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Libro de Nanas

El poema "Canción de cuna para despertar a un hijo" de Marilina Ross fue seleccionado para integrar el "Libro de Nanas" de edición española junto a otros reconocidos autores como Joan Manuel Serrat, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Gabriela Mistral y Víctor Jara, entre otros. El libro cuenta con el aporte de Noemí Villamuza que realizó ilustraciones alusivas a cada poema.





Ficha Técnica:


Selección de poemas: Herrín Hidalgo
Ilustradores: Noemí Villamuza
Editorial: Media Vaca
Año de publicación: 2004
Lugar de publicación: Valencia
Número de páginas: 120 páginas
ISBN 978-84-932004-4-2


Muchas Gracias María por estas imágenes.

Mis estados de ánimo

INTRODUCCIÓN:

Por: CHRISTIAN RAMOS

“Estados de ánimo” tal vez sea, junto con “Soles”, uno de los discos más importantes de la carrera de Marilina. Y no quiero decir con esto que en este trabajo haya mejores o peores canciones que en otro. A lo que me refiero es a que este primer Long Play es, al mismo tiempo, el resultado de un proceso, la consolidación de un camino respecto del canto y la composición y la inauguración de un nuevo lenguaje. Aquí se marca un primer quiebre con la ficción y, por ende, con la figura de la actriz.
La música llegó a la vida de Marilina con las canciones pamplonicas que cantaba con su mamá, Jesusa, mientras lavaban los platos, en aquella casa de la calle Pola 227, en el barrio porteño de Liniers. Pero mamá no soñaba una cantante, ni siquiera la imaginó. En cambio, la nena, que era graciosa, tenía que dedicarse a ser actriz. Y la nena, que siempre hacía buena letra, fue actriz.
Como esos amores que son para toda la vida y que saben crecer con uno, la música estaba ahí y esperaba su momento. Mientras tanto, Marilina jugaba a ser otros en el teatro, con los mejores actores de la época, como Luisa Vehil. Y del primer sueldo que cobró como actriz, compró su primera guitarra y, entonces, salieron algunas tímidas canciones como esa zamba “Chiquitito y a lo lejos”, sólo conocida por los íntimos de aquel entonces. Y ese instante fue clave. La actriz llevaba un poco de ventaja, porque ya era profesional, pero en ese mismo momento empezaba a nacer la cantautora, aunque muchos no lo sabían. Un recuento de las apariciones de la música en esa primera etapa de la carrera de Marilina así lo demuestran. ¿Acaso nadie recordaba sus presentaciones en el programa de Pipo Mancera? ¿o los tangos interpretados en el patio del conventillo cuando jugaba con Jorge Sobral y Selva Alemán en "Yo soy porteño"? ¿o los aplaudidos clips de con las canciones infantiles de María Elena Walsh que Marilina grababa para el programa de Pepe Biondi? ¿o sus primeros temas, compuestos junto a Paco Urondo e interpretados en vivo en el primer café concert argentino "El tiempo de los carozos"? ¿o su voz cantante en el “Cancionero de la liberación”? ¿o en el unipersonal “Solita y Sola”? ¿o los dos simples en los que había retratado sus primeras experiencias?
Piero insistió para que Marilina se animase a cantar, a mostrar sus composiciones sin otro libreto más que sí misma y le produjo el LP en 1974, que pasó sin pena ni gloria, como las experiencias anteriores: el público seguía eligiendo a la actriz. Es entonces cuando Alberto Migré se vuelve clave en esta historia. Él le dio al público a la actriz que tanto quería y Clara, fue el personaje necesario para que pudiera cantar la mujer. “Quereme... tengo frío” sonaba en los capítulos de “Piel naranja” y se hizo pieza eterna en el cancionero popular argentino. Desde esa vez y para siempre, el público quiso también escucharla cantar.
¿Se puede decir, entonces, que "Estados de ánimo" es su disco debut? Seguramente sí, pero como todo disco debut, significa a la vez que un inicio, un resultado. Es el arribo a un lenguaje expresivo, que en este caso había realizado sus fases experimentales entramado con la poética de la ficción que imponía la actriz. A partir de ese momento y hasta casi el final de su carrera, los recursos de la actriz quedarían al servicio de la cantautora y la ficción dejaría paso a las historias de vida de una mujer que inauguraba su cancionero diciendo: "mírenme a los ojos, aquí estoy abierta en dos, quiéranme como soy, así soy yo, soy yo".
“Mis estados de ánimo” fue un especial para Canal 13 grabado en el mes de diciembre de 1975, con la finalidad de presentar las canciones que componían el Long Play. El guión perteneció a Marilina Ross y Cristina Banegas, la dirección a Roberto Denis, la escenografía y los dibujos a Jorge Seijas (padre) y los arreglos musicales a Oscar Cardozo Ocampo. Sin los recursos tecnológicos actuales, los videos fueron armados a pulmón, con mucho ingenio e imaginación, como en el caso de “Voy a hablar de mi amante”, en que se debió imitar en los gestos y los movimientos el ritmo de la cámara lenta. Por este show, Marilina fue premiada con el premio “Martín Fierro” al "Mejor especial musical" de 1975. Pero, como la entrega del mismo se realizó en 1976, nunca lo pudo ir a recibir porque ya estaba prohibida.



Fotos mías - Carta a papá



¿Dónde está mi príncipe?



Había una vez un gato



Canción de cuna para despertar a un hijo



Pedime lo que querés - Guapo sin grupo



Voy a hablar de mi amante



Soneto



Aquel estado de ánimo



Quereme... tengo frío



Y ahora mi canción va (a mis amigos)



Muchas Gracias Marilina por aportar y digitalizar estos videos

Aquel estado de ánimo

Aquel estado de ánimo
(Marilina Ross)

¿Cómo habré llegado hasta aquí si no salí?
Es tan grande esta oscuridad que me perdí.
¿Dónde estoy? ¿Dónde estoy?
¿Dónde, dónde, dónde, dónde, dónde estoy...?

No soporto más caminar sin avanzar
¿Para qué correr si después vuelvo a caer?
¿Dónde está la luz? ¿Dónde está la luz?
¿Dónde, dónde, dónde, dónde, dónde está la luz...?

Quiero encontrar el camino
pero está dentro mío
pero está dentro mío
y él también está perdido...

Pedime lo que querés

Pedime lo que querés
(Francisco Canaro - Juan Antonio Caruso)

Si tenés el berretín de ser mina de gran brillo
piantate del conventillo y venite a mi bulín.
Yo te puedo asegurar que si te venís conmigo,
lo pongo a Dios de testigo que nada te va a faltar.

Departamento alfombrado, chaiselongue, secretaire
y un negro que te eche aire, vestido de colorado.
En vez de un piano, dos pianos, uno a manija, otro 'e cola,
pa' que te sentés vos sola y toqués a cuatro manos.

Catrera estilo oriental, compadrito el mosquitero,
y hasta un par de pebeteros, fabricación nacional.
Y en un rincón del bulín he puesto para alumbrarnos,
cuando vamos a acostarnos, un gran Buda... y, un budín.

Cortinas de mil colores y chafamalón bordado,
almohadillas festoneadas, bordadas con muchas flores.
Retratos al "art nouveau", jarrón, floreros, macetas,
varias mesas con carpetas y negligé a lo gateau.

Pedime nomás mi vida, vos no tenés más que hablar
que yo te voy a comprar todo lo que vos me pidas.
De nada te has de quejar y pa' que tengas de todo,
venda y tintura de yodo, para poderte fajar.

Soneto

Soneto
(Chico Buarque de Hollanda)
Versión Castellana: Marilina Ross

¿Por qué me descubriste en mi abandono?
¿Con qué tortura me arrancaste un beso?
¿Por qué me incendiaste de deseo?
Si yo estaba tan bien muerta de sueño.

¿Con qué mentira abriste mi secreto?
¿De qué romance antiguo me robaste?
¿Con qué rayo de luz me iluminaste?
Si yo estaba tan bien muerta de miedo.

¿Por qué no me dejaste adormecida?
Y me indicaste el mar, con qué navío
y me dejaste sola, sin salida.

¿Por qué dejaste aquel lugar vacío?
¿Con qué derecho cambiaste mi vida?
Si yo estaba tan bien muerta de frío.

Voy a hablar de mi amante

Voy a hablar de mi amante
(Cristina Banegas - Marilina Ross)

Mi amante tiene praderas,
mares verdes en los ojos.
Allí está todo el pesar
y la tristeza en manojos.
Hay barcos que se han perdido
y lluvias donde me mojo.

Mi amante tiene en la espalda
un manto lleno de sol
y las rodillas saladas
pero dulce el corazón.
Donde yo tengo una casa
muy grande para el dolor.

Alquimista, loco, sabio,
es un príncipe, es un gato,
mago, torpe, cruel y manso,
sabe amarme sin contrato.

Mi amante me hace una fiesta
en el pelo y en la sangre,
de sábanas arrugadas
y el aire como un enjambre
de animales empapados
con sueño, cansancio y hambre...
de animales empapados
con sueño, cansancio y hambre.

¿Dónde está mi príncipe?

¿Dónde está mi príncipe?
(Marilina Ross)

Cuando era una niña, su abuela le contó
de un príncipe que a la bella durmiente despertó.
Sus ojitos claros comenzó a cerrar
y un principito azul la vino a acompañar.

- ¿Dónde está mi príncipe mamá?
Quiero que me venga a despertar.
- Cuando seas más grande llegará
y serás feliz como mamá.

Entre sus cuadernos siempre conservó
una romántica historia de amor.
Fue protagonista en su habitación
de todas las novelas de televisión.

- ¿Dónde está mi príncipe mamá?
Quiero que me venga a enamorar.
- En cualquier momento llegará
y serás feliz como mamá.

Fue pasando el tiempo pero no encontró
aquel amor.. amor.. amor.. amor... amor...
Juan la quiso mucho. Juan, tal vez, la amó
pero a ella nunca nada le alcanzó.

- ¿Dónde esta mi príncipe mamá?
Quiero que me venga a despertar
- En cualquier momento llegará
y serás feliz como mamá.

Cuentan que una tarde se durmió
y ningún príncipe azul la despertó.

Carta a papá

Carta a papá
(Cristina Banegas - Marilina Ross)

Papá:

¿Cómo te explico que tengo una taza azul con pajaritos
donde puse a germinar una batata que después se seco?.

¿Cómo te explico ese amor esperándote en la puerta
para volver a escuchar hasta dormirte
los cuentos sin final?

Quiero jugar, subir y bajar por el tobogán,
quiero un globo azul y una vuelta mas
y caminar de tu mano papá.

Eso pasó y ahora todo es distinto y tan difícil
tengo miedo de crecer y comprender dónde estoy y quién soy
voy a empezar por contarte mi vida y otras cosas
aunque tengo mucho miedo que después
te vuelvas a dormir.

Quiero jugar, subir y bajar por el tobogán,
quiero un globo azul y una vuelta mas
y caminar de tu mano papá.
Papá... Papá... Papá...

Guapo sin grupo

Guapo sin grupo
(Manuel Romero - Salvador Merico)

Era un guapo sin grupo,
con un feite en la jeta,
la melena recortada.
Me engrupió ya de entrada
con su mucha carpeta
y su charla descarada.

Pero al fin una tarde,
revolié la chancleta
y pegué la disparada.
Cha! qué lindo metejón
yo infeliz, él tiburón,
encontré la trampa abierta
y caí como un ratón.

A su lado fui desgraciada,
pero también me divertí.
Me dio muchas cachetadas
pero también me hizo reír.

Y no estoy arrepentida,
porque debe la mujer
aprender a callar
y si hoy manyo bien la vida
se lo debo acreditar
al que me hizo debutar.

Era un guapo sin grupo,
si no estaba en cafúa
era pura carambola.
P'al laburo era reo,
pero en cambio era púa
para el naipe y pa' la viola.

Cuando había carreras
palpitaba sus fijas
ubicao en la perrera,
si ganaba, gran festín,
meta farra y restorán,
si perdía me fajaba,
era un tigre mi bacán.

Era bruto y mano larga
si retobármele intenté,
pero en horas bien amargas,
igual que un padre pa' mi fue.

Hoy coqueta y pelechada,
me entristece recordar
qué será del bacán
que con mano bien templada
supo regularme el tren
y hacerme...
y hacerme una mina bien.

Canción de cuna para despertar a un hijo

Canción de cuna para despertar a un hijo
(Marilina Ross)

Te estoy esperando, no demores mucho
porque hay tantas cosas que hacer en el mundo.
Despierte mi niño, despierte mi sol,
despierte pedazo de mi corazón.

Yo sé que te esperan dolores y penas,
que vivir es duro y se es feliz apenas.
Pero con tu ayuda y la de otros más
haremos que al fin se pueda respirar

Te tengo guardada en un cajón la risa,
en otro ternura y en otro caricias
y uno está vacío para que después
lo llene la dicha de verte nacer.

Asomate al mundo y empezá a crecer
porque ya no hay mucho tiempo que perder.
Despierte mi niño, despierte mi sol,
despierte pedazo de mi corazón.
Despierte....


Esta canción también fue grabada por Piero en el LP "Para el pueblo lo que es del pueblo" editado en 1973.

Había una vez un gato

Había una vez un gato
(Cristina Banegas - Marilina Ross)


Había una vez un gato que era el dueño de la noche
y salía de paseo con flores en el bigote.
Estaba siempre de fiesta maullando por los tejados
con gatas de cola larga, completamente borracho.

Un día vino ese gato a pararse en mi ventana
para mirarme y mirarme hasta que fue de mañana.
Totalmente enamorado me maullaba, tan feliz,
que yo al final le hice caso y con él me fui a vivir.

Para que yo me durmiera me llevaba siempre el gato
a pasear por la vereda, lamiéndome los zapatos.
En medio de esa alegría, gateando por la ciudad
ya no me importa mas nada que amar al gato y maullar
miau, miau...
ya no me importa mas nada que amar al gato y maullar
miau, miau, miau, miau....

Quereme... tengo frío

Quereme... tengo frío
(Elsa Jascalevich - Marilina Ross)


Una tarde, un té frío, una espera
y esta casa buscando tu presencia.
Te espero entre los discos, los libros y la radio.
Te espero como siempre te he esperado.

Quereme... como la tierra quiere al agua
quereme... como en el mar esa mañana
quereme... que las disculpas se han perdido
como perdida estoy sin vos y tengo frío.

Vuelvo a calentar agua, suena un timbre
pero otras manos, otras puertas abren.
Volando en tu recuerdo, de pronto me dí cuenta
que el agua se ha enfriado ya bastante.

Quereme... mis pasos van por la vereda
quereme... sé que tu casa queda cerca
quereme... hay una luz en tu ventana
pero tu sombra está, mi amor, acompañada.

... mis pasos van por la vereda
... sé que mi casa queda cerca
... hay una luz en mi ventana
pero mi sombra está, mi amor, desamparada.




Este tema fue la cortina musical de la telenovela Piel Naranja emitida por Canal 13 en 1975.


Además fue registrado por los siguientes artistas:

Lissette en el LP "Quiéreme" de 1976 con el título "Quiéreme... tengo frío".
Sandra Mihanovich en el LP "Hagamos el amor" de 1983.
Virginia Innocenti en el CD "En agua negra" de 2006.
Miranda! en el CD "Quereme!" de 2006.

Fotos mías

Fotos mías
(Cristina Banegas - Marilina Ross)

Miro a esa chiquita parecida a mí,
moños para volar y delantal.
Tenía otra nariz y un aire familiar
de sol vasco francés y dolor sin curar.

Otra adolescente parecida a mí,
grande en ese disfraz medio andaluz.
Tenía vocación de santa o domador,
de actriz para jugar al llanto y al amor.

Mírenme a los ojos
aquí estoy, abierta en dos.
Quiéranme como soy, así... soy yo, soy yo.

Vos y tu locura parecida a mí,
la foto en negativo de los dos.
Busqué la del bebe, mi nombre de mamá,
ampliada y a color quedó sin revelar.

Miro a esta persona parecida a mí
treinta veces tratando de vivir.
Me asusta la vejez, la foto del final,
el gesto de morir que no podré mirar.

Mírenme a los ojos
aquí estoy abierta en dos.
Quiéranme como soy, así.

Mírenme a los ojos
aquí estoy abierta en dos.
Quiéranme como soy, así... soy yo, soy yo.

Tengo 32 años, no tengo hijos y estoy sola

15 de enero de 1976 - Gente y la actualidad N° 547, Año 10

LAS CONFESIONES DE MARILINA ROSS:

"TENGO 32 AÑOS, NO TENGO HIJOS Y ESTOY SOLA"

El título lo dice todo: ésta es una confesión fervorosa, la radiografía íntima de una mujer. Esa mujer tuvo, en 1975, muchísimos éxitos profesionales. Aquí no habla de eso. Habla de su vida, de sus 32 años. Un balance apasionado y lúcido a la vez. Una mirada comprometida hacia adentro.


Por: NELLY LOERI
Fotos: EDUARDO FRÍAS

Múltiples Marilinas me reciben en su departamento de la calle Viamonte. Marilina-risa, Marilina-payaso, Marilina-nena, Marilina-Raulito, Marilina-fotos, claro, mientras Marilina-Marilina se sienta frente a mí y se me ofrece a las preguntas y al análisis sin contar con el apoyo de ningún personaje, sola y desprotegida, tal vez para demostrarme que es todas aquellas Marilinas y fundamentalmente otra más. Una mujer. Una mujer sola, dispuesta a intentar un complejo "strip-tease interior", ese en el que no van quedando en el camino ropas, sino ideas, sentimientos, fracasos, rabias, esperanzas. Radiografía. Fotografía de adentro, en definitiva. "Miro a esta persona parecida a mí/ treinta veces tratando de vivir", dice Marilina en una canción que se llama, justamente, "Fotos mías". Yo, ahora, le propongo que las miremos juntas.

- Una mujer de 32 años, plantada ante sí misma y ante los otros, ¿Cuál es el resultado de ese "enfrentamiento"?

- Los 30 años son, sin duda, una fecha clave. No para mí, en particular, sino para todo el mundo. Entonces, es común hacer un balance. Pesar lo que se quería y no se logró, lo que se tiene y no interesa, los 20 años que se fueron. Y eso produce una crisis, ya que no es posible no "darse por enterada" de que muchas cosas cambiaron.

- Hablame de esos cambios.

- A los 30, fundamentalmente, empecé a ser en todo yo misma. A los 20, estaba sometida a "lo que se debe hacer": mi familia esperaba que yo fuera una "nena perfecta", una niñita modelo. Entonces yo no tenía conciencia de las limitaciones que significaban esas exigencias; simplemente, las sufría. Después, bastante después, empecé a conocerme y aprendí que lo más importante no es hacer lo que todos dicen que se debe sino lo que a uno le hace bien.

- "Busqué la foto del bebé, mi nombre de mamá/ ampliada y a color quedó sin revelar", decías en "Fotos mías". ¿Por qué no está ese hijo, que parece ser tu mayor carencia?

- No sé... No existe ninguna dificultad física grave..., pero no está... Y yo siento la imperiosa necesidad de tenerlo. Podría decirte que porque es el mayor hecho creativo que uno puede realizar, pero más simplemente prefiero decirte que porque tengo muchas ganas de que esté conmigo. Sí, tenés razón, un hijo me obligaría a reorganizar mi vida. Pero puedo y quiero hacerlo.

- ¿Qué le darías a ese hijo?

- Fundamentalmente, armas para que pueda ser él mismo; para que sea capaz de elegir y para que, una vez que lo haya hecho, sepa respetar su elección. Es decir, para que luche para ser lo que quiera. En una palabra, trataría de darle libertad.

- El amor, la pareja, tus fracasos... "Dónde está mi príncipe, mamá/ Quiero que me venga a despertar...", has escrito...

- En esa canción, referida al "príncipe azul", ese de los cuentos, de las fotonovelas y de la televisión, quería mostrar que "el gran amor", ese con mayúscula, único y perfecto del que te hablan desde chica, no existe. El amor es algo más normal, más cotidiano y más difícil. Además, no hay "un" amor válido para todos. Cada uno encuentra una forma de amor... ¿Equivocarse? Es lo natural, lo real. Mis fracasos no me traumatizan porque he tomado conciencia, precisamente, de que aquel modelo ideal de amor es falso, irreal.

- Tu explicación es muy coherente. Pero supongo que en el momento en que el fracaso se da te duele, y empezás a preguntarte si no sos vos la responsable...

- Claro que me duele, pero en cuanto a las responsabilidades, generalmente, son "fifty- fifty". Yo sé que tengo fallas, pero quiero un hombre que me acepte tal cual soy, con todos mis defectos y con todos mis errores.

- En suma, no querés "inventar" otra Marilina, perfecta y encantadora, para gustar a un hombre, para seducirlo...

- ¡No, ni hablar! Yo no entro en eso de las trampas para gustar... Esas trampas suelen darse en una relación tradicional, en la que el hombre es que el lleva el dinero a casa y espera que su mujer sea tal como él quiere, porque eso forma parte de las reglas del juego. Yo trabajo y me mantengo, y esa independencia económica es el punto de partida de todo.

- ¿Eso es una ventaja o una dificultad para formar pareja?

- Y, en el fondo, yo creo que al hombre le cuesta bastante desprenderse del rol que desempeñó durante siglos...

- Y, en tu caso particular, puede sumarse a eso el problema de la lucha por el éxito, de la competencia...

- Te diré que en mi medio la competencia es feroz, que es la base de nuestra carrera. Para subsistir uno tiene que ser "genial". Además, no te olvides que tiene una doble y compleja dependencia: con el público y con una empresa que lo obliga a tener éxito porque si no no volverá a contratarlo.


"Los 30 años son, sin duda, una fecha clave", dice Marilina. "Es el momento de hacer balance, de sacar cuentas". Marilina lo ha hecho. Es en esencia la misma mujer, pero más madura.

- Además los intereses pueden no coincidir y complicar más aún la cosa...

- Mi objetivo es hacer trabajos en los que ambos coincidan, "La Raulito" es el que más quiero porque logra exactamente mi propósito: reflejar la realidad y comunicarme con todo tipo de público.

- ¿El teleteatro que hiciste entra dentro de esos objetivos?

- Mirá, yo tenía muchos prejuicios con respecto al teleteatro, pero ahora entiendo que la gente que trabaja y sufre bastante todos los días tiene derecho a distraerse. A mí el teleteatro me ha dado amor, el amor de mucha gente que me escribe, me llama... Yo creo que todos los prejuicios que existen con respecto a él se deben a quienes están molestos porque no pueden lograr una repercusión similar.

- En TV hiciste un espectacular en el que te mostraste vos, Marilina, sin personaje, cantando tus problemas, tus dudas, tus fracasos, asumiendo públicamente tu edad, tu madurez... ¿A qué necesidad respondió ese balance?

- A los 20 años uno tiene la vida por delante y mira sólo al futuro. A los 30, uno mira para adelante, pero también para atrás, y quizás por eso decidí juntar mis canciones que son, fundamentalmente, mis "estados de ánimo". En esa visión retrospectiva no me arrepiento de nada, porque lo que hice me llevó a ser la que ahora soy... Tal vez me gustaría volver a tener 20 años, pero con la experiencia de ahora.

- ¿Cómo ves la vejez?

- No la veo en sí misma sino como proximidad de la muerte y eso me angustia. Por eso trato de vivir intensamente cada momento...

- ¿Te asusta la decadencia física?

- Sí. Pero no creo que sea demasiado grave. Me importan más los valores interiores. Lo de afuera podés cambiarlo, mentir. Lo de adentro, no. Nunca me importó demasiado mi físico. A lo mejor porque nunca aparenté la edad que tenía...

- Es cierto, durante mucho tiempo se te identificó con "la nena", y tal vez a vos te gustaba que así fuera. Por eso llevabas siempre el pelo muy largo y vestías estilo adolescente.

- No fue algo hecho conscientemente. Yo sé que no soy una nena y no me comporto como tal... Además, el parecerlo me ha impedido hacer papeles en los que representara a mi generación... Volviendo a la vejez, ¿sabés cómo imagino la mía? En una casa de las afueras, rodeada de mis amigos, casi en comunidad, cantando, jugando a las cartas, leyendo...

"Me asusta la vejez, pero no creo que sea algo demasiado grave. El físico importa poco, a mí siempre me importó poco. Lo que vale, lo que me interesa, son los valores interiores".

- ¿Qué es lo que a los 32 años no tolerás en un hombre?

- La hipocresía; el que quiera mostrarse como no es realmente, el que no tenga coraje para vivir a fondo. Me gusta que sea un poquito inconsciente, que no razone demasiado, que viva hoy y aquí, que no trate de modificarme.

- Quizá el estar tan poco dispuesta a hacer concesiones te dificulte la convivencia...

- Es posible, pero ya probé cambiar, ser menos exigente y no me sirvió. No quiero renunciar a mis necesidades por temor a quedarme sola, no quiero aceptar por comodidad lo menos malo, no quiero renunciar a mi individualidad. Quiero que cada uno en la pareja sea dueño de su vida. Mirá, esto se lo había escrito a Jorge: "Casi sin querer se olvida, casi sin querer se pierde. Casi sin querer se va el amor. Por eso te estoy queriendo casi sin querer. Jurarte eterno amor... no sé".

- ¿Cómo vivís tu soledad actual, como un fracaso?

- No, como un momento real por el que tengo que pasar. Siento que ahora necesito estar sola.

Sí, está sola. Definitivamente mujer, nunca más "nena", con algunas canas cruzando su pelo revuelto, con algunos surcos marcando su cara, con un poco de cansancio en la mirada. Está sola. Pero no se la ve desprotegida ni temerosa. Espera. Un amor (no "el gran amor"), un hijo. Sin dramatismos ni literaturas. Y mientras tanto vive, hoy y ahora, intensamente, sin mirar demasiado hacia atrás, sin aguardar demasiado del mañana. Vive y espera. Siendo ella misma. Sin trampas ni concesiones. Deseando que la quieran, simplemente, así, como es.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Y ahora... ¡a desquitarme!

1974 – TV Guía


"Y AHORA ¡A DESQUITARME!"

MARILINA ROSS REVELA SU NUEVA SITUACIÓN COMO ACTRIZ Y MUJER




Un año sin trabajar es demasiado tiempo para una actriz que anhela crecer artísticamente sin "frenadas" ni retrocesos. Sin embargo, hay oportunidades en que ciertos imponderables obligan a la inactividad. Eso le ocurrió a Marilina Ross. Hace cerca de un año culminó la telecomedia "La chispa del amor", que protagonizaba por Canal 13..., y desde ese momento no volvió a aparecer en la pantalla chica. Al respecto nos dice:

-Como estaba contratada, seguía cobrando..., y eso me molestaba. Por otra parte, si bien extrañaba la profesión, estaba muy contenta con la labor de tipo político -de alguna manera hay que llamarla- que cumplía paralelamente. No estoy arrepentida para nada de haber hecho por esa causa una "impasse", porque me sentí mucho más rica como ser humano, incluso toda esa valiosa experiencia podré volcarla como actriz.

En estos momentos Marilina ha comenzado su "desquite": retoma su carrera con intensidad, "por partida triple" y en labores que significan un valioso aporte a su trayectoria:

-En televisión -continúa- he comenzado "La comedia humana", con un excelente libro de Jacobo Langsner y dirección de Alejandro Doria. Mi personaje es fascinante y real: una chica de villa miseria que trata de rebelarse contra el medio, pero que es aplastada por la realidad circundante. Mi contrato con Canal 9 me liga a ese teleteatro y a varias obras de "Alta comedia". En cine estoy filmando "La tregua", con Renán, sobre la novela de Mario Benedetti. En ella tengo un papel muy importante, sobre todo por la envergadura de la película. De todos modos, aún no tuve "mi gran oportunidad" en cine. En cuanto al teatro, tengo un proyecto -aún no confirmado- de presentarme con la última obra de Carlos Gorostiza.



-¿Es cierto que también dará un nuevo ímpetu a su labor de cantante?

-Así es. A lo largo de este año debo grabar un long play para RCA. Se trata de una producción independiente en la que interpretaré un repertorio muy vasto, desde tangos reos a canciones infantiles, desde baladas románticas a temas folklóricos.

-Pasando a otro tema. ¿Qué ocurre con sus sentimientos? Hace unos meses se comentó que se había reconciliado con Emilio Alfaro. Últimamente los rumores la vincularon a Joan Manuel Serrat...

Marilina sonríe. Vuelve a parecer aquella adolescente traviesa de "La nena", el ciclo que la lanzó a la popularidad.

-Estoy sola -finaliza- y separada definitivamente. Con serrat somos grandes amigos, es posible que grabe un tema suyo, pero... nada más. La prueba es que él retornó a España... y yo sigo en mi patria.



Esta nota la compartió Danny de Toronto, Canadá. Muchas Gracias Danny!!

¡Meta vivir nomás!

21 de Agosto de 1975 – Revista Siete Días N° 407

LA HEROÍNA DE “LA RAULITO” VIVE SU GRAN MOMENTO: SE SIENTE EUFÓRICA, FELIZ Y EXPLOSIVA.

MARILINA ROSS: ¡META VIVIR NOMÁS!

Desde sus primerizos y triviales papeles televisivos hasta sus más recientes actuaciones, esa evolución modifica definitivamente su imagen de adolescente ingenua. Un camino que ahora, a los 32 años, la actriz rememora con Siete Días en un prolongado, sincero diálogo: aquí afloran sus opiniones sobre cine, televisión, política, feminismo y matrimonio.

“Quiero el cielo en la tierra -dice Marilina-, la tierra en su mejor forma, Quiero querer".

Por: NICOLÁS KASANZEW y ROBERTO VACCA

No parece ser el departamento de una estrella de cine; más bien se asemeja a un refugio bohemio, a un altillo de adolescentes. Cerca de la puerta, una guitarra custodia la escalera que lleva hacia el ambiente principal. Sobre una de sus paredes, flanqueando los escalones y a modo de singular pasamanos, una docena de fotos -como si se tratara de un muestrario de la cara mansa y expresiva de la dueña de casa- guía a los periodistas de Siete Días. Allí puede verse a Marilina Ross (32 años, protagonista del film La Raulito y del exitoso teleteatro Piel Naranja) haciendo muecas, guiñando un ojo, riendo, llorando, sacando la lengua.

La escalera desemboca en un amplio living, mezcla de biblioteca y sala de música. En un rincón dos guitarras más, un órgano eléctrico, un grabador, varias maracas y un par de castañuelas. En un mueble de madera están las obras completas de García Lorca, un Quijote encuadernado en cuero, varios ensayos sobre el oficio del actor, un ejemplar de El Don apacible con sus páginas plegadas sin guillotinar. "No soy muy lectora -se disculpó Marilina al comenzar el reportaje-; prefiero aprender escuchando, viendo, tocando. Las palabras limitan, no me alcanzan. Creo que se utilizan como defensa y a veces dificultan la verdadera comunicación".

Entre un libro de Ray Bradbury y El varón domado hay un yo-yo de plástico con su hilo roto. "Me lo regaló la verdadera Raulito -dijo-. Lo hizo para mi cumpleaños y me explicó que no pudo salir a la calle para comprarme algo mejor. Claro, ella está presa". Ese juguete, de algún modo, marcó los parámetros de la entrevista. Es que entre el presente y el pasado de la actriz media un largo trayecto, contradictorio y fecundo: el que va desde sus populares pero triviales actuaciones en cine y televisión -como Hotel alojamiento o el programa La nena- a costosas realizaciones personales, íntimas.

Marilina aceptó el juego. Habló de su personalidad y señaló cómo la fue desarrollando hasta convertirse, hoy, en una mujer totalmente distinta. Lo que sigue son sus respuestas textuales a un interrogatorio que no evitó, incluso, el tránsito por zonas difíciles: "Yo era bastante sectaria y si alguien no estaba de acuerdo con lo que pensaba, me negaba a dirigirle la palabra".

PRIMERO YO

Marilina toma el yo-yo y por momentos se queda pensativa, como si aún estuviera dentro de la Cárcel de Mujeres a la que, el día anterior al encuentro con la revista, concurrió a visitar a María Esther Duffau, la verdadera Raulito (entrevistada por Siete Días, ver número 396). "Estuvimos con Piero y Daniel Toro, cantando para las reclusas. Aprovechamos para festejar el cumpleaños de esa mujer que, aunque encerrada, tiene una libertad interior digna de admiración".

-¿La película puede ayudarle en algo a María Esther Duffau?

- Es posible que a raíz de ella, de que tanta gente haya visto La Raulito, se logre algún tipo de solución para este caso. Eso sería lo más gratificante que me pueda pasar en la vida. Demostraría que una película no sirve solamente para entretener, divertir o hacer llorar a la gente. Creo que si se consigue algo, sería fantástico, el premio más grande que yo pueda tener por mi trabajo en ese film.

-¿Te referís a la libertad de esa mujer?

-Sí. Ayer me dijeron que el juez está por pedir un indulto para ella.

-¿Sería entonces la primera vez que una película obtiene la excarcelación de una persona?

-No lo digamos, todavía. De ser así, sería histórico.

-¿Y María Esther lo sabe? ¿Vio la película?

-Estuve hablando mucho con ella. Y le pregunté a dónde iría en caso de ser liberada. Me dijo que no sabía muy bien qué hacer, pero que no veía mal la idea de radicarse en Claypole, un lugar de la provincia de Buenos Aires con pájaros, sol, árboles y mucho espacio para jugar al fútbol, su pasión. Ella vio la película en el cine Callao. Fue acompañada por el director de la Cárcel de Mujeres. Después me escribió una cartita muy tierna, muy humana. Entre muchas cosas lindísimas, me dice que ella piensa que la sociedad necesitaba una película así. Y la llama su película. Lo cual es rigurosamente cierto.

Marilina Ross no oculta -en su manera de hablar, en sus gestos, tampoco en su mirada vivaz y expresiva- que es una chica de barrio, muy porteña. "Nací en Liniers y mis viejos fueron los que me empujaron a esta profesión".

Aunque modificada por el estudio actoral y sus roles como profesional en cine y televisión, la personalidad de Marilina le delata como una muchacha de barrio. Frente a ella es fácil hablar en torno a imágenes comunes. Por eso surge el lunfardo como idioma compartido y el reportaje frecuenta hechos de la niñez, de cuando ella se asomaba al mundo desde una ventana ubicada al 200 de la calle Pola, muy cerca de la avenida General Paz.


-¿A qué se dedicaban tus padres?

-Nada que ver con nada. Mi papá era mozo de una confitería; mi mamá, mamá. Ellos me inscribieron en el Teatro Infantil Labardén cuando tenía ocho años.

-¿Cómo fue ese empujón? ¿Vos querías aprender teatro?

-Bueno... la nena era graciosa. Participaba en fiestitas, recitaba versitos y bailaba en puntas de pie.

-¿La nena quería eso?

- Y... a la nena eso la divertía mucho. Recuerdo que a la vuelta de casa vivía un pintor que tenía títeres y un tingladito. Yo me pasaba allí todas las tardes, haciendo teatro, improvisando. Pero fue antes del Labardén, cuando tenía tres o cuatro años. Desde entonces me gustó más eso que el estudio.

-¿El Labardén te ocupaba mucho tiempo, y por eso dejaste de estudiar?

-Sí. El Labardén me ocupaba toda la tarde. Cuando llegué a sexto grado, elegí no seguir estudiando. No lo lamenté nunca.

-¿No te perjudicó esa decisión?

-De ninguna manera. En realidad, desde que nací estuve haciendo buena letra. Me vi obligada a ser la primera en todo. Y me mantuve en esa tendencia, seguí sometida a ella hasta que decidí psicoanalizarme.

EL TELEVISOR Y OTRAS CUESTIONES

Marilina hace un brevísimo inventario de su trabajo. "Filmé un montón de películas, entre ellas El televisor, Primero yo, El ojo de la cerradura, Las pirañas y ¡Ufa con el sexo!, que no se llegó a estrenar. También actué en un espectáculo de café-concert, uno de los primeros que se hicieron en Buenos Aires. Estaba basado en una obra de Anton Chéjov. Después hice Solita y sola, un espectáculo donde se mezclaban el teatro, el circo y la pantomima. Y también, claro, La nena, un teleteatro que fue todo un éxito".

Quizás el recuerdo de Solita y sola despierta en ella la necesidad de tomar la guitarra. Con voz tierna, susurrante -ignorando la presencia de los periodistas y el ronroneo del grabador-, hilvana los versos de una canción inédita, que compuso para el actor Jorge Martínez, su compañero. Mientras afinaba la guitarra alcanzó a decir que "estas estrofas explican mejor que mil palabras mi opinión sobre cómo debe ser una pareja”. La letra, al pasar, aporta otras claves de su vida: "Casi sin querer, nací. Casi sin querer crecí... Me gustó tu risa fresca, niño grandulón... Casi sin querer me enamoré... Casi sin querer se olvida. Casi sin querer se pierde... Tal vez algún día nos sorprenda la vejez, muy juntos, casi sin querer".

-¿Cómo es tu relación con Jorge?

-Él es un tipo simple, sano, directo y honesto. Que no pretende ser más de lo que es. Que es muy cariñoso. Que me ofrece seguridad, pero seguridad afectiva.

-¿Se conocen desde La Raulito?

-No, desde un poco antes.

-¿Te modificó Jorge?

-No. Me modifiqué yo. Me abrí, me propuse vivir una nueva forma de pareja.

-¿En qué consiste eso?

-En vivir aquí y ahora. En no hacer planes a largo alcance; en decidir y hacer todo de acuerdo al momento. En conquistar la libertad de elegir cotidianamente. Yo sé que esto es muy difícil, pero a ambos, estamos seguros, nos sirve. Por ejemplo, puede ocurrir que un domingo, mi día libre, Jorge elija ir a la cancha, solo. Y yo lo entiendo. Esa es una forma de ser libre: no dejar de hacer cosas por el otro.

Pero esa libertad no se expresa solamente en el plano afectivo. Marilina da otro ejemplo, explica algo que para muchos marca una contradicción: su intervención en Piel naranja, el hecho de que hubiera aceptado trabajar para Alberto Migré, un autor a quien en otros tiempos, se negara siquiera a leer.

-¿Hacés Piel naranja por sus posibilidades económicas?

-No, y si quieren lo aclaro.

-Bueno...

-En esta profesión se necesita tener éxitos, estar arriba. Porque si no te convertís en nadie, y nadie te contrata. Y Migré es el hacedor de éxitos. Pero ésa no es la única causa. Yo tenía muchas ganas de hacer un trabajo en el cual me viera mucha gente.

-¿Vos qué rescatás de Piel Naranja?

-Debe tener algún valor porque no es casual que la vea tanta gente.

-¿Estás diciendo que el rating es índice de calidad artística?

-De calidad artística, no. Pero hay algo que quiero saber qué es.

-¿No lo averiguaste todavía?

- Creo que sí. Creo que Migré da en este momento lo que la gente necesita ver. Si no la gente pondría otro canal o se iría al cine, porque tiene posibilidades de elegir. Quizás el público está en un proceso distinto del mío, pero pienso que hay que saber acompañarlo. Creo que la gente, sola y por sus propios medios, está en condiciones de crecer. Al pueblo no hay que acercarse como maestro, no hay que enseñarle nada. Yo no quisiera terminar como un genio, encerrada en un sótano con diez intelectuales inteligentísimos mirando a Europa. Necesito hacer Piel naranja para comunicarme, para ponerme en contacto con los espectadores. Pero, cuidado: también hago La Raulito. En ese aspecto estoy convencida de que no podría haber trabajado en esa película si antes no hubiera hecho La nena o Cosa juzgada, en televisión.

-¿Cómo sentís el oficio del actor? ¿Cómo asumís esa contradicción?

-Diría que el actor es un obrero especializado. Y que los medios no están en sus manos, que difícilmente el actor pueda ser propietario de un canal, de una radio o de un teatro.

Vital y enérgica pero a la vez libre y cariñosa, la protagonista de La Raulito reconoce vivir la mejor etapa de su vida: “Sólo me falta tener un hijo”.

-Volviendo a Piel naranja, ¿cómo es tu relación con Migré?

-Él me había llamado muchas veces para que interpretara algunos papeles en sus teleteatros. Y yo siempre me negaba porque, lo digo sinceramente, no sabía valorarlo. Por eso les dije antes que era bastante sectaria. Con el tiempo descubrí que esa postura mía era falsa. Así como yo aprendí a ver mis cosas buenas y malas, en los demás percibo lo mismo. Ahora la gente trato de aceptarla tal cual es. Con Migré me pasaba eso, hasta que lo conocí. Nos sentamos en un café y hablamos durante horas. Es decir, nos conocimos. Migré me explicó que escribe para el actor o la actriz que trabaja con él. Al margen de eso nos comunicamos. Y percibí que Migré pone mucho amor en las cosas que elabora. Y ése es el secreto de su éxito.

-Puede ser. Pero también tiene oficio, es un profesional.

-No, no es solamente oficio. No es el autor que se sienta frente a una máquina de escribir y llena carillas para ganar plata, como hacen otros. Él pone su vida en eso. Y si necesita desarrollar una escena con sillones y el canal no los tiene, los compra él. Por ejemplo, pagó de su bolsillo la publicidad de Piel naranja en Paraguay.

-Sí, porque puede.

-De acuerdo, pero también podría optar por no hacerlo, quedarse con ese dinero. Hay quienes pueden y no lo hacen.

LETRA POR LETRA, EL ABECEDARIO

Sus cambios, las actitudes frente a los grandes temas de la vida, no solamente se circunscribieron a cuestiones profesionales y afectivas. Cuando se le advirtió que en su biblioteca tenía numerosos libros sobre la condición de la mujer y que tanto en Solita y sola como en La Raulito había declamado que "la mujer era más oprimida que el varón oprimido” o que “la mujer es el proletariado del proletariado”, Marilina aceptó explicar mejor sus credos, sus puntos de vista sobre aspectos sociales y políticos, incluyendo su visión retrospectiva sobre su participación en el famoso charter que trajo de regreso al general Juan Perón al país en noviembre de 1972.

-¿Sos feminista?

-Sostengo que la mujer tiene menos libertades que el hombre, que el que manda es él y que las leyes están hechas por los varones. Pero no soy feminista porque el problema, entiendo, no pasa por ahí. El de la mujer es uno más de los problemas de la sociedad actual. De un conjunto de cosas que deben ser modificadas. Yo soy peronista, eso lo saben todos, y creo que a través de ese movimiento político se puede evolucionar hacia mejores condiciones sociales.



-A propósito, ¿a quién representabas cuando participaste en el vuelo que trajo a Perón de su exilio?

-No fui representando a ningún sector en especial porque no soy ni política ni militante activa. Creo no equivocarme si digo que fui con intenciones de representar al pueblo. Pero no formalmente. Para adentro me sentía asumiendo esa representatividad. Pero eso era una cuestión personal.

-¿Qué pensás del momento actual?

-Sigo siendo peronista porque admiro al general Perón. Leo sus cosas, sus escritos antiguos, inclusive. Leo Cultura y Pueblo y lo considero una maravilla. Desde afuera me piden definiciones, que me inscriba en tal o cual sector. Yo no me siento ubicada en ninguno en especial. En ese sentido, estoy donde se instala el pueblo. Y el pueblo, las mayorías, no se inscriben en ningún sector en particular. El peronismo no es un partido político sino un movimiento nacional.

-¿Qué opinás de los partidos políticos?

-Estoy, obviamente, a favor. Siempre y cuando sean verdaderamente representativos. Pero si en vez de ser tres o cuatro son 18 mil estoy decididamente en contra. Porque así no se ayuda al país. Creo que los argentinos tenemos que juntarnos y aunar esfuerzos.

La actriz habla con franqueza y no elude referirse a lo que ella considera el mal del momento: la atomización, la sectarización. Aunque advierte que no es amante de las definiciones tajantes: "Pregúntenme cómo estoy y qué me pasa. No me pidan opiniones concretas", dice. A pesar de ello y respecto a su posición política del país, apeló a una parábola: "En este momento tan confuso, todo está tan dividido que si uno no es A, tiene que ser B. No se puede ser AB, tampoco A más B. Esto es lo terrible que nos está pasando. Y yo soy ABCDJH... hasta la Z".

Marilina no oculta que está pasando uno de los mejores momentos de su vida. "Hice la película que siempre quise hacer; tengo una buena pareja, estoy enamorada y trabajo en un programa exitoso".

-¿Tu preocupación por el país no empaña un poco esa felicidad?

-Sí, por supuesto. Eso es algo que nos tiñe a todos, de eso no se salva nadie. Pero también es cierto que si una está mejor consigo misma puede ver con más claridad lo que pasa alrededor y puede aceptar la realidad de una mejor manera.



-¿Tratás de separar el trabajo de tu vida privada?

-Yo creo que el actor es un obrero especializado, como ya dije. Pero a mí, a veces, se me mezclan los roles. Creo que es inevitable. Cuando hice La Raulito asumí ese personaje en mi casa, con mi mamá, con mis amigos y con la gente de la calle. En mi caso siempre el personaje le gana a la actriz. Y termina invadida por él. Eso me pasó con La Raulito y también en otros papeles. Aunque, por ahora, la señora Clarita (en Piel naranja) no me invadió.

-¿Hay momentos en que te sentís "solita y sola"?

-Sí, muchos. Pero no puedo dedicarme a la soledad porque me muero. Yo viví grandes soledades. Y hubo instantes en que necesité tocar fondo. Y en esos momentos no pude hacer nada como actriz.

-¿Es en esos momentos cuando escribís canciones?

-Cuando me pasa algo, cuando siento cosas, agarro la guitarra y le meto a la música. A veces, a partir de la melodía, nace una canción. Otras, es al revés. Estoy por sacar un disco con media docena de canciones.

-¿Qué buscás con ellas?

La pregunta queda flotando. Como respuesta, Marilina se acerca a su grabador y lo hace funcionar. El living se llena con su voz. Una tras otra las letras explican los diversos estados de ánimo que la inspiraron. Hay una canción para cada uno de ellos, aunque todas tienen un ingrediente común: la ternura, el mundo, la esperanza. "Creo en el hombre -dice-; quiero que el cielo sea la Tierra, la Tierra en su mejor forma. Creo que Dios está en todos. Quiero querer. La música es una de las cosas que más amo. Busco el canto porque las palabras solas, a veces, no alcanzan.”

Pero Marilina Ross -o mejor dicho, María Celina Parrondo-, busca otras cosas. Al final de la charla, mientras los periodistas abandonaban su living y miraban por última vez la pequeña galería de fotos donde ella saca la lengua, llora, ríe y hace muecas, la actriz, a modo de despedida, confesó: "Solamente me falta tener un hijo".

Entonces, cuando sus visitantes se iban y esperaban el ascensor, pudo escucharse esta canción:

Te estoy esperando,
no demores mucho,
porque hay tantas cosas
que hacer, en el mundo
...........

Yo sé que te esperan dolores y penas,
que vivir es duro y se es feliz apenas.
Pero con tu ayuda y la de otros más,
haremos que al fin se pueda respirar.
Despierte mi niño, despierte mi sol,
despierte pedazo de mi corazón.


Fernando de Rosario compartió esta nota. Muchas Gracias Fer!!!

No me importa lo que digan

1975 – Revista Antena

Marilina Ross

“No me importa lo que digan”


Nos encontramos en la puerta del Canal 13. Y decidimos tomar café en un barcito que dista a cincuenta metros. Pocos segundos de marcha, pensarán ustedes. Sí, eso sería lo normal. Pero en estos momentos Marilina Ross se halla en su punto más alto de popularidad. Y entonces caminar esos escasos metros nos llevó varios minutos. Porque Marilina debió firmar innumerable cantidad de autógrafos. Luego, ya en la charla, nos habló de ello. Y de todo lo que hace a su tarea artística. También, un pequeño comentario, muy significativo, a propósito de su vida sentimental. Ésta es una síntesis de lo conversado.

* "Mucha gente piensa que he dado marcha atrás en mis conceptos artísticos. Y por eso se oyen algunos comentarios desfavorables por mi participación en "Piel Naranja". No me importa lo que digan, no voy a entrar en polémicas. Simplemente lamento su error. Porque yo nunca dije lo que ellos creen haber escuchado. Si hace falta vuelvo a aclarar que yo sólo estoy contra los programas para elites, eso no me interesa. Un actor debe trabajar para todos. Cuidando, sí, la calidad. Y yo creo que el programa de Migré alcanza esos objetivos: es un autor talentoso, que sabe bien lo que quiere. Y por eso me siento feliz de participar en el ciclo."



* "Vivo la etapa más feliz de mi vida... Me siento bien... Y no me preguntés más. No me gusta hablar sobre mi vida privada. Siempre fui igual. Imaginá el resto."

* "Espero con toda ansiedad el estreno de "La Raulito". Creo que es una gran película. Y de ello habla su selección para el próximo Festival de Moscú."

* "Es muy posible que en julio viaje a España, para presentar un disco que grabé con producción de Piero. Varios temas de ese LP me pertenecen. De realizar el viaje voy a tener que grabar varios capítulos del teleteatro."


* "Por el momento no tengo planes para hacer teatro. No sé, no siento la necesidad por ahora. Debe ser porque estuve quince años sin descanso sobre los escenarios. Tengo varias ofertas para volver con "Solita y Sola", que fue un gran éxito de café-concert, pero por el momento voy a continuar con mi idea: un largo descanso."


Esta nota la compartió Danny de Toronto, Canadá. Muchas Gracias Danny!!!

Marilina Ross recuerda sus éxitos y vuelve a ser actriz

Domingo 11 de junio de 1995 – Diario Crónica

MARILINA ROSS RECUERDA ÉXITOS Y VUELVE A SER ACTRIZ

La cantante Marilina Ross acaba de reeditar dos importantes discos de su carrera: su primera producción, “Estados de ánimo” (1974) y “Soles” (1982), la más exitosa de todas las que creó.

Además adelantó que retomará su carrera de actriz: “Después de mucho tiempo voy a volver al cine para una película de Alejandro Doria, lo que marcaría mi regreso como actriz después de “La Raulito”.

Desde 1992, cuando grabó su último compacto “De amor y de locuras”, Ross realizó presentaciones en el ciclo “Clásicos populares” del Teatro Municipal General San Martín y ofreció una serie de conciertos recreando clásicos tangos de la guardia vieja en el pub La Casona del Conde de Palermo.

“La gente de la distribuidora insistió en reeditar estos dos hijitos míos que tantas satisfacciones me dieron, como ‘Estados de ánimo’, mi primer disco y ‘Soles’, que marcó un momento especial de mi carrera”, expresó la cantante.

“Pasaron muchos años desde el ’74 hasta el ’82, cuando pude volver a grabar. Por eso, éstos son los discos más queridos e inolvidables de mi vida”, explicó la cantautora. Según Marilina “si bien algunos temas se quedaron en el tiempo, sobre todo en cuanto a las historias y los textos, otros mantienen su vigencia, como ‘Escaleras mecánicas’, ‘Pasaje de ida’ o ‘Casi sin querer’”, subrayó.

En la versión original “Estados de ánimo” contó con los arreglos y la dirección musical de Oscar Cardozo Ocampo; canciones como “Quereme tengo frío”, “Voy a hablar de mi amante” y “Fotos mías” marcaron el comienzo de Marilina Ross como compositora.

La cantante comentó que, por el momento no está en sus planes grabar un nuevo material: “En principio porque el trabajo que me llevó hacer “De amor y de locuras” me agotó”.

Con más de 20 años de trayectoria, la cantante aseguró: “El paso del tiempo me hizo ver ese gran circo que significa hacer un disco nuevo, y quiero analizar muy bien los pasos a seguir”.

“Estamos viviendo un fin de siglo muy precipitado, muy shopping, donde lo único que vale es lo que se cotiza en bolsa” –opinó la autora de “Puerto Pollensa”-.


Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!!

1974 ESTADOS DE ANIMO

En 1974 Marilina edita el que sería su primer trabajo discográfico de Larga Duración. Con producción de Piero y arreglos y dirección musical de Oscar Cardozo Ocampo, sale a la venta "Estados de ánimo". Este disco logra un buen nivel de difusión gracias al aporte de Alberto Migré que incluye el tema "Quereme... tengo frío" dentro de la banda sonora de la telenovela "Piel naranja" que protagonizó Marilina al año siguiente.
Al momento de editarse el disco contaba con dos tapas alternativas y dos simples. Uno de ellos incluía "Quereme... tengo frío" y "Voy a hablar de mi amante". Este álbum fue reeditado en 1983 como "Quereme... tengo frío" en formato vinilo y cassette y en 1995 con su nombre y tapa originales en soporte CD. Actualmente se encuentra descatalogado.


Tapa original del disco

Tapa alternativa del disco


Contratapa del disco


Foto del sobre interno del vinilo


Tapa del simple


Tapa de la reedición en formato CD de 1995


Contratapa de la reedición en formato CD


Interna de la reedición en formato CD





Imagen del CD




Letras del CD



Letras del CD


Letras del CD


Lista de temas:

01 - Fotos mías (Cristina Banegas - Marilina Ross)
02 - Quereme... tengo frío (Marilina Ross - Elsa Jascalevich)
03 - Había una vez un gato (Cristina Banegas - Marilina Ross)
04 - Canción de cuna para despertar a un hijo (Marilina Ross)
05 - Guapo sin grupo (Salvador Merico - Manuel Romero)
06 - Carta a papá (Cristina Banegas - Marilina Ross)
07 - ¿Dónde está mi príncipe? (Marilina Ross)
08 - Voy a hablar de mi amante (Cristina Banegas - Marilina Ross)
09 - Soneto (Chico Buarque de Hollanda)
10 - Pedime lo que querés (Francisco Canaro - Juan Antonio Caruso)
11 - Aquel estado de ánimo (Marilina Ross)


Las imágenes de las tapas de los LPs son una cortesía de Fernando Mengani.