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Canción de las simples cosas

El día 8 de mayo de 2004, Marilina ofreció un recital en "La Terraza de Posta Azul" en la localidad de City Bell, provincia de Buenos Aires. Durante esa presentación interpretó el precioso tema de César Isella y Armando Tejada Gómez "Canción de las simples cosas".

Canción de las simples cosas
(Armando Tejada Gómez - César Isella)

Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol que en tiempo de otoño se queda sin hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demórate aquí, en la luz solar de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida.
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida...


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Marilina Ross estará en el homenaje a "La Tregua"

Miércoles 10 de marzo de 2004 - La Capital

Marilina Ross estará en el homenaje a "La tregua"

La actriz y cantautora ratificó que estará presente en el Festival de Cine en el tributo al filme de Sergio Renán. Además, analizó su carrera y su relación con Mar del Plata.

Por: GABRIEL IMPARATO

Son casi las cuatro de la mañana del domingo y atrás quedó el concierto especial que la intérprete brindó en "El Condado" para celebrar su cumple número 61 con sus fans, una celebración que arrancó casi con los mismos bloopers de sonido que Charly en Cosquín, aunque con distinto desenlace. Ubicada en su camarín y con excelente predisposición, la actriz intuye el motivo de la nota, y confirma que estará en Mar del Plata cuando el lunes 15 de marzo se rinda tributo especial a "La tregua", uno de los más esperados homenajes en el Festival Internacional de Cine.

-En el próximo Festival de cine se le va a rendir homenaje al filme "La tregua". ¿Cómo recordás aquella película?

-Sí, tal cual, voy a estar, voy a ir a Mar del Plata. El momento de aquella película fue hermoso, fue un "festival" de actuaciones, ves lo que es el trabajo... Nosotros ensayamos esa película como si fuera para teatro, la ensayamos fuera de los sets y decorados, después nos adaptábamos un poquito a la realidad del ámbito nuevo, pero nosotros por dentro sabíamos todo lo que nos estaba pasando. Es un grado de conciencia distinta, antes se trabajaba de otra manera, el trabajo del actor pasa por otros lados, no es una linda cara y un buen tono una cosa sorprendente. Es otra cosa.

-En su momento "La tregua" peleó por el Oscar...

-Y sí, fue muy fuerte, no sé si teníamos expectativas de ganar, supongo que Sergio (Renán) más que nada, el hacedor de eso fue él, nosotros fuimos sus títeres.

-Tu personaje no era protagónico pero resultó muy querido y entrañable.

-Un papel muy lindo, lo recuerdo con mucho cariño. La escena con la Picchio es maravillosa, y la escena con los recuerdos de la madre muerta en el desván con Héctor Alterio, son dos escenas muy lindas.

-Vas a Mar del Plata donde se almacenan excelentes momentos de tu trabajo...

-Tengo el recuerdo más bello, que es cuando estrené "Soles". Lo hice aquí en Capital y después lo monté para hacerlo todos los días en el teatro Diagonal; estuve todo el verano, día tras día con los dedos quebrados, enyesada la mano, y seguíamos con infinidad de público en cada función. Fue algo bellísimo.

Lo musical

-Después de un fuerte problema de salud, volviste con un show de cumpleaños, que, para variar, tuvo alguna sorpresa en el audio. ¿Siempre emociones fuertes, no?

-Sí, como las que pasé en el comienzo, no te puedo contar, pero bueno, en esto hay que sobreponerse, la vida es una carrera de obstáculos y siempre te ponen el palito un poquito más arriba, tenés que saltar cada vez más alto. La vida creo que es eso. Este show fue muy lindo, casi como una carrera de obstáculos pero pudimos llegar felices todos.

-¿Este concierto marca tu retorno a la música?

-En Capital, pero en la provincia estuve haciendo conciertos. Ahora voy a Santa Fe, por ejemplo. Lo que pasa es que no trasciende pero estoy haciendo conciertos.

-¿En lo discográfico tenés algo preparado en carpeta?

-No, eso no, no tengo ni el proyecto ni las ganas ni canciones compuestas, ni nada. Creo que no habrá más discos.

-¿Qué cosa te llama la atención de tu carrera sobre los nuevos espectadores?

-Bueno, me sorprendió mucho cuando fui a ver a Leo García que con su público de quince años cante mis canciones con arreglos nuevos. Me sorprendió muchísimo, sobre todo cuando Leo me dijo que Spinetta y yo éramos sus referentes, dije "¿qué está diciendo?". Sé que viene incluyendo temas míos en sus shows y ahora va a grabar alguno... una cosa así me alucina.
Cuando veo que chicos muy jovencitos saben mis canciones, como la primera que compuse, "Estado de ánimo" es en verdad emocionante y muy fuerte.

-¿Cómo viviste el reencuentro con la TV en este miniretorno de "Piel Naranja"?

-Muy contenta por reencontrarme con Alberto (Migré), con sus temas, sus libros y sus historias, que siempre me apasionan.
Pero poco feliz por cómo se trabaja hoy en día, y no lo digo por la gente con la que trabajé sino por el estilo y la forma que tiene la tevé actual, o será que yo no estoy muy acostumbrada a trabajar así, es todo como muy frío, muy distante de la emoción, muy mecánico y cortado, no te da tiempo a meterte en nada.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota.

Piel Naranja años después...

“Piel Naranja años después...” es la continuación de la clásica telenovela “Piel naranja”, emitida por Canal 13 en 1975. La realización de esta saga tuvo lugar en el marco del reality show “Ser una estrella Luxstar”, auspiciado por la marca de jabón, en el cual se seleccionaba un actor o actriz entre los concursantes, que luego tendría un papel protagónico en una tira del Canal, junto a figuras de primer nivel. La ganadora fue Carla Pandolfi, tras haber sido seleccionada por un jurado que, entre otros, integraba el propio Alberto Migré. Para este rodaje se contó entre el elenco estable, con algunas figuras que participaron de la telenovela original, entre ellos cabe mencionar a Arnaldo André, Pablo Codevila y China Zorrilla. Los actores que especialmente se sumaron a la propuesta fueron Leonor Benedetto y Diego Olivera.
Esta saga retoma el trágico final de la telenovela original en que Juan Manuel Alinari y Clara Romero son asesinados por Joaquín Salazbau, que muere de un infarto minutos después. Sin embargo, Juan Manuel no murió, sino que pudo sobrevivir a la tragedia. Pero jamás superó los impactantes recuerdos de su amor por Clara y la amenaza que implicaba el fantasma de Joaquín.
Luego de 28 años, Juan Manuel es dueño de uno de los mejores viveros de la zona de Escobar, llamado significativamente “Rohaihú”. Allí, él trata de aislarse ya que descree de sus posibilidades de enamorarse de otra mujer que no sea Clara, cuya imagen lo atormenta diariamente. Sin embargo, intenta una extraña pero intensa historia de amor con su vecina Serena Santamarina, quien trata de superar el dolor de la muerte de su esposo, el millonario Amílcar Sandoval. Pero Facundo “El Potro” (hijo de su ex marido) regresa de París junto a su mujer y se interpondrá al encuentro de Serena y Juan Manuel.
Entretanto, Doña Elena, madre de Clara, busca al ex amante de su hija ya que le reprocha el haberla hecho embarcar en una aventura que le costó la vida e intentará vengarse utilizando a Serena como instrumento.
En el último episodio, de los 4 que se emitieron, estuvo presente Marilina Ross, quien junto a Arnaldo André protagonizó la historia original. Éste contó con innumerables flashbacks que interpolaban el presente de Juan Manuel Alinari, con los recuerdos de su amor por Clara Romero. Hacia el final del capítulo, entra al vivero la nueva vecina, Cristina Colomer, y Juan Manuel cree reconocer en ella una voz y una mirada que parecen hacerlo revivir, le recuerda tanto a su amada Clara...
“Piel Naranja años después...” fue la última participación de Alberto Migré en la televisión argentina antes de su fallecimiento en 2006 y es, hasta la fecha, la última intervención de Marilina Ross en una miniserie.



Escenas del último capítulo




Elenco:

Arnaldo André ..... Juan Manuel Alinari
Leonor Benedetto ..... Serena Santamarino
Diego Olivera ..... Facundo “El Potro”
Carla Pandolfi ..... Abril Agrelo, esposa de Facundo “El Potro” (Ganadora Luxstar)
China Zorrilla ..... Doña Elena
Pablo Codevila
Marilina Ross ..... Cristina Colomer
Mercedes Funes ..... Nilda
Jorge García Marino ..... Villafañe
Daniela Katz ..... (Finalista Luxstar)
Anabela Blanco ..... (Finalista Luxstar)

Ficha Técnica:

Basada en libros originales de Alberto Migré
Colaboración autoral: Nora Mazzitelli
Dirección: Diego Suárez
Asistente de Dirección: Marcelo Suárez
Producción: S. Borensztein, A. Borensztein, D. Guebel, M. Pergolini
Post Producción: Maxi Ezzaouí
Producción Ejecutiva: Susana Rudni
Dirección de Arte: Karina Kreth, Verónica Geraige
Dirección de Fotografía: Leandro Martínez
Dirección de Contenidos: Ricardo Pichetto
Edición: Mariano Tomiozzo, Juan Pablo Dibitonto
Equipo de producción: Fabiana Giordano, Vanina Martorilli, Marcela Luznik
Diseño de post producción: Paula Gigliotti, Florencia Yeannoteguy
Jefe Técnico: Marcelo Quiroga
Operador de sonido: Nicolás Inza
Ambientación: Paula Mysyna, Anita Repetto
Vestuario: Alicia y Estela Flores
Maquillaje: Andy Sanzo
Duración: 4 episodios
Emitido durante el mes de Enero de 2004 los días Sábados a las 23.00 hs por Canal 13, Televisión Argentina.




Muchas Gracias Julián por sumar este video y María por digitalizarlo.

Libro de Nanas

El poema "Canción de cuna para despertar a un hijo" de Marilina Ross fue seleccionado para integrar el "Libro de Nanas" de edición española junto a otros reconocidos autores como Joan Manuel Serrat, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Gabriela Mistral y Víctor Jara, entre otros. El libro cuenta con el aporte de Noemí Villamuza que realizó ilustraciones alusivas a cada poema.





Ficha Técnica:


Selección de poemas: Herrín Hidalgo
Ilustradores: Noemí Villamuza
Editorial: Media Vaca
Año de publicación: 2004
Lugar de publicación: Valencia
Número de páginas: 120 páginas
ISBN 978-84-932004-4-2


Muchas Gracias María por estas imágenes.

Yo sé que te he de amar

En el 2004, el Paz Martínez grabó el disco "Enamorado". Para este álbum Marilina realizó junto con él la versión castellana del tema "Yo sé que te he de amar" de Carlos Jobim y Vinicius de Moraes. Juntos registraron esta versión.


Bajar Yo sé que te he de amar



Ariel de Alicante compartió este material. Muchas Gracias Ari!!

Marilina Ross volverá a tener Piel Naranja

Diario Clarín, 20 de Enero de 2004

Marilina Ross volverá a tener Piel Naranja

De regreso, Clara. Luego de cinco años sin actuar,
Marilina Ross vuelve a la televisión, de la mano de Alberto Migré.

Si bien desde que comenzó la miniserie su figura aparece a través de los archivos en blanco y negro, en alguno de los dos capítulos que restan de Piel naranja, años después (sábado a las 23, por Canal 13), Marilina Ross retomará la actuación. Según la pluma de Alberto Migré -autor de la historia original, de 1975, y de esta suerte de continuación producida por Cuatro Cabezas-, la actriz y cantante volverá a ser Clara, el amor de Juan Manuel (Arnaldo André). Por ahora, ella asoma como viejos fantasmas (su personaje murió hace 28 años) del hombre que en esta miniserie tiene una relación amorosa con su vecina, Serena (interpretada por Leonor Benedeto). Luego de una participación en un especial de Alejandro Doria, Ross -que en mayo de 2002 sufrió un infarto- se había retirado de la ficción hace poco más de cinco años.

Que pequeño era tu nombre


Durante los años 2004 y 2005, Marilina participó del ciclo de radioteatros "Permiso para imaginar" que realizara Alberto Migré todos los domingos a las 22.00 hs por Radio Belgrano AM 950.

Una de las grabaciones realizadas durante el 2004 se tituló "Que pequeño era tu nombre. Biografía no autorizada de una cantante popular".




Ficha Técnica:

Guión: Alberto Migré y Víctor Agú

Elenco:

Marilina Ross ..... Ana Barton
Rubén Stella .... Gustavo
José María Langlé .... Fernando
Carlos Girini .... Alex
Ana Casau .... Emilia
Guillermo Marcos .... Miguel
Laura Palmucci .... Lorena
Mirta Basso .... Camarera
Néstor Hidalgo .... Willy
Ramón Terello .... Dalmiro
Andrea Baldivieso ..... Voz de noticiero

Relatos: Omar Cerasuolo

Efectos especiales: Ernesto Catalán

Realización técnica: Tatín Pérez

Edición: Eduardo Blanco

Voces conductoras: María Esther Vignola y Susana Argañaraz

Asistente de dirección: Mirta Basso

Dirección: Alberto Migré


REPORTAJE A MARILINA

Una periodista rosarina, que además aportó el audio del radioteatro, le hizo una entrevista a Marilina a fin de que sea un aporte exclusivo para el blog (Muchas Gracias!!!). En el mismo conversan sobre el ciclo "Permiso para imaginar" y sobre esta emisión en particular.


Periodista: ¿Qué sensaciones tuviste cuando te llegó el guión de "Biografía no autorizada de una cantante popular"?

Marilina: Ansiedad, como cada vez qeu Migré me mandaba algo suyo para hacer...

Periodista: ¿Su argumento, guarda alguna situación que tuviera similitud con algún momento de tu vida?

Marilina: Verosimilitud no, no es mi vida, pero Migré se basó mucho en mí y en mis canciones, y en lo que me conocía, que era mucho...

Periodista: ¿Pediste que se corrigiera algún tramo del guión?

Marilina: Por supuesto que nooo, era una versión libre y con otro nombre...

Periodista: ¿Fue solo producto de la productiva imaginación de Alberto Migré, utilizando para ello tus temas musicales?

Marilina: Sí.

Periodista: ¿En qué año se realizaron los radioteatros?

Marilina: No recuerdo el año, fue durante dos años, hice alrededor de 10 novelas.

Periodista: ¿Qué recuerdas para compartir a los internautas?

Marilina: Se grababa siempre los lunes, durante 10 horas más o menos, en la radio (Radio Belgrano). Migré junto al operador de sonido, dirigía todo, las ráfagas musicales, las entradas de cada uno, los cortes, si alguno se equivocaba o hacía un furcio, o si faltaba emoción o había demasiada, en fin, hasta nos retaba a veces... Siempre apasionado... Metiendo el alma en lo que hiciera...
Antes de la grabación nos hacía hacer una lectura del libreto, un ensayo general, donde nos marcaba también las distintas distancias del micrófono, por ejemplo: en segundo plano, tercer, o yéndose... Muy susurrado: en primer plano. Había un micrófono especial para las llamadas telefónicas... Y así, con la magia que aportaba Catalán (el sonidista) desde su mesa con tazas, puertas y todo tipo de elementos, para simular los ruidos apropiados para cada escena, se creaba "Permiso para Imaginar"... Que de eso se trataba el radioteatro, darle al oyente una historia junto a algunas pistas para que el resto lo imaginara.
Así que les propongo a quienes nunca hicieron esa experiencia, que cierren los ojos, se sienten muy cómodamente y se entreguen a elegir los colores, a crear los rostros, los lugares, etc...En fin: a disfrutar... luego de pinchar para escucharlo, claro!!




Desde el rinconcito, Christian sumó la imagen para completar este post rosarigasino. Muchas Gracias Rosario y Chris!!!

Y nos dieron las diez en Badía en Concierto (2004)

Marilina Ross, Joaquín Carbonell, Iván Noble, Los Carabajal y el Grupo Esencia interpretan "Y nos dieron las diez" en el cierre de Badía en Concierto. Año 2004.





Fuente: Joaquín Carbonell

Estoy orgullosa de no estar en cierta televisión

Jueves 29 de enero de 2004 – Revista Veintitrés

MARILINA ROSS, SU INTENSA VIDA Y SU FUGAZ REGRESO A LA PANTALLA CHICA CON PIEL NARANJA

“Estoy orgullosa de no estar en cierta televisión”

Hizo historia en TV con La Nena y en cine con La Raulito. Acompañó a Perón en su retorno de España. Sufrió censura y exilio. Se refugió en la música. Adora a Migré y sólo por él vuelve brevemente a una tele que ya no le gusta.



Por: JOSEFINA LICITRA

Marilina Ross no volvió del infarto. En mayo de 2002, un síncope y una angioplastia hicieron de Marilina otra mujer. Ya no canta (dice que le falta el aire, pero en realidad no tiene ganas), ya no actúa (buena parte de la televisión le desagrada) y pasa los días en su casa de Palermo Hollywood: una construcción antigua que conserva el aire verdadero que Palermo Hollywood le quitó a las cosas. Compró esta casa cuando estaba enamorada.

- Es hermosa, lástima la separación. Cuando es uno el que se queda, quedan también los recuerdos-, dice con la voz seca y reposada.

A Marilina le sobran recuerdos. Sólo por citar los que son públicos, está su protagónico en La nena (la telecomedia que, en los ’60, transformó su cara de ángel en un ícono de la televisión); su participación en Cosa Juzgada (una representación de casos policiales reales, hecha por el grupo Gente de Teatro de David Stivel); su composición en La Raulito, su exilio, su regreso, sus nueve discos. En el medio también está Piel naranja, el novelón que hizo con Arnaldo André en 1975, y que terminó hace dos décadas con un final que hizo llorar al país: Clara (Ross) y Juan Manuel (André) habían sido asesinados por el marido de ella.

Ahora, Alberto Migré decidió resucitar a Juan Manuel y hacer Piel naranja, años después: una continuación de cuatro capítulos, producida por Cuatro Cabezas, que termina el próximo sábado y que cuenta con una única aparición de Marilina Ross en televisión.

- Se supone que era una sorpresa para el público, pero Clarín habló de más. La vuelta de tuerca que le encontró Migré es muy linda y sorpresiva.

- En Piel Naranja hay una ganadora de reality. ¿Qué piensa de los programas como Lux Star, que son semilleros de “artistas”?

-¿Artistas? ¡Un artista es otra cosa! Si querés hacer un trabajo digno tenés que estudiar mucho y tener los ojos muy abiertos en la vida, para luego poder pintarla.

- ¿Y cómo espectadora, le gusta esta nueva Piel Naranja?

- Me encanta, adoro a Migré. Es más: también me tragué Piel naranja, el original, hace dos años por Volver. Felizmente, mi mala memoria hace que me hubiera olvidado todo.

Marilina y Arnaldo André, en Piel Naranja versión 1975

Todo lo que no está en su memoria, está en sus carpetas. Las fans le regalan biblioratos llenos de recortes: fotos viejas, notas adulonas, producciones estilo Caras en versión años ’60: “Marilina Ross y Emilio Alfaro (su marido de entonces) disfrutan del esquí en el Tigre”. Marilina hojea las notas y se ríe: una risa como una tos suave.

- ¿Vive de recuerdos?

- No, porque no me alcanzaría la vida. Ahora vivo el aquí y ahora. Leo a Osho.

- ¿Y eso qué quiere decir?

- Que busco las respuestas en mí. También leo a Chopra y a Krishnamurti… No es de ahora: empecé en los ‘70. Buscaba en los libros lo que no encontré en la política: justicia social. Pero después vino el Proceso y empecé a preguntarme si la respuesta había que buscarla afuera o adentro, en cada uno.

- ¿Entonces ya dejó de ser peronista?

- Nooo, menos ahora. Me gusta lo que está pasando con Kirchner. En todo América Latina estamos viviendo un momento histórico en el que podrían cumplirse muchos de los deseos del General.

- ¿Es cierto que estuvo en chárter que lo trajo de regreso?

- Sí. Yo estaba haciendo teatro, me disloqué un hombro y me enyesaron. Se suspendió la obra. Ahí supe que buscaban gente de la cultura que pudiera ir. Y dije: “Yo puedo. Total, con este yeso imposible trabajar.”

- ¿Qué sintió dentro del avión?

- Que estaba metida en la tapa de un cuaderno Rivadavia. Era testigo de un hecho histórico. Yo soñaba con la vuelta de Perón. Pensaba que era la solución de todo. El pasaje me lo pagué yo, porque nunca pertenecí a ninguna cosa orgánica. Yo, por ejemplo, hacía trabajo en villas, pero no adoctrinamiento. Era hacer arte, darles lo que ni ellos sabían que existía. En los ’70, los artistas éramos muy molestos para ciertos grupos.

- ¿De cuántas maneras le manifestaron que usted era molesta?

- Me prohibieron. Los programas, de golpe, me dejaban afuera sin explicaciones. “No vengas porque se rompió una cámara”, esas excusas. No me podían nombrar. Finalmente me llegó un papelito, como a tanta gente, que decía: “O abandonan el país o serán ejecutados en el lugar donde se los encuentre”.

"Una terapeuta me contó que logró sacar a un pibe del autismo con una frase de Puerto Pollensa: 'Pánico porque me rechazarás'. Eso es eterno, es lo que más feliz me hace"

A pesar de las amenazas, Marilina hizo La Raulito en 1974 y recién se fue a España en 1976. Allá, por esa película, recibió el Fotogramas de Plata a mejor protagónico: un premio que disputó con Jack Nicholson, Al Pacino, Liv Ullman y Dustin Hoffman. La Raulito le abrió las puertas del cine en Europa: hizo cuatro películas, pudo haber hecho carrera. Pero no. Ella sentía que se moría.

- Entre morirme allá de pena y morirme acá a balazos, preferí morirme acá. Era llanto tras llanto, así que en el ’81 volví y dije: “Que sea lo que Dios quiera. Si sobreviví a La Raulito, bien puedo sobrevivir a esto.”

- ¿Por qué “sobrevivió” a La Raulito?

- Porque la filmé en las calles de Buenos Aires amenazada de muerte. Fueron dos meses de rodaje en los que no me reconocía ni mi madre.

- ¿Fuera del rodaje usted seguía con el personaje?

- Sí. Mi analista me llegó a preguntar cuánto faltaba para terminar la filmación. Si entraba a un bar a buscar un sándwich para comer, me gritaban: “¡Roñoso, rajá de acá!”. No podía ir ni al baño, no me paraban los taxis. Una vez estaba sentada en un umbral, esperando para que me filmaran, y salió un portero y me dio una patada en el culo. Es increíble cómo pasé de ser Marilina Ross, una privilegiada a la que le decían “pase por acá”, a ser nadie. Y sólo por estar sucia y mal vestida.

- ¿Y por qué no se bañaba después de grabar?

- Porque quería ser La Raulito las 24 horas. En esa época tenía un novio que estaba furioso. El pobre no sabía qué hacer conmigo. No podía dormir en la almohada de plumas y me quedaba dormida en los umbrales. Un horror. Mi compañero hasta me puso un sobrenombre: El Sore.

- ¿Ahora tiene novedades de la Raulito original?

- Todo el tiempo. En su cumpleaños le llevo una torta con los jugadores de Boca. Más de una vez ella me dio ánimo a mí.

- ¿Cuándo fue la última?

- Cuando pasó lo del corazón. Y el día que murió mi madre cayó en casa por primera vez, de casualidad. No sabía que mi mamá estaba mal. Cuando llegó, yo acababa de venir de la Chacarita.

Su padre, Enrique Parrondo, fue mozo. Su madre, Jesusa Lazaun Ross, fue ama de casa y la responsable de que Marilina se dedicara al arte. A los ocho años la llevó a clases de actuación: desde entonces estuvo en la compañía de Luisa Vehil, integró el grupo Gente de Teatro de Stivel, y se transformó en joven celebridad con La nena.


Con Osvaldo Miranda, en La nena.

- Todas las notas de los ’60 tienen el título “Ya no soy una nena”. ¿Estaba harta del personaje?

- Muy harta. La nena se levantó por mí. Al quinto año dije: “No lo hago más”, y eso que tenía contrato por diez años. Largué en pleno éxito, con cuarenta puntos de rating. Hasta me ofrecían el doble de plata, pero yo no quería morirme siendo “la nena”.

- ¿Cómo vivió la aparición de las primeras arrugas?

- Con felicidad. Yo nunca podía hacer personajes de mi edad, que tuvieran que ver con mi pensamiento. En algún momento la vejez me dio mucho miedo, pero no ahora. No me siento una señora de sesenta. Me siento muy vital, aún cuando pasé por momentos de mucha angustia, sobre todo después del infarto.

- ¿La angustió enterarse de que a usted también le va a llegar…?

-Eso por un lado. Y por otro, la limitación de la libertad. Siempre hice lo que quise y ahora no puedo. Tengo que estar cuidándome de todo. Yo adoraba el jamón crudo y nunca más pude comerlo, tampoco milanesas, que era mi plato preferido. Y encima este enfisema que me trae conflictos porque ahora no me da el aire…

- ¿Por eso desde hace tres años que no saca un disco?

-Sí. No creo que saque más discos ni que componga más. No tengo nada nuevo para decir. Ahora me voy a dedicar a hacer videos. O quizás vuelva a actuar… lo que no quiero es estar en televisión sólo por estar ahí. Es más: estoy orgullosa de no estar en cierta televisión, con tantos programas de chimentos y poco espacio para los actores.


Y como La Raulito.

-¿Qué cosas suyas cree que quedaron en la gente?

-La Raulito va a quedar. Puerto Pollensa también. Una terapeuta me contó que logró sacar a un pibe del autismo con una frase de Puerto Pollensa: “Pánico por que me rechazaras”. Y eso es eterno, es lo que más feliz me hace.

-Muchas lesbianas tomaron esa canción como una bandera personal. ¿Qué le parece?

-Odio que sea una bandera, porque eso sería una limitación. Puerto Pollensa habla de amor. Nunca pretendió ser un emblema gay. Es sólo un tema que habla de mi historia, porque me enamoré en Puerto Pollensa, en Palma de Mayorca. Todos mis temas siempre hablaron de mí, de cosas que me marcaron con fuego.

-¿Alguna vez hizo una canción contando lo del chárter?

-No. Lo más cercano es “La chacarera del Nunca más”, que retoma muchas ideas del General. Me acuerdo que me dieron una medallita de recuerdo por haber participado del chárter. Y yo encima la perdí, en un programa de Badía: me robaron una bolsa con mis recuerdos más valiosos.

-¿Qué más había en la bolsa?

-Un cuaderno escrito por la Raulito, de puño y letra. La foto de Luisa Vehil, que me dedicó cuando yo tenía 17 años, cuando recién empezaba, hablando de que yo tenía futuro. El libro de Carlos Mugica, una foto de Evita, el I-ching que me traje de España… Pero bueno. El I-ching era fácil de reponer.

Entrevista a Marilina Ross - Primera parte

21 de febrero de 2004 - Leedor.com

Marilina Ross En el Leedor.com

Repasando su vida artística en Argentina y España, en el Cine y la TV, Fernando Varea entrevista a la actriz y cantante Marilina Ross a propósito del próximo estreno del film argentino Manekenk .



Marilina Ross

Por: FERNANDO VAREA

Desde Tita Merello o Libertad Lamarque hasta Soledad, Natalia Oreiro o Leticia Brédice, muchos son los ejemplos –en la historia del espectáculo en nuestro país- de figuras femeninas que alternaron la canción y la actuación.

El caso de Marilina Ross, sin embargo, es particularmente curioso: después de haber probado sobradamente su talento como actriz, de haber conseguido la aprobación del público y de los críticos, de concretar proyectos ambiciosos y personales, e incluso de trascender fuera de nuestro país, decidió desarrollar exclusivamente su vocación de cantautora.

Atrás quedaba una agitada trayectoria en televisión (exitosos programas como "Yo soy porteño", "La nena" y "Piel naranja" debieron buena parte de su repercusión al carisma y la calidad de la actriz) y en teatro (en lo que va de su debut profesional junto a Luisa Vehil en "Ana de los milagros", en 1961, hasta "El gran soñador", con Luis Fischer Quintana, en 1976), incluyendo una recordada incursión en el café concert (el unipersonal "Solita y sola", en 1972). Quedaban, también, sus notables participaciones secundarias en varias películas de los años sesenta, en Los herederos (por la que fue premiada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos) y en La tregua (por la que también fue ternada, aunque el enrarecido clima político en 1974 impidió que los premios llegaran a conocerse), y, definitivamente, su consagración como protagonista de La Raulito (por la que fue premiada en España y en los festivales de Panamá y de Cartagena).

Cuando la justicia autorizó el estreno de Piedra libre (después de haber sido prohibida apenas instaurada la dictadura militar), Marilina Ross ya estaba en España, donde profesionalmente se le abrían puertas, mientras aquí se le cerraban. En aquél país realizó un par de programas especiales de TV, una versión teatral de "Panorama desde el puente", y filmó seis películas: la primera, haciendo una "participación especial", cumpliendo el rol femenino más importante; las otras, como protagonista. Por esos trabajos recibió premios y estímulos diversos: una escena suya en Al servicio de la mujer española, por ejemplo, fue la única aplaudida durante el Festival de San Sebastián de 1978. En un reportaje de esos años, declaraba: "Mi objetivo en la vida es ser actriz. Es lo que creo que hago mejor en esta vida". De vuelta en nuestro país tras casi cinco años de forzoso y dolorido alejamiento, en 1981 pudo participar de la obra de Tadeuz Rozewicz "Boda blanca", pero sufrió amenazas, mientras seguía imposibilitada de trabajar en cine y televisión. Presentándose como cantante en pequeños reductos pudo ponerse en contacto con el público. Cuando retornó la democracia, el éxito obtenido con sus canciones la llevó, decididamente, a desviar su carrera al terreno de la música. Recién en 1998 aceptó volver a trabajar como actriz en un programa especial de TV dirigido por Alejandro Doria, y otra vez fue general el entusiasmo del periodismo especializado al juzgar su labor. Después se sumaron otras esporádicas incursiones en la actuación (por ejemplo en radioteatros).

Con Manekenk retorna al cine, de la mano del documentalista Juan Schröeder.





ENTREVISTA A MARILINA ROSS

Por: Fernando Varea

- En los años 60 cumpliste roles secundarios con directores importantes: Ayala, Torre Nilsson, Lucas Demare, el español Luis García Berlanga. Me gustaría saber qué recuerdos conservás sobre todo de Ayala, con quien filmaste dos películas, y de la experiencia de "Las pirañas" con García Berlanga.

- Con Ayala fue mi primer trabajo con responsabilidad, la película Primero yo, la primera difícil. Aunque la primera en realidad fue El televisor, era un personaje que estaba muy cercano a mí, una piba adolescente divertida, digamos que tenía mucho más que ver conmigo en ese momento. Pero lo de Primero yo, que era toda una complejidad de personajes y de relaciones, violación de por medio (hasta entonces yo no había mostrado más que una sonrisa)... Me daba muchísima vergüenza esa escena con Alberto de Mendoza. Fue lo primero difícil que me tocó hacer en cine, pero de su mano fue bastante más fácil, porque era un tipo muy cálido, muy "padrazo". Y conmigo más, porque yo era una niña casi.

- ¿Y de García Berlanga?

- Con García Berlanga no fue muy placentero porque él no estaba nada bien. A él no le gustaba, estaba muy descontento con toda la producción argentina, muy descontento. Se lo veía que no tenía ganas de hacerlo, que cumplía. Y eso yo lo vi de entrada. Entonces era difícil. Te digo: en una escena, en el doblaje, él se dormía, le daba igual... (imitándolo) "Bueno, venga, ya, ya ¿ya está? Ya está, venga, la próxima" (se ríe)

- ¿Volviste a verlo cuando estuviste en España?

- Lo vi en España, sí. Pero en un bar, así nomás nos saludamos, no mucho más.

- En esos años tenía mucho éxito "La nena" ¿nunca se pensó en llevarla al cine?

- Y sí, de hecho se hizo. Como yo dije que no, se armó un lío (se ríe)... Tuvieron que hacerlo con otra actriz, y ya pasó a llamarse de otra manera, y se encontraron con muchos líos porque yo no quería hacer "La nena" para toda la vida. No quería quedarme en eso.

- Justamente, finalizando la década, comienza el trabajo con Gente de Teatro. La experiencia en cine con el grupo, "Los herederos" ¿te dejó conforme?

- Y claro, porque eso fue distinto, porque a partir que formamos el grupo Gente de Teatro éramos nosotros mismos los productores, los que elegíamos todo: qué hacer, con quién, cuándo y con qué producción... Teníamos reuniones de grupo, éramos nuestra propia productora. Sí, sí, además se trabajaba muy bien porque compartíamos todo, prácticamente convivíamos, nos llevábamos muy bien todos.

- Justamente, hablando de que compartían tantas cosas e incluso tenían objetivos comunes...

- Matrimonios inclusive...

- Claro... Digo: en materia política, en una época donde se discutía mucho de política ¿no había discusiones fuertes entre ustedes?

- Se hablaba de política, por supuesto, había distintas opiniones también, pero se respetaban. De hecho, en el fondo, el objetivo era el mismo. Tal vez, como siempre, eran distintas maneras para llegar al mismo objetivo, ésas eran las diferencias. Pero buscábamos todos... no sé, una... una justicia un poquito más grande... Justicia social, me refiero.




- Con respecto al padre Carlos Mugica, de quien fuiste amiga, me gustaría saber si le gustaba el cine, si había visto alguna de tus películas, si tenía predilección por alguna de tus canciones...

- Cuando se iba de la villa, lo que le gustaba mucho era jugar al tenis. Jugaba muy bien al tenis y al fútbol. No mucho más te digo, no recuerdo haber hablado de ... (piensa) No era un cinéfilo, para nada. No...

- ¿Y de lo que cantabas?

- Yo en aquél momento no cantaba prácticamente.

- Cuando ibas a cantar a la villa, digo.

- Claro, pero eran canciones relativas al momento político, y yo iba con un grupo, que se llamaba la José Podestá, pero es como otra cosa porque eso lo hacíamos en los sindicatos, en las calles, en cualquier lado, y a la villa de Mugica fuimos una vez, nada más. Mi amistad con Carlos iba por otro lado. Yo iba a estar allí porque quería estar cerca de la gente.

- La pregunta que te voy a hacer a lo mejor te va a traer un mal recuerdo: cuando murió él ¿cómo te enteraste?

- (La expresión de su cara demuestra que, efectivamente, le trajo un mal recuerdo) Por televisión... Estaba viendo televisión y de repente escucho "Acribillaron a Carlos Mugica", y que estaba en el hospital Santoyani. Todo lo que recuerdo es que me levanté, paré el primer taxi y dije "Al hospital Santoyani", que no tenía ni idea de dónde quedaba... De allí ya no me acuerdo más nada. Me contaron los demás qué hice, con quién estuve, porque se me borró todo. Fue tal el shock... Me contaron los demás que me vieron parada en la esquina llorando no sé cuánto tiempo...

- Hace relativamente poco, cuando te preguntaron qué quedaba del peronismo de los años 73/74, dijiste "Creo que ya no queda nada. Las películas de Favio quedan, y no mucho más" (1). Me llamó la atención que destacaras algo cinematográfico.

- No me refería a "las películas", me refería a esta última producción de Favio sobre el peronismo, Perón, sinfonía del sentimiento, que no pudo llegar a la gente, mirá qué curioso. Preguntémonos todos por qué.

- ¿Cómo ha sido tu relación con Favio, tu amistad con él?

- No tengo, no somos amigos. Sí somos cordiales compañeros, pero no particularmente amigos.

- ¿Nunca te propuso participar en alguna de sus películas?

- No, no... Compartimos el charter, eso sí.

- Un recuerdo de dos películas que estuvieron prohibidas: "Ufa con el sexo" y "Los años infames".

- De Los años infames lo gracioso, lo tragicómico digamos, es que le mandaron al director, (Alejandro) Doria, que esa película no se podía estrenar mientras estuviera yo, y otros... (confirma) no, pero yo... Entonces, como la producción dijo "La estrenamos igual, la tenemos que estrenar", recortaron mi personaje, lo sacaron de toda la película y dejó de existir directamente, y se estrenó. Cosa bastante loca...


- El trabajo de los actores en "La tregua" fue unánimemente elogiado. ¿Cómo trabajó Renán para lograr justamente esos resultados?

- Ensayamos, ensayamos como si fuera teatro. Pero ensayamos antes de empezar a filmar, y ya teníamos mucho conocimiento de cómo iban a ser las escenas. Nada quedó librado al azar. Te diría que hubo ajustes de acuerdo a los decorados, pero nos sabíamos muy bien todos lo que íbamos a hacer.


Notas

(1) "-¿Compartís algo, todavía, con quienes fueron tus compañeros de lucha de otra época; como los que te acompañaron en el famoso charter que trajo a Perón en el 73? - En primer lugar, quedan pocos vivos. Además, era tan surtido aquél peronismo al que yo aposté... que creo que ya no queda nada. Las películas de Favio, quedan; y no mucho más" (Clarín, 7/8/2002)

Fuente: Leedor.com

continúa en la Segunda Parte.

Entrevista a Marilina Ross - Segunda Parte

21 de febrero de 2004 - Leedor.com

ENTREVISTA A MARILINA ROSS

Por: FERNANDO VAREA

Viene de la Primera Parte. Segunda Parte:


- De "La Raulito" te quería preguntar alguna cosa que no te hayan preguntado todavía, por ejemplo: la idea de incluir a Medio Pollo ¿de quién fue?

- Estaba en el libro de Juan Carlos Gené, porque había venido de televisión, de "Cosa juzgada", y Gené había inventado ese personaje, que no existía en la realidad. O existieron muchos... Digamos que sintetizó en este Medio Pollo criaturas que la Raulito ayudó. Dicho por ella. Si la mayoría de las veces que afanó un salamín por ahí, era para dárselo a un pibe que tuviera hambre...

- Además del monólogo, hay una escena también muy conmovedora: cuando La Raulito irrumpe en la cena navideña del médico, Duilio Marzio. ¿Tenés algún recuerdo en especial de esa escena?

- Sí, que me caí y me torcí el tobillo cuando me tiré de la ventana (se ríe)... No sólo eso sino que, cuando filmamos el final de la película, esa carrera por la arena, que fueron en realidad tres días...

- Que fue lo primero que se filmó...

- Sí, lo primero que se filmó... Tres días me pasé corriendo por la arena, ocho horas diarias. Ya al tercer día llamamos al médico porque no me podía ni mover, tenía las piernas inflamadas, me tuvieron que poner hielo para poder empezar a filmar.

- ¿Eran concientes que muchos elementos de la película tenían que ver con el momento político que se vivía? Por ejemplo, empieza y termina con sirenas policiales, el hecho de que a la Raulito la persigan, ese clima policial...

- No, no era eso. No creo que eso fuera el centro de la película, el meollo. Esto lo he hablado con muchos médicos, psicoanalistas o profesores del psicoanálisis, me dicen que para ellos fue un paradigma la Raulito, porque a partir de allí cambió muchísimo la visión de lo que hasta allí se manejaba, que era "¿Está cuerdo? Ah, si no es cuerdo es loco". Y entonces la Raulito puso otro lugar, que no está ni loca, ni es delincuente... Es una desamparada, no sé ni cuándo empezó a vivir sola en la calle, vivió sola por todos lados. Y a la vez, su necesidad de libertad... No podía estar encerrada, no podía estar coartada su libertad.

- ¿Tenés alguna anécdota de cuando la película se exhibió en otros países, en España por ejemplo?

- Bueno, precisamente, a eso apuntaba lo que te estaba contando. En España la policía y todo eso ya no tenían mucho que ver, ya Franco había muerto, o estaba por ahí... Y tuvo un éxito impresionante. Fue la primera película argentina, por ejemplo, que no pasó por doblaje español. Fue toda una lucha conseguir esto porque allá se doblaban todas las películas: las argentinas, las habladas en el mismo idioma, ni hablar las extranjeras. Escuchar a Marlon Brando decir "Pero venga, forrón" (se ríe)... Yo me moría, no podía ir al cine, no podía, no podía escuchar esas cosas.

- Paso a "Piedra libre": me interesaría un recuerdo de Leopoldo Torre Nilsson, Beatriz Guido y Mecha Ortiz.

- Mecha Ortiz una maravilla, una maravilla. La sensación de estar ahí con un prócer, con un mármol en vida ¿no? Pero además con una vitalidad y con unas ganas hacía todo su trabajo... Y si había que ensayar ensayaba, y pasábamos letra fuera del escenario. Impresionante toda la energía que tenía esa mujer. Y Leopoldo Torre Nilsson y Beatriz Guido... muy profesionales. Esa es la sensación que me quedó. Yo había hecho otra película con ellos (2) donde los vi más metidos, más entusiasmados, mientras que en ésta estaban como... tipo Berlanga ¿no? (se ríe) Cumpliendo.

- Hay una anécdota muy graciosa, que una vez contaste por TV. (3)

- La del baño... Sí, eso fue divertido, y lo movilizó un poco.

- Cuando fuiste a España, estabas contratada para hacer "Parranda" y otra película, que no se filmó.

- Que no la hice yo.

- Ah... ¿Cuál es?

- No recuerdo... Después la hizo Ángela Molina. Ella hizo el papel que me habían propuesto a mí. Era buenísima, pero demasiado fuerte y yo no estaba en condiciones. Yo estaba muy convaleciente (sonríe)... y no estaba en condiciones.

- Además de haber cantado en "Piedra libre", también lo hiciste en dos películas que filmaste en España: en "La Raulito en libertad" cantás una canción de Roberto Carlos, y en "Al servicio de la mujer española" cantás al final, en off. ¿Vos lo propusiste o te lo propusieron los directores?

- En Piedra libre compuse, además, esas canciones, con letra de Beatriz Guido. En La Raulito en libertad había que hacer un show en esa escena, y yo recordé haberla escuchado a la Raulito cantar eso, y entonces le propuse a Lautaro (Murúa) cantar ese tema. Y en Al servicio... me había hecho muy amiga del director y de su mujer, y la hermana de la mujer era cantautora. Las Vainicas se llamaba su grupo. Yo le mostraba mis canciones y ella me mostraba las de ella. Cantábamos en reuniones y qué sé yo, entonces me pidió que yo cantara esa canción que era de ella, de la cuñada de Jaime (de Armiñán).

- En "La Raulito en libertad" hay una escena donde la Raulito se pierde en el campo, y empieza a recordar y a contar cosas de Buenos Aires ante unos campesinos. Yo pensaba si no eras vos, también, que estabas en España recordando cosas de tu país, en ese momento.

- (Recuerda sonriente) Esa es la escena que más me gusta, y que me dio más placer hacer... (hablando como la Raulito) ¡Y el obelisco llega a las nubes!...

- También se dijo muchas veces que la película fue un fracaso económico ¿No afectó tu relación con Lautaro Murúa?

- Sí, pero no el aspecto económico, fue otra cosa que dañó la relación. No el aspecto económico mío, por lo menos... El de otra persona.

- "Soldados" fue la única película española donde estuviste doblada.

- Gracias a Dios. Para mí era una exigencia, además cuando lo hacía en español decía ¿pero quién está hablando? No era yo la que estaba hablando, no me creía nada. Nada era verdad de lo que estaba diciendo. Y lo que uno busca es que sea verdad ¿no? por supuesto... Menos mal que me doblaron.

- Cuando volviste a la Argentina muchas veces te ofrecieron trabajar en cine. Me gustaría saber de alguna película que después, al verla, hayas pensado que hubiera sido bueno hacerla.

- La de Solanas, El exilio de Gardel. Pero justo me la vino a proponer cuando yo tenía muchísimo trabajo como cantautora, giras preparadas, toda una banda... Yo no podía echar por tierra todo eso. Se lo expliqué, además, y como él hace música y canciones, lo entendió. Le dije "Mirá, no puedo, en este momento mi amor está puesto en la música". Y me dijo "Yo te entiendo, ojalá pudiera yo también..."

- ¿Y alguna otra que recuerdes?

- (Piensa)... Que me haya gustado... Sí, El mismo amor, la misma lluvia. Pero era un personaje muy chiquito, no le vi mucho desarrollo, es más, ya ni recuerdo tampoco la actriz que lo hacía. Lo lamenté porque vi que era un tipo muy talentoso (Juan José) Campanella, entonces aunque más no hubiera sido por eso lamenté después no haberlo hecho.

- De todas maneras, participaste últimamente en dos películas ¿Cómo fue la experiencia de haber actuado en "Manekenk" y "El fuego y el soñador"?

- Con Manekenek fue buena, la otra fue un poco más complicada. Pero acepté por afecto, porque tenía que hacer de Bárbara Mujica, y eso me impresionó mucho... Y en cuanto a Manekenk, ideológicamente, todo lo que decía sobre el cuidado del planeta en este momento, es lo que vengo diciendo en las canciones, y era muy coherente con mi discurso.

Notas

(2) "El ojo que espía" (1966)

(3) En una emisión del programa "Encuentros de cine", por canal (á), contó que, como le daba vergüenza filmar la escena de "Piedra libre" en la que ella y Luisina Brando están desnudas bajo la ducha, le propuso a Torre Nilsson que se desnudaran todos. La consecuencia fue que todo el equipo técnico –incluyendo Torre Nilsson- rodó esa escena en calzoncillos.


Fuente: Leedor.com

Marilina Ross en Junín de los Andes

Año 2004 - Fuente: Diario local de Junín de los Andes

MARILINA ROSS EN JUNÍN DE LOS ANDES

Por participar en el programa de Susana Giménez ganó un concurso, cuyo premio consistía en unos días en nuestro pueblo.

"Vine a jugar con la nieve, hacer algún muñeco. Pero me recibió un sol impresionante, así que igual disfruto del lugar" decía la cantante.

Marilina recordó que a fines de los 80 visitó Junín de los Andes, en esa oportunidad lo hizo en gira artística.

Comentó que como su salud no es la mejor, dosifica sus actuaciones, dándole más respiro y tranquilidad a su actividad de cantante. Pero tocará en Tucumán y Misiones en las próximas semanas.

Haciendo memoria recordó que fue expulsada del secundario cuando tenía 14 años. "Cuando echaron a la Directora del Colegio, por problemas políticos, sublevé a todo el colegio para defenderla. Nosotros no entendíamos de política ni las razones de la destitución en su cargo, pero la queríamos mucho. Después me sacaron a mí y a todos los que me acompañaban".

Por tratar de revertir las injusticias se fue del País, residiendo en España. "Cuando vivía afuera me moría de angustia, así que morir por morir me volví a morir acá..." confesaba la artista.

"Democracia todavía no tenemos" asegura y agrega "no somos un país libre, a partir del proceso por el cual se entregó al país y seguimos pagando deudas infinitas que nos obligan a estar de rodillas. De qué nos sirve votar si después no podemos hacer lo que se pretendía con el voto. Esto impide el desarrollo normal de la democracia".

Asegura que la deuda externa es la culpable de la cruda realidad que vive América Latina. "No les podemos echar la culpa a nuestros gobernantes, esto es un plan global".

Muy segura y clara en sus conceptos habló de aprietes económicos, financieros, políticos y de los manejos globales que soporta nuestro país y Latinoamérica en general.

En el orden artístico dijo que el único proyecto propio como actriz fue "La Raulito".

Aseguró que lo que más hizo fue televisión. Pero en la actualidad no se siente cómoda en ese medio. "La TV tiende a achatar las ideas y la iniciativa. El no pensar ayuda al plan de la globalización".

La cantante visitó el Vía Christi, el Santuario, el Lanín y el Huechulafquen, caminó las calles del pueblo, disfrutó de la tranquilidad del lugar y nos decía "estuve en el lago, que es bellísimo. Fue lindísimo el paseo al Lanín. El Vía Christi me pareció una obra muy interesante". En lo gastronómico se sorprendió con las truchas al roquefort.

Neuquén Tur, la empresa que se encarga de promocionar a nuestra provincia, hace publicidad en el programa Hola Susana. Parte de esa publicidad incluye premios de estadías y viajes a diferentes puntos de Neuquén. En la actualidad el show televisivo de la Diva es uno de los que mantiene un muy buen nivel de audiencia. Allí famosos compiten en diferentes concursos, uno de ellos fue el que ganó Marilina Ross y permitió que nuevamente visitar a Junín de los Andes.

Música por la identidad (2004)

Recital solidario en el marco del ciclo "Música por la identidad" el día Miércoles 27 de abril de 2004 a las 19.00 hs. en el Bar Tuñón. Maipú 849








"Música por la identidad" es un ciclo que nace con la intención de poner su grano de arena en ayuda de la labor de las Abuelas de Plaza de Mayo. Quiere difundir el trabajo de la asociación. Con un objetivo muy concreto: dar a conocer la búsqueda que llevan adelante desde hace más de 26 años las Abuelas es a la vez recordar la existencia de un delito que, por sus características, se sigue cometiendo cada día que permanece sin resolución, el delito de apropiación de la identidad.

Es necesario que todos, que cada uno de nosotros, conozca el hecho de que la dictadura militar dispuso de un plan de secuestro sistemático de bebés y niños. Quinientas personas a las que se les robó su identidad; quinientas personas que fueron niñas y niños secuestrados en los operativos de las denominadas "fuerzas de seguridad" o bebés nacidos en el cautiverio de sus madres en los campos de concentración; quinientas personas que hoy tienen entre 24 y 28 años.

Por eso existe "Música por la identidad". Porque en nuestra sociedad hay personas que desconocen su verdadera identidad. Personas a las que se les ha robado el derecho a saber quiénes son. Los músicos buscan hoy, por medio de este ciclo, que su arte sirva no sólo para promover valores estéticos, sino también valores éticos.
En la pequeña sociedad que formamos hoy en esta sala (como sucede en nuestra sociedad de todos los días), puede haber personas que -desconociéndolo o sospechándolo- pueden ser hijos de desaparecidos.

Así, músicos y espectadores nos juntamos hoy no sólo para hacer y escuchar música. Hoy también nos juntamos para promover la reflexión. Es necesario que nos preguntemos por nuestra historia. Y también nos juntamos hoy para acompañar a cada persona que esté dudando sobre su identidad, que sospeche ser hijo de desaparecidos; para decirle que -si está pensando en la posibilidad de averiguar por su identidad- vamos a brindarle todo nuestro apoyo y toda nuestra fuerza para acompañarlo.

Si esta reunión, si esta comunión que hoy el arte promueve, sirve también para iniciar una reflexión personal sobre la propia identidad, o bien sirve para dar fuerza a quien esté dudando y no sepa cómo dar el primer paso, el ciclo habrá cumplido su principal objetivo.
Agradecidos con todas las chicas y todos los chicos que se ponen en marcha en la búsqueda de su verdadera familia y se acercan a las Abuelas -a sus abuelas que nunca dejaron de buscarlos-, los músicos, desde el escenario, no dejan de aplaudirlos.

Porque encontrando su familia, reconstruyendo su verdadera historia, están a la vez actuando para conseguir una sociedad más justa en la que nunca más se produzca el delito de apropiación de la identidad.

Así pues, a las Abuelas de Plaza de Mayo y a los jóvenes que con cada identidad recuperada hacen de la nuestra una sociedad más justa, muchas gracias.

Fuente: Red x la identidad