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Ante la Justicia fue a explicar su desnudez, la actriz Marilina Ross

Jueves 14 de mayo de 1964

Ante la Justicia fue a explicar su desnudez, la actriz Marilina Ross

UNA DE LAS ESCENAS que según el magistrado atentan contra la moral, es ésta que muestra la foto del grabado

Una noticia circuló en la tarde de ayer que daba cuenta que una de nuestras más populares estrellitas había sido citada a los tribunales para prestar declaración. ¿Qué motivo había forzado esa situación? Su trabajo para la película de Fernando Ayala "Primero yo", que actualmente representa al país en el Festival de Cannes, cuyos resultados se conocerán en el día de la fecha.

María Celina Parrondo, argentina, de 21 años, fue conducida ante la justicia por funcionarios policiales para que expusiera, como testigo, por el delito contra la honestidad que podría resultar de ciertos pasajes del citado film y donde la declarante tuvo un "rol" de gran importancia. Aquí ya el público sabrá que se trata de la juvenil y destacada actriz Marilina Ross.

La Justicia y el Cine

La colonia cinematográfica se ha visto envuelta en los últimos meses en situaciones similares, cuyo hecho de mayor magnitud lo constituyó sin duda el secuestro del film "El silencio", de Bergman. El desnudo a cargo de Marilina Ross en la película "Primero yo" fue visto por el público argentino en ocasión de la exhibición de la misma en una sala de la capital. Ahora el agente fiscal en lo criminal y correccional, doctor Guillermo de la Riestra, formuló la denuncia contra los responsables de "delito contra la honestidad" y por eso la comparencia de la actriz en la tarde de ayer.

La Denuncia

La denuncia quedó radicada ante el Juzgado de Instrucción del doctor Jorge Moras Mont, secretaría Alfredo Carlos Battagllia, disponiéndose la formación del correspondiente sumario. La película contiene, según el doctor De la Riestra, "ciertas escenas que protagoniza la actriz Marilina Ross" y es a ellas a las cuales se refiere la denuncia. Como primera medida, el magistrado dispuso la identificación de la nombrada y a continuación, la intérprete, concurrió al juzgado y allí prestó declaración desde las 14,30 a las 17.

UNA "señorita alumna" da su lección semanal

Con la Intérprete

Puestos en contacto con la actriz, Marilina se muestra a nuestros ojos un poco apesadumbrada, avergonzada. Cree que su labor es lo suficientemente seria como para que se la enjuicie; no obstante habla de la corrección con que se la trató en el juzgado "donde todo fueron atenciones".

Dice que se hubiera sentido más segura ayer si el director Ayala estuviera en Buenos Aires. De todas maneras trata de aparecer ante los ojos del periodismo con más serenidad que la acostumbrada. El cronista, piensa, sin embargo, que el suceso en que se vio envuelta Marilina ha sido una promoción que la estrellita ni soñaba.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Si hay desnudeces "primero yo" decían aquellos censores

Si hay desnudeces "primero yo" decían aquellos censores

Junto a Alberto de Mendoza, en la escena cuestionada

Sin duda que si en nuestros días se produjeran situaciones similares, habría que habilitar un juzgado especial para que comparecieran los "acusados". Bromas al margen, la censura era una "presencia" más en el cine de los 60 y lo que comentábamos del juzgado viene a cuento por la situación que debió atravesar en mayo de 1964 Marilina Ross, quien fue citada por la Justicia para explicar su desnudez en una película de Fernando Ayala que se llamó "Primero yo", y desató fogosa polémica. Marilina, entonces una "estrellita" en pleno ascenso, protagonizaba en la cinta varias escenas audaces, pero había específicamente una que el agente fiscal en lo Criminal y Correccional, doctor Guillermo de la Riestra, consideró "delito contra la honestidad", radicándose inmediatamente la presentación judicial correspondiente.

Fue así como De la Riestra puso la causa en manos del juez de Instrucción Jorge Moras Mont, a través de la secretaría de Alfredo Battaglia, desde donde se citó a Marilina para "prestar declaración y ser identificada".

Marilina Ross encendió una fogosa polémica por su actuación.

Claro, hay que retroceder hasta aquellos días para analizar la seriedad que revestía un caso que hoy sería sin duda un tema para las tiras cómicas, o a lo sumo para apostillas del mundo del espectáculo. Sin embargo, en mayo del 64 el asunto no era broma y Marilina debió presentarse en Tribunales, prestando declaración por espacio de dos horas y media.

La circunstancia de que justamente "Primero yo" estuviera en esos mismos días compitiendo en representación del cine argentino en Cannes, hizo que Fernando Ayala no pudiera estar con Marilina en Tribunales. "Yo habría estado más segura si él hubiera estado aquí" comentó la actriz cuando debió atender a los periodistas que la aguardaban a la salida del Palacio de Justicia, pero sin magnificar las cosas concluyó en que su labor "había sido lo bastante seria como para que se la enjuicie".

La causa nunca llegó a mayores, por supuesto, pero dejó en claro algo que era tan invisible como real: La censura era una parte más del cine de esos años.


Fuente: Crónica


Danny de Toronto, Canadá compartió esta nota. Muchas Gracias!!

Primero yo (1964)


Sinopsis:

Drama que -como otros del mismo director durante la misma época- procura el impacto testimonial enfocando críticamente un problema social, en este caso el machismo, encarnado en Juanjo (Alberto de Mendoza), playboy arrollador, cuya prepotencia lo lleva a competir permanentemente con su tímido hijo (Ricardo Areco) y a forzar sexualmente -tras una inocente corrida en la playa- a la novia de éste (Marilina Ross), escena que provocó que se le iniciara a la película una causa por obscenidad (de la que fue sobreseída en 1964).

Estrenada en Bs.As. el 19/2/64.

Director: Fernando Ayala.

Libro: Luis Pico Estrada.

Argumento/Producción: Héctor Olivera.


Equipo Técnico:

Fotografía: Ricardo Younis.

Música: Oscar López Ruiz (incluye canción de Ricardo Rey).

Exteriores: Punta del Este, Uruguay.

Calificación: Prohibida para menores de 18 años.


ELENCO:

Alberto De Mendoza
Ricardo Areco
Susana Freyre
Marilina Ross
Héctor Gancé
Mercedes Sombra
Carlos Muñoz
Mirtha Dabner
Cristina Berys
Soledad Vértiz
Juan Manuel Tenuta
Horacio Casals
Eugenia Ravins Kaia


CRÍTICA

‘Claro intento testimonial’, La Nación

"Marilina Ross revela buenas cualidades e interesante tipo físico"

La Prensa

"Ricardo Areco, junto con Marilina Ross, de positiva comunicatividad, constituyen una pareja juvenil que coopera en la bondad del film"


Fuente de la imagen: todocoleccion.net

Marilina aportó la información necesaria para armar este post. Muchas Gracias María!!!

La nueva ingenuidad

Miércoles 13 de octubre de 1965 – Revista Siete Días

La nueva ingenuidad



Buena intérprete, de picante ingenuidad, la actriz que alcanzó la fama a través de "La Nena", no se asusta de los tres casamientos anteriores de su marido.



De las nuevas figuras que lanzó la TV, nadie como Marilina Ross alcanzó un éxito más veloz. Con su rostro infantil, su cuerpo sin sobresalto, llegó al público en una nueva versión de inocente "sexy"

Aunque no lo sepa, Marilina Ross es la versión actual de las ingenuas que impregnaron, con su aséptico candor, la década del cuarenta del cine argentino. Si Mirtha Legrand o María Duval eran entonces la imagen compacta de una adolescencia inmaculada, Marilina Ross -a pesar de sus 22 años- llega hoy al público con un rostro infantil, un cuerpo sin sobre saltos, pero cargado de un sigiloso y despreocupado "sexy".

De las nuevas figuras que lanzó la televisión, Marilina Ross alcanzó el éxito más visible y veloz. A través de "La nena", que se transmite por canal 13 en horario nocturno, logró convertirse en la adolescente barullera y desprejuiciada que ocasiona inocentes conflictos a su padre, Osvaldo Miranda.

Actualmente, Marilina Ross está contratada en exclusividad por canal 13 y su sueldo mensual es de 80.000 pesos. Revisando los cinco meses de matrimonio con Emilio Alfaro descubre ser feliz y proclama no asustarse por los tres casamientos anteriores de su marido. Esa seguridad le nace, no cabe duda, de la idea inapelable que tiene sobre la felicidad.

Entre lo que piensa y lo que hace, a veces, Marilina Ross exhibe contradicciones. Asegura que ha crecido y se rebela a seguir siendo "la nena". Se olvida, sin embargo, que su triunfo se apoya en el programa que anima semanalmente. Afirma que no le interesa ser "sexy", ni mucho menos "una Libertad Leblanc". Vuelve a olvidar (o tal vez ignora) que ella es "sexy"; claro que en una versión menos ostensible que Libertad Leblanc, porque no solo en la opulencia se oculta la sexualidad. Acaso sus contradicciones se originan de las eclécticas lecturas. Cuando tiene un hueco de tiempo, lee poesía, "especialmente a Pablo Neruda, Paco Urondo y Juan Gelman". Goza con el teatro de Bertold Bercht y abreva con frecuencia en Stanislavsky "porque sigo estudiando teatro con Fernández".

Los memoriosos recuerdan a una Marilina Ross no sustancialmente cambiada, cuando hace cuatro años iniciaba su carrera televisiva en un programa que tenía como protagonista a Luis Aguilé. Invariablemente, la acompañaba su padre y al parecer, nunca tuvo problemas a causa de su vocación.

Marilina Ross cree que aún no tuvo su oportunidad en el cine. Ninguna de las cuatro películas que hizo ("El televisor", "Primero yo", "Los guerrilleros", "El ojo de la cerradura") la convencieron. "Cuando empezó el rodaje de "Primero yo" me dí cuenta que no "andaba". Si lo hubiese descubierto cuando me dieron el libro, habría desistido."

Buena actriz, una tolerable cantante de picante ingenuidad pero de personalidad lineal, Marilina Ross comunica que quiere aprender política. "No sé nada. Resulta que un buen día abro un diario y me encuentro con el siguiente título: "La paz del mundo peligra en Vietnam". Yo no sabía qué estaba pasando y ni siquiera sabía dónde se encontraba Vietnam en el mapa. Entonces decidí ponerme al día". Una curiosidad saludable.

Esta nota la compartió Fernando Mengani. Muchas Gracias Fer!!!

Homenaje a Marilina en Finalísima 1989

En 1989, el programa Finalísima, conducido por Leonardo Simmons, realizó un homenaje a Marilina del que participaron varias figuras y afectos cercanos de ella dando su testimonio sobre María como artista y como persona. A partir de la emotiva llegada de los invitados, se propone un recorrido por su carrera como actriz y como cantautora en sus direfentes etapas.


Versión coreografiada de "Si me animo a remontar", del disco "Conectándome..."




La entrevista a cargo del periodista de cine y espectáculos del diario La Nación, Víctor Guita. Empieza el recorrido por la vida y la carrera de Marilina.




El primer invitado de la noche se hace presente: Emilio Alfaro. Hablan de cómo se conocieron y de los días con "Gente de teatro".



Los incios de Marilina como cantante. Piero da su testimonio sobre la amistad y cuenta cómo le insistió para que grabe su primer disco.



Marilina en el cine. Fragmentos de "El televisor" de 1962 y el escándalo por el desnudo en "Primero yo", de 1964.



En venganza una versión actuada junto a Leonardo Simmons de "Che, grandulón"




El exilio en España. Los afectos y los amigos que la acompañaron y su trabajo como actriz en el viejo continente. Escenas de "El hombre de moda" de 1980.


Se suma Gabriel Ogando al panel de invitados. Recuerdan su interpretación conjunta de "Nunca dejes de soñar". El madrinazgo artístico de María para con él. Luego escenas de la película "Hotel alojamiento", de 1966.



"Fue mi primer amiga" testimonia Bárbara Mujica y narra varias de las cosas compartidas juntas. Recuerdan también Cosa juzgada y Nosotros, los villanos.



En 1986 "La historia oficial" gana un premio Oscar a la mejor película extranjera. Norma Aleandro, gran amiga de María, recibe uno de los mayores reconocientos a nivel mundial a la labor cinematográfica. María, emocionada, le regala el tema "Norma de vida", que aún permanece inédito. En este bloque relata la anécdota y se pueden apreciar imágenes del estreno del tema por TV y de la primera vez que lo escuchó la propia Norma.



La Raulito y Marilina hablan de su vínculo y de la película. Marilina cuenta anécdotas sobre el recordado monólogo de la película. Homenaje a la memoria de Luis Politti



Raúl Rossi recuerda como eligieron a Marilina para actuar y da lugar a la presentación de Luisa Vehil, madrina artística de María por haberle dado la primer oportunidad de trabajar en "Lucy Crown". El momento más emotivo de la noche. Luisa cuenta los inicios de María como actriz en teatro.



Los últimos invitados de la noche Ángel Mahler y Juan José Camero.



Final del homenaje. Marilina interpreta "Un inocente juego" dedicado a todos sus amigos/ invitados de la noche.



Todos los videos se los tenemos que agradecer a la generosidad de Ariel de Alicante.

Entrevista a Marilina Ross - Primera parte

21 de febrero de 2004 - Leedor.com

Marilina Ross En el Leedor.com

Repasando su vida artística en Argentina y España, en el Cine y la TV, Fernando Varea entrevista a la actriz y cantante Marilina Ross a propósito del próximo estreno del film argentino Manekenk .



Marilina Ross

Por: FERNANDO VAREA

Desde Tita Merello o Libertad Lamarque hasta Soledad, Natalia Oreiro o Leticia Brédice, muchos son los ejemplos –en la historia del espectáculo en nuestro país- de figuras femeninas que alternaron la canción y la actuación.

El caso de Marilina Ross, sin embargo, es particularmente curioso: después de haber probado sobradamente su talento como actriz, de haber conseguido la aprobación del público y de los críticos, de concretar proyectos ambiciosos y personales, e incluso de trascender fuera de nuestro país, decidió desarrollar exclusivamente su vocación de cantautora.

Atrás quedaba una agitada trayectoria en televisión (exitosos programas como "Yo soy porteño", "La nena" y "Piel naranja" debieron buena parte de su repercusión al carisma y la calidad de la actriz) y en teatro (en lo que va de su debut profesional junto a Luisa Vehil en "Ana de los milagros", en 1961, hasta "El gran soñador", con Luis Fischer Quintana, en 1976), incluyendo una recordada incursión en el café concert (el unipersonal "Solita y sola", en 1972). Quedaban, también, sus notables participaciones secundarias en varias películas de los años sesenta, en Los herederos (por la que fue premiada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos) y en La tregua (por la que también fue ternada, aunque el enrarecido clima político en 1974 impidió que los premios llegaran a conocerse), y, definitivamente, su consagración como protagonista de La Raulito (por la que fue premiada en España y en los festivales de Panamá y de Cartagena).

Cuando la justicia autorizó el estreno de Piedra libre (después de haber sido prohibida apenas instaurada la dictadura militar), Marilina Ross ya estaba en España, donde profesionalmente se le abrían puertas, mientras aquí se le cerraban. En aquél país realizó un par de programas especiales de TV, una versión teatral de "Panorama desde el puente", y filmó seis películas: la primera, haciendo una "participación especial", cumpliendo el rol femenino más importante; las otras, como protagonista. Por esos trabajos recibió premios y estímulos diversos: una escena suya en Al servicio de la mujer española, por ejemplo, fue la única aplaudida durante el Festival de San Sebastián de 1978. En un reportaje de esos años, declaraba: "Mi objetivo en la vida es ser actriz. Es lo que creo que hago mejor en esta vida". De vuelta en nuestro país tras casi cinco años de forzoso y dolorido alejamiento, en 1981 pudo participar de la obra de Tadeuz Rozewicz "Boda blanca", pero sufrió amenazas, mientras seguía imposibilitada de trabajar en cine y televisión. Presentándose como cantante en pequeños reductos pudo ponerse en contacto con el público. Cuando retornó la democracia, el éxito obtenido con sus canciones la llevó, decididamente, a desviar su carrera al terreno de la música. Recién en 1998 aceptó volver a trabajar como actriz en un programa especial de TV dirigido por Alejandro Doria, y otra vez fue general el entusiasmo del periodismo especializado al juzgar su labor. Después se sumaron otras esporádicas incursiones en la actuación (por ejemplo en radioteatros).

Con Manekenk retorna al cine, de la mano del documentalista Juan Schröeder.





ENTREVISTA A MARILINA ROSS

Por: Fernando Varea

- En los años 60 cumpliste roles secundarios con directores importantes: Ayala, Torre Nilsson, Lucas Demare, el español Luis García Berlanga. Me gustaría saber qué recuerdos conservás sobre todo de Ayala, con quien filmaste dos películas, y de la experiencia de "Las pirañas" con García Berlanga.

- Con Ayala fue mi primer trabajo con responsabilidad, la película Primero yo, la primera difícil. Aunque la primera en realidad fue El televisor, era un personaje que estaba muy cercano a mí, una piba adolescente divertida, digamos que tenía mucho más que ver conmigo en ese momento. Pero lo de Primero yo, que era toda una complejidad de personajes y de relaciones, violación de por medio (hasta entonces yo no había mostrado más que una sonrisa)... Me daba muchísima vergüenza esa escena con Alberto de Mendoza. Fue lo primero difícil que me tocó hacer en cine, pero de su mano fue bastante más fácil, porque era un tipo muy cálido, muy "padrazo". Y conmigo más, porque yo era una niña casi.

- ¿Y de García Berlanga?

- Con García Berlanga no fue muy placentero porque él no estaba nada bien. A él no le gustaba, estaba muy descontento con toda la producción argentina, muy descontento. Se lo veía que no tenía ganas de hacerlo, que cumplía. Y eso yo lo vi de entrada. Entonces era difícil. Te digo: en una escena, en el doblaje, él se dormía, le daba igual... (imitándolo) "Bueno, venga, ya, ya ¿ya está? Ya está, venga, la próxima" (se ríe)

- ¿Volviste a verlo cuando estuviste en España?

- Lo vi en España, sí. Pero en un bar, así nomás nos saludamos, no mucho más.

- En esos años tenía mucho éxito "La nena" ¿nunca se pensó en llevarla al cine?

- Y sí, de hecho se hizo. Como yo dije que no, se armó un lío (se ríe)... Tuvieron que hacerlo con otra actriz, y ya pasó a llamarse de otra manera, y se encontraron con muchos líos porque yo no quería hacer "La nena" para toda la vida. No quería quedarme en eso.

- Justamente, finalizando la década, comienza el trabajo con Gente de Teatro. La experiencia en cine con el grupo, "Los herederos" ¿te dejó conforme?

- Y claro, porque eso fue distinto, porque a partir que formamos el grupo Gente de Teatro éramos nosotros mismos los productores, los que elegíamos todo: qué hacer, con quién, cuándo y con qué producción... Teníamos reuniones de grupo, éramos nuestra propia productora. Sí, sí, además se trabajaba muy bien porque compartíamos todo, prácticamente convivíamos, nos llevábamos muy bien todos.

- Justamente, hablando de que compartían tantas cosas e incluso tenían objetivos comunes...

- Matrimonios inclusive...

- Claro... Digo: en materia política, en una época donde se discutía mucho de política ¿no había discusiones fuertes entre ustedes?

- Se hablaba de política, por supuesto, había distintas opiniones también, pero se respetaban. De hecho, en el fondo, el objetivo era el mismo. Tal vez, como siempre, eran distintas maneras para llegar al mismo objetivo, ésas eran las diferencias. Pero buscábamos todos... no sé, una... una justicia un poquito más grande... Justicia social, me refiero.




- Con respecto al padre Carlos Mugica, de quien fuiste amiga, me gustaría saber si le gustaba el cine, si había visto alguna de tus películas, si tenía predilección por alguna de tus canciones...

- Cuando se iba de la villa, lo que le gustaba mucho era jugar al tenis. Jugaba muy bien al tenis y al fútbol. No mucho más te digo, no recuerdo haber hablado de ... (piensa) No era un cinéfilo, para nada. No...

- ¿Y de lo que cantabas?

- Yo en aquél momento no cantaba prácticamente.

- Cuando ibas a cantar a la villa, digo.

- Claro, pero eran canciones relativas al momento político, y yo iba con un grupo, que se llamaba la José Podestá, pero es como otra cosa porque eso lo hacíamos en los sindicatos, en las calles, en cualquier lado, y a la villa de Mugica fuimos una vez, nada más. Mi amistad con Carlos iba por otro lado. Yo iba a estar allí porque quería estar cerca de la gente.

- La pregunta que te voy a hacer a lo mejor te va a traer un mal recuerdo: cuando murió él ¿cómo te enteraste?

- (La expresión de su cara demuestra que, efectivamente, le trajo un mal recuerdo) Por televisión... Estaba viendo televisión y de repente escucho "Acribillaron a Carlos Mugica", y que estaba en el hospital Santoyani. Todo lo que recuerdo es que me levanté, paré el primer taxi y dije "Al hospital Santoyani", que no tenía ni idea de dónde quedaba... De allí ya no me acuerdo más nada. Me contaron los demás qué hice, con quién estuve, porque se me borró todo. Fue tal el shock... Me contaron los demás que me vieron parada en la esquina llorando no sé cuánto tiempo...

- Hace relativamente poco, cuando te preguntaron qué quedaba del peronismo de los años 73/74, dijiste "Creo que ya no queda nada. Las películas de Favio quedan, y no mucho más" (1). Me llamó la atención que destacaras algo cinematográfico.

- No me refería a "las películas", me refería a esta última producción de Favio sobre el peronismo, Perón, sinfonía del sentimiento, que no pudo llegar a la gente, mirá qué curioso. Preguntémonos todos por qué.

- ¿Cómo ha sido tu relación con Favio, tu amistad con él?

- No tengo, no somos amigos. Sí somos cordiales compañeros, pero no particularmente amigos.

- ¿Nunca te propuso participar en alguna de sus películas?

- No, no... Compartimos el charter, eso sí.

- Un recuerdo de dos películas que estuvieron prohibidas: "Ufa con el sexo" y "Los años infames".

- De Los años infames lo gracioso, lo tragicómico digamos, es que le mandaron al director, (Alejandro) Doria, que esa película no se podía estrenar mientras estuviera yo, y otros... (confirma) no, pero yo... Entonces, como la producción dijo "La estrenamos igual, la tenemos que estrenar", recortaron mi personaje, lo sacaron de toda la película y dejó de existir directamente, y se estrenó. Cosa bastante loca...


- El trabajo de los actores en "La tregua" fue unánimemente elogiado. ¿Cómo trabajó Renán para lograr justamente esos resultados?

- Ensayamos, ensayamos como si fuera teatro. Pero ensayamos antes de empezar a filmar, y ya teníamos mucho conocimiento de cómo iban a ser las escenas. Nada quedó librado al azar. Te diría que hubo ajustes de acuerdo a los decorados, pero nos sabíamos muy bien todos lo que íbamos a hacer.


Notas

(1) "-¿Compartís algo, todavía, con quienes fueron tus compañeros de lucha de otra época; como los que te acompañaron en el famoso charter que trajo a Perón en el 73? - En primer lugar, quedan pocos vivos. Además, era tan surtido aquél peronismo al que yo aposté... que creo que ya no queda nada. Las películas de Favio, quedan; y no mucho más" (Clarín, 7/8/2002)

Fuente: Leedor.com

continúa en la Segunda Parte.

Marilina: ¿Nena o qué?

Revista Gente y la actualidad - Agosto de 1967

MARILINA: ¿NENA O QUÉ?


Aunque acepta la resonancia de su papel en televisión, grita que "la nena" no tiene nada que ver con su personalidad.
En el cine trato de ser "sexy". Pero no tuvo éxito. Parece rebelde, pero no lo es.


¿QUIEN ES MARILINA ROSS?


Osvaldo Miranda, Joe Rígoli y Marilina Ross.

Su nombre verdadero es María Celina Parrondo de Villarino. Tiene 24 años. Su infancia la pasó en Liniers y sólo realizó estudios hasta sexto grado. A los 8 años ingresó en el Teatro Infantil "Labarden" y luego tomó clases de arte escénico con Blanca de la Vega. Debutó profesionalmente a los 17 años en el teatro Liceo con "Lucy Crown" (Compañía Luisa Vehil) Al año siguiente, es decir en 1961, Luisa Vehil es contratada por Canal 13 para un ciclo titulado "Juego de adultos". Allí también va Marilina, que gana por programa dos mil quinientos pesos. Este debut le significa integrar la terna de APTRA como candidata a la revelación femenina (Estela Molly y Susana Rinaldi fueron las otras. Ganó esta última). Desde el 62 hasta el 66 actúa ininterrumpidamente en "Yo soy porteño", y en 1964 y 65' integra el elenco de "Señoritas alumnas", siempre en Canal 13. En 1966 llega "La nena", uno de los éxitos más llamativos de los últimos tiempos. Y ella es la responsable.En cine no tiene tanta suerte. Después de filmar "El televisor", de Guillermo Fernández Jurado — empresa fallida—, Fernando Ayala la llama para "Primero yo", junto a Alberto de Mendoza y Susana Freyre. En una de las últimas escenas de la película Marilina aparece desnuda, pero a pesar del escándalo —con ribetes policiales— el público no reacciona de la forma esperada. No hay caso. A Marilina le falta algo para ser "sexy". Pero indudablemente ya es una actriz de éxito. Luisa Vehil la lanza como primera actriz de su elenco con "La idiota" y la temporada pasada en Mar del Plata protagonizó "Gigi", uno de los mayores "hits" de taquilla. Mientras tanto en Buenos Aires se "cocinaba" lo que ahora es realidad: Gente de teatro, que puso en escena la que ahora es considerada LA OBRA 1967: "El rehén" en la cual Marilina toma parte. Lamentablemente para ella, los críticos vieron en su trabajo nada más que una prolongación de "La nena".


¡YO NO SOY UNA NENA!

—¿Influyó en su vida privada el personaje de "La nena"?

—Para nada. Parte de mi personalidad se identifica plenamente con "la nena", pero también tengo mucho de mujer grande.

—La televisión le fabricó una imagen de nenita exótica que puede provocar mucho más que ternura paternal, ¿es real esa imagen?

—Aunque destroce esa imagen confieso a los gritos: ¡Yo no soy una nena! No me molesta que en la calle la gente me reconozca y en vez de decir "Ahí va Marilina", griten "Uy, la nena"... No me molesta, porque la televisión crea monstruos sagrados y yo debo admitir su potencialidad, y además porque sé perfectamente cómo soy, aunque la gente me vea distinta.

—¿Cómo es Marilina?

—Un ser humano que transita en la vida, que quiere, sufre y aspira a progresar, que tiene metas fijadas y que quiere cumplirlas. Afuera del set soy una mujer simple, una joven, no chica, que está madurando, evolucionando, y para quien su carrera artística es un eslabón más.

—¿Alguna vez se sintió mujer-"sexy"?

—No, nunca.

—¿Le molestó que alguna vez alguien quisiera fabricarle esa personalidad?

—Todo lo contrario. Me gusta que me obliguen a transformarme en "sexy" para demostrar que puedo hacer otro tipo de trabajo además de "La nena". Una actriz debe hacer muchas cosas...

—¿Cuáles por ejemplo?

—Todas las que puedan servir para el progreso de mi carrera y que no intervengan en mi vida privada.

—¿Se mostraría con poca ropa?

—Lo he hecho con menos de eso en "Primero yo" y "Hotel Alojamiento", y lo volvería a hacer siempre que esté al servicio de algo positivo y artístico. . .

—¿Y sin nada?

—No sé..., muy segura no estoy..., depende el publico para el cual lo haga. No sé.... en principio no me negaría, pero habría que ver..., solo porque hace calor no..., eso nunca.

—¿Está contenta con el desarrollo de su carrera artística?

—Pienso que estoy haciendo algo que me gusta mucho, que es hacer teatro con gente que me interesa y con la cual tengo muchas cosas en común. Me encanta el teatro en equipo. Nadie se siente estrella, todos opinamos, desde la empresa que pone los pesos hasta el actor que tiene el último papel. Se discute y se resuelve por mayoría, porque todos tienen derecho a opinar.

—¿Y con respecto de "La nena"?

—Pienso que también es muy importante. Sé positivamente que por "La nena" puedo hacer "El rehén". Usted sabe muy bien que la gente viene al teatro cuando uno tiene un nombre, y si alguien viene a ver a Marilina Ross al teatro es porque yo me hice un nombre" en televisión con "La nena".

—¿En qué etapa de la vida se siente mujer?

—Estoy buscando la adultez, quiero madurar cada día más.

—¿Y como actriz?

—Como no tengo ningún premio no me he recibido todavía... No, es una broma, nadie se recibe nunca de actriz..., la que considere haber llegado está perdida para el resto de su existencia. Yo, gracias a Dios, recién estoy empezando.


Gente de teatro: El rehén

María Celina Parrondo de Villarino

En el film Hotel Alojamiento

Junto a su esposo, Emilio Alfaro (35), se casaron en 1964, ella por primera vez y él por tercera.

"Tiene una personalidad compleja, con una apariencia exterior aniñada y esencialmente simpática, pero que interiormente -entiendo- es una persona muy inteligente, con grandes dotes de sensibilidad" Sergio Renán


Fuente: Mágicas ruinas