Mostrando entradas con la etiqueta MIS HIJOS NATURALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MIS HIJOS NATURALES. Mostrar todas las entradas

Marquesinas de los shows de Marilina en el teatro Ópera

Fotos de las marquesinas de algunos shows de Marilina en el teatro Ópera de Buenos Aires


Cruzando las grandes aguas
8, 9 & 10 de noviembre de 1985


Mis hijos naturales
16, 17 & 18 de octubre de 1987


Conectándome...
1, 2, 3, 8 & 9 de diciembre de 1989


Latiendo
12, 13 & 14 de octubre de 1990



Muchas Gracias Patricia "Pina" Franco por aportar estas fotos.

El dinero nunca manejó mi vida

1989 – Revista Semanario

"El dinero nunca manejó mi vida"

Marilina Ross confiesa que hace unos años se dio cuenta de que nunca se iba a morir de hambre, y que eso le dio seguridad, pues lo que siempre preocupa es la comida.


A mí el psicoanálisis me permitió encontrar el camino, pero lo recorro yo


Después de un día atareado, lleno de obligaciones a atender entre los viajes semanales que integran su actual gira por el país, llegó Marilina Ross a la charla con NOTICIAS. Apurada, pero de buen humor y hasta con ganas de preparar el mate que fue circulante, entre preguntas y respuestas, durante toda la nota.

-¿Te gustan los reportajes o los aceptás como parte de tu trabajo?

-Los veo como una obligación, no es algo que elijo plenamente. Pero me reservo el derecho a negarme, que es algo que desde hace 20 años hago frente a una sola publicación, por considerar que cometió verdaderas crueldades conmigo. Además, hago notas cuando siento que tengo algo que decir. No me interesa que se llenen espacios con mi persona y que eso no tenga un sentido.

-Pese a los años, los errores y frustraciones, seguís mostrándote como una persona idealista. ¿Realmente lo sos?

-Sí. Lo mío es una lucha eterna entre lo que quiero hacer y lo que me dejan en realidad hacer. Claro que tuve muchas frustraciones y sigo en esta modalidad de vida, pero no ciegamente, tomo más en cuenta la realidad. Frente a cada cosa, hay un 50 por ciento que no depende de uno y otro 50 que sí. En eso, hago todo al mango, peleando por lo que quiero.

-¿Qué fue más difícil en relación con la música? ¿Llegar o mantenerte?

-No hay diferencia. No siento que haga algo para mantener nada, porque todo es demasiado efímero para creer que uno tiene algo. Estuve dos años sin hacer nada hasta la edición del último disco y en ese lapso no "tuve que mantener" nada.

-¿Y por qué paraste?

-Porque necesitaba tiempo para componer, para ver qué pasaba, para encontrar qué quería decir, para hacer las cosas con mi ritmo y bien. Terminé un contrato con un sello grabador y dije basta. Ahora firmé un contrato nuevo, pero no es por tiempo determinado: Es por 3 discos, que puedo grabarlos en 3 años o en 30.000...

-¿Es difícil lograr un contrato así?

-Muy difícil, porque uno deja de participar en la máquina. Pero es más difícil para un sello grabador que para mí. El reconocimiento, en realidad, lo merece la compañía porque se maneja con el respeto hacia el que crea, y a ése -al menos en mi caso- no lo podés obligar a producir lo que hace con un revólver en la sien.

-¿Te resulto complicado estar inactiva ese tiempo?

-Sí. Para mí no es fácil. Lo que más extrañé es el contacto con la gente, ya sea en un recital grande o simplemente cantando para 20 personas. El contacto con la gente crea adicción, es como una droga para mí. Al cortarse, en algunos momentos sentí que me faltaba como una parte del cuerpo.

DROGAS

-Ya que nombraste la droga, ¿pensás que es lícito que un sistema penal y una moral media castigue al individuo que en forma privada consume tal o cual sustancia?

-Creo que en el camino de la droga y en el de la vida en general uno hasta puede elegir su propia destrucción, y en ese contexto me pregunto por qué nos tenemos que meter en la elección de esa persona si con hacerse a un lado para mí basta. Creo que lo importante con las adicciones en general, es tener conciencia de que lo que comenzó siendo un "aliado", como afirma Don Juan en las obras de Castaneda, puede terminar convirtiéndose en el mayor enemigo. Esto lo asocio con mi propia experiencia con el psicoanálisis.

-¿Por qué?

-Yo hice psicoanálisis 5 años y me dieron de alta. Y pienso lo mismo que con respecto a las drogas. Al principio es un aliado, ayuda a abrirse caminos, pero si se transforma en muleta sin la cual no se puede vivir y quedando uno fuera de decidir su propio destino, no sirve. A mí el psicoanálisis me permitió encontrar un camino, pero el camino lo estoy recorriendo yo.

ALGO OLVIDADO

-Hay un tema de tu último LD referido a la existencia de un basurero nuclear en el Sur del país...

-Sí. Compuse la primera parte después de leer el diario. Recuerdo que el artículo estaba titulado más o menos así: "Equis cantidad (no me acuerdo la cifra exacta) de habitantes felices". "Felices" porque llegaba el "progreso" bajo la forma de un basurero nuclear. Cuando terminé de leer y volví a mirar el título empecé: "Estamos encantados, chochos de tener un basurero nuclear" y de allí salió la idea.

-Es particularmente notable que en nuestro país ni siquiera los políticos más "revolucionarios" hablen sobre la cuestión, que no es más que una forma de expansión del orden mundial imperialista del cual terminamos siendo víctimas, como en tantas cosas...

-Sí, el tema se olvidó, no se habló más de la cuestión y en su momento se habló bien poco. Por eso hice el tema. Para aclarar o al menos para abrir los ojos. Pero la preocupación por lo ecológico no podemos encontrarla en un partido político, sino en cada uno de nosotros, movilizados por un cambio interior e individual.

-¿Pero vos creés que estamos todos en condiciones de encontrar ese cambio interior que nos ayude a reflexionar sobre el valor de la Naturaleza en este caso?

-¿Por qué no? ¿Acaso no todos respiramos? ¿Acaso no vemos el sol todos por igual? Creo que todos estamos en condiciones de hacer esta concientización, de darnos cuenta. Pero estamos embotados pensando en resolver problemas acuciantes, como por ejemplo los económicos, y nos olvidamos de lo importante, nos ocupamos de lo urgente. Pasa igual que con la salud. No nos ocupamos de ella hasta que un día comienza a fallar. Allí la valoramos. Con la salud de cada uno pasa lo mismo que con la salud de nuestro planeta.



Marilina Ross asegura que estamos viviendo la era de Acuario, caracterizada por la libertad


AMOR Y DINERO

-Has concretado distintas relaciones de pareja a lo largo de tu vida, pero sos parte de una generación que miró a la unión matrimonial como un compromiso monogámico y "hasta que la muerte nos separe". ¿Eso no te creó contradicciones?

-Pienso que no existe una regla. Hay distintos caminos que como seres humanos podemos elegir libremente y que nadie tiene por qué meterse con la decisión que uno haya hecho. Me parece tan arbitraria la obligatoriedad de la convivencia para toda una vida, como el plantearse una "libertad obligada", de no concretar compromisos, también para toda la vida.

-Pero cuando terminás una relación afectiva. ¿no te sentís fracasada?

-No, terminar una relación no es un fracaso. Fracaso, esa palabreja, es la respuesta a ese mandato de que "hasta la muerte nos separe". Como no fue así, como cada uno queda "vivo" y no se concretó esa especie de orden, uno tiene que sentirse fracasado. Para mí, ninguna relación ha sido un fracaso. Todas me dieron algo. Además, jamás encaré las relaciones de compromiso real como si fueran un deporte. Mi intención interna, y no por mandato sino por elección, es que sean "hasta que la muerte nos separe". Yo las encaro con ese ideal interior, con toda mi fuerza, con toda mi voluntad. Si no va así, igual sirve. Pero estamos hablando de una cuestión que es siempre de a dos. Yo puedo contar con todas mis ganas, pero no todo depende de mí, sino también de la otra persona y de las circunstancias que a cada momento nos rodeen.

-¿Cómo te manejás con el dinero?

-No sé ni siquiera las operaciones básicas, ni encender la calculadora. Soy un desastre con todos los números. Pero el dinero nunca manejó mi vida. Nunca me preocupó, y en este sentido creo en la providencia. El día que no tengo un mango, siempre pinta algo y la plata aparece. Hace algunos años me dí cuenta de que nunca me iba a morir de hambre, y eso me dio seguridad. Porque lo básico, lo que preocupa es la comida, y yo estoy segura de que de hambre no voy a morirme nunca. Lo demás, puede pasar.

-¿Y te hace falta mucho para alimentarte?

-No, solo como cuando tengo hambre. Y cuando no tengo hambre no como y de pronto bajo 6 kilos. Habitualmente me pasa si estoy angustiada.

EL HOMBRE NUEVO

-¿Pensás que algún movimiento político puede hacerse cargo del mejoramiento del sistema en que vivimos?

-No. Para lograr el hombre nuevo no se puede apelar a movimientos parciales. El universo es una gran tarta y habitualmente lo vemos fragmentado. Por ejemplo: El feminismo quiere quedarse con la porción que el hombre tiene de la tarta. Yo creo que para cambiar, hay que cambiar la tarta, no quedarse peleando por una u otra opción. La revolución es el cambio interior de cada uno, uno primero, y esto ya empezó. Por ahora son islitas y tendemos puentes, para lograr hacerlas archipiélagos, después continentes y, finalmente, el planeta. Esto que pasa es lógico y tiene que ver con el tiempo que nos toca vivir. Es el tiempo de la era de Acuario caracterizado por el espiritualismo, la independencia, la libertad, la creatividad, la ciencia no compartimentada, el humanismo y la amistad y el amor como base de "poder", no cimentando el poder en lo material. Aquel que no está de acuerdo con este tiempo que vivimos va de traste por la vida. Y si se está en armonía todo fluye, todo es mágico. Si se quiere mantener una lucha de poder, con armas y dinero, que son atributos de la época que todavía vivimos y que termina, si se quiere mantener a la familia como institución basada en la hipocresía y la mentira, si se quieren mantener las instituciones cerradas en general, y la represión y la censura, se va en contra. Entonces los que están de ese lado tienen un triple trabajo para vivir.

-¿La gente responde a propuestas como las tuyas?

-Sí, creo que sí. En mi nuevo espectáculo inauguré una sección para que el público pueda expresar una frase que sirva para el crecimiento del ser humano; pido que sea preferentemente una frase propia y si no que apelen a una ajena. Quiero que no se esté pendiente de respuestas hechas o dadas desde un escenario sino que se autogeneren. Y de mi recital en Córdoba me vine con una frase de una chica de 17 años que me impactó: "Papá, comprendé que yo aprendo más con mis caídas que con tus aciertos".

-¿Vos creés que la democracia brinda reales posibilidades de participación popular a la gente?

-Nos pidieron que fuéramos a la plaza y firmaron la obediencia debida. Eso es lo que pueden darnos los políticos. No podemos esperar que Alfonsín resuelva nuestros problemas. El crecimiento depende de nosotros. Y si crecemos seremos gobierno y estaremos representados como tales. Porque ahora también estamos representados como somos, merecemos a Alfonsín, a Reagan y a Gorbachov. Cuando crezcamos, mereceremos algo mejor.

-Pero es difícil plantear el cambio desde allí...

-Bueno, ¿pero no empecé esta nota diciendo que era idealista?



Muchas Gracias Danny por compartir esta nota y Silvina por tipearla.

Mis hijos naturales en el Teatro Ópera

Introducción:

Por: CHRISTIAN RAMOS

"Primero trataba de sacar los temas que me gustaban. Así empecé a hacerme amiga de la guitarra: con cuatro tonos era capaz de trasportar cualquier canción. Cuando intenté hacer una letra, me salió bastante fea y apelé a los que sabían hacerlas mejor. Y hubo un momento en que empecé a tener confianza en mí; creo que fue cuando compuse Canción de cuna para despertar a un hijo, en el '67 o '68." ("La música ante todo", 16/05/1989) Esos fueron los comienzos de Marilina como compositora, un proceso complejo, con idas y vueltas y numerosos papeles rotos y algunas canciones tímidas.
A cuarenta años de aquellos primeros ensayos, Marilina ya había construido un camino, una trayectoria musical que, entre canciones y silencios forzados, había logrado un lugar de reconocimiento entre su gente. Marilina ya era dueña de un nuevo lenguaje y se encontraba con su creación y con todos aquellos que compartían sus búsquedas, sus temores, sus emociones y sus fortalezas. Aquella vieja canción de cuna no pudo despertar a su anhelado bebé, pero, acaso por esas paradojas de la vida, fue ese mismo tema el que le permitió ser madre de esta otra forma. Y Marilina ganó la confianza para crear y, con media docena de discos bajo el brazo y funciones agotadas en los teatros principales de la calle Corrientes, había alcanzado el momento de festejar(se) con su público en un merecido día de la madre.
Pero al mismo tiempo en que se reconocía como cantautora, Marilina ya estaba buscando el modo de explorar nuevos recursos para crear y así se inauguraba la segunda etapa de su carrera musical. El compromiso de María con la vida y el ser humano había encontrado un nuevo canal de expresión que sorprendió a la opinión pública: el tema de la ecología, que aún no formaba parte de las agendas políticas, aparecía en su cancionero y “Basurero nuclear” se convirtió en bandera de reivindicación popular. A la renovación temática del repertorio se suma que, por primera vez, se ocupó ella sola del guión, la dirección y la puesta en escena del espectáculo. Además, desde el punto de vista del acompañamiento musical, incorporó en la banda la invalorable presencia de Ángel Mahler, quien significara durante varios años una marca de estilo inconfundible para sus canciones, ya que aportaba climas propios de la comedia musical, que delineaban con impecable precisión el nivel de tensión dramática que Marilina creaba manejando sus recursos de actriz. La estructura del recital y la comedia musical habían encontrado su punto medio.



FICHA TÉCNICA:

Fecha de estreno: 16, 17 y 18 de octubre de 1987 (Estas fechas coincidieron con el fin de semana del día de la madre, lo que intensificó la identificación "madre natural-hijos naturales" y provocó una lluvia de regalos hacia el escenario).

Músicos:

Arreglos, teclados y dirección musical: Ángel Mahler
Batería: Gustavo López
Bajo: Carlos Di Palma
Guitarra eléctrica: Alberto Cópola
Piano y teclados: Darío Delbono y Flavio Pertini
Flauta, percusión y coros: Laura Hatton

Empresa de sonido: Eduardo Hinrich
Operador de sonido: Claudio Giménez, Daniel Panebianco
Operador de monitoreo: Gonzalo
Empresa de luces: Bonetto
Operador de luces: Hugo Traferri, Fabián Boggino
Puesta de luces: Hugo Traferri, Marilina Ross, Fabián Boggino
Reflectoristas: María José, Pastel, Mike
Stage Manager: Miguel Dicundo
Asistente de escenario: Fabio Álvarez
Efectos especiales: Trentuno
Administración de sala: Raúl Martínez
Electricista de sala: Luis Traba
Maquinista teatro: Cuesta, Lito, Gabriel
Arte Gráfico: Poch, Zanini y Asociados
Prensa y Difusión: Roxana Goronas
Jefe de Ventas: Alberto Miguel
Vestuario: Annelie

Textos: Marilina Ross

Asistente de Producción: Patricia Franco, María Pita Romero, Annelie

Asistente de Dirección y Manager Personal: Patricia Franco

Puesta en escena y Dirección General: Marilina Ross

Producción General: Rubén La Rosa y Asociados y Argenart Producciones S.A.



EL SHOW


Primera Parte


Segunda Parte


Tercera Parte


Cuarta Parte


Quinta Parte


Sexta Parte




Créditos del post:

Marilina: Digitalización, textos, audios y restauración del material original.
Christian: Armado y texto

Marilina visita a Minguito

Marilina visita el show de Minguito Tinguitella en el marco de la promoción de su LP "Mis hijos naturales", que sería presentado en el teatro Ópera los días 15, 16 y 17 de octubre de 1987. Luego de una charla con el cómico, interpreta "Emociones" acompañada de su guitarra.


Muchas Gracias Planeta Nuestro por este video.

Un gran amor, el mismo de siempre

27 de agosto de 1987 - Crónica


Un gran amor, el mismo de siempre

"Con mi primer sueldo de actriz me compré mi primera guitarra y empecé a aprender".


Obviamente, una nota es producto de una charla a la que la experiencia del periodista da forma para que parezca, precisamente, una nota. Pero existen casos muy especiales, situaciones en las que la tentación de transcribir, parcial o totalmente una conversación, es muy grande. Y éste es uno de esos casos. Nos encontramos frente a Marilina Ross, recién llegada a nuestra redacción trayendo su nuevo disco que se titula "Mis hijos naturales". Lo lógico sería comenzar hablando de eso, pero la estábamos esperando con un as en la manga y le decimos.

"Tenemos una sorpresa para vos...". Y abriendo el portafolio extraemos un disco simple que, como se acostumbraba hace más de 20 años, tiene un atractivo sobre impreso. En la parte delantera dice: "Marilina Ross interpreta sus canciones", y más abajo "¿Qué será de mí?" tema compuesto para la telenovela "Los hermanos", de Canal 13, junto con su fotografía. Nos regocijamos al notar su expresión de asombro, que era lo que esperábamos, a lo que agrega esta exclamación:

"¡Yo no me acordaba de que había grabado esto...! Estaba segura de que mi primer disco era posterior, pero no, éste es el primero..."


Reverso del sobre del primer disco de Marilina, hace 21 años.


Así fue como en 1966, cuando seguramente no era el momento propicio para su lanzamiento como cantante, Marilina registraba esos dos temas de su autoría. "Eso demuestra -acota sonriente- que no soy una cantante 'post-Malvinas' sino que vengo de mucho antes, ¡Cuántos años...!".

Son años, sí, le señalamos, pero se la ve tan bien físicamente que así no parecen demasiados.

"No es para tanto -reflexiona- aunque lo importante es conservar por dentro una buena dosis de inocencia, de todo aquello de los años jóvenes. No importan los golpes que se reciben por esa actitud, porque todo se puede superar. Yo estoy acostumbrada a caer en pozos de dolor y siempre salir por las mías, con más experiencia y más ganas de hacer cosas".

¿Todo eso -preguntamos- tiene que ver con tu creación musical?

"Por supuesto -responde sin dudas- esos pozos me ayudaron a empezar a crecer y respetarme. Todo eso me sirve para mis canciones".

En este momento, recordamos que hay un disco nuevo sobre el que hay que hablar. Entonces tratamos de encaminarnos hacia eso.

- Encontramos bastante variedad en la naturaleza de tus nuevos temas. Personalmente, nos inclinamos por los más sensitivos como Un domingo lluvioso, Emociones, Solo setenta, y la hermosa Canción de cuna-cama, aun sin restarle valor a otros, que plantean situaciones angustiantes.

- Todo depende de los estados de ánimo. Yo veo, siento, pienso, y registro lo que me pasa o lo que aprecio en los demás. "Solo setenta", por ejemplo, que habla de los dos viejitos mirándose con amor en una confitería, es una escena que vi y que me impactó.

- De lo que decís, deducimos que en tus canciones primero son las palabras y después la música...

- Así es en casi todos los casos. En este disco hay un tema que se llama "El basurero nuclear", y las dos cosas fueron hechas al mismo tiempo, pero los demás nacieron primero en palabras y luego encontré el clima para cada canción.

"Esta es buena basura, no como la nuclear..."

Y así seguimos conversando, con preguntas de nuestra parte matizadas con reflexiones y respuestas que, en determinado momento, se transformaron en consejos, como se verá párrafos más adelante.

- Volviendo a aquel disco que ni siquiera recordabas, es una prueba evidente de cuánto hace que te atrae el canto y la composición.

- Te digo esto: Con el primer sueldo de actriz compré mi primera guitarra. No sabía tocar, pero fui aprendiendo. El canto fue siempre mi gran amor, pero me daba miedo mostrarlo. Además, comencé a componer música, pero no me atrevía a hacer letras, porque pensaba que no era poeta y no podía siquiera escribir te quiero.

- Pero ya tenías cosas para decir, ¿no?

- Por supuesto, y cuando me convencí de que tenía que expresarlas, aunque no fuera poeta, fue cuando comencé a escribir.

- Y evidentemente te sentís feliz de poder hacerlo...

- Claro, porque creo que le estoy dando pautas a la gente para entender sus propios problemas. Es como ofrecer un servicio y sentirse útil por eso.

- Es que no hay nada mejor que expresar lo que se siente. Es la ventaja que tenés con respecto a nosotros, los periodistas, que estamos sujetos a ciertas normas.

- ¿Pero en tu caso, no hacés nada por volcar de alguna manera lo que llevás adentro?

- Sí... Escribo poemas y cuentos, buscando reflejar mis vivencias y las que aprecio en los demás, aunque todo eso tiene destino de cajón.

- Y eso, ¿qué importa? Mirá que desde ese disco que me mostraste hasta hoy, pasaron veinte años para mí, en muchos de los cuales tuve cosas guardadas en cajones. Siempre hay un tiempo para todo.

Aprecien, amigos lectores, que lo que decíamos al comienzo era cierto. La nota se transformó en charla para volver a ser nota. Perdónennos la inmodestia de haber figurado en la misma como personaje, pero creemos que en esto estuvimos como representándolos a todos ustedes.

Y para finalizar, lo mejor será hacerlo con una frase de Marilina, determinante y positiva, como es su costumbre.

"No hay divisiones generacionales. Jóvenes y grandes están unidos, siempre que tengan la sensación de estar vivos. Con eso solo, basta...".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross y unos relatos que hablan del ser humano

Viernes 16 de octubre de 1987 - La Nación

Marilina Ross y unos relatos que hablan del ser humano

Marilina por dos (Foto de Francisco Pizarro)


Sus facciones de adolescente cobran luz en una mirada de niña inquieta y en una sonrisa franca que ensancha sus encantos.

Marilina Ross emprende sus últimos preparativos para los recitales que ofrecerá hoy, mañana y el domingo en el Teatro Opera, constreñida por la realización de unos conciertos de un grupo de cámara húngaro.

- Hace un mes que estoy desarrollando las ideas sobre el espectáculo "Mis hijos naturales", pero a raíz de que el teatro está ocupado por los músicos visitantes no pude ensayar la puesta y eso me obliga a llegar a las apuradas y ensayar a último momento.

- ¿Hay otra vez un desarrollo argumental?

- Sí. La idea es el riesgo, el miedo a lo desconocido, el estar en la cuerda floja, que es lo que me está pasando ahora.

Marilina saca unos papeles de su bolso y nos muestra el libreto con anotaciones de puesta. Son diez páginas en las que se describe el desarrollo teatral de una historia.

- ¿Es una historia personal?

- Parte de lo personal, pero atañe a todos en cuanto seres humanos que crecemos, que andamos en la búsqueda de algo mejor, no en el aspecto material sino en el espiritual.

- ¿Ese desarrollo de la anécdota es realista o alegórico?

- Apelamos al símbolo de los tres estadios: el del suelo que es la realidad, uno más alto que es la búsqueda y el más elevado que es lo divino o el reino espiritual. Yo recuerdo que cuando era chica me llevaban al circo y entonces me quedaba extasiada con los saltos de los trapecistas al vacío y con las piruetas que hacían los payasos remedando esos saltos y exponiéndose a dar pasos en falso. Esas imágenes son las que trato de reproducir en la puesta en escena. Incluso hay un tema que lo describe: "El payaso del amanecer".

Canciones, frases y un cuento

Marilina comenta que sus recitales incluirán, además de sus canciones -en las que intercalará la bellísima "Emociones", de Lucho Battisti y Mogol-, unas frases de Goethe y otros escritores, y el cuento "El país del plano", escrito por un inglés para retratar la época victoriana. El cuento no es sino la exposición de cómo el hombre puede ensanchar su horizonte si no está sujeto a las ataduras convencionales y a su estrechez mental.

Marilina Ross acepta que no es fácil unir cíclicamente canciones en torno de un argumento, pero ella lo pudo realizar tranquilamente a lo largo de dos años.

Los temas se incorporaron en la medida que fueron llegando, explica no sin agregar una sonrisa más a su amplio repertorio de seducción.

El acto creativo suyo está precedido de una idea, a la que le sigue una frase, un verso, o tal vez una melodía. Marilina confía "en ese canal mágico, divino, porque una vez abierto se puede esperar a recibir en paz ese mensaje que llega". Y advierte que "hay que estar alerta para incorporarlo".

Transmitir vivencias

Como sucedió con "Cruzando las grandes aguas", su espectáculo ofrecido en 1985 en el Opera, o "Sobre un mar de miedos", en 1984, Marilina sigue transmitiendo en escena sus vivencias de ser humano y artista atenta.

- Como no tuve hijos, los hijos que de mi cuerpo faltaron han ido apareciendo por allí. Unos son mis canciones, que volarán y seguramente encontrarán su propia vida.

"Mis hijos naturales" tendrá muchas sorpresas y efectos especiales. La puesta es de Hugo, Fabián y Marilina, y las luces de Trentuno. La música estará a cargo de su grupo: Laura Hatton en flauta, Gustavo López en batería, Carlos Di Palma en bajo, Alberto Coppola en guitarra. Flavio Petrini en piano y teclados y Darío Delbono en teclados. Todos ellos tocarán arreglos de Ángel Mahler, que también se incorporará al espectáculo.

Marilina necesita mencionar a los señores Cuesta y Traba, del Teatro Opera, unos maquinistas que hicieron posibles muchas de las ideas originales de la puesta, con dedicación y cariño.

Con muchas invitaciones para hacer cine, invariablemente rechazadas por ella, Marilina sigue ligada a la canción porque con ella fue más feliz. "Tengo un viejo romance con los cantautores italianos", dice al pasar, mientras recuerda que entre sus lecturas predilectas están las autobiografías, "La conspiración de Acuario", de Marilyn Fergusson -que hoy está leyendo y que se refiere al ser humano nuevo, del que habla el espectáculo- y un libro autobiográfico de Shirley Mc Laine "Ella también está en una búsqueda muy especial".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Poster de Marilina como "El payaso del amanecer"

Poster de Marilina con el vestuario con que interpretaba "El payaso del amanecer" en los recitales de presentación del LP "Mis hijos naturales".



Muchas Gracias Gaby por compartir esta imagen!!

Marilina mamá

1987 – Revista TV Guía

MARILINA MAMÁ

LA ROSS ANTE UN NUEVO TRABAJO MUSICAL DE VARIADA TEMÁTICA: "MIS HIJOS NATURALES"


"Los hijos que de mi cuerpo faltaron/ me han ido apareciendo por ahí/ no siguen mi A.D.N. ni heredaron mi nariz/ pero sé que tendrán algo de mí...". Así rezan los versos de la canción que da título al nuevo álbum de Marilina Ross, Mis hijos naturales. Se trata de un trabajo que, según palabras de la cantante, se define por sí mismo y marca un nuevo rumbo en su carrera.

"Este nuevo disco -asegura Marilina- tiene una temática muy variada. Va desde un rock furioso, que habla del basurero nuclear que estamos construyendo en el sur, hasta una canción de cuna que compuse para mi padre, fallecido el año pasado. Musicalmente, creo que es mi mejor trabajo. Especialmente por los arreglos y la orquestación de Ángel Mahler, que supo poner el clima adecuado a cada una de mis composiciones. ¿Las letras? Bueno, son muy irónicas. A pesar de que algunos temas contienen una denuncia, creo que su estilo no es panfletario.

- ¿Pensás que el panfleto ya no funciona?

- No. Ocurre que hay cosas que son tan graves que prefiero tomármelas con humor.

- Una de las características de tu carrera es la intermitencia ¿Por qué?

- Porque necesito tomar distancia. Por eso paro, desaparezco y me pongo a trabajar en un nuevo álbum. Además, no soy una máquina de componer. Me cuesta bastante y necesito mucho tiempo. Por otra parte, a veces siento que la rutina de los shows y las presentaciones me ahogan. Y eso no es bueno. De ahí que, llegado el caso, me desenchufo. Porque es la única manera de lograr los objetivos que me he propuesto.

- Muchos te preguntaron si alguna vez volverías a trabajar como actriz y contestaste que estabas cansada de ficciones. Pero ¿no extrañás los set de grabación?

- No, no los extraño. Estoy más feliz que nunca con mi vida y me siento mucho mejor cuando entro a un estudio a grabar un elepé. No es que la cantante haya desplazado a la actriz. Simplemente, que gracias a esta nueva ocupación descubrí un mundo interior mucho más rico y estoy plenamente satisfecha por los resultados obtenidos hasta el momento. Lo paradójico de todo esto es que fue el Proceso el que me obligó a trabajar como cantante. En este aspecto, pero sólo en este aspecto, debo estarle agradecida a los militares. La única posibilidad de volver a presentarme como actriz puede darse, exclusivamente, si me ofrecen algo que realmente valga la pena, algo que exprese lo que yo quiero.


Silvina y Xil compartieron esta nota y Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Marilina Ross con sus hijos más queridos

10 de agosto de 1987 - Diario Clarín

ANTE UNA NUEVA PROPUESTA MUSICAL

MARILINA ROSS CON SUS HIJOS MÁS QUERIDOS

Chicos con quienes ha convivido durante un tiempo, chicos, jóvenes con los que comparte sus recitales y, finalmente, sus propias canciones, son para Marilina Ross su prole adoptiva, a la que presentará en "Mis hijos naturales", título de su último álbum cuyos temas dará a conocer en el Opera, del 16 al 18 del corriente. Será el primer espectáculo con guión y dirección general de Marilina, y en él estará acompañada por Laura Hatton (flauta, percusión y coros), Flavio Petrini (piano y teclados), Darío del Buono (teclados), Alberto Cópola (guitarra), Carlos Di Palma (bajo) y Gustavo López (batería).

"Paso de sentirme dios a ser un felpudo, sin término medio. Y todo me duele, y todo me da felicidad, y todo me produce conmoción. Así soy yo, no puedo ser de otra forma".

Por: SIBILA CAMPS
Fotos: ALBERTO RODRÍGUEZ

Marilina Ross está asumiendo una maternidad muy especial: la de los niños y adolescentes con quienes ha compartido su vida durante un tiempo; la de "los hijos que la música me dio, estos chicos que me salen en los recitales"; y la de sus canciones, "que de grandes volarán y vivirán su propia vida". También, la de preparar por primera vez el guión y la dirección general de un espectáculo.

"Creo que he sacado el máximo partido del espacio escénico -comenta, al anticipar aspectos de Mis hijos naturales, que protagonizará en el Ópera entre el 16 y el 18 de este mes-. En el escenario habrá tres niveles: el piso, que es el de la realidad; otro intermedio, que sería el inicio; y, además de una cuerda floja, el sitio del conocimiento, lo divino, lo más elevado, la parte más espiritual que podemos tener los seres humanos".

Alrededor de veinte personas participan en este espectáculo, que marca el retorno de Marilina al trabajo en equipo, tras la disolución de La Banda de la Plaza y una etapa prácticamente sola en el escenario.


- ¿Por qué habías parado con la Banda?

- Fundamentalmente para componer, para tomarme tiempo, y pensar qué quería decir... Ya se había convertido en una especie de rutina, y dejaba de darme placer. En ese lapso estructuré Desafío, con Emilio Kauderer, sus teclados y su computadora. Fue un desafío con una máquina que hace todo bien, pero que no siente: algo así como mi opuesto exacto, que hago todo mal, pero siento. Perdí por supuesto: me ganó la máquina. Fue solo una experiencia por la que quería transitar; yo la llamo un desliz computado, que se agotó pronto en sí mismo.

Luego volví a quedar sola, componiendo los temas de este longplay. Surgió entonces lo de Complaciendo gentiles pedidos, sola con la guitarra, como cuando empecé, y con una conexión muy fuerte con el público. Cuando me preguntaba qué arreglos quería para este disco, conocí a Ángel Mahler, un músico excepcional, que viene del teatro y de hacer comedias musicales, especialmente las de Pepito Cibrián.

Escuché un disco instrumental suyo, solo con climas; y me dije: "Climas es lo que yo necesito para mis canciones", porque son como pequeñas películas, porque cada una es una historia. Fue una gloria trabajar con él: por fin había encontrado a alguien que entendía de climas teatrales.

- Quizá muchos no tengan en cuenta tu historia teatral; no es casual que Marilina Ross, la cantautora, haga siempre buenos espectáculos. ¿Cómo te definirías vos misma?

- Odio esa palabra -definirse-, porque es como matar, detener. Yo cuento historias: las que me conmueven a mí. Historias que pueden ser una canción, o un espectáculo. Cuento lo que me pasa, lo que veo, aquello de lo que soy testigo, lo que me toca... Pero generalmente tiene que ver con lo que me conmueve. Leer que se está construyendo un basurero nuclear me indigna, me llena de bronca y me da ganas de componer. Si me siento especialmente a componer, no me sale nada; tienen que pasarme cosas, tengo que llenarme de algo, y después lo vuelco.

Esos "hijos naturales" que son sus canciones, nacen en Marilina a partir de "algo que me conmueve, propio o ajeno, para bien o para mal".

- ¿Catarsis?

- Sí, algo de eso.

- De todas maneras, llegado el momento de ponerlo sobre el escenario, esa función catártica desaparece.

- No creas: cuando se va armando esto, también es un poco así. Me siento y no pasa nada; y un día... imagen tras imagen, idea tras idea.

- ¿Qué siente una persona que compone por largar algo que le da bronca, continúa cantándolo, y ese problema sigue existiendo?

- Sigo cantándolo. Escaleras mecánicas, por ejemplo, es un tema que no quiero sacar; sigue siendo actual, a mí me sigue conmoviendo. Y todo lo que aprendo, lo que leo, siempre lo integro a las canciones.

- ¿No es doloroso...?

- ¿Doloroso...?

- En el sentido de que tenés siempre abierto el cierre relámpago del corazón.

- Ah, sí; eso sí. Es mi estilo de vida: paso de sentirme dios a ser un felpudo, sin término medio. Voy de uno a otro sin grises, de un minuto al otro. Y todo me duele, y todo me da felicidad, y todo me produce conmoción. Así soy yo, no puedo ser de otra forma. Sería mucho más fácil de otro modo, porque sufriría menos; pero sería una careta, una armadura.

- Un personaje...

- Sería algo que impide que entre el dolor, pero que tampoco permite que salga lo que siento.

- Todo al revés de lo que haría una actriz.

- Por eso no soy actriz, exactamente. Además... ¡qué suerte que no me lo hayas preguntado y que haya salido así! Te estoy hablando de sacarse caretas, de sacarse armaduras, de sacarse todo... y de ser como cada uno es. Aprenderme una letra, ser un personaje ponerme la careta de ese personaje, prestarle mi interior... ¡que a duras penas lo estoy buscando, que todavía no encontré! ¿Qué le voy a dar, si no sé quién soy yo? Primero voy a saber quién soy yo. Estoy tan alejada de la ficción... No quiero más ficción, yo quiero verdad.

- Va a ver quienes se pregunten qué lugar le cabe entonces al teatro.

- Siento que el teatro está muy dejado a la mano de Dios. Hay muy pocas cosas en estos últimos años que me han conmovido. Siento que tiene que pegar el salto, que le falta mayor grado de locura, o de magia. Me aburro mucho en el teatro.

En España leí un reportaje a María Casares, en ocasión de su regreso a España, donde ella, siendo actriz, decía: "Este no es tiempo de teatro; éste es tiempo de música, porque las palabras nos separan, y la música nos junta. Yo, cuando desde el escenario digo "amarillo", para mí es un amarillo, y para cada uno de los espectadores es un amarillo distinto". Y la música... no sé qué poder tiene de penetrar más en el corazón que en la cabeza.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross, romántica

Domingo 27 de setiembre de 1987 - Diario Clarín

Marilina Ross, romántica



Por: A. M. R.

Es una propuesta inteligente, como todas sus anteriores producciones. Marilina Ross ha manifestado más de una vez su predilección por esta faceta de su arte, el canto, la composición, en otras palabras, su posibilidad de comunicarse con su público a través del sonido y la palabra, y no puede negarse que lo consigue con facilidad.

No es sencillo -ni muchas veces vale como criterio crítico- establecer comparaciones con obras anteriores. Hay en el álbum Mis hijos naturales (EMI 10024, 39 minutos 52 segundos de duración. Dirección artística, arreglos, teclados, programación de sintetizadores y baterías de Ángel Mahler. Todos los temas producidos por Marilina y Ángel) una cierta uniformidad expresiva, que no surge solamente del estilo de canto de Marilina como de arreglos de Mahler, en cierto sentido un tanto monocordes, pero los resultados generales son satisfactorios.

La fuerza de Basurero nuclear y el cambiante Así no contrastan con el marcado romanticismo que emana de Un domingo lluvioso y Este amor, mi amor - esta última compuesta con Susana Torres Molina- destacándose Con el agua en la boca, los aciertos de Mis hijos naturales y la ternura de Canción de cuna-cama. Una vez más, Marilina Ross aporta su convincente manera de decir, completando el panorama El payaso del amanecer, su versión castellana de Emociones, de Mogol-Battisti, y Solo setenta.

Silvina compartió esta nota y Silvina la tipeó. Muchas Gracias!!

Una vez más, Marilina Ross lanza su denuncia a través de un tema musical: Hoy es "Basurero nuclear"

1 de septiembre de 1987 - Revista Flash

Una vez más, Marilina Ross lanza su denuncia a través de un tema musical: Hoy es "Basurero nuclear"

Los países desarrollados bien pueden dormir tranquilos ahora que van a dejar sus basuras nucleares en la Provincia de Chubut. Mucha información al respecto no hay y, en realidad, quien ha levantado la bandera de este tema es Marilina Ross, cumpliendo con el rol que le cabe como trovadora contemporánea. ¿Qué es este asunto del basurero nuclear? De acuerdo con lo poco que se sabe, es un gran agujero de desperdicios provenientes de todos los países del mundo, que estará ubicado en la localidad de Gastre, en Chubut. Dicen que el cuerpo granítico que lo contendrá es muy seguro y no permitirá filtraciones. Es que esta basurita se las trae pues tendrá unos veinte mil años de actividad... La geopolítica (ciencia inventada por los países desarrollados) nos ha elegido para ser los depositarios de tamaño regalito nauseabundo, con el que financiaremos las deudas que otros contrajeron con el nada despreciable precio de las vidas de nuestras futuras generaciones. Por ahora solo nos resta orar para que el macizo granítico se comporte como tal y unirnos al canto de Marilina Ross, a ver si nos escuchan. El caso es que lo de este basurero ya empieza a oler bastante mal.

Marilina Ross sabe que las canciones de protesta "van a la basura o te echan por escribirlas. Ahora apelé a la ironía porque no puedo creer que vayamos a tener un basurero nuclear".

Por: ELSA BRAGATO

- ¿Cuándo se te ocurrió escribir este tema y por qué?

- Fue hace más de un año, luego de leer en un diario, a doble página, una notita titulada "Construyen un basurero nuclear en Chubut". Ahí me enteré. Había un subtítulo más llamativo aún: "Doscientos ochenta y nueve habitantes felices", en Gastre.

- Hay muy poca información al respecto.

- Y creo que después de esa nota, no hubo ninguna más.

- ¿Y cuándo compusiste la canción "Basurero nuclear"?

- Ahí mismo, indignada, asustada, pero como no quería hacer una canción de protesta... Acá las canciones de protesta o van al tacho de basura o te echan del país... Bueno, lo tomé con ironía porque era tan "grosso", tan burdo lo que estaba leyendo, que esos habitantes estuvieran felices porque el progreso iba a llegar al pueblo, iban a tener carreteras y luz eléctrica... y un basurero nuclear. Me resultó alucinante.

- No se entiende bien esa felicidad.

- Es cierto, así se afirmaba en la nota.

- Vos lo decís en la canción: "Estamos encantados de tener un basurero nuclear".

- Y fue así. Gracias al basurero nuclear esos pobladores tendrán su progreso.

- La ironía: Si no se fuesen a convertir en una gran cloaca de los desperdicios nucleares mundiales, no tendrían nada.

- Exacto. Y eso es lo que me permitió trabajar con la ironía: "Estamos encantados de tenerlo", tal como lo digo.

- ¿Sabrán nuestros hermanos chubutenses lo que realmente significa el basurero nuclear?

- Por suerte ahora sí. Y mi canción se ha transformado en una especie de himno que la gente canta por las calles de Gastre. Hubo un intendente que levantó la bandera en contra de este basurero nuclear, a pesar de la falta de información que hay, y luego llegó mi canción... Ahora todos la cantan por la calle en señal de protesta por ese basurero. ¡Felizmente!

LA MISIÓN DEL CANTOR

- Uno observa entonces la importancia que tienen los trovadores cuando falta información, a partir de la sencillez misma de la creación. Es tu caso.

- Es mi actitud de siempre. Compongo sobre las cosas que me tocan vivir.

- ¿Cómo vivís la misión de ser una cantora popular, especialmente con este tema?

- Es una misión, como decís. Quizás en este tema se note más, sea más claro, pero también la cumplo cuando le canto al amor de dos viejitos que vi en un bar. Marcar eso también es importante, no solo lo triste sino también lo constructivo.

- Insisto: Este tema informa sobre algo muy especial.

- En todo caso, es la misión de los que podemos representar "a". Yo soy una representante de la gente, y a la vez soy una especie de antena receptora-transmisora. Ahí creo que encanja la respuesta que me pedís. Yo tengo que decir estas cosas, yo o cualquiera que se dé cuenta. Pero asumí mi responsabilidad y la digo.

- En el ´75 se publicó en el "Times" de Londres un artículo donde se indicaba la necesidad de mortandad de gente en los países subdesarrollados para que los desarrollados pudiesen mantener su "status" de vida. El caso del basurero nuclear me remite a ese artículo. Cuando estuviste en Europa, ¿sentiste esa necesidad de esos pueblos con tanto nivel de vida por sobrevivir a costa de lo que fuere?

- ¡Esto es evidente!. No hay más que abrir los ojos para darse cuenta. Viven de nosotros. ¿Qué es la deuda externa? Para que ellos sean tan poderosos, nosotros tenemos que ser más pobres. Para que puedan fabricar armas nucleares, la gente tiene que pasar hambre. Pero todo eso se va a acabar con el cambio de era. Estamos en el medio de ese cambio. Nos va a llevar muchísimos años. Pero todo ese poder, como no se adapte al cambio de era, va a sucumbir.

- ¿De dónde parte tu seguridad?

- Es intuición. Lo siento, lo presiento, lo vivo, tengo los ojos abiertos y se vislumbra el cambio en la gente.

- ¿Cómo se va a producir ese cambio?

- No va a pasar por lo político o por una revolución que venga desde afuera. Es algo que viene de adentro de cada uno de nosotros, en la medida que cada uno de nosotros sea mejor con uno mismo. Nuestros gobernantes no son más que el reflejo de nosotros. Los hacemos así, y si no crecemos y somos mejores, ellos no lo van a ser.

- No estoy tan de acuerdo. De pronto los gobernantes los elegimos y no los elegimos.

- Pienso que Reagan y Gorbachov están en el sitio que ocupan porque esta Humanidad es como es. Entonces lo que tenemos que hacer es cambiarnos, ser mejores.

- ¿No será posible una equivocación del destino?

- No, no creo en la casualidad sino en la causalidad. Por eso, en la medida en que uno sea mejor primero con uno mismo, después con el de al lado y luego con el de enfrente, será una forma de evolucionar, de ir avanzando. Tal vez no lo veré yo, pero sí otras generaciones que serán mejores. Y recién entonces van a estar bien representados.

- ¿Son necesarios un basurero nuclear, la bomba de hidrógeno o la guerra de las galaxias para iniciar una nueva era?

- Ojalá que no lleguemos a ese límite. Pienso que ya se está cambiando y se está haciendo mucha fuerza con energía buena para competir con esa energía mala. Este es el camino. No se trata de enfrentarse ni de nada por el estilo. Se trata de ser mejores. Mirá qué sencillo. En definitiva es estar más en armonía con uno mismo para poder entrar en esta nueva era que ya estamos transitando. Esa armonía es una forma de hacer fuerza positiva. Y marcará el fin de un mundo, de un estilo, de una forma, de un poder. El poder va a ser trasmutado, va a dejar de estar en manos del dinero y sin duda pasará a manos más espirituales. Es lo que yo espero.

- En la canción también decís: "Tenemos nuestro lema y es: 'El no te metás'". ¿Es solo un defecto de los argentinos?

- No, pero lo tenemos muy acentuado... Quizá se deba a que tenemos unas grandes patas encima. Estamos muy aplastados. Esto hay que decirlo... A veces pasan cosas distintas, como cuando fuimos a Plaza de Mayo en Semana Santa. Ahí creo que les corrimos un poco las patas de encima, por lo menos un ratito. Fue un muy buen paso.

- Con el tema del basurero nuclear, ¿puede pasar algo semejante?

- Es que no se habló más del caso y es lo que me asusta mucho. Me preocupa que la mayoría de la gente esté en ayunas sobre el basurero nuclear.

- Alguien dijo que, por el caso de Gastre, somos "un país de segunda". ¿Qué opinás?

- ...¿De segunda...? Creo que nos ascendieron porque no sé si llegamos a ese nivel (se ríe). Estaremos por el cuarto lugar, no lo sé. O nos quieren ubicar en el c... del mundo.

"Empieza una nueva era. Fijate en este 'graffiti': La gente quiere luchar por la vida", nos dijo Marilina. "Son síntomas de un cambio que viene desde adentro de cada uno de nosotros".

LOS HIJOS DE MARILINA

- Este tema forma parte de un nuevo LP llamado "Mis hijos naturales". ¿Quiénes son tus hijos, Marilina?

- Así es. Y este tema es uno de mis hijos, el hijo "punk" (se ríe). Es un rock furioso. En este elepé digo todo lo que siento, además de lo del basurero nuclear.

- ¿Vas a hacer un lanzamiento?

- Sí. El espectáculo se hará en octubre en el Teatro Ópera. Por ahora continuamos en Capital y alrededores.

- Hablame de los otros temas...

- "Mis hijos naturales" habla de los hijos que mi cuerpo no me dio, pero que fueron apareciendo por ahí. Mis canciones son mis hijos así como la gente joven que va a mis recitales, por edad y por generación. Son los hijos que la música me dio. También hay otros hijos que surgieron en mi vida personal.

- ¿Cómo es esto?

- Y, tengo una hija que ya va a cumplir 22 años. Su madre murió... Y, bueno, a veces me siento bastante su mamá. Creo que ella también me siente así. Es el piojito rubio de la canción... Y tengo otros hijos, pero todo eso forma parte de lo personal y es algo que quiero preservar.

- ¿Cuál es tu canción, la que vos te dedicás?

- Se llama "El payaso del amanecer" y soy yo. Ahí hablo de mí... Digo "otra vez vuelve el payaso del amanecer a maquillar las penas, otra vez se iluminó la arena y el dolor se va a perder, otra vez la banda está sonando y él dará cabriolas en sus cuerdas y, si ve que alguien ríe, otra vez, sin ser un trapecista, saltará sin red sobre la pista porque así, solo así, es feliz. Las cuerdas son mi garganta y las cabriolas se refieren a los saltos que doy en ella para cantar, porque no soy cantante. Cantando es la única forma en la que me siento feliz. Esto es verdad.

- Otro tema que te guste especialmente?

- Se llama "Con el agua en la boca", y es lo que veo en los demás y en mí sobre tener esto y querer aquello, nunca saciarse, nunca poder gozar con lo que se tiene y se es. El estribillo dice: "¿Es que el ser humano nunca aprenderá? Tiene el agua en la boca y busca el mar...". ¿Sabés? es lo que les diría a los pobladores de Gastre. Que se den cuenta de que ahora tienen el agua en la boca, que no busquen el mar. Todavía tienen aire puro, ahora estamos vivos, todavía la capa de ozono no está totalmente rota. Que gocen este presente.

- Para terminar, ¿Cómo podemos aceptar este presente, cómo podemos cambiarnos por dentro?

- Ya hay síntomas del cambio! Antes en los baños solo se escribían obscenidades. Ahora acabo de leer; "Ya a luchar por la vida" y esto con signos de admiración. Es el graffiti de un baño de damas ubicado en bar de Palermo Viejo.


LETRA IRÓNICA Y CON VERDADES

Estamos encantados de tener un basurero nuclear
Oh, Yeah
Porque seremos los primeros en el mundo una vez más
Tiren aquí sus desperdicios
No se arrepentirán
Son muchas las ventajas para que vengan aquí a invertir
Oh, sí
Estamos endeudados con ustedes hasta la nariz
Los chubutenses están chochos de poder servir (y morir)

Estribillo

Tráiganla acá
Tráiganla acá
Tráiganla acá, acá, acá
Tráiganla acá

En cuanto a las protestas
No se asusten, que aquí no van a andar

Oh, no
Tenemos nuestro lema y es el "no te metás"
¡Y además estamos tan lejos!
Ni les va a salpicar

(Estribillo)

Estamos encantados de tener un basurero nuclear
Oh, yeah

Porque seremos los primeros en el mundo en explotar
Oh, Yeah
Oh, Yeah
Oh, Yeah


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Guión de "Mis hijos naturales" en el teatro Ópera

Guión del espectáculo "Mis hijos naturales" presentado los días 16 y 17 de octubre de 1987 en el teatro Ópera de Buenos Aires.














Marilina escaneó, editó y compartió estas imágenes. Muchas Gracias!!

Marilina: el símbolo y el equilibrio

Lunes 19 de octubre de 1987 - Clarín Espectáculos

Marilina: el símbolo y el equilibrio

Mamá colectiva y pública, hada madrina que sabe posarse en tierra firme, Marilina Ross conformó en "Mis hijos naturales" (presentado en el Opera el fin de semana), un espectáculo integral cuidado y equilibrado en sus menores detalles en el que las canciones tienen tanto valor expresivo como la escenografía, la correcta utilización de los espacios y la excelente puesta de luces, que completa los símbolos propuestos por la solista.

Marilina Ross durante el recital ofrecido en el Ópera el fin de semana. Equilibrio y valor expresivo en un buen repertorio.


Por: SIBILA CAMPS

Quien juzgue a Marilina Ross como cantautora será porque no la conoce más que a través de sus fotografías fonográficas, sin haberla visto sobre un escenario, o porque no le pescó la vuelta. Pero el arte es tan infinito y libre, que en él también cabe esta ternura al alcance de la mano, esta mamá colectiva y pública que, con acierto, ha llamado Mis hijos naturales a su último trabajo, presentado el fin de semana en el Ópera.

Sin tenerle miedo a la vida, o mostrándolo desde la tibieza de su sonrisa, Marilina ha sido, por primera vez, la autora y directora general de su espectáculo. No un recital con puesta en escena, sino una obra cuidada hasta en sus más mínimos detalles, que podría ser calificada de comedia musical unipersonal, de no ser porque la palabra "comedia" acerca alusiones de una cierta frivolidad, ausente en este caso.

La escenografía montada como un inmenso taller con reflectorista a la vista, donde los músicos están integrados a la maraña de contraluces, torres y reflectores, es para Marilina un contexto y un vehículo para comunicarse, tan válido y necesario como contar un cuento, cantar y moverse sobre las tablas con una naturalidad envidiable.

La excelente puesta de luces -cuya responsabilidad comparte con Hugo Traferri y con Fabián Boggino- es, también, otro gesto hacia el público, dentro de una concepción del espectáculo que busca sugerir, que lleva a pensar, a suponer, a interpretar. Marilina se maneja con símbolos sencillos y claros, que concreta tanto a través de los espacios escénicos (manejados con inteligencia y sin abigarrar los volúmenes de por sí bastante ocupados), como de las luces, de los efectos especiales de Trentuno, de sus desplazamientos y hasta su propio vestuario, más práctico que espectacular.

Con un resultado didáctico no premeditado, mira hacia el mañana sin amputar el presente, toca con la punta de los dedos lo espiritual sin sacar los pies de la tierra, y plasma un equilibrio en el que no confunde cotidianidad con lugar común. En ese planteo, los arreglos del tecladista Ángel Mahler cumplen a la perfección la función de marco de un conjunto bien asentado, en el que cualquier rasgo personal resultaría contraproducente.

Algo sobrecargada en los teclados al principio, la instrumentación se convierte en una ambientación tan integrada a las necesidades expresivas de Marilina, como la iluminación y la escenografía. Cabe, sí, una mención especial a Laura Hatton (flauta, coros y percusión), apoyo y refuerzo tan sólidos como invisibles de la solista, a quien cubre y redondea los huecos que deja su voz afinada y arenosa.

Mis hijos naturales no es ni más ni menos que una etapa más crecida en ese diálogo siempre disponible de Marilina con el público. En él caben, por lo tanto, no solo las nuevas canciones ("Solo setenta", "Así no", "Un domingo lluvioso", la ironía de "Basurero nuclear", entre otras), sino también los viejos hitos ("Soles", "Escaleras mecánicas", "Cruzando las grandes aguas"), y hasta un bien ubicado popurrí, redimensionados en este nuevo contexto.

Para un público de todas las edades, donde el predominio de los jóvenes no excluye a muchos niños y preadolescentes, Marilina Ross es la buena amiga que señala caminos sin recortar las alas, la hermanita mayor que abraza sin sofocar ni empalagar. Recibe, entonces, multiplicado, el guiño de afecto que echa a rodar un ser humano que no solo no le teme a la gente, sino que, al frotarse en ella, encuentra su principal motivo de existencia.



Una Silvina compartió la nota y la otra Silvina colaboró tipeándola. Muchas Gracias Silvinas!!

1987 MIS HIJOS NATURALES

Tapa del vinilo
Contratapa del vinilo
Arte completo de la reedición en CD

01 - Mis hijos naturales (Marilina Ross)
02 - El payaso del amanecer (Marilina Ross)
03 - Canción de cuna cama (Marilina Ross)
04 - Este amor, mi amor (Susana Torres Molina - Marilina Ross)
05 - Solo setenta (Marilina Ross)
06 - Basurero nuclear (Marilina Ross)
07 - Así no (Marilina Ross)
08 - Un domingo lluvioso (Marilina Ross)
09 - Emociones (Mogol - Battisti - Vers. Cast. Marilina Ross)
10 - Con el agua en la boca (Marilina Ross)

Marilina Ross junto a sus hijos naturales

1987 – Revista TV Guía

La cantante asegura haber descubierto en el video una mejor manera de expresión para sus vivencias

MARILINA ROSS JUNTO A SUS HIJOS NATURALES
Cuando Marilina Ross se puso a pensar en su nuevo disco "Mis hijos naturales" se olvidó de Dora y entró al mundo del video. Y está más que conforme.

"El video me atrapa. Es una vía casi perfecta de comunicación en donde con creatividad puede expresarse casi fielmente lo que se quiere... ¿Lo de la computadora? Nunca más; fue un desliz" -afirma sin miedo a los cambios.

"Los cambios siempre fueron buenos para mí -dice-. En el '80 me prohibieron como actriz y sin darse cuenta me hicieron el gran favor de mi vida. Allí encontré que mi verdadera vocación era componer y cantar. Ahora cuando voy a algún canal de televisión para un show y veo a los artistas pasando libretos por los pasillos, quemándose las pestañas en un rincón, me alegro de haberme escapado de todo eso -comenta-. Aunque yo sigo concibiendo cada tema como una peliculita en donde siempre veo lo que quería ver y siempre digo lo que quería decir. Es mi logro mayor. Estamos entre una era que comienza y otra que termina. Es una excelente oportunidad para ofrecer honestidad, verdad, respeto y amor. De cada uno de nosotros depende vivir un nuevo tiempo. Eso viene de adentro".


Esta nota fue compartida por Danny de Toronto, Canadá. Muchas Gracias Danny!!

El cambio está dentro de cada uno

Junio de 1987 – Revista “Tú”


Estuvimos en un recital de la cantante y compartimos luego una cálida entrevista. En la charla nos habla de la adolescencia, de su carrera “aún en camino” y de sus esperanzas en que –a pesar de todo- el mundo pueda mejorar.

MARILINA: “EL CAMBIO ESTÁ DENTRO DE CADA UNO”


Por: MARCELA STIEBEN

Son las siete de la tarde y Marilina ensaya sentada en un banquito alto de madera. Una radio graba el ensayo. Su manager, parada al costado, sola, observa atenta cada movimiento, cada palabra… Son varios los jóvenes que, tentados por la voz, se van acercando a este boliche de Federico Lacroze en una tardecita de otoño tan buena para el afecto. Pocas horas después empieza el recital. Las más fans no dejan de mirar la puerta por la que entrará Marilina, y no alcanzó a pasar que empezaron los alaridos: ¡Ídola! ¡Ídola!

Ángel Mahler, el músico de primera la acompaña con el super sintetizador, ya estaba en su puesto de lucha preparado para lanzar rayos de luz. Los dos iluminados por enormes spots rojos, parecían extraídos de un cuento de Bradbury en medio de Marte. Ángel Mahler es el responsable de todos los arreglos más la coproducción del disco. Inicia el concierto con “Otra vez”, el tema del trapecista que tanto les gusta a las y las seguidores de Ross.

Cuando habla hacia la platea lo hace como si estuviera en el living de su casa… tranqui… con total naturalidad. Anuncia que, como sucede en la vida, este recital tendrá tres bloques: vida-amor-muerte. Tríada que actuará como columna vertebral de todas sus canciones. Payaso del amanecer; puente invisible; a ver si es tan difícil eso de morir y el tema al padre se suceden con ovaciones mediante y gritos de los más jóvenes que por momentos pareciera que quisieran subirse al escenario…

Ángel Mahler hace un solo con su super instrumento que guarda en su corazón, voces, percusión, saxo, violines, teclados, guitarras, bajos y lo que se te ocurra. En su “réquiem para un amigo muerto” llamado –simplemente- “duelo” Mahler llega a ecualizar nuestro aliento. Casi nadie respira durante el tiempo que dura el vuelo al que nos somete. Marilina vuelve y aplaude a “su ángel”. Dice que es increíble cómo él puede ser capaz de dar tanto amor y los aplausos suyos se funden con los de la gente que desde las mesas y la barra ahora le grita “Ídolo” a Mahler…

Marilina vuelve a la carga con sus temas, con su voz ronquita que en las canciones de amor se pone absolutamente sensual. En “Solo setenta” le canta a una pareja de viejitos que toman un vermouth en un bar en el que ella está sentada. Los ve comer una aceituna. Deben tener setenta años. Él la mira seductor y baja la mirada. Se pone colorada… Marilina dice que eso es vida, que no se puede creer tanto amor como si fueran dos adolescentes! Y dice que ella, en el mismo bar, se emocionó con los dos y por un momento advirtió que nadie más que la pareja de viejitos estaba allí. Ella toda coqueta, él todo seductor, amándose con tanta sensualidad…

En el intervalo los periodistas subían y bajaban la escalera que va al camarín. Algunas parejas salían para besarse sin tanta gente. Una niña se va a sentar en una silla del fondo con tanta mala suerte que se cae al piso y justo llega su príncipe para salvarla del papelón… los dos se ríen. Las mozas van y vienen con jugos de ananá, ron whisky y gaseosas mientras Marilina atiende a una cola de gente que quiere hablarle. Cuando baja, al pie de la escalera, la esperan para que firme autógrafos. Segunda vuelta y arranca un rock sobre el basurero nuclear de Chubut. En una mesa alguien comenta: “¿sabés que este rock, en el sur, lo cantan como un himno?” y Marilina grita, con ironía que estamos encantados “en tener un basurero porque seremos los primeros en el mundo en explotar”. Cuando canta “aunque no lo veamos, el sol siempre está” dirigió a sus fans que hacían el coro interminable hasta que ella dice “Última vez” y pasa a un tango. Canta un tango, un tango divertido, lleno de ironías sobre el hombre fuerte y la mujer que lo sigue, la gente se ríe. Después otro sobre la mentira y los que arrasan con todo, siempre en tono irónico que mantuvo copado a todo el mundo… para volver a su tema sobre la danza.

Uno de los temas más seguidos, cuya letra era notoriamente conocida por todos, fue el de “Mis hijos naturales” que cuenta cómo ella no tuvo chicos, un hijo de sus entrañas, pero tiene muchísimos hijos naturales, que no tienen la nariz parecida a ella, que no se rigen por los códigos biológicos de la herencia, pero que son sus hijos. Marilina nació un dieciséis de febrero a las doce horas cuarenta y cinco minutos. Es acuario, como Lewis Carroll (autor de “Alicia en el país de las maravillas”); Paul Newman; Charles Darwin; Mia Farrow; Clark Gable; Galileo; Vanesa Redgrave y Franklin Roosevelt.

En el horóscopo chino Marilina es Cabra, como Miguel de Cervantes, Mark Twain, Paul Valery, Marcel Proust, Franz Kafka, George Harrison, James Dean y el fabuloso Groucho (además de Búster Keaton y Verónica Lake…) Las cabras de febrero, como Marilina, ejercen un especial interés hacia quienes les rodean, son soñadoras e imaginativas… Pero vamos a ver qué dice esta señora enamorada del trapecista que en algún rincón de nuestro corazón todos tenemos… En una noche del otoño porteño Tu revista se encontró con ella y éste fue el diálogo:

El tema es la adolescencia, Marilina. Desde donde vos quieras…

Yo apenas puedo conmigo, me cuesta mucho dar una charla hacia alguien que está bastante lejos de mí. La adolescencia la dejé atrás hace mucho tiempo. Además la adolescencia actual es distinta a la que yo viví. Es otro tiempo histórico… está todo mucho más rápido, más acelerado, es mucho más difícil vivir en este momento la adolescencia. Sin embargo creo que los problemas que viven son los mismos problemas del ser humano, en general. Aunque seamos grandes, seguimos adoleciendo, como los adolescentes, seguimos “carentes de”.

¿Qué es lo que falta?

Falta búsqueda hacia adentro, hacia el origen, hacia la esencia de nosotros. Estamos totalmente influenciados por el afuera, por la educación, por lo que se espera de nosotros. Eso pasa en la adolescencia y sigue pasando después también, a pesar de que los mayores se dicen mayores, siguen cumpliendo los deseos de los demás, en definitiva. Ya sea los deseos de una sociedad, de tus padres, del maestro, del patrón o del presidente de los dos mundos del planeta.

Algo así como un molde que nos encasilla…

Sí. Es eso.

¿Cuándo zafaste de esa estructura rígida que nos quieren imponer?

Yo no zafé de eso.

Pero no cumpliste con lo que la sociedad esperaba desde su molde.

Al menos tomé conciencia. Y a partir de allí hago lo que quiero.

¿Y no es zafar, hacer lo que querés?

Claro, en general no te lo permiten… es cierto. Y a veces cuesta mucho hacer lo que querés… pero no creo que haya llegadoa ningún punto. En todo caso estoy en camino “hacia”. Pero no llegué a ningún lugar.

¿Qué le decís a una chica que quiera cantar como vos?

En principio yo no canto, expreso lo que siento, lo que tengo ganas de decir. Y le diría que se pregunte qué tiene para contar, qué quiere decir, qué quiere expresar a los demás y que vea qué es lo que los otros quieren escuchar, pero que empiece por ella, por lo que ella tenga dentro para transmitir a los demás. Por otro lado creo que hay preguntas previas como por ejemplo: dónde estoy, para qué, adónde quiero llegar… Esas preguntas que todos pensamos pero nadie las contesta.

Hay un tema tuyo en el que contás que abandonaste una rebeldía típica de la adolescencia.

Es que yo ahí era joven, ya no era adolescente. En la adolescencia hay un montón de energía, de rebeldías que si no se canalizan en algo se enquistan adentro. Esto es una cuestión hasta biológica. Y hay quienes se pinchan y hay quienes tratan de hacer un mundo un poco mejor. Creo que la juventud está dividida en estos dos grandes bloques: entre los “reventados”, que ya no creen en nada; y los que están buscando y aprendiendo con esperanza, a pesar de todo… Creo que un buen punto de partida es entender que si todo está mal tenemos que cambiarlo, no ser escépticos… Y la era de Acuario, que está entrando va a cambiar bastante todo, y el que no se adapta a ese cambio, a esa circunstancia, quedará muy atrás. Valores que tenemos hasta hoy como válidos quedarán caducos y van a aparecer otros y habrá que adaptarse a eso y el que no “una prenda tendrá”! La era de Acuario se aproxima…

Hace un ratito vos me decías que la adolescencia tuya fue muy distinta de la que viven los jóvenes hoy. ¿En qué, fundamentalmente, podés definir este cambio de época?

Fundamentalmente había esperanza de futuro, no había una amenaza nuclear como la que hace ahora al mundo tan peligroso. Y creo que esto debe influir muchísimo en la etapa de crecimiento que vive la juventud. En mi época no había para nada semejantes arsenales nucleares. Con uno solo de los cinco mil millones que hay alcanzaría para explotar todo y eso es una espadita de Damocles ahí colgada que, tengas conciencia o no, influye. Quizá aquí no se viva tanto. Pero la juventud europea tiene muchísima conciencia del peligro porque lo vive ahí nomás, está al lado de los misiles que podrían volar al mundo… acá estamos más lejos… aunque el basurero nuclear en Chubut… creo que hay que tomar conciencia del peligro.

¿Cuál es ese camino de esperanza del que hablabas recién?

El camino está adentro de cada uno. Cada uno tiene que preguntarse cómo quiere vivir y empezar a realizarlo. Desde lo chiquito, desde su familia, sus amigos, se realiza el verdadero cambio, no viene por decreto desde afuera. Tiene que ser desde adentro para que sea un cambio profundo. Todos podemos ver qué es lo que verdaderamente queremos hacer en la vida y empezar a buscar el camino para llegar… No tiene que ser un privilegio de pocos. Desde allí, desde el interior de cada uno, se genera el cambio real.

Hay mucha gente esperándote fuera del camarín… Otro día seguimos charlando. Por hoy te decimos gracias y hasta luego.

Gracias a vos y hasta pronto.

Patricia, su manager, y Roxana, de la producción, charlaban con Ángel Mahler en un costado del camarín. Sobre una mesita había un chocolatín relleno con dulce de leche, un ramo de rosas rojas, caramelos… Le preguntamos si siempre le dejan regalitos mientras tiene función y hace un gesto humilde, una sonrisa, asintiendo. Vestida con pantalón super bombilla y saco violeta, camisa blanca con look antiguo, varias cadenitas, un anillo, zapatillas de super onda tipo básquet con estrellas y brillito, Marilina se mueve como si estuviera permanentemente danzando. Sentada en el banquito del camarín como si estuviera en la habitación de un internado universitario en Bélgica: mitad donde está y mitad adolescente. Mira a los ojos todo el tiempo y hasta el diálogo más intrascendente le resulta importante en la medida en que pueda aprender ella algo de sí misma o que pueda conocer, a partir de su interlocutor, otra realidad. Un pescador, dos viejitos tomando un vermouth seduciéndose con sus setenta años, una ex pareja, una amiga, la enganchan en esa búsqueda que llevó a esta Marilina a recorrer otras Marilinas que, en el fondo, siempre fueron la misma: una buceadora de lugares desconocidos. Fue “La Nena” por muchos años, y a veces parece que no dejó de serlo. Sin embargo habla de su adolescencia y de su juventud como tiempos pasados. En su búsqueda por ser feliz recorrió muchísimos caminos. Quisiera un mundo de paz, un mundo sin guerras ni armas nucleares que amenacen la vida. Un mundo sin tantas pálidas, sin todo lo que está mal y a ese mundo le canta, desde la Marilina que es hoy. En el pasillo la esperaban tres amigos, en la escalera cinco o seis, en la puerta unos cuarenta… Un hombre vendía fotos en color de Marilina y trataba de hacerse unos pesos. Alguien recuerda que uno de los temas que cantó, el que ella compuso para el hijo que no llegó, estaba en un LP de Piero y salen cantando “te estoy esperando/ no demores mucho,/ porque hay tantas cosas que hacer en el mundo…” y sigue como una canción de cuna dulce y triste. Las mozas levantan las copas, las últimas parejas en salir dan vuelta esperando ver a Marilina, una Marilina que ya se puedo de pie sobre sus zapatillas de básquet negras con colores y está bajando la escalera para partir con los suyos, sus “hijos naturales”, sus amigos… hacia algún lugar, para comer algo, charlar un rato y disponerse a iniciar un día más que, como dice Serrat: “se va colando de contrabando”.