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Comunico milagros

Comunico milagros


Emitido por Canal 13 el día Lunes 13 de julio de 1998 a las 22 horas.


Libro: Juan Carlos Gené

Producción General y Dirección: Alejandro Doria

Elenco:

Marilina Ross
Mónica Villa
Gonzalo Urtizberea
Rita Cortese
Raúl Rizzo
Tony Lestingi
Vando Villamil
Fabiana García Lago
Gustavo Ferrari
Ignacio Gadano
Nora Zinski
Pietro Guggiana
Fernando Llosa



Primera Parte




Segunda Parte




Tercera Parte




Cuarta Parte




Quinta Parte




Sexta Parte




Séptima Parte




Octava Parte




Novena Parte


Estos videos son un aporte de Danny de Toronto, Canadá. Muchas Gracias!!

Sé que el país está lleno de gente solidaria

1998 – Página 12

MARILINA ROSS VUELVE A LA TELE PROTAGONIZANDO UN ESPECIAL DE ALEJANDRO DORIA

"Sé que el país está lleno de gente solidaria"

La cantante, que no trabajaba como actriz desde hace 23 años, explica por qué la sedujo el personaje que hace en "Comunico milagros".

Marilina Ross y el director Alejandro Doria durante un alto del rodaje del especial "Comunico milagros". El realizador filmó un texto de Juan Carlos Gené sobre la solidaridad de los de abajo, los postergados.

"Este es un programa de esos extraordinarios para la televisión de hoy en Argentina", dice, convencida, Marilina Ross. Su papel la tiene eufórica. Se trata de "un personaje que podría ser definido a partir de una reflexión de Chesterton, que dice que el periodismo, en general, tiene la falencia de que importa más la noticia de un hombre que se cae de un andamio y muere, que el milagro de que permanezca arriba de ese andamio diez horas diarias". Durante la charla con Página/12, la cantante y actriz insiste en afirmar que la actualidad de esa cuestión, incluida en Comunico Milagros -la primera de las historias unitarias dirigidas por Alejandro Doria para Canal 13- la convenció de retornar a la actuación. Basado en una obra de Juan Carlos Gené, el primero de los especiales realizados por el director se verá el lunes a las 22. En fechas aún no designadas, el ciclo continuará con Los pulpos -historia de un amor desesperado, con Arturo Puig y Leticia Brédice- basada en una novela de Marcelo Peyret-, y Los abismos del amor, una adaptación del relato "El campo de los olivos", de Guy de Maupassant.

Ross llevaba 23 años sin trabajar en televisión, el medio que la hizo famosa en los ´60, cuando era una adolescente e interpretaba "La nena". Estaba aún muy lejos de la carrera de cantante que iniciaría antes de su exilio, luego del golpe militar en 1976. Antes de eso, dirigida por el fallecido Lautaro Murúa, tuvo su papel consagratorio en el cine: "La Raulito", personaje con el que aún suele identificarla una porción del público.

"Así haga una comedia, personalmente me preocupa mucho contar algo, no filmar porque sí", apunta en un alto de la grabación Doria, quien, acaso por eso no ha vuelto a dirigir cine desde Cien veces no debo, de 1990. "Hace unos quince años que no me interesa trabajar si no cuento algo, si no me comunico con la gente estableciendo un diálogo, sacando algún tema que preocupe a la humanidad. El personaje de Marilina es una mujer que empieza a luchar para que se conozcan los pequeños hechos nobles, que no suelen ser noticia pero enaltecen al ser humano". La cantante y actriz, por su parte, relata que "era más o menos la decimoctava vez que Alejandro me llamaba, pero ahora me convenció básicamente por la historia, pero también porque sentí que como cantautora se había se cerrado un ciclo". Esta es una síntesis del diálogo de Ross con Página/12

Momento: "Uno de los conflictos argentinos es que creemos que la realidad es lo que sale en televisión o en los medios. Y eso es sólo una parte".

- ¿Le produjo inseguridades volver a la televisión como actriz, o para usted es una experiencia incorporada?

- En realidad... tuve miedo el primer día, no sabía si me iba a acordar de la letra. Pero todo surgió después con tal fluidez y tal grado de placer que se me fue pasando. En esta profesión no todo es placentero, son pocos los momentos mágicos como los que terminaron en el éxito de La Raulito. Una pone parte y el resto viene de arriba, y eso está pasando con este programa.

- ¿La historia la convenció por sus lazos con la realidad diaria de Argentina?

- Sí, desde luego, pero hace hincapié en lo que se transmite, en lo que se supone que la gente cree que es la realidad. Y éste es el conflicto que estamos viviendo últimamente, que creemos que la realidad es sólo lo que salen en la televisión o en los medios. Y eso es sólo una parte. El personaje que hago yo, que vive en una casa tomada, es de condición humilde, con siete hijos, cree que el tener hijos es un valor en sí mismo.

- ¿En qué sentido?

- En el de dar vida, el hecho más creativo que un ser humano puede poseer. En este mundo materialista todo pasa por el tener, no por el ser. Creo que eso está perdido de vista. Mi personaje, a pesar de que se muere el marido, le dice a uno de sus hijos que si no fuera porque el marido se fue le daría un hermanito más, a pesar de que ellos no tienen ni para comer, pero ése es el sentido de la vida. Aquí se muestra la maravillosa solidaridad que el ser humano posee, un valor de los mejores que podemos tener. Los dos hijos más pequeños de este personaje se los crió una vecina que a duras penas tiene para comer ella. Sin embargo van arreglándose, y yo creo que eso es mucho más digno que el control de la natalidad. Es una muestra de lo que está pasando, que no sale habitualmente en los medios: solamente un diario argentino hizo una encuesta del grado de solidaridad que tiene el pueblo argentino, que es altísimo. El treinta por ciento de la población hace cosas por los demás, ya sea entregar dinero, realizar festivales o llevar el paquetito para los que sufren las inundaciones. Es muy fuera de serie, y de eso habla el programa. Yo sé que el país está lleno de gente solidaria, que nunca saldrá en los diarios.

- ¿No cree que todos esos actos de buena voluntad pueden ser mal utilizados, como los chocolates que se enviaban a Malvinas y luego aparecieron en los kioscos?

- No, cuidado con eso, no es que no sirve nada. La solidaridad sirve porque en este mundo en que están mal preciados los valores, ése es un valor en sí mismo. Desde luego que habrá mala gente, que lo pagará en su momento, pero el hecho se realiza igual. A mí me encandila ver a las personas que están dándoles a aquellos que están en peor situación, personas que aunque a gatas llegan a fin de mes, lo poco que tienen lo comparten. Para mí, la solidaridad de la gente con los que menos tienen en cierto modo paga por los imbéciles que se quedaron con el chocolate que iba a Malvinas en 1982.


Fernando de Rosario compartió esta nota y Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Publicidad de Comunico Milagros

El día lunes 13 de julio de 1998 Canal 13 emitió el especial de Alejandro Doria "Comunico milagros", con libro de Juan Carlos Gené. Este programa marcaría el regreso de Marilina Ross a la televisión argentina después de 23 años.

Fuente: Diario Clarín, lunes 13 de julio de 1998, pág. 47.


Desde el rinconcito, esta imagen la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!

Mamá me cuida desde el cielo

2 de julio de 1998 – Diario Crónica, Suplemento “Última hora del Espectáculo”

Marilina Ross

“Mamá me cuida desde el cielo”

Regresa a la tele después de 23 años. No tiene más inspiración para la música. Su madre es su guía espiritual. Aquí confiesa sus desencantos y sus sueños.


Regreso a las fuentes

Su última aparición en la pantalla chica fue de la mano de Alberto Migré con “Piel naranja” por Canal 13. Veintitrés años después Marilina Ross vuelve a la televisión con “Comunico milagros”, de Juan Carlos Gené, el primero de los especiales que dirige Alejandro Doria por esa misma emisora, que se verá después del mundial. Autora de éxitos como “Escaleras mecánicas”, “Puerto Pollensa” y “Soles”, Marilina se siente ahora alejada de la música, y con ganas de retomar su carrera como actriz, a pesar de los miedos, los nervios y la sensación de que su mamá, fallecida recientemente, estuvo todo el tiempo cuidándola y haciendo “milagritos”.

-¿Qué fue lo que te decidió a volver a la actuación?

-Se había cumplido un ciclo con las canciones, dado que era un esfuerzo componerlas y también porque estaba cansada de cantar siempre lo mismo. Entonces sentí que tenía que parar y dejar un espacio abierto para ver qué aparecía.

-¿Cuándo comenzó esa sensación?

-Hace más de un año que no tengo qué decir. Surgía la música pero sin letra y hace ya tres que no compongo una canción, como hacía antes. Nunca lo tomé como una profesión sino que lo hacía porque no sentía necesidad, urgencia, de otra cosa.

-Y esta necesidad imperiosa no la tenías con la actuación.

-No, tenía muchas ofertas para actuar, pero no tenía ganas.

-¿Qué te pasó cuando apareció “Comunico milagros”?

-La historia me apasionó en cuanto la leí y me dije: “Este es el momento” porque el texto de Gené está diciendo las mismas cosas que yo quiero transmitir a través de mis canciones, pero en forma dramatizada.

"VOLVER A ACTUAR ME DEPARÓ MUCHA FELICIDAD"


-¿Por qué se había suspendido el proyecto hace tres años?

-Porque eran muy altos los costos de producción. Con Doria también queríamos filmar “Alta en el cielo”, de Nelly Fernández Tiscornia, que después fue el primer capítulo de “Atreverse”, pero también falló porque el instituto de Cine no aprobó el crédito.

-¿Cómo es tu personaje en “Comunico milagros”?

-Se llama “Rosa” y es madre de siete hijos. Trabaja pelando papas en un restaurante y vive en una casa tomada con muy pocos recursos, pero con unos valores muy bien puestos y además con una sabiduría natural que, según ella, le viene desde que vio la luz cuando era chica en el campo. Desde ese momento, ve cosas “detrás” de las cosas. Todo está contado con un lenguaje muy cotidiano.


Como "La Raulito", uno de los últimos personajes que encarnó, en 1975.

-Va a ser uno de los especiales de Doria para Canal 13.

-Sí, fue rodado con dos cámaras simultáneas, mejor que si hubiéramos estado filmando una película. Tiene una producción estupenda y un elenco genial: Mónica Villa, Rita Cortese, Raúl Rizzo, Gustavo Ferrari, Vando Villamil y Guillermo Parodi, que es hijo de Teresa en su debut como actor, en un personaje muy lindo.

-¿Te costó volver a actuar?

-Me deparó mucha felicidad. El primer día estaba muerta de miedo porque me decía: “¿Sabré hacerlo?... Hace ya tanto tiempo… ¿Me acordaré la letra ahora que estoy tan mal de la memoria?” Estaba muy nerviosa. Pero, felizmente Alejandro nos dio total libertad para improvisar y sólo había que tener fija la idea central. Eso me tranquilizó de entrada y creo que hice un buen trabajo.

-De modo que tu relación con Doria fue más que buena.

-Sí, estupenda porque además somos buenos amigos y me cuidó y me mimó mucho. Antes de la primera toma me brindó un aplauso de bienvenida a la actuación con todo el elenco y todo el equipo. Mi mamá acababa de morir y le dedico este trabajo a ella. Y yo sé que ella estuvo dentro mío y que realizó muchos milagritos durante ese tiempo. Estuve muy amparada desde arriba y hubo mucha magia. Fue maravilloso (se emociona).



"Mi mamá realizó muchos milagritos desde el cielo"

-¿Hiciste algún tema para el programa?

-Sí, pero no especialmente. Es muy linda la anécdota. Le había sugerido a Doria algunos temas míos para el ciclo, pero ninguno lo convencía. Había compuesto un tema cuando mi mamá estaba muy mal, para desahogarme, que es la manera en que a mí me salen siempre las cosas y que se llamaba simplemente "A mamá". Me gustó tanto que lo grabé, le hice unos arreglos con oboe, cuerdas y “flügel”. Y llegó un día en que tenía que filmar una escena de mucha emoción y me lo llevé en el disc-man para que me ayudara a entrar en clima. Estaba con los auriculares cuando vino Alejandro y me preguntó de qué se trataba. Yo le conté, quiso escuchar el tema y empezó a gritar: "Ésta es la canción, ésta es la canción que yo estaba buscando". Y empezó a llamar a todos para que lo escucharan... ¡Me gastaron las pilas y cuando llegó el momento de grabar ya no podía usarlo (se ríe)! Después hicimos una versión con bandoneón, con Carlos Corrales, en tiempo de tango, que quedó bellísima.

-Tu mamá te hizo volver a la música.

-De algún modo… Es que la música está siempre, aunque ya no viva de ella o no le dé el primer plano. No puedo despegarme de ella porque forma parte de mí. Ahora me apasiona armonizar voces con un grupo de amigas. Es de entrecasa y sin ninguna expectativa.



Marilina Ross, lista para grabar, escucha las indicaciones de Alejandro Doria.

-¿Qué fue lo que te mantuvo viva durante tu bloqueo creativo?

-Vivir con mi mamá estos últimos doce años me tenía muy pendiente, al punto que me daba no sé qué irme de gira y siempre pensaba en la vuelta porque yo necesitaba estar a su lado. Por mí misma. El motivo de mi vida fue que ella lo pasara lo mejor posible y salió bien porque se fue a los noventa y un años, estando sentada en un sillón, viendo televisión y esperando el caldito de la noche. Sin sufrimientos, sin estar internada. Y tal vez ése haya sido mi mejor trabajo.

-¿Y profesionalmente?

-Participé de proyectos como el compacto para recaudar fondos para los inundados. Lo que pasa es que encuentro un desgaste muy grande en el afuera. Todo es comercio y números. Yo no encajo con mi estilo… Hago lo que se me da la gana.

-¿Qué te depara el futuro?

-Alejandro me propuso hacer también el último especial. Estamos tratando de encontrar un libro que nos guste porque creo en esto de hacer las cosas con pasión.

"Desde hace tres años que no puedo componer"
Otro momento de la grabación que nos devuelve a Marilina a la TV.

Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Muchas Gracias!!

A mamá

"Es muy linda la anécdota. Le había sugerido a Doria algunos temas míos para el ciclo, pero ninguno lo convencía. Había compuesto un tema cuando mi mamá estaba muy mal, para desahogarme, que es la manera en que a mí me salen siempre las cosas y que se llamaba simplemente "A mamá". Me gustó tanto que lo grabé, le hice unos arreglos con oboe, cuerdas y flügel. Y llegó un día en que tenía que filmar una escena de mucha emoción y me lo llevé en el disc-man para que me ayudara a entrar en clima. Estaba con los auriculares cuando vino Alejandro y me preguntó de qué se trataba. Yo le conté, quiso escuchar el tema y empezó a gritar: "Ésta es la canción, ésta es la canción que yo estaba buscando". Y empezó a llamar a todos para que lo escucharan... ¡Me gastaron las pilas y cuando llegó el momento de grabar ya no podía usarlo (se ríe)! Después hicimos una versión con bandoneón, con Carlos Corrales, en tiempo de tango, que quedó bellísima..." (Fragmento de la nota "Mamá me cuida desde el cielo" publicada en la Revista "Última hora del espectáculo" el 2 de julio de 1998)



Bajar A mamá

La nota citada la aportó Christian desde el rinconcito, la imagen la sumó Silvina Zamit y Daniel y Marilina aportaron el audio. Muchas Gracias!!

Mírenme a los ojos, estoy abierta en dos

1998 - Diario Perfil

"Mírenme a los ojos, estoy abierta en dos"

Para Marilina Ross el pasado es un tiempo que conjugaba militancia y arte.

Por: JUAN TRANSMONTE

"Tenía vocación de santa o domador, de actriz para jugar al llanto y al amor", decía Marilina Ross en Fotos mías, aquella vieja canción de su primer álbum, editado en 1975. Esa travesura del disco, que vino a caballo del hit novelero Quereme, tengo frío, fue el comienzo de una aventura que superó al berretín. Y un día la cantante dejó a la actriz en el arcón de los recuerdos.

Pasaron veintitrés años. Y una noche apareció, como en un pase de magia, en la pantalla de los televisores. Allí estaba su rostro pleno, luminoso. Algunos momentos merecen quedar registrados en un rincón del alma. Porque Marilina Ross, aquella de Yo soy porteño, La Nena, La tregua, Cosa juzgada, Piel naranja, La Raulito, empujada al destierro, se cansó de estar cansada. Las noticias que llegaron de España fueron ralas y las películas que filmó —una segunda parte de La Raulito, Al servicio de la mujer española— aquí estaban prohibidas por su sola presencia. Y de tanto cansarse se cansó de la actriz.

Cuando Marilina Ross regresó en 1981 lo hizo con una guitarra bajo el brazo. Se reencontró con su público cantando en el Teatro del Picadero, que también ardería poco después bajo las llamas de la intolerancia. Pasaron veintitrés años. El mismo Gené que escribía los libretos de Cosa juzgada le puso su firma a Comunico milagros y con la batuta de Alejandro Doria —quizá el mejor director de actores de la Argentina— se materializó el regreso de la actriz. Curiosamente, Rosa, su personaje, era una mujer que se empeñaba sin éxito en difundir buenas noticias de pequeños héroes anónimos.

"Comunico milagros", soltaba. Con la emoción estallando en los ojos brillosos decía: "Yo veo lo que hay atrás de las personas". Sin hablar, Marilina Ross parecía repetir el estribillo de aquella canción "Mírenme a los ojos, aquí estoy abierta en dos". El milagro que se comunica entonces es que una herida ha cerrado, la actriz desempolvó a la actriz herida y adormecida. El milagro se produjo por la vía de ese cuadrado azotado y maravilloso que es la tele. Desde algún lugar deben estar sonriendo David Stivel, el Negro Carella y Luis Politti, que se murió de tristeza en España.

La creación artística es un gesto de amor universal que derrota a las sombras y a los sombríos. Es la comunión de un segundo, el milagro. Este quedó registrado como una instantánea que dice tanto más de lo que parece. Marilina Ross puede agregar ahora una estrofa a Fotos mías, aquella vieja canción.

Los milagros de Marilina

Domingo 23 de Agosto de 1998 - La Nación

Los milagros de Marilina

"Comunico milagros", primer programa especial del ciclo de unitarios con producción y dirección general de Alejandro Doria.

Libro: Juan Carlos Gené.
Con Marilina Ross, Vando Villamil, Raúl Rizzo, Mónica Villa, Tony Lestingi y elenco. En "El mundo del espectáculo", por Canal 13 .

Por: MARCELO STILETANO

"¿Sabés lo que es la vida? Las manos, el sol, parir hijos... Eso es la vida", le confiesa Rosa (Marilina Ross) a su esposo moribundo, mientras trata de abrir una luz de optimismo en medio de una existencia castigada por necesidades apremiantes.

En las marcas de su piel gastada, en la que todavía queda algún rasgo de juventud, asoman fantasmas como el desempleo, la falta de vivienda y la alimentación escasa, mientras vive apiñada con sus muchos hijos en una casa usurpada.

Junto a ella, un grupo de personas en la misma situación y bajo el mismo techo precario trata de sobrellevar la dureza cotidiana con alguna dignidad y frente a la amenazante presencia policial, siempre dispuesta a cobrar viejas cuentas que nunca quedarán definitivamente saldadas.

Sólo el contacto con una mujer en apariencia desequilibrada (Mónica Villa) abre una salida a la existencia de una mujer que parece condenada a la adversidad permanente. Elige "comunicar milagros", dar a conocer sus pequeñas victorias a través de hojas manuscritas como manifiestos de resistencia candorosa, sin violencia.

El talento de Alejandro Doria aparece en el cuidado formal que pone para instalar la historia en los interiores y exteriores más adecuados, en la exacta marcación de los actores y en la tensión dramática que ilustra la vida de este grupo de personajes abandonados a la buena de Dios.

Pero todo esto dura poco, algo más de media hora. El problema surge después, cuando Rosa convierte su dura lucha por la vida en un pastiche en el que conviven, en la transformación del personaje principal, elementales referencias a lo políticamente correcto, frases emocionales y de impacto directo sobre la injusticia social y un par de innecesarios toques de realismo mágico.

Sin decidirse por la ficción testimonial o el retrato psicológico de un grupo de personajes resignados a vivir sumergidos, la trama, poco a poco, va siendo invadida por el tedio y las incongruencias. ¿Cómo explicar, por ejemplo, la ingenua forma en que Rosa es despedida de su trabajo en la cocina de un restaurante, después de que había luchado con uñas y dientes para evitar que uno de sus hijos perdiera su empleo? ¿Es posible que tan rápidamente desaparezca algo tan fuertemente descripto antes como el instinto maternal? Hay, en definitiva, un poco comprensible tránsito que va de la intensidad del comienzo a un final ingenuo y endeble.

"Comunico milagros" no quedará en el recuerdo. Quien sí lo hará es Marilina Ross, que entrega un retrato conmovedor, intenso y lleno de matices de su personaje. Es, lejos, lo mejor de una propuesta prolija, pero incapaz de sostener el interés.

Fuente: La Nación

Un Doria auténtico

Miércoles 15 de julio de 1998 - Clarín Espectáculos

UN DORIA AUTÉNTICO

El director convocó a Marilina Ross para darle emoción a un personaje con mucho riesgo.


NOTICIAS. Lo único que la rebela a Rosa, el personaje de Marilina Ross en Comunico Milagros, es la negativa de los medios a publicar lo que ella considera noticias. Las buenas, en realidad.


Por: ADRIANA BRUNO

Rosa es una mujer de mediana edad que viene resignándose a sus desventuras con un optimismo y una fuerza de voluntad más que envidiables casi increíbles. Viviendo en una casa tomada, con seis hijos que criar, el marido recién muerto y despedida de un trabajo miserable, pero trabajo al fin, a Rosa (Marilina Ross) lo único que la rebela, lo único que la mueve a buscar alternativas es la negativa de los medios a publicar lo que ella considera noticias. Las buenas. Los actos solidarios. Las vidas sufridas de la gente que la rodea.

Comunico milagros, el primero de los especiales de Alejandro Doria para Canal 13 (se emitió el lunes a las 22), se dedicó, sobre el libro de Juan Carlos Gené, a contar una historia chiquita y nada excepcional. Salvo por la capacidad "para ver las cosas que hay detrás de las cosas" declarada por la protagonista (Marilina Ross), lo que se intentó fue una suerte de retrato de unos días en la vida de la gente pobre. Pobre y buena, y honesta, y trabajadora, y concientizada, valdría la pena agregar. Porque de la otra también hay, pero no era el asunto de este especial.

Toda una primera parte, entonces, mostró a Rosa en su vida cotidiana. Rosa que pela papas en la cocina de un restaurante. Rosa que visita a su marido (Raúl Rizzo) en la lúgubre sala de un hospital público. Rosa ayudada por sus vecinos: uno que se pasó la vida cuidando a un hermano discapacitado, otra que le atiende a los chicos. Rosa hablándoles a sus hijos mayores de valores en desuso como el trabajo o la esperanza. Es aquí donde Doria y Gené se potencian en darle primacía a lo textual por sobre las imágenes. Y lo textual cae en el exceso discursivo, sobre todo porque muchas veces "aclara" algo que la acción ya había dejado suficientemente explicitado. "Nos tratan como a ladrones. A cada rato la policía entrando y sacando gente. Consiguen lo que quieren. Y lo que quieren es sacarnos", dice por ejemplo una de las vecinas, después de que ya se había mostrado el patrullero, el policía entrando y llevándose a un hombre, la acusación de ladrones, etc. O la frase de Rosa a uno de sus hijos: "Gracias a que la inmensa mayoría de la gente mantiene firme la esperanza es que este mundo sigue andando".

Políticos mentirosos y periodistas insensibles son las contrafiguras. Los periodistas, en particular, aparecen cuando Rosa pretende que se publique en un diario la muerte de su marido, convencida de que "un obrero se cae de un andamio y es noticia, pero nunca salen los millones que andan haciendo equilibrio en el aire". Rechazada también en la TV, decide entonces escribir las historias de su gente en grandes carteles blancos que va pegando por las calles.

Doria eligió muy bien a Marilina Ross, ya que pudo darle el tono de emoción contenida a un personaje con muchísimo riesgo de caer en sobreactuaciones. Con un rating de 9,1 (según promedio de las medidoras Mercados y Tendencias e Ibope), Comunico milagros se ubicó tercera en la franja que lideró El show de Videomatch. Es que el estilo Doria, ya se sabe, no es de los que "enganchan" al televidente. Con escenas larguísimas y un ritmo casi de teatro televisado, la elección es previa. O no es.



Desde el rinconcito, Christian aportó la imagen para completar este post. Muchas Gracias!

Milagros cotidianos en la pantalla chica

Lunes 13 de Julio de 1998 – La Nación

Milagros cotidianos en la pantalla chica

Estreno: Canal 13 pondrá al aire hoy, a las 22, "Comunico milagros", de Alejandro Doria, con Marilina Ross.

Después de 23 años de estar alejada de la televisión y el cine, Marilina Ross vuelve al ruedo mostrando su faceta de actriz. Será hoy, a las 22, en Canal 13, cuando protagonice el primer especial de dos horas dirigido por Alejandro Doria, con el título "Comunico milagros".

Basado en un libro de Juan Carlos Gené, el director inaugura un ciclo de cuatro programas especiales, auspiciados por la Secretaría de Cultura de la Nación, que la emisora de Constitución emitirá una vez por mes. Doria ya tiene bajo el brazo gran parte de la filmación del segundo especial, "Los pulpos, historia de un amor desesperado", con Arturo Puig y Leticia Brédice, una adaptación de una novela de Marcelo Peyret. Y ya está en busca de actores para llevar a la pantalla el cuento del escritor francés Guy de Maupassant, "El campo de los olivos", que tituló "Los abismos del amor".

Con Marilina Ross, Raúl Rizzo, Mónica Villa, Gonzalo Urtizberea, Vando Villamil y Guillermo Parodi, "Comunico milagros" tiene como eje un concepto de Chesterton: "El periodismo, al ocuparse de lo excepcional, no podía nunca dar una imagen fiel de la realidad, pues para él es noticia que un obrero se cayó de un andamio y no lo es el milagro de que permanezca en equilibrio sobre él trabajando más de diez horas diarias".

A lo largo de dos horas, se podrá recorrer una historia que bordea conflictos sociales latentes: pobreza, falta de trabajo, droga, delito, hipocresía y, en especial, una fuerte crítica a los medios de comunicación que "brindan desde el poder una imagen del mundo bastante distorsionada".

En esta reflexión se basa la historia de Rosa (Ross), una mujer de clase humilde que pelea contra viento y marea para explicar que "las manos, el sol y parir hijos son el sentido de la vida" y que esas tres cosas son noticias que deberían difundirse con la misma importancia que el resto.

Pero esta mujer que posee un don especial y mantiene a seis hijos no entiende que los actos solidarios o la vida misma no sean tema de un noticiero. Para demostrar esto, el director de "Atreverse", "Amores" y "El Rafa" junto a Gené encontraron un costado que roza el humor negro para referirse al "poder" de la prensa.


Fuente: La Nación

Dos que creen en milagros

Martes 2 de junio de 1998 – Clarín Espectáculos

MARILINA ROSS Y ALEJANDRO DORIA

DOS QUE CREEN EN MILAGROS

AL FIN JUNTOS

Se conocen desde hace 30 años y tuvieron tres proyectos compartidos y no concretados. Ahora grabaron Comunico Milagros, primer especial de una serie que irá por Canal 13 y marca el retorno actoral de Ross a la TV.

Por: FERNANDA IGLESIAS
Fotos: AXEL ALEXANDER

La cuarta fue la vencida.

Marilina Ross y Alejandro Doria intentaron tres veces trabajar juntos. La primera en una película, que nunca se estrenó. La segunda en un programa para Canal 9, La comedia humana, que no llegó a salir al aire porque la estatización de los canales en la década del 70 lo voló como el viento. La tercera, hace ocho años, cuando ella se arrepintió de protagonizar el unitario Alta en el cielo, del ciclo Atreverse.

Ahora se les dio. El sábado terminaron de grabar el primero de una serie de espectaculares que Canal 13 transmitirá cuando el Mundial se transforme en recuerdo. Para él es la vuelta a los unitarios, género al que está acostumbrado y que hace sólo dos años que no realiza. Para ella, en cambio, es la vuelta a la televisión luego de 23 años.

¿Qué te decidió a volver?

Me gustó el texto (Comunico milagros, de Juan Carlos Gené). Mi personaje dice lo que tengo ganas de decir, que tenemos que mantener fija la esperanza, si no este mundo no puede seguir andando. Alejandro me había dado el libro hace tres años... ­y yo le dije que no tantas veces!

¿Por qué lo querías hacer con ella?

Porque me parecía un personaje maravilloso para que vuelva. Es la protagonista absoluta y tiene un papel lleno de emoción y de cosa humana que Marilina tiene como actriz. Estoy feliz porque aceptó: hace años que lucho para que vuelva a trabajar.

¿Por qué aceptaste justo ahora?

Porque coincide con un ciclo que se cierra con la música.

La propuesta de Alejandro Doria llegó, en efecto, en el momento justo. A los 55 años, Marilina Ross sentía que su carrera como cantautora se terminaba. "No me salían nuevas canciones", admite. "Me costaba mucho encontrar qué decir. Y entonces hacía músicas instrumentales. Una de ellas la hice hace poco, pensando en mi madre, que murió el 11 de mayo". Casualidad o destino, esa misma música servirá como cortina del programa. Doria la escuchó el primer día de grabación, cuando ella llegó con el walkman a cuestas y él sintió curiosidad por saber qué escuchaba. Apenas la sintió gritó "¡Esa es!". Y ordenó grabarla para musicalizar el ciclo.

¿Cuándo fue la última vez que compusiste algo que te haya gustado?

Hace tres años. Se ve que hay algún impedimento en el canal de transmisión: no recibo inspiración y no sé qué decir. Me cansé de cantar siempre lo mismo. Si me aburro yo, cómo no se van a aburrir los demás.

Volvés a actuar y dejás la música. Cuando empezaste a cantar, en la década del 70, también dejaste de actuar.

Bueno, no. Dejé de actuar porque me prohibieron. Me fui y volví haciendo canciones nada más. En ese momento quedé bastante dolida. Había hecho La Raulito, el mejor momento de mi carrera como actriz. Entonces vino el hachazo y me costó mucho remontar. Con este placer que me da volver a actuar, me doy cuenta de que tuvo que ver con la represión, cosa que no tenía del todo clara.

¿Te arrepentís de no haber aceptado las propuestas de Doria mucho antes?

No, en general no me arrepiento. Las cosas son como son. No empujo para que sean de otra forma. Todo tiene un tiempo y, bueno, ése había que pasarlo. Además no me arrepiento de haber hecho canciones.

¿No podrías haber hecho las dos cosas?

Nunca pude hacer dos cosas a la vez. Me cuesta mucho porque se dispersa la energía. Prefiero meterme con una a fondo. No podría estar en una actividad y pensando en la otra. No me da la media neurona.

¿Alguna vez probaste?

Cuando era joven hacía cine, teatro y dos programas de televisión. Un delirio.

EN COLECTIVO. Ross y Doria, en la grabación de Comunico Milagros, que irá por el 13 después del Mundial. Ella también estará en el cuarto programa del ciclo.

Para la grabación de este especial, sin embargo, tuvieron a su disposición dos semanas. Desde la mañana hasta la noche, un equipo de cuarenta personas se trasladó al hospital Muñiz, donde copó el viejo lavadero y lo transformó en la casa tomada donde vive Rosa, el personaje de Marilina. Doria, bajo su ya clásica gorra negra y detrás de sus anteojos oscuros Ray Ban de los años setenta, da cuenta del mensaje de la historia. "Está basada en una frase de Chesterton que se pregunta por qué es noticia que un obrero se caiga de un andamio y se mate y no es noticia el milagro de que todos los demás se mantengan trabajando en equilibrio. Rosa se encarga de comunicar estos milagros. Y no es una crítica a los medios de comunicación, es una crítica al ser humano mismo, que se interesa por esos temas. Porque, ¿qué es lo que vende? Vende lo espectacular, lo dramático, el crimen, el horror. Cuando la mayoría de la gente lleva una vida simple, honesta, humana pero que no despierta interés para divulgar".

¿Cómo construiste a Rosa?

La fui viendo. Tiene mucho de la Raulito.

¿Qué, por ejemplo?

No es tan marginal como ella, pero tiene el mismo empuje, las ganas de vivir, la esperanza, el no conformarse con lo que está, el querer algo mejor para la humanidad. Además, hubo una magia en la grabación de este programa que tuvo mucho que ver con lo que fue la filmación de La Raulito.

¿Qué diferencias encontraste con la televisión de los 70?

Muchas. Lo último que hice fue Piel naranja, metida en un estudio y grabando en un día todo un programa de una hora y media. Acá estamos haciendo en quince días un solo programa. Es más parecido al cine que a la televisión.

¿Cómo te sentiste como actriz?

Muy angelada. Me costó al principio. El primer día estaba temblando como una colegiala, pero después fue como andar en bicicleta. Entonces me relajé y empecé a gozarlo porque los días previos no había podido dormir. El día de la lectura de este libro murió mi madre. Pensé: ¿ahora qué va a pasar? Y no pasó nada. Siento que ella está y que me empuja porque siempre quiso que yo fuera actriz. Así que lo vivo como una especie de homenaje.

¿Tenés miedo de la repercusión que pueda tener tu vuelta? Que te comparen con lo que hiciste cuando eras joven, por ejemplo.

En lo físico, para nada. Prohíbo que me maquillen y que me peinen. Estoy a cara lavada, con todas las arrugas, con todos mis años encima capitalizándolos a favor de contar esta historia. Me importa un pito lo que digan. Estoy mayor, sí. Pero no tengo todo puesto en el físico, me importan más otros valores.

¿Ves televisión?

Un poco. Todos los miércoles espero ver un programa que se llama Holograma, que dan en el cable. Es lo único que grabo, veo, reveo y aprendo.

¿Viste la remake de La Nena que hicieron Rodolfo Ranni y Valeria Britos?

Sí, la espié algunas veces. Pero me di cuenta de que no tenía mucho que ver con lo que hacíamos nosotros. Era otra historia. Tal vez se basaron en la nuestra, pero nada que ver. Conservaron el título pero al aggiornarlo perdieron la ternura que era la base de esa relación. Estaba más presente la historia con el novio que la relación con el padre.

¿Qué recuerdo tenés de tu época como estrella de televisión?

Me parece que no era yo. ¡Hacía tantas cosas al mismo tiempo! No me puedo imaginar. Seguramente hacía todo mal.

¿Ahora estás más dispuesta a aceptar propuestas de televisión?

Sí, estoy más abierta. Estoy reencontrándome con esta vieja y querida profesión. Me estoy reconciliando con ella.

Entonces Marilina Ross se para en medio de la oscuridad y la aridez del paisaje del hospital Muñiz. Cambia el semblante y, quizá con la voz de su Rosa, dice: "Me voy a trabajar". Mientras Alejandro Doria grita de lejos algo así como "¡Acción!"

Un ciclo de especiales con al menos cuatro programas

Auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación, Alejandro Doria tiene previsto hacer tres espectaculares más, luego de terminar de editar Comunico milagros, el primero de la serie.

“El contrato entre Canal 13 y Patagonik Film Group (la productora independiente que se encarga de la realización total del ciclo) es por cuatros programas, con opción a cuatro más”, explica el director.

“El próximo será una adaptación del cuento Los pulpos, de Marcelo Peyret. Es una trama con mucha pasión y amor que incluso fue filmada en la década del 40 por Carlos Hugo Christensen. Cuenta la relación entre un hombre maduro –que probablemente interprete Arturo Puig- y una joven prostituta que hará Leticia Brédice. En su momento fue un gran escándalo, porque se hablaba mucho de sexo.”

Para el tercero, Doria trabajará con un cuento de Guy de Maupassant, El campo de los olivos. “La cambiaremos el título y lo adaptaremos un poco. Pero todavía no sé quiénes serán los actores”, aclara. Lo que sí sabe es que en el cuarto espectacular tendrá nuevamente en su elenco a Marilina Ross, “para quien estamos buscando un libro”, cuenta entusiasmado.

Es que Doria anda como un pez en el agua haciendo este programa. “Es lo mío”, admite. “Son dos horas con intensidad, identificación, enigma, amor, misterio, pasión y sexo. Por suerte debutamos con este libro maravilloso que Juan Carlos Gené escribió hace seis años para el ciclo Amores y que por razones de producción y tiempo no pude hacer. Es un programa oportuno porque habla de lo que nos pasa”, reflexiona a casi un año de haber terminado con un programa tan distinto como fue El Rafa.

“Me sentí bien volviendo al teleteatro con todos los condicionamientos que ello implicó. Sé que la gente se preguntó porqué se levantó cuando caminaba bien, tenía 23 puntos de rating y ganaba la franja. Fue una decisión de Telefé. Y para mí, una experiencia más.”



Desde el rinconcito, Christian aportó las imágenes de esta nota. Muchas Gracias Chris!!

Vuelve Marilina, la nena de la televisión

Viernes 29 de Mayo de 1998 - La Nación

Vuelve Marilina, la nena de la televisión

Tras 23 años de ausencia, la actriz y cantante regresa a la pantalla chica con Alejandro Doria.


Cara aniñada, mujer aguerrida: Marilina Ross retorna a la televisión con un personaje que le hace acordar a "La Raulito"

Por: VERÓNICA BONACCHI
Fotos: MARIANA ARAUJO

Marilina Ross parece haber dado una vuelta lo suficientemente grande como para regresar a todo lo que dejó hace años. Es verdad que esta mujer menuda, de cara eternamente aniñada y suave ya no se parece mucho a la adolescente de "La nena". Tampoco a la que trajinó tantos escenarios con sus canciones. Sin embargo, ella dice que hoy siente algo similar a lo que vivió en 1975, cuando se plantó ante cámaras con el film "La Raulito".

Por eso aceptó, después de largos 23 años, volver a trabajar para la TV argentina en "Comunico milagros", uno de los especiales que dirige Alejandro Doria y que se verá pronto en la pantalla de Canal 13. Y por eso también está dispuesta a transitar nuevamente un camino que había abandonado cuando se colgó la guitarra al hombro.

El escenario que le toca ahora a Marilina no es demasiado acogedor. El viejo lavadero del hospital Muñiz, donde los 40 integrantes del equipo que comanda Alejandro Doria han instalado sus equipos, es un lugar abandonado por el tiempo. Hace frío, la mayoría de las ventanas están rotas y por los techos deteriorados se cuela la lluvia.

Pero a Marilina las condiciones climáticas no parecen hacerle mella. Con un camisón sucio, un saquito de lana carcomido y las medias tres cuartos con alpargatas negras que necesita su personaje -Rosa-, ella se mueve como en su casa. Y repite una y otra vez las palabras que le apunta, con voz cavernosa de muchos cigarrillos, el director. "Cómo no van a mirar los carteles si yo comunico milagros", dice Doria, y actúa Marilina inmediatamente después.

Marilina y Doria, en un alto del rodaje


Juegos de palabras

La escena transcurre en el último rincón del lavadero, un lugar transformado, por obra y gracia de las cámaras de TV, en la casa tomada que habitan Rosa y sus hijos. Hay varias camas y un ambiente que simula una cocina modesta.

La verdad es que no hace falta mucho para acondicionar el decorado. De las 14 hectáreas que ocupa el hospital, esa antigua sección es la más olvidada. Quedaron a la buena de Dios los antiguos lavarropas, las planchas industriales, y hasta los tendales que alguna vez sirvieron para los pabellones vecinos. Así que junto a ellos, los trastos de utilería que trajo Doria para ambientar el hogar de esta historia no desentonan.

Precisamente por eso, Marilina se mueve cómoda. "Si estuve 23 años fuera de la pantalla es porque seguía enamorada de la música, de esa forma de comunicarme. Pero esta historia es distinta, esta historia me permite comunicar... comunicar milagros", juega con las palabras en un alto de la intensa grabación, mientras saca de su bolso de cuero su propio termo, su yerba y el azúcar para armar su infaltable equipo de mate.

Pero no todo es juego de palabras en su lectura de la vida. Ella más bien parece aferrada a esa explicación. Convencida. "Hacer esta historia me produce una felicidad que desde "La Raulito" no sentía. Y me da la sensación de que es algo milagroso. De que estoy tocada. Es difícil de explicar, pero no basta con saberse la letra y actuarlo. Hay algo más, hay algo mágico que se produce sólo a veces. Y esta vez ocurre. Uno hace lo que está de esta parte -dice y se señala el cuerpo-. Lo demás, es milagro...", asegura. Y ahora no está jugando, aunque se ría.

La última vez que Marilina se sintió "tocada", como dice ella, fue en 1975, cuando se puso bajo las órdenes de Lautaro Murúa para filmar "La Raulito". Y realmente debe haber sido así. En aquella época, al menos, ella insistía: "Te duele en la piel, en la sangre, en cada músculo. Pienso que después de "La Raulito", tendría que retirarme, no hacer nada más... Seguramente no volveré a tener un personaje así". Pese a todo, ése no fue su último trabajo actoral. El mismo año, poco después del estreno de la película, interpretó "Piel Naranja", una telenovela de Alberto Migré, con Arnaldo André como partenaire, en Canal 13, el mismo lugar al que vuelve ahora y el último que pisó. Después vino la música, su largo exilio en España y su regreso al país, en 1983, con más música.

El andamio de los milagros

En realidad, "Comunico milagros", llegó a manos de Marilina hace algo más de tres años, pero enamorada como estaba de sus canciones, decidió dejarla para más adelante. Al menos hasta ahora. Cuando Doria la llamó para interpretar este libro escrito por el director y autor teatral Juan Carlos Gené, no dudó: "Más que de la actriz, había tomado distancia de la ficción. Yo necesitaba hablar de lo que pasa y lo que cuenta esta historia, es verdad. Esta vez no podía dejarla pasar".

En palabras de Marilina, la verdad de esta historia "está basada en por qué es noticia cuando un hombre se cae de un andamio y no en el milagro de la cantidad de obreros que viven sobre andamios y no se caen".

La cuestión es que su personaje, Rosa, después de perder a su marido (interpretado por Raúl Rizzo), pierde también su trabajo justamente por comunicar ese tipo de hechos que hoy la emocionan fuera de la ficción de la pantalla.

"Ella encuentra su trabajo ahí, comunicando milagros, por la calle, con carteles. Comunica esos milagros de los que nadie se ocupa. Y eso es verdad: hace poco hubo una noticia que pasó inadvertida que decía que casi el 30 por ciento de la población hacía algo solidario. ¿Quién hizo de eso la noticia del año? Esas son las cosas importantes", se entusiasma.

Un puente vital

Justamente en ese cruce de milagros cotidianos y actos solidarios, Marilina parece encontrar el puente hacia todos los terrenos de su vida. Esa es la mezcla que le sirve para reencontrarse con aquel personaje de pelo cortito y aspecto varonil que interpretó en 1975. También para sobrevolar nuevamente la música que cantó en los ochenta y hasta para reencontrarse consigo misma.

"Lo que más me gusta de esta historia es que muestra esa mirada que siempre se nos escapa, la de los milagros que ocurren en la vida cotidiana. Y eso es algo que yo ya decía en mis canciones: "Aunque no lo veamos, el sol siempre está"...", tararea con una sonrisa que parece un guiño. Y vuelve a la carga: "Por eso me hace acordar mucho también a la Raulito. Rosa tiene esa ternura de la gente que va pidiendo amor y comprensión. No desde lo erudito sino desde lo aprendido a los ponchazos, desde cada uno. Y eso tiene mucho que ver conmigo. Yo siempre tuve mucha necesidad de servir al otro, desde que iba al colegio primario con mi brazalete de la Cruz Roja. Y después, todo lo que aprendí lo hice canción para ver si le sirve a alguien".

Ahora no cree que pueda ayudar desde la música. "Hace mucho tiempo que no me sale nada", dice sin demasiada melancolía. "Ahora ya estoy apagada. Uno se da cuenta cuando todo es forzado. Si tenés que esforzarte, puede que la parte terrenal siga viaje, pero la otra no camina. Y en estas cosas artísticas no se puede forzar esa otra parte."

En cambio, en este reencuentro con la TV y con aquel personaje que ella creía único, Marilina Ross está segura de que encontró el camino de vuelta. A lo que había dejado. Y según ella misma afirma, "quizás también a lo que vendrá".


1971: Marilina Ross y Federico Luppi, en "Cosa juzgada"


Doria: "Es una historia de héroes anónimos"

Alejandro Doria se mueve con la tranquilidad de quien sabe que tiene tiempo para preparar lo que quiere. Cada uno de "Los especiales", el programa que llevará adelante con su sello en Canal 13, le lleva casi un mes de preparación. Y él se lo toma con calma. "Es como hacer una película. Vale la pena", dice entre un cigarrillo, otro, y el café.

Esta no es la primera vez que Doria intenta trabajar con Marilina Ross. Tampoco la primera vez que tiene que insistirle para que la cantante deje paso nuevamente a la actriz. "Hace por lo menos diez años que la quiero traer de vuelta", recuerda.

En aquel entonces, Doria estaba haciendo el ciclo "Atreverse". "Yo quería que Marilina trabajara en "Alta en el cielo". Y al principio aceptó, pero después se echó para atrás. Finalmente, quedó presente cantando «Honrar la vida»", recuerda.

Ahora cuenta el logro a su favor. Pero ese no es el único reencuentro de esta grabación. La historia que está filmando Doria, "Comunico milagros", llegó a sus manos hace tiempo. Más exactamente en 1992, cuando grababa el ciclo "Amores".

En ese entonces, Doria le escribió especialmente a Juan Carlos Gené, que vivía en Venezuela, para encargarle un guión original. "Yo quería que tuviera que ver con la realidad, que tuviera que ver con lo que le pasa a la gente, pero que tuviera además un mensaje esperanzado, aun cuando revuelva lo más doloroso. Y me llegó este libro maravilloso que en ese momento no pude hacer".

El guión quedó guardado en un cajón, a la espera de convertirse incluso en un film. Al menos hasta ahora cuando, por problemas de producción, hubo que dejar para más adelante una de las historias ("Los pulpos") que filmará Doria para este ciclo.

El tiempo, como aliado

El tiempo, otra vez, jugó en su favor. Es que ahora, "como por arte de magia", la historia le calza al dedillo, tal como el quería cuando le escribió aquella carta a Gené. "Hoy nada tiene más actualidad que "Comunico milagros". La historia está inspirada en una frase de Chesterton que dice que el periodismo no muestra la verdad total, que no va al fondo: para el periodismo es noticia que un obrero se caiga de un andamio y no el milagro de los que se mantienen ahí arriba", parafrasea al autor. Y recuerda la triste noticia de los 6 obreros que cayeron de un montacargas el 19 de mayo último, en un hecho que pasó casi inadvertido tras la muerte de Alfredo Yabrán. "Esta es una historia sobre los héroes anónimos, sobre todas esas personas que no son noticia porque no nos interesan las cosas más simples, que, en definitiva, son los mejores espejos donde podríamos vernos reflejados".

Aunque "Comunico milagros" no tiene todavía una fecha precisa de emisión, Canal 13 planea ponerlo al aire poco después del Mundial de fútbol. La historia, escrita por Juan Carlos Gené, formará parte de "Los especiales de Alejandro Doria", un ciclo que hasta el año último se emitía por Telefé. Esta vez, con el auspicio de la Secretaría de Cultura y producido por Patagonik Film Group, los cuatros programas que grabará el director se verán en la pantalla del 13, distribuidos en lo que queda del año. Pero es posible, según adelantó Doria a La Nación, "que se graben otras cuatro historias más".

Para grabar esta historia, Doria convocó también a Raúl Rizzo, Rita Cortese, Vando Villamil, Gonzalo Urtizberea, Gustavo Ferrari e Ignacio Gadano, entre otros.


Fuente: La Nación

Desde el rinconcito, Christian aportó las imágenes de esta nota. Muchas Gracias Chris!!