye que será otra muestra importante de un cine argentino que levantó la puntería, arrastra multitudes, pisa fuerte en los mercados extranjeros y pretende -casi de manera heroica- evadirse de la mediocridad e intrascendencia que lo caracterizaron durante más de una década...



Y en la ficción, "La Raulito" será la dúctil y dinámica Marilina Ross, ciertamente, como ella misma lo pregunta ante el compromiso más difícil de su prolífica trayectoria artística...

- Difícil y apasionante. Todavía no he visto el filme en privado, pero te adelanto que me metí en el personaje, que le saqué el jugo, que todo el elenco y el equipo técnico vivió el proceso de rodaje con intensidad, pasión... Saldrá un excelente producto, no tengo lugar a dudas.

- ¿Visitaste a La Raulito en la Correccional de Mujeres?

- Sí, en un par de ocasiones. Me hice muy compañera de ella. Está lúcida, brillante, por momentos te asombra... ¿Sabés que le pedí permiso a la directora de la cárcel para que la deje asistir a la noche del estreno? La voy a llevar. También a los cirujas de Retiro que aparecen en la película...



Hay un montón de anécdotas divertidas, sabrosas. Marilina anduvo abriendo las puertas de taxis en ese infierno de gente y ruido que es Constitución. Y nadie se dio cuenta... En frente de una caseta con la sigla fraguada de Obras Sanitarias, un cameraman y un iluminador se afanaban para captar la maravillosa espontaneidad de todas las escenas. Entonces no se verá ningún extra mirando a la cámara para la posteridad.

- Allí, en Constitución, un "tachero" me tiró un piñazo que si me agarra, voy a parar al hospital. Mayor dosis de realismo, imposible... Cierta vez, sentada en el umbral de una puerta, el encargado del edificio me sacó a las patadas como a un andrajoso cualquiera. Me quedé fría, sin poder reaccionar... Vendí flores, repartí diarios, ¿qué fue lo que no hice? ¿Qué fue lo que no hizo La Raulito en su agitada, dura vida? Por eso te decía que me consustancié con el personaje, que incluso me debí adecuar a su léxico, a sus actitudes físicas... Se me dio una gran chance para el lucimiento. Sin embargo, considero que ningún trabajo cinematográfico puede considerarse redondo si no hay un alto nivel interpretativo general. En "La Raulito" se puede dar eso, como se dio en "La Tregua"...



- A propósito de "La Tregua" ¿vos esperabas, sinceramente, durante la etapa del rodaje, que Renán alcanzara un resultado de tanta calidad?

- Sí y no. Por la sencilla razón de que yo sabía únicamente la parte relacionada con los sucesos en la familia. Los hechos de la oficina escapaban a mi conocimiento y control. Ahora, cuando la vi completa, cuando certifiqué que todos habían puesto el alma en el asunto, quedé satisfecha, emocionada. Y pude exclamar, ¡qué película bárbara! Anhelo a que con "La Raulito" ocurra lo mismo, por el cariño y dedicación con que se abordó la empresa, por ese tipo macanudo, sensible y afectuoso que es Lautaro Murúa...



- A tu criterio, ¿dónde radican las facetas más destacables de Lautaro como director?

- Él es actor, sabe en consecuencia lo que uno sufre... hurga, descubre y calibra los distintos estados de ánimo... En la relación con nosotros, estuvo sensacional...

- La Tregua, el Oscar, ¿Qué te sugiere todo eso?

- En principio, la realidad incontrovertible de que estamos ante el hecho más notable del cine argentino, más allá de las críticas que desde siempre se le han lanzado al Oscar... Quiérase o no, se le califique como "boom" o con otra definición, hay una racha favorable, positiva... ¿A qué época nos debemos remontar para tener un conjunto de seis o siente producciones nacionales con tanto derroche de talento, de seriedad? Eso nos debe provocar orgullo, y nos exige para el futuro. A todos, sin distinción...

- Aparte, ¿en qué andás? Se comenta que podrías incursionar en teatro con la obra "El zoo de cristal" al lado de Jorge Martínez...

- Eso no está determinado todavía (y cuando le nombramos a Jorge ella esbozó una pícara sonrisa. Claro, por las versiones que apuntan a un romance entre ambos, surgido precisamente durante la filmación de "La Raulito"... versiones que en Mar del Plata cobraron mayor volumen... "Somos amigos", apelaron y reiteraron a los periodistas cuando se les inquirió sobre el tema).


- ¿Y si no se concreta lo del teatro?

- Quizás una telenovela de Migré, quizás una película... No sé, te confieso que no tengo una programación fija. Lo único seguro: estoy filmando un programa sobre la Argentina para la televisión española, que se emitirá también para Italia y Francia... Y que el mes próximo sale al mercado un longplay mío, y simultáneamente en España, Colombia y Panamá, países a los que habré de viajar para presentarlo...

- ¿Todo, todo bien, perfecto...?

- Fenomenal. No me preguntes más nada...

La Tregua (1974)



Dirección: Sergio Renán
Guión: Aída Bortnik y Sergio Renán según la novela homónima de Mario Benedetti
Fecha de Estreno: 1 de agosto de 1974

Sinopsis:

Es la historia de un oficinista cincuentón que vive un amor con una compañera de trabajo mucho menor que él.



Intérpretes:

Héctor Alterio
Luis Brandoni
Ana María Picchio
Marilina Ross
Aldo Barbero
Juan José Camero
Carlos Carella
Cipe Lincovsky
Oscar Martínez
Lautaro Murúa
Walter Vidarte
China Zorrilla
Luis Politti
Hugo Arana
Norma Aleandro
Sergio Renán
Víctor Manso
Antonio Gasalla
Constantino Cosma
Jorge Sassi
Ignacio Finder
Diego Varzi


Equipo Técnico:

Producción: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Jefe de Producción: Bernardo Zupnik
Asistente de Dirección: Carlos Galettini
Fotografía: Juan Carlos Desanzo
Cámara: Carmelo Lobótrico
Montaje: Oscar Souto
Música: Julián Plaza
Sonido: Aníbal Libenson
Asistente de producción: María Ponti
Secretaria de producción: Helena López Gil
Ayudante de dirección: Luis Fernández (IV) y José Szlam
Ambientación: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Vestuario: Tita Tamames y Rosa Zemborain
Maquillaje: Horacio Pisani
Foto fija: Federico Frontini
Asistente de Cámara: Aldo Lobótrico y Juan Carlos Lenardi
Asistente de montaje: Norberto Rapado y Silvia Ripoll
Asistente de sonido: Roberto Bozzano
Regrabación de sonido: Cándido Hours


Premios:

1975, Nominada a los Premios Oscar en la Categoría "Best foreign language film"


CRÍTICA:

Carlos Burone en La Opinión, sobre la película “La tregua” (1974):

“Excelente nivel interpretativo, brillante en el caso de Ana María Picchio, Marilina Ross y Cipe Lincovsky”


Fuente: cinenacional.com y Alpacine

La reseña crítica es un aporte de Fernando de Rosario, la imagen de Christian desde el rinconcito y el video de Ariel de Alicante. Muchas Gracias!!

Entrevista a Marilina Ross - Primera parte

21 de febrero de 2004 - Leedor.com

Marilina Ross En el Leedor.com

Repasando su vida artística en Argentina y España, en el Cine y la TV, Fernando Varea entrevista a la actriz y cantante Marilina Ross a propósito del próximo estreno del film argentino Manekenk .



Marilina Ross

Por: FERNANDO VAREA

Desde Tita Merello o Libertad Lamarque hasta Soledad, Natalia Oreiro o Leticia Brédice, muchos son los ejemplos –en la historia del espectáculo en nuestro país- de figuras femeninas que alternaron la canción y la actuación.

El caso de Marilina Ross, sin embargo, es particularmente curioso: después de haber probado sobradamente su talento como actriz, de haber conseguido la aprobación del público y de los críticos, de concretar proyectos ambiciosos y personales, e incluso de trascender fuera de nuestro país, decidió desarrollar exclusivamente su vocación de cantautora.

Atrás quedaba una agitada trayectoria en televisión (exitosos programas como "Yo soy porteño", "La nena" y "Piel naranja" debieron buena parte de su repercusión al carisma y la calidad de la actriz) y en teatro (en lo que va de su debut profesional junto a Luisa Vehil en "Ana de los milagros", en 1961, hasta "El gran soñador", con Luis Fischer Quintana, en 1976), incluyendo una recordada incursión en el café concert (el unipersonal "Solita y sola", en 1972). Quedaban, también, sus notables participaciones secundarias en varias películas de los años sesenta, en Los herederos (por la que fue premiada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos) y en La tregua (por la que también fue ternada, aunque el enrarecido clima político en 1974 impidió que los premios llegaran a conocerse), y, definitivamente, su consagración como protagonista de La Raulito (por la que fue premiada en España y en los festivales de Panamá y de Cartagena).

Cuando la justicia autorizó el estreno de Piedra libre (después de haber sido prohibida apenas instaurada la dictadura militar), Marilina Ross ya estaba en España, donde profesionalmente se le abrían puertas, mientras aquí se le cerraban. En aquél país realizó un par de programas especiales de TV, una versión teatral de "Panorama desde el puente", y filmó seis películas: la primera, haciendo una "participación especial", cumpliendo el rol femenino más importante; las otras, como protagonista. Por esos trabajos recibió premios y estímulos diversos: una escena suya en Al servicio de la mujer española, por ejemplo, fue la única aplaudida durante el Festival de San Sebastián de 1978. En un reportaje de esos años, declaraba: "Mi objetivo en la vida es ser actriz. Es lo que creo que hago mejor en esta vida". De vuelta en nuestro país tras casi cinco años de forzoso y dolorido alejamiento, en 1981 pudo participar de la obra de Tadeuz Rozewicz "Boda blanca", pero sufrió amenazas, mientras seguía imposibilitada de trabajar en cine y televisión. Presentándose como cantante en pequeños reductos pudo ponerse en contacto con el público. Cuando retornó la democracia, el éxito obtenido con sus canciones la llevó, decididamente, a desviar su carrera al terreno de la música. Recién en 1998 aceptó volver a trabajar como actriz en un programa especial de TV dirigido por Alejandro Doria, y otra vez fue general el entusiasmo del periodismo especializado al juzgar su labor. Después se sumaron otras esporádicas incursiones en la actuación (por ejemplo en radioteatros).

Con Manekenk retorna al cine, de la mano del documentalista Juan Schröeder.





ENTREVISTA A MARILINA ROSS

Por: Fernando Varea

- En los años 60 cumpliste roles secundarios con directores importantes: Ayala, Torre Nilsson, Lucas Demare, el español Luis García Berlanga. Me gustaría saber qué recuerdos conservás sobre todo de Ayala, con quien filmaste dos películas, y de la experiencia de "Las pirañas" con García Berlanga.

- Con Ayala fue mi primer trabajo con responsabilidad, la película Primero yo, la primera difícil. Aunque la primera en realidad fue El televisor, era un personaje que estaba muy cercano a mí, una piba adolescente divertida, digamos que tenía mucho más que ver conmigo en ese momento. Pero lo de Primero yo, que era toda una complejidad de personajes y de relaciones, violación de por medio (hasta entonces yo no había mostrado más que una sonrisa)... Me daba muchísima vergüenza esa escena con Alberto de Mendoza. Fue lo primero difícil que me tocó hacer en cine, pero de su mano fue bastante más fácil, porque era un tipo muy cálido, muy "padrazo". Y conmigo más, porque yo era una niña casi.

- ¿Y de García Berlanga?

- Con García Berlanga no fue muy placentero porque él no estaba nada bien. A él no le gustaba, estaba muy descontento con toda la producción argentina, muy descontento. Se lo veía que no tenía ganas de hacerlo, que cumplía. Y eso yo lo vi de entrada. Entonces era difícil. Te digo: en una escena, en el doblaje, él se dormía, le daba igual... (imitándolo) "Bueno, venga, ya, ya ¿ya está? Ya está, venga, la próxima" (se ríe)

- ¿Volviste a verlo cuando estuviste en España?

- Lo vi en España, sí. Pero en un bar, así nomás nos saludamos, no mucho más.

- En esos años tenía mucho éxito "La nena" ¿nunca se pensó en llevarla al cine?

- Y sí, de hecho se hizo. Como yo dije que no, se armó un lío (se ríe)... Tuvieron que hacerlo con otra actriz, y ya pasó a llamarse de otra manera, y se encontraron con muchos líos porque yo no quería hacer "La nena" para toda la vida. No quería quedarme en eso.

- Justamente, finalizando la década, comienza el trabajo con Gente de Teatro. La experiencia en cine con el grupo, "Los herederos" ¿te dejó conforme?

- Y claro, porque eso fue distinto, porque a partir que formamos el grupo Gente de Teatro éramos nosotros mismos los productores, los que elegíamos todo: qué hacer, con quién, cuándo y con qué producción... Teníamos reuniones de grupo, éramos nuestra propia productora. Sí, sí, además se trabajaba muy bien porque compartíamos todo, prácticamente convivíamos, nos llevábamos muy bien todos.

- Justamente, hablando de que compartían tantas cosas e incluso tenían objetivos comunes...

- Matrimonios inclusive...

- Claro... Digo: en materia política, en una época donde se discutía mucho de política ¿no había discusiones fuertes entre ustedes?

- Se hablaba de política, por supuesto, había distintas opiniones también, pero se respetaban. De hecho, en el fondo, el objetivo era el mismo. Tal vez, como siempre, eran distintas maneras para llegar al mismo objetivo, ésas eran las diferencias. Pero buscábamos todos... no sé, una... una justicia un poquito más grande... Justicia social, me refiero.




- Con respecto al padre Carlos Mugica, de quien fuiste amiga, me gustaría saber si le gustaba el cine, si había visto alguna de tus películas, si tenía predilección por alguna de tus canciones...

- Cuando se iba de la villa, lo que le gustaba mucho era jugar al tenis. Jugaba muy bien al tenis y al fútbol. No mucho más te digo, no recuerdo haber hablado de ... (piensa) No era un cinéfilo, para nada. No...

- ¿Y de lo que cantabas?

- Yo en aquél momento no cantaba prácticamente.

- Cuando ibas a cantar a la villa, digo.

- Claro, pero eran canciones relativas al momento político, y yo iba con un grupo, que se llamaba la José Podestá, pero es como otra cosa porque eso lo hacíamos en los sindicatos, en las calles, en cualquier lado, y a la villa de Mugica fuimos una vez, nada más. Mi amistad con Carlos iba por otro lado. Yo iba a estar allí porque quería estar cerca de la gente.

- La pregunta que te voy a hacer a lo mejor te va a traer un mal recuerdo: cuando murió él ¿cómo te enteraste?

- (La expresión de su cara demuestra que, efectivamente, le trajo un mal recuerdo) Por televisión... Estaba viendo televisión y de repente escucho "Acribillaron a Carlos Mugica", y que estaba en el hospital Santoyani. Todo lo que recuerdo es que me levanté, paré el primer taxi y dije "Al hospital Santoyani", que no tenía ni idea de dónde quedaba... De allí ya no me acuerdo más nada. Me contaron los demás qué hice, con quién estuve, porque se me borró todo. Fue tal el shock... Me contaron los demás que me vieron parada en la esquina llorando no sé cuánto tiempo...

- Hace relativamente poco, cuando te preguntaron qué quedaba del peronismo de los años 73/74, dijiste "Creo que ya no queda nada. Las películas de Favio quedan, y no mucho más" (1). Me llamó la atención que destacaras algo cinematográfico.

- No me refería a "las películas", me refería a esta última producción de Favio sobre el peronismo, Perón, sinfonía del sentimiento, que no pudo llegar a la gente, mirá qué curioso. Preguntémonos todos por qué.

- ¿Cómo ha sido tu relación con Favio, tu amistad con él?

- No tengo, no somos amigos. Sí somos cordiales compañeros, pero no particularmente amigos.

- ¿Nunca te propuso participar en alguna de sus películas?

- No, no... Compartimos el charter, eso sí.

- Un recuerdo de dos películas que estuvieron prohibidas: "Ufa con el sexo" y "Los años infames".

- De Los años infames lo gracioso, lo tragicómico digamos, es que le mandaron al director, (Alejandro) Doria, que esa película no se podía estrenar mientras estuviera yo, y otros... (confirma) no, pero yo... Entonces, como la producción dijo "La estrenamos igual, la tenemos que estrenar", recortaron mi personaje, lo sacaron de toda la película y dejó de existir directamente, y se estrenó. Cosa bastante loca...


- El trabajo de los actores en "La tregua" fue unánimemente elogiado. ¿Cómo trabajó Renán para lograr justamente esos resultados?

- Ensayamos, ensayamos como si fuera teatro. Pero ensayamos antes de empezar a filmar, y ya teníamos mucho conocimiento de cómo iban a ser las escenas. Nada quedó librado al azar. Te diría que hubo ajustes de acuerdo a los decorados, pero nos sabíamos muy bien todos lo que íbamos a hacer.


Notas

(1) "-¿Compartís algo, todavía, con quienes fueron tus compañeros de lucha de otra época; como los que te acompañaron en el famoso charter que trajo a Perón en el 73? - En primer lugar, quedan pocos vivos. Además, era tan surtido aquél peronismo al que yo aposté... que creo que ya no queda nada. Las películas de Favio, quedan; y no mucho más" (Clarín, 7/8/2002)

Fuente: Leedor.com

continúa en la Segunda Parte.