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Sandra y Marilina en "Un lugar, un sueño"

Sandra Mihanovich y Marilina Ross en el espectáculo "Un lugar, un sueño" presentado durante el mes de diciembre de 2001 en el teatro Maipo de Buenos Aires.







La primera foto es un aporte de L. Canaves. Muchas Gracias!!

Dúo de amigas gusta a sus fans

11 de diciembre de 2001 – Ámbito Financiero


Dúo de amigas gusta a sus fans

"Un lugar, un sueño...". Marilina Ross y Sandra Mihanovich. Con W. Nebreda (piano y teclados), J. Losoviz (bajo) y O. Giunta (batería). Puesta y operación de sonido: O. Mahler. Textos y dir.: Marilina Ross. Dir. artística: L. Patalano y J. Bocca. Teatro Maipo. Del 6 al 9/12. Repite 14 y 15/12).

Sandra Mihanovich y Marilina Ross debutan como dúo en un show sin demasiadas sorpresas musicales que sus fans disfrutaron lo suficiente como para que se agreguen dos funciones más a las programadas.


Escribe Carolina Liponetzky

Centrado en el histrionismo de Marilina Ross y la capacidad vocal y la espontaneidad de Sandra Mihanovich, el show que las reúne por primera vez está salpicado de anécdotas personales teatralizadas, y bastante humor. Interactuando siempre más entre ellas que con el público -cuyas exclamaciones sirven de pie a algún que otro chiste-, hay momentos "privados" de cada una y otros para la actuación conjunta.

Funcionan bien como dúo, lo cual es explotado desde el juego vocal, hasta la puesta en escena y el diseño de vestuario. En sillas al principio, en baquetas después, enfrentadas, de espaldas, juntas en el centro o ubicadas en puntos opuestos del escenario, buscan el complemento permanente. En rigor, Sandra Mihanovich tiene mayor protagonismo en lo inminentemente musical, mientras Marilina Ross la observa desde su posición y aporta su cuota de melancolía o de humor, según lo requiera el tema.

Se aplauden mutuamente, se elogian, parecen disfrutar del show. En el inicio de la función que presenciamos, Marilina Ross confesó: "Yo soy tu fan más grande", mientras Mihanovich hacía que se sonrojaba; "Llevame a conocer ese lugar", le pidió luego Ross a su compañera como preludio del infalible "Puerto Pollensa". También hay una especie de entrevista en la que Mihanovich debe dar detalles de una carrera que su público conoce sobradamente. Y esa lógica se extiende a lo largo de todo el espectáculo: ofrecen a sus fans aquello que fueron a buscar: un recorrido por los mayores éxitos de ambas, en versiones enriquecidas por arreglos destinados a destacar el contrapunto de sus voces.

Pero el público no sólo corea "Soles" o "María, María", sino que ve en pantalla el famoso comercial de cigarrillos con el que Sandra grabó su primera canción, "descubre" a la Marilina niña, adolescente y adulta en un video en blanco y negro, al compás de "Fotos mías", y se encuentra con algunas sorpresas. A saber: una Mihanovich hablando como una nena de cinco años que hasta se pasea por el escenario en monopatín; una Ross vestida de cubana con postizos en las caderas y bailando al ritmo de los tambores y hasta un sketch final donde ambas terminan disfrazadas con boas, collares y pelucas para entonar el tema "Una mujer".

Entre el público predominantemente femenino, en grupo o en parejas -que acompañaba con suspiros las introducciones de "Vuele bajo", "Con las alas del alma" o "Todo me recuerda" pero también ovacionaba y hasta bailaba temas más modernos como "Blues para seguir", del último disco de Ross-, esa noche se pudo ver a varios invitados famosos. Para empezar, estaba lógicamente, Mónica Cahen D´Anvers, que se meneó delicadamente durante todo el show pero se soltó y perdió todo pudor con "Sobrevivientes" (que su hija, Sandra, presentó como una "canción que estará próxima a convertirse en el himno nacional de los argentinos", y fue interpretada en versión acústica, con un tono melancólico y en sintonía con el clima que se respiraba puertas afuera del teatro). Fabián de Santo y su mujer corearon y saltaron con espíritu futbolero al oír "María, María". Alberto Migré pareció disfrutar especialmente "Casi sin querer"; y, más modositos, acompañaban Andrés Percivalle, Diana Ingro, Marcela López Rey y Silvina Chediek entre otros.

Hacia el final, hubo brindis con champagne, a media luz, un abrazo entre ambas cantantes y el tema "Cuatro estrofas". El show evidentemente gustó a su público, como para que a las funciones programadas para el fin de semana que pasó se le hayan agregado otras dos el viernes y sábado próximos.


Desde el rinconcito esta nota la compartió Christian y Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Un lugar, un sueño en vivo

"Un lugar, un sueño" fue el primer espectáculo que uniera a Sandra Mihanovich y Marilina Ross en un mismo escenario, exceptuando invitaciones previas a shows solistas. Originado sobre una idea del productor Lino Patalano, Sandra sumó "Un lugar" y Marilina "Un sueño".
El espectáculo se realizó en el teatro Maipo de Buenos Aires durante el mes de diciembre de 2001, con dos funciones semanales. Por éxito total de público, el show permaneció en cartel durante más tiempo del previsto.
En una recorrida por los temas clásicos, Sandra participó en piezas del repertorio de Marilina que ella nunca grabó, como "Con las alas del alma" o el "Blues para seguir". Mientras que Marilina interpretó junto a Sandra canciones como "Cuatro estrofas" de Alejandro Lerner. Por supuesto, no faltaron las versiones a dúo de los temas de Marilina que fueron grabados alguna vez por Sandra. Entre ellos, "Puerto Pollensa", "Vos, yo, uno más uno", "Danza" o "Quereme... tengo frío" se engalanaron a dos voces, en versiones que el público siempre había querido escuchar.



Sandra y Marilina durante el show

Programa del recital


Lista de temas:

01 - Danza
02 - Vos, yo, uno más uno
03 - Dialogando
04 - You've got a friend
05 - Falta poco tiempo
06 - Fotos mías
07 - Vuele bajo
08 - Blues para seguir
09 - Sobrevivientes
10 - Casi sin querer
11 - Quereme... tengo frío
12 - Twist del Mono Liso
13 - Siempre así
14 - Somos parte de lo mismo
15 - Con las alas del alma
16 - Algo está sucediendo
17 - Es como
18 - Si
19 - Todo me recuerda a tí
20 - Soles
21 - Puerto Pollensa
22 - Una mujer/ Soñar y nada más
23 - Honrar la vida
24 - Cuatro estrofas
25 - María, María
26 - Danza





L. Canaves aportó la foto del show y Ariel de Alicante sumó los audios. Muchas Gracias!!

Estamos juntas y el sueño ya está en marcha

2001

“Estamos juntas y el sueño ya está en marcha”

Se presentan las dos, Sandra y Marilina, en el Teatro Maipo. Para la Mihanovich, "Compartir el escenario con ella es un lujo muy grande porque la admiré toda mi vida". Y la Ross responde: "Es la mejor intérprete de la Argentina". Además de sus actuaciones, hablan del exilio, de la situación actual, de la nueva camada de músicos y de la esperanza que no hay que perder: "Hay que tratar de ser felices, ése es el objetivo de todo ser humano".


Por: I. S.
Fotos: MARISA MÁRQUEZ

Si bien en algunas oportunidades compartieron un escenario por diversas invitaciones, nunca habían protagonizado un espectáculo juntas, y el hecho de poder vivir esta “aventura” en tiempos difíciles las emociona de una manera muy especial. Mientras se intercambian elogios constantemente, Marilina Ross y Sandra Mihanovich continúan disfrutando de “Un lugar, un sueño”, el proyecto con el cual van a despedir el año y recibir el 2002, con la ilusión de ayudar a la gente a recuperar la música nacional que, en el último tiempo, quedó un poco en el olvido. Además, guardan un tiempo para reflexionar sobre la realidad del país, el mundo y algunos aspectos de nuestra cultura que no son tenidos en cuenta.

-¿Cómo nació y qué sienten siendo parte de este espectáculo?

(Marilina Ross) –Fue una idea de Lino Patalano, que maneja el teatro Maipo. Una noche se encontró con Sandra, que había ido a ver a Julio Bocca, y le propuso hacer algo conmigo. A los dos minutos sonó el teléfono de mi casa y dije: “Sí, me muero de ganas”. Es un espectáculo en el cual estamos entrelazadas y compartimos nuestras canciones mutuamente, pero para mí va más allá, porque cuando la escucho cantar a Sandra se me cae la baba. Es un genio recreando y vistiendo las canciones, por lo que no tengo dudas de que es la mejor intérprete de la Argentina. Oír mis temas cantados por ella es un placer, ya que cuando lo hago yo las destruyo.

(Sandra Mihanovich) –Epa… ¿Me tengo que hacer cargo de las cosas que esta mujer dice? Lo hace porque hay un feeling en común. Para mí cantar es como respirar y lo vivo con gran intensidad, porque lo siento como un privilegio. Cuando agarro una guitarra y me pongo a tocar me convierto en la persona más feliz del mundo.

-Debe ser impresionante compartir este sueño con alguien que te elogia de esta manera y que fue como un espejo para vos…

(S. M.) –Estar en el escenario con ella es un lujo muy grande y un honor, porque la admiré durante toda mi vida. Es una persona que fue capaz de hacernos sentir a los argentinos un montón de cosas y eso es muy valorable. Siempre recuerdo con mucha emoción la primera vez que la vi, cuando organizó una reunión tras su vuelta del exilio. A partir de ese momento empecé a disfrutarla personalmente, porque siempre percibí que era una mujer muy cálida.



-Hablando del exilio, Marilina, ¿qué les dirías a quienes hoy en día quieren abandonar el país debido al “golpe económico” que nos azota?

(M. R.) –Personalmente ni pienso en irme de la Argentina. Me di cuenta de que estando fuera de mi tierra no puedo sobrevivir. La próxima vez seré la última en irme y cuando se vayan todos apagaré la luz. Ése es mi consejo, pero los demás que hagan lo que quieran o, mejor dicho, lo que puedan.

-¿A pesar de que acá las cosas no estén bien ni en el plano musical?

(M. R.) –Mi sitio es éste y lo tengo clarísimo. No me quiero ir ni de vacaciones, a tal punto que en el programa de Susana me gané un viaje y lo cambié por un televisor.

-Pero el actual es un momento difícil y también en lo que respecta a la cultura…

(M. R.) –Es verdad, lamentablemente no estamos viviendo una etapa de esplendor musical y no son muchos los que dicen las cosas que piensan, como fue en el ’82 con las Malvinas de por medio. Es lamentable tener que depender de una guerra para que esto suceda y deberíamos haber aprendido a no necesitar que muera gente para que se pueda cantar en castellano. Evidentemente los argentinos no somos libres.

-¿Hay alguien para rescatar?

(M. R.) –Sí, claro, Alejando Lerner, León Gieco, Víctor Heredia, con ellos me siento muy identificada.

-¿Y de la nueva camada?

(M. R.) –Me gustan algunas cosas de los Caballeros de la Quema y de los Ratones Paranoicos.

-¿Cómo hicieron para poner en marcha este emprendimiento en una época tan complicada?

(S. M.) –Se logra a partir de las ganas y del encuentro de esas cosas que uno quiere. Es necesario recuperar lo que nos junta con los demás y es positivo. Si no formamos equipos no ganamos ningún partido y ni salimos a jugarlo.

-¿Es difícil competir con un mercado que apunta al consumo de productos que llegan desde afuera y que no tienen tanto tiempo de elaboración, los llamados éxitos pasajeros?

(S. M.) –Las modas son las modas, existen y tienen validez, pero la historia y las identidades no se pueden olvidar tan fácilmente. La música va formando parte de la historia de cada uno de nosotros y eso no está programado por nadie.

-¿Pero quién tiene la culpa de que nuestra música haya quedado tan relegada en los últimos años?

(S. M.) –Culpa es una palabra que me parece horrible, la sacaría del diccionario. Si bien es importante que se haga cargo quien deba, vivimos en una sociedad comercial, aunque tarde o temprano las cosas se van equilibrando y permiten que resurja eso que quedó marcado con el tiempo. Hacemos mil cagadas, pero a su vez las compensamos con otras cosas.

-El olvido de nuestra esencia habla mal de nosotros...

(S. M.) –Es verdad, tenemos que reconocernos a nosotros mismos y en eso estamos desde el comienzo de la democracia, en una marcha lenta e imperfecta pero necesaria. Estamos muy confundidos en varios aspectos, tenemos metida en la cabeza esa historia de que somos o lo más de lo más o la última mierda, cuando en realidad no somos ninguna de las dos cosas. Por eso pienso que la música nos describe para ayudarnos a saber quiénes somos.

"No tengo ganas de volver a actuar. Estoy con la música en el alma" (Marilina); "Cuando toco la guitarra soy la persona más feliz del mundo" (Sandra)

Dejando la música y la situación de los argentinos de lado, la charla pasa al plano actoral y Marilina sorprende al asegurar sentirse alejada de esa rama del arte. “No tengo ganas de volver a actuar y mucho menos ahora, que estoy con la música metida en el alma. Lo que estoy haciendo me gusta mucho más que la actuación”.

-¿En cuál de las dos actividades pensás que dejaste más huellas?

(M. R.) –Tal vez haya dejado un poco más en la actuación, pero no quiero responder a las huellas dejadas. Me interesa ser feliz porque ése es el objetivo de todo ser humano. Cuando descubrís que te hace feliz determinada cosa y podés vivir de ella, no hay nada mejor.

-¿Hoy en día la música te genera inspiración?

(M. R.) –Sí, pero las cosas que me inspiran del mundo actual no son aptas para todo público. Éste es un momento muy difícil y la guerra que estamos viviendo no ayuda en nada. Se viven cosas muy duras, pienso que se debería juzgar a los responsables de todo lo que pasa, pero sin masacrarlos.

-¿De la política argentina qué opinás?

(M. R.) – Que es compatible con la música. Qué sería de la política sin el arte y qué sería del arte sin la política.

-¿Lo decís por la actividad de Piero junto a Duhalde en el justicialismo?

(M. R.) –Dejémoslo ahí...

-En tu familia, Sandra, ¿estos temas son moneda corriente porque viven la actualidad de una manera muy cercana?

(S. M.) –Es cierto, muchas veces nos colgamos a hablar de las cosas que pasan y cada uno da su opinión.

-¿Cómo se puso tu mamá cuando se enteró de este espectáculo junto a Marilina?

(S. M.) –La noté muy contenta. Somos amigotas, nos llevamos muy bien y ambas compartimos las buenas noticias.

-¿La relación con César (Mascetti) qué tal es?

(S. M.) –Excelente, es un tipo bárbaro y forma parte de la familia, más allá de que no tenga el “rótulo” de padre. Es una persona con la cual tengo muchas cosas en común y a quien quiero y respeto mucho.

-Para terminar, hablando de la música, ¿el lugar es el indicado y el sueño está cerca de hacerse realidad?

(M. R.) –El Maipo es excelente porque nos permite movernos sobre el escenario de la manera que nosotras queremos. Nos sentimos más que cómodas.

(S. M.) –Y el sueño está en marcha. El futuro depende de nosotras y del público que nos está viniendo a ver.


Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!

Un emotivo operativo retorno

Miércoles 12 de diciembre de 2001 – Clarín Espectáculos

COMO ES EL SHOW DE MARILINA ROSS Y SANDRA MIHANOVICH EN EL TEATRO MAIPO

Un emotivo operativo retorno

Como en un café concert, Marilina Ross y Sandra Mihanovich recrean los éxitos que dominaban la radio de principios de los ochenta. Debido a la convocatoria, tuvieron que agregar funciones.


DÚO. Sandra sostiene la parte vocal del encuentro. Marilina, la escena

Por: FERNANDO GARCI
Foto: FERNANDO DE LA ORDEN

En una de las escenas más insólitas del show, Marilina Ross y Sandra Mihanovich simulan un viaje en subte. Sentadas una a lado de la otra, bromean sobre el viaje hasta la estación más próxima al Maipo y plantean un reportaje cruzado.

"¿Vos como empezaste en esto de la música?", le pregunta Marilina a Sandra.

"Yo... desde que era rechiquitita... cantaba con la tía Sonia...", se explaya la Mihanovich, actuando una pequeña de cinco años con un registro extraño: a mitad de camino entre la nenita que hacía Edda Díaz y el bebé de Rosemary.

A partir de allí, las historias de ambas se van cruzando. Sandra recrea su adolescencia cantando You’ve got a friend de Carole King. Impecable, en la dicción del inglés y en la calidez de la versión. Es un número de folk rock perfecto, la clase de canción que va con su prodigiosa voz. Marilina viaja —y hace viajar al público— hasta su infancia. Allí aparece su madre y una copla gallega. Después, tocará Fotos mías, una de sus mejores canciones. Y Sandra, en pantalla de video, se verá como una princesa hippie en el aviso de Jockey en el que cantaba una canción de su hermano Vane.

Se desprende entonces que el encuentro entre la actriz-cantautora que es un símbolo de la convulsión setentista y la cantante-actriz cuya voz remite directamente a ese limbo entre la descomposición de la dictadura militar y el camino a la democracia tiene visos de autohomenaje. Aunque si se tiene en cuenta la baja dosis de solemnidad en juego, el show Un lugar, un sueño parece más bien un llamado de atención de dos artistas cuya imagen pública está corrida de sintonía. Todos saben perfectamente quién es Sandra Mihanovich y todos conocen a Marilina Ross pero no está tan claro de que está hecho el presente de cada una.

Aquí estamos, ¿recuerdan?, parece decir este dúo de mujeres que es una fórmula en sí mismo. Cada una se ha robado una parte del show para promocionar su último registro (Sandra: Todo tiene un lugar; Marilina: Más que un sueño) pero saben que desde la convocatoria están activando el resorte de la nostalgia.

Si bien hay gente muy joven en el Maipo, grupos de chicas solas en especial, se distingue en las miradas de los más maduros la marca de hits tremendamente masivos. Canciones como el lentazo Puerto Pollensa o Soles (que tras su agotador coro esconde la certeza "Por los muertos no olvidados") levantan el fervor de una audiencia entusiasta y entregada al clima de apacible café concert que baja del escenario. Al punto de que parecen doblar la capacidad del teatro con sus aclamaciones.

Sucede que detrás de estos hits hay época. Y si la reedición en escena de esta dupla que alguna vez se adueñó de la FM ha resultado convocante será porque en los días que corren, más de uno habrá preferido sentir el efecto de dieciocho años atrás, cuando lo que venía era seguro mejor. Y sí, estas canciones estaban en el aire.

Marilina y Sandra, con euforia

Sábado 8 de Diciembre de 2001 - La Nación

Marilina y Sandra, con euforia


Marilina Ross, Sandra Mihanovich y un show en lo que todo es inofensivo y agradable


Por: RENÉ VARGAS VERA
Foto: GUSTAVO SEIGUER

Nuestra opinión: BUENO

"Un lugar, un sueño...", recitales de la cantautora y actriz Marilina Ross y la actriz y cantante Sandra Mihanovich, junto a Walter Nebreda en piano y teclados, Juan Losoviz en bajo y Oscar Giunta en batería. Puesta y operación de sonido: Osvaldo Mahler. Textos y puesta en escena: Marilina Ross. Producción artística: Lino Patalano. Producción ejecutiva: María Marta Mascardi y Patricia Kessler. En el teatro Maipo.

Hall. Mucho hall. El suficiente como para que este particular mundillo de la farándula, donde abundan las mujeres en grupo o en pareja, algún señor o señora mayores y pocos chicos, inicie una entusiasta tertulia -que se prolongará luego en las butacas- durante 40 minutos.

Aquí ha concurrido más gente joven y de la generación intermedia que madura. La charla es animada, pero sin histeria. Todos comparten un intenso y sólido espíritu de grupo, dispuestos a divertirse -como solía repetir otrora Carlitos Balá por la TV- "sanamente y en familia".

La cuestión es distraerse, propósito que la etimología de la lengua designa como apartarse, separarse, esparcir el ánimo, quitar la atención de algo, ocuparse de alguna cosa que nos haga olvidar cuestiones tan insignificantes como, por ejemplo, cheques, cajas de ahorro o cajeros automáticos.

Desde arriba del escenario nos observan, desnudas y de pelo corto, varias bellas damiselas pintadas en color sepia, que contrastan con la cortina rojiza y las butacas bermellón. Más que un profundo don de observación, es el tiempo libre y distendido el que permite acceder a estos pequeños, vanos e inútiles descubrimientos que hacen juego con una propuesta liviana, ligera, artísticamente somera.

Se inicia el racconto

De pronto la oscuridad del escenario crea el suspenso. La luz disipa el enigma y nos muestra ya a Sandra y Marilina de pie y juntas, en medio del humo denso, con sendas guitarras cantándole a la danza. "Danza junto a tu vida/si no se puede hacer más." Para "no aferrarse a los dolores".

Marilina viste traje blanco y remera negra. Sandra está toda de negro. Marilina conserva en su rostro el aura de eterna adolescente. Sandra sonríe y sonreirá con ganas en toda la noche, casi como un rictus.

Entonces empieza, con "Uno más uno", un racconto del generoso cancionero de ambas. No es ésta una canción de cantidades, sino que sugiere la unión de alguien con otro para algo.

Y en medio del repaso se percibirá la imaginación de Marilina, que ha diseñado una puesta escénica con variadas atmósferas. La primera es una especie de reportaje de Marilina a Sandra donde cuentan, con cierto cándido humor, el paso de sus gargantas por el universo de la canción. La segunda -que demuestra la generosidad de Marilina para con su partenaire durante el espectáculo- será el video con una vieja publicidad de un cigarrillo grabada por Sandra. El texto, "En la vida hay que luchar para encontrar", es tan genérico y virtual como el resto de las canciones.

Sandra y Marilina intercambiarán roles y se unirán en muchos dúos. Marilina siempre asumiendo una segunda voz, bastante musical en su hoy más asentado que nunca registro de contralto. También exhibirán buen gusto en los tramos protagónicos, y una impecable afinación.

Marilina prefiere el gesto medido y la expresión mesurada en el canto, sin exhibir su voz en su estilo de corto fiato. Sandra, en cambio, se suelta, histriónica (a partir de su rol de nenita durante el primer racconto junto a Marilina) y si bien regala excelentes matices se deja tentar por una tendencia a la vociferación que perjudica su buen estilo, abriendo la boca con fruición y explotando en las vocales abiertas.

Un público adicto

El primer coro del público surge en la canción de Facundo Cabral "Vuele bajo", que se desprende del contexto por su inspirado verbo poético. Otro será con "El sol siempre está", en la que ambas juegan con la letra. Y un tercero, "Honrar la vida", ya en plena despedida.

La regresión es ese caballito de batalla llamado "Puerto Pollensa", con su carga anacrónica, que ambas cantan con envidiable entusiasmo, sentadas en medio de la escena.

Entre los bises llegarán los boleros "Una mujer", "Soñar y nada más" y "María, María", más "Cuatro estrofas", que Sandra canta en un rincón, acompañada sólo por el piano -casi como lo mejor de la noche- para conformar a un público fiel y totalmente entregado a su deleite.

Todo ha sido agradable, inofensivo, pulido, afable, eufórico, alegre, gracioso, para satisfacción del oído y el bienestar del ánimo. A ello ha contribuido un trío que respetó los climas con bastante musicalidad.

El ritmo de la puesta no ha decaído ni por un momento. Marilina ha sabido manejar muy bien los tiempos escénicos a lo largo de su trayectoria, y sabe compartirlos generosamente con una amiga del alma.

Las luces han cumplido buen papel durante el show, subrayando los climas y los protagonismos. Pero, sobre todo, el sonido se ha constituido aquí en oportuno cómplice. Cada una ha sabido estampar su impronta y al mismo tiempo compartir la escena con una buena dosis de gracia femenina.


Fuente: La Nación

Desde el rinconcito, Christian aportó la imagen de esta nota. Muchas Gracias Chris!!

Sandra y Marilina: club de admiración mutua

Domingo 2 de Diciembre de 2001 – Fuente: La Nación

A escena en el Maipo

Sandra y Marilina: club de admiración mutua

Las cantantes se presentarán juntas a partir del jueves. Harán una serie de conciertos para repasar algunos de sus éxitos. La idea fue del productor teatral Lino Patalano


Sandra Mihanovich y Marilina Ross, juntas "por primera vez"

Por: RENÉ VARGAS VERA
Foto: NATACHA PISARENKO

"Me da mucho placer actuar con Sandra -asegura Marilina Ross-. Ella es la mejor intérprete que tenemos." "Es un honor estar junto a Marilina -replica Sandra Mihanovich-. Es una de las más grandes actrices, cantantes y compositoras. La admiro por su talento, su carisma, su expresividad, su capacidad de comunicación arriba del escenario a través de los años."

Piropo va, lisonja viene, lo cierto es que Marilina Ross y Sandra Mihanovich se encontrarán más cerca que nunca por cuatro días, desde el jueves, en el teatro Maipo.

- ¿Por primera vez juntas, como reza la gacetilla de prensa?

-En realidad, hace unos veinte años que nos presentamos en un mismo escenario, admite Sandra. María haciendo su show, yo el mío, y al final cantando juntas. Pero esta vez uniremos voces y diálogos del comienzo al fin. El único culpable de esto es Lino Patalano. Él inventa esas cosas. Yo creo que deberíamos llevarlo a cantar con nosotras.

- ¿Cómo se denominará este nuevo encuentro?

-(Vacilaciones, miradas inquisidoras...) Mirá -esboza Elio Marchi dueño, con Lino, de la idea-: en el espectáculo se unirán las canciones de los discos editados por las dos en 2000: "Todo tiene un lugar", de Sandra, y "Más que un sueño", de Marilina.

"Ella tiene un lugar -sonríe Marilina-; yo, un sueño. Por eso el espectáculo se llamaría "Un lugar, un sueño"."

Entre las dos repasan parte de la historia propia y en común. Sandra asegura que ha grabado unos ocho temas de Marilina a partir de "Puerto Pollensa", que ella estrenó antes que su creadora. Sobre todo a partir de 1980, cuando Marilina regresó de España. El éxito de la canción vía Sandra la llevó a escribir nuevas obras.

"Mi segundo disco -recuerda Sandra- fue uno de los más populares. Allí estaban "El asfalto", "Es la vida que me alcanza", "Cuatro estrofas".Y en cuanto a "Puerto Pollensa", Bernardo Neustadt fue el primero en pasarlo por radio. Así ocurrió que, de cantar en boliches, mitad inglés mitad castellano, cuando en inglés me sentía más cómoda, salté al estadio Obras en 1982. Interpretaba éxitos de Marilina, como "Uno más uno", "Quereme, tengo frío" y otros. La Guerra de las Malvinas provocó ese vuelco hacia nuestro idioma."

Marilina admite, con Sandra, que en los años 80 en las grabadoras el latiguillo era: "Las mujeres no venden". Después todo cambió.

"Siempre -asegura- jugué con la música. Componía en guitarra sin saber. Hoy me resulta más difícil hacer una canción, si bien las músicas siguen saliendo. Y en cuanto a las letras, cuento lo que me está pasando: si me enamoro, si me impacta la instalación de un basurero nuclear. También escribí canciones testimoniales como "La plaza blanca" o "Que nunca más". Ahora estoy estudiando música: piano y armonía. Estoy fascinada, porque redescubro todo un mundo de notas. Incluso al "hacer los deberes" cada uno se transforma en una canción."

Sandra y Marilina, como hace dos décadas

Jueves, 29 de Noviembre de 2001 - Fuente: La hélice, Agencia Télam


Sandra y Marilina, como hace dos décadas




Las cantautoras Sandra Mihanovich y Marilina Ross, que habían compartido el protagonismo en un concierto sólo una vez, hace 20 años en una sala de la ciudad bonaerense de San Isidro, volverán a actuar juntas los días 6, 7, 8 y 9 de diciembre en el teatro Maipo de esta capital, en el espectáculo "Un lugar, un sueño".

"La idea surgió de Lino Patalano, que es un empresario creativo y enamorado de todo lo que hace. Cuando nos hizo la propuesta, no dudamos en aceptarla y nos pusimos a trabajar en el espectáculo", manifestó Mihanovich en diálogo con Télam.

"En definitiva, el show no será mucho más ni mucho menos que compartir canciones, estados de ánimo, sensibilidades, recreaciones de lo que cada una de nosotras hizo individualmente, pero ahora juntas en un escenario", expresó a su vez Marilina Ross a esta agencia.

Como único antecedente de esta actuación de a dos, Sandra y Marilina tienen el recital que dieron unos 20 años atrás en lo que definieron como "un teatrito en San Isidro", "Pero nada más. Después, alguna vez fui como invitada a un espectáculo de ella. O viceversa. Y también compartimos alguna grabación", evocó Mihanovich.

Dueñas de un estilo personal de abordar la canción, ambas intérpretes fueron parte, en los '80, de la amplia escena del rock nacional, para después surcar otros senderos ligados a lo testimonial y lo baladístico.

En "Un lugar, un sueño", Sandra recorrerá buena parte de los temas de su último disco compacto, "Todo tiene un lugar", y a su vez Marilina cantará las composiciones de su álbum "Más que un sueño", que como la placa de Mihanovich ya tienen un año en las bateas de las disquerías.

"En un momento en el que la gente necesita divertirse un poco, distraerse, emocionarse, creo que hemos armado algo que podremos cumplir y que nos va a permitir una comunicación fluida con el público", supuso Ross.

Mihanovich se mostró más remisa a la hora de adelantar detalles de "Un lugar, un sueño": "Soy un poco amarreta a la hora de contar cosas porque estoy convencida de que es buena la sorpresa. Y realmente coincidimos con Marilina en que el espectáculo constituirá un momento muy especial y que vale la pena verlo, porque se hizo con muchas ganas".

Dentro de su común discreción, las intérpretes coincidieron en que parte de su repertorio en el Maipo lo compondrán los clásicos de sus respectivas carreras, entre los que pueden mencionarse "Puerto Pollensa", "Me contaron que bajo el asfalto", "Escaleras mecánicas", "Mil veces lloro" o "Quereme, tengo frío", entre otros.

"También vamos a estrenar una canción cuya letra compuso Elio Marchi (actor, productor y socio de Patalano) y cuyo concepto resulta como una forma de redondear la idea del espectáculo", anticipó Marilina.

Los músicos que compartirán con Ross y Mihanovich el escenario del Maipo para "Un lugar, un sueño", son Walter Negreba en piano, Juan Losoviz en bajo y Oscar Giunta en batería.

Y así como Mihanovich exclama que "compartir el escenario con Marilina es un honor y un placer, porque es alguien a quien admiro mucho, que me enseñó mucho y a quien conocí al regreso de su exilio en España en los '80", Ross habla de que con el recital con Sandra cumplió "el sueño del pibe, porque sin dudas ella es una gran artista, por el sabor especial que da a las canciones".

La reunión de ambas artistas se producirá el jueves 6 (a las 21), el viernes 7 (a las 22), el sábado 8 (a las 22) y el domingo 9 (a las 21) en el porteño teatro Maipo (Esmeralda 443), y para más allá de estas fechas tiene por ahora agendada una noche, la del 4 de enero de 2002, en el hotel Conrad del balneario uruguayo de Punta del Este.

TEATRO MAIPO 2001

Fotos del recital "Un lugar, un sueño" que ofrecieron Sandra Mihanovich y Marilina Ross en el teatro Maipo.



desde marilinaross.com.ar