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Marilina Ross y los climas para el amor

21 de noviembre de 1993 - La Nación

Marilina Ross y los climas para el amor


"De amor y de locuras": recitales de la cantante, versificadora y compositora Marilina Ross, basado en el disco homónimo de reciente lanzamiento, acompañada por Pablo Giangrante en teclados, y Sergio Pérez en guitarra. Artista invitado: Federico Díaz Alberdi. Puesta de luces: Marilina Ross y Leonardo Zarrabeitía. Sonido de José Alberto Mesía. Espacio escénico: Mireya Baglietto y Juan Carlos Lasser. Efectos especiales: Trentuno. Guión, producción artística, dirección y producción general: Marilina Ross. En el teatro Opera.

Marilina, eterna adolescente


Por: RENÉ VARGAS VERA
Foto: FRANCISCO PIZARRO

La foto de Marilina Ross iluminada por la animación computadorizada de Ramón Díaz y Sebastián Arias precede el espectáculo. Y la función comienza con chistidos, grititos y otras exclamaciones con los que Marilina logra la primera respuesta mimética del público fiel que la esperó ansioso en la semipenumbra de la sala.

Marilina juega después con su propia figura y luego canta detrás de la misma pantalla que proyecta su sombra, hasta que aparece, toda de blanco, con la misma sonrisa de eterna adolescente, cuando brillan todas las luces.

En ese momento se puede apreciar la insólita y original escenografía plasmada por la inspirada Mireya Baglietto: un ancho ámbito para la libertad histriónica de Marilina Ross.

Transiciones

El juego que propone Marilina para hablar y cantar de amores y locuras, consiste en transitar desde el acercamiento hasta el distanciamiento teatral como si estuviese en uno de los ensayos previos a la función. Así se la ve saludar y dialogar con el público desde el proscenio antes de acometer con "Otra vez", la canción de B.B. Muñoz, un prototipo de canción light aquí elegidas.

A partir de esta instancia Marilina aprovecha la escenografía de rampas, escaleritas y tules, para deambular con sus canciones. El telón de fondo, con nubes en movimiento es otro de los ya clásicos atractivos con los que la cantautora atrapa a su legión de admiradores, mujeres en su mayoría, a juzgar por los repetidos gritos de "diosa" a lo largo del recital.

Eufemismos y verdades

Las caras del amor tienen que ver con los desvaríos que dicta el apasionamiento y con la muerte de los sentimientos. En medio de ellos caben todas las necesidades del afecto, las declaraciones y los secretos, las intensidades y los recelos, las pasionales demandas, las promesas, los desengaños, las falacias, los compromisos, los reproches, el agotamiento y la liquidación del amor.

Marilina no se ha propuesto ofrecer una radiografía del amor. Ella se conforma, simplemente, con trazar pinceladas suaves, a veces incoloras, casi siempre eufemísticas, donde no aparecen las locuras.

Entre definiciones más o menos certeras (u ocurrentes) de gente conocida y aquel tipo de canciones light, cabe un sabroso soneto de Quevedo, que juega ingeniosamente con los contrastes del amor. Marilina lo recita con gracia, pero hay un prototipo de público, adicto a esos eufemismos, que rechaza estas sutilezas de la inteligencia poética del gran español y en un ataque de frivolidad le contesta a los gritos a Marilina que esa poesía de Quevedo es incongruente.

A conquistar

La pequeña voz de Marilina sabe frasear mejor que muchas cantantes de garganta privilegiada. Por eso es un placer escucharla cantar "Volver a los diecisiete", de Violeta Parra, "Qué vachaché", de Enrique Santos Discépolo y "Balada para un loco", de Piazzolla-Ferrer.

Entre ellas caben sus canciones de las telenovelas, un sketch con el cantante Federico Díaz Alberdi, el bien actuado mensaje testimonial de Discépolo oficiando de viejita jubilada. Todo esto mientras la acompañan sin estridencias y con algunas buenas ideas la guitarra de Sergio Pérez y los teclados de Pablo Giangrante.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Marilina Ross cantará y contará amores y locuras

Viernes 19 de noviembre de 1993 – La Nación Espectáculos

Marilina Ross cantará y contará amores y locuras

Aprender: porque el amor es un aprendizaje, Marilina quiere blandir versos que hablen de este sentimiento y sus locuras, en los recitales que ofrecerá hoy y mañana en el Ópera.

Marilina: ¿dónde está el amor?


Por: RENÉ VARGAS VERA
Foto: AUGUSTO ARTURI

Y el amor, el amor, el amor. La canción popular lo ha de seguir meneando por los siglos, amén. A menos que termine transformándose en uno de esos cosquilleos de plástico que se cuentan en infinitas historias de boleros y baladas sentimentales.

Marilina Ross está en su casa armando su rompecabezas con varios libros. El espectáculo "De amor y de locuras", que subirá con ella a escena hoy y mañana en el teatro Ópera, necesita alimentarse bien.

-Aquí hay libros de poemas (algunos tan antiguos como Quevedo) que ya me interpretó mi analista; de pensamientos y de definiciones del amor y de sus locuras. Pero como quiero que el espectáculo también tenga otros atractivos -siempre relacionados con el amor- cantaré entre otras cosas "Balada para un loco", de Piazzolla-Ferrer, y "Volver a los 17", de Violeta Parra. Todo esto lo hago para ver si aprendo de una vez este asunto del amor. Porque a menudo me pregunto ¿será amor eso que llamamos amor? Creo que todos andamos en busca de ese amor universal como una ley fundamental que penetra todo. Siempre me preocupó este tema al que personalmente no le encontré solución, pero que es tan valioso como para meterse a fondo.

-¿A qué poetas recurres o qué tipo de poesía amorosa buscas para tu espectáculo?

-Bueno, están Discépolo, Quevedo, Cortázar, Norma Aleandro, y hay muchas frases reflexivas sobre el amor. No hablo de los enamoramientos en primera persona sino en tercera persona. Es más objetivo.

Entre discos y teleteatro

Hace unos cuatros meses salió a la venta el disco homónimo ("De amor y de locuras"), editado por el sello EMI Odeon, y ya lleva vendidas cantidades que lo acercan a la suma prevista para otorgarle el disco de oro.

-Hace un tiempo no tenía compuestas canciones. (En este sentido no tengo apremios porque el sello discográfico me deja en libertad). Fue por ese entonces que Alberto Migré me pidió una canción para su novela "Esos que dicen amarse". Y un día -un ínterin en que nos desconectamos- agarré la guitarra y compuse "Tiempo de ternura". Eso me movilizó para escribir nuevas canciones. La canción de la telenovela no es nada romántica; es para pensar, porque dice exactamente que es lo que no es el amor. Y allí, como en este espectáculo, planteo lo que me pasa a mí con ese tema.

Sencillez y sorpresas

En el disco hay otra canción: "Un amor de novela" que es un bolero que trata de la pérdida de la propia identidad. Creo que el amor no debe entenderse como posesión, como propiedad de otra persona sino como intercambio. El espectáculo del Opera no será una reproducción del libro Las Cien Mejores Poesías de la lengua castellana, sino algo más sencillo, con el lenguaje de nuestros días, pero apuntando a la recuperación de los verdaderos sentimientos que revaloricen el amor. En este sentido habrá varias sorpresas.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Publicidad de "De amor y de locuras" en el Teatro Ópera

Publicidad del show "De amor y de locuras" presentado en el teatro Ópera de Buenos Aires los días 19 y 20 de noviembre de 1993.


Fuente: Diario Clarín

Marilina le canta al amor y a la locura en todas sus dimensiones

6 de mayo de 1994 - Diario El Día

Marilina le canta al amor y a la locura en todas sus dimensiones

La intérprete habló con EL DÍA antes de su presentación en el Coliseo


"Un día me cansé de la mentira/ de ver tanta hipocresía en gente de doble faz./ Un día reconocí/ que en mi vida también/ todo eso existía/ y me propuse cambiar./ Y me abracé a la verdad/ como un náufrago a un madero/ con toda el alma, con todo el cuerpo/ sin careta y sin disfraz/ me jugué la vida./ Y un día, lamiéndome las heridas/ por tantas guerras perdidas/ me cansé de la verdad./ Un día, en cualquiera de estos días,/ me haré un disfraz a medida/ de la locura reinante/ y saldré lo más campante/ con mi armadura de hierro/ en medio de este loquero/ ¿tendré que cantar mentiras?

La letra pertenece a "La verdad y la mentira", uno de los temas con que su autora, Marilina Ross, define "la agitación de fin de siglo" que se vive en estos días.

La cantante y actriz -ésta última faceta relegada por ahora- traerá a La Plata su último material, "De amor y de locuras", que estrenó en vivo en diciembre pasado en el Ópera capitalino. EL DÍA habló con Marilina antes de su presentación en el Coliseo Podestá (mañana a las 21.30). En la charla la intérprete adelantó el contenido de su nuevo espectáculo, opinó sobre la situación actual de los músicos nacionales y del espacio que ocupan dentro de la cultura y trazó una perspectiva que según ella no es muy alentadora.

Hace un año que Marilina visitó la ciudad. En aquella oportunidad también cantó en la sala de la calle 10. "Actuar en el Coliseo -dice- es un lujo para cualquier artista. Es como sumergirse en aquel mundo de los Podestá, cuando la escena vivía su esplendor. Me siento muy bien sobre ese escenario."

La artista habla de su nuevo show con un entusiasmo que no puede disimular. Siente que en esta propuesta se resume su vida, su carrera, su forma de pensar y sentir. "La mayoría de los temas que conforman este espectáculo -adelanta-, que tienen el mismo título que mi último trabajo discográfico, se refieren al amor, y al amor en todas sus dimensiones. También habla de la locura, de la linda y de la que hace mal, esa con la que ya nos estamos acostumbrando a vivir, la locura de todos los días y la de realidad que nos toca vivir. Por eso incluí una composición que ya es un clásico, ‘Balada para un loco’, porque creo que es la que mejor se ajusta a lo que quiero transmitir. También incorporé temas como ‘Con las alas del alma’, de Eladia Blázquez, y algunos que utilizó Alberto Migré en sus teleteatros, como 'Esos que dicen amarse' y 'Tiempo de ternura’”.

También habla con mucho cariño de "La verdad y la mentira". Ese tema está estrechamente vinculado con una etapa de su vida en que creyó que tocaba fondo. "Fue hace dos años. Me perdí, pero finalmente volví a encontrarme con la verdad. Esa canción habla de ese momento mío, pero creo que resume un poco lo que nos puede pasar a todos en estos días difíciles."

¿Qué pasa con los músicos argentinos que por estos días graban y se presentan en estadios y teatros para mostrar sus últimas creaciones? Marilina no es muy optimista. "Para todo artista -aclara- hay momentos de siembra y de recolección. Pero a veces influye mucho la situación exterior y se producen baches de la cultura. Yo advierto una crisis; creo que es difícil para todos: algunos por el bolsillo, otros por el alma. El arte es un reflejo de todo eso."

Existió una época de gloria para los intérpretes vernáculos. Entre 1982 y 1984 los estadios se llenaban con jóvenes y adultos que querían escuchar lo que cantaban sus artistas después de un período que para muchos fue de silencio. Como una explosión de la canción nacional, las voces de Gieco, Mercedes Sosa, Piero, Miguel Cantilo, Heredia y la propia Marilina fluían por los aparatos de radio como nunca antes hubieran imaginado los mismos artistas. Pasada la euforia, esa etapa quedó encerrada como en un paréntesis de la historia de la música nacional.

"Ese boom no fue aislado -explica Marilina-. Fue repentino; de un día para el otro te llamaban tres compañías discográficas para grabar. La guerra de las Malvinas hizo que se cortara de repente toda difusión de la música extranjera y comenzaron a necesitarse músicos nacionales, que no había muchos, porque la mayoría había tenido que irse o había dejado de producir.

Pero actualmente es difícil encontrar música de este país en las radios. Todos estamos conectados al inglés. No soy muy optimista. Aunque no soy una experta, no veo una solución. A veces creo que ni Mandrake nos rescata de esto.
"

A la cantante no le gusta programar un año de trabajo. No le entusiasman las giras largas, por lo que sus compromisos son a corto plazo: la convocan y ella va. Así fue con sus presentaciones en Tucumán y en otros sitios del interior del país. Por eso no cuenta proyectos, más allá de los que ya está involucrada.

Aunque no olvidó a la actriz, la televisión y el cine están marginados de su actividad por ahora. "La actriz está en el banco de suplentes -confiesa-.

No ha surgido ningún proyecto que me interese. Me tendrían que ofrecer algo que me entusiasme tanto como para relegar por un tiempo a la cantante y realmente debería ser algo muy significativo para mí, porque por ahora me da mucho placer hacer canciones, componerlas, grabarlas y cantarlas en público. Pero nunca digo 'nunca más'. El otro día la televisión pasó 'La Raulito' y me dio mucha nostalgia. Ahí sentí que fue muy lindo hacer cine".

Marilina adelantó que su recital de mañana en La Plata cuenta con una puesta de luces especial y que estará acompañada por dos músicos, Sergio Pérez en guitarra y Darío Del Buono en teclados.


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Tiempos de ternura

Marzo de 1994 - Revista Querida

Volvió a grabar después de tres años, cantando y componiendo mejor que nunca. Para Marilina Ross se avecinan los...

TIEMPOS DE TERNURA


Sin duda el año 1980 fue crucial en la vida de Marilina Ross. Y no es casual, ya que para esta hija de inmigrantes españoles nacida en Buenos Aires, cualquier recorte a su expresión supone mucho más que una herida. Luego de una larga temporada en España, Marilina regresó a su país con el dolor de haberse ido sin que la echaran y la ilusión de reencontrarse con un público que, mayoritariamente, la identificaba hasta entonces con la actuación. Pero volvió y cantando. Tenía solamente la experiencia de "Estados de ánimo", placa editada en 1974 antes de su exilio. y deberían pasar exactamente ocho años antes de que Marilina diese a luz a su segundo "hijo". Recién entonces llegaron "A mis queridos seres" (1983), "Sobre un mar de miedos" (1984, grabado en vivo en el teatro Odeón), "Cruzando las grandes aguas" (1985), "Mis hijos naturales" (1987), "Conectándome" (1989), "Latiendo" (1990), y a fines del año pasado, salió a la venta "De amor y de locuras", una placa que ella define como "muy prolija y plagada de sentimientos. Tiene temas como "Otra vez", del B.B. Muñoz, o "Balada para un loco", esa hermosa canción de Piazzolla y Ferrer". Seguramente por modestia, deja a un lado sus propios temas: "Esos que dicen amarse", "Tiempo de ternura" (ambos recordados como leitmotiv de la telenovela de Canal 9 que protagonizaron Raúl Taibo y Carolina Papaleo), "Un amor de novela", "La verdad y la mentira", "Aliados del alma" y "Soy tu idea".

Sin embargo, existe otra canción, "Con las alas del alma", de Eladia Blázquez y Daniel García, que dice: "Y al vivir cada instante/y al gozar cada intento/sé, que alcanzo lo grande/con las alas del alma/desplegadas al viento". Menudo resumen para la vida de una mujer que ha logrado llegar bien alto, en un vuelo que poco sabe de renunciamientos. De su paso por España, por ejemplo, recuerda "varias películas, una obra de teatro muy interesante como "Panorama desde el puente", de Miller, y mi participación en "Pigmalión", de George Bernard Shaw, para la televisión.

Todavía conserva en su mirada el aire de chiquilina que la vio nacer en nuestra televisión, aunque si de preferencias se trata, parece inclinarse decididamente por la canción. "Presentarse en vivo es algo maravilloso por la comunicación que se establece con el público. Es una corriente de energía muy fuerte". Sin embargo, le debe resultar difícil olvidar a "La nena", ciclo televisivo en el que acompañó a Osvaldo Miranda, o los filmes "La tregua", "La Raulito" y "Piedra libre". No obstante, esta mujer apuesta hoy por la canción y, por ende, a la expresividad más pura de sus sentimientos, haciéndolos armonía en lugar de volcarlos en un personaje. La vida pasa y no le es indiferente. Cada momento, como dice el tema de Eladia Blázquez en la letra que se transcribía más arriba, debe ser vivido a pleno para disfrutarlo realmente. Y no es cuestión de hacer de cada cosa que nos rodea algo conflictivo. Mejor, como Marilina expresó en el título de su reciente placa, debe convenir vivir sin olvidar de tener un poco "De amor y de locura".


Muchas Gracias Silvina por tipear esta nota!!

Videos de "De amor y de locuras" en el Ópera

Los días 19 y 20 de noviembre de 1993, Marilina presentó en el teatro Ópera de Buenos Aires, el espectáculo "De amor y de locuras". Los siguientes videos corresponden a dichas presentaciones.


El primer tema del show fue compuesto a pedido de Juan Carlos Badía para ser la cortina musical del ciclo "Soy tu idea". La idea, en primera persona, asume la voz cantante y le habla a la platea colmada del teatro. En aquel entonces, María ya jugaba con animación computada.


Soy tu idea


"Un día me pregunté: ¿será amor lo que llamamos amor? Y me puse a investigar. Lo primero que hice fue ir al diccionario. Decía: "Amor: Vivo afecto". Magdalena Ruiz Guiñazú me dijo: "Es una larga paciencia". Y el autor de "Ami", Enrique Barrios, sostiene que "es la ley fundamental del universo". Y claro, encontré tantas definiciones como seres humanos. Pero algunas, parecían estar escritas por todos. Como ésta, de Violeta Parra..."

Volver a los diecisiete



Marilina compartió estos videos. Muchas Gracias María!!

De cómo cantar en el furor de la era de la boludez

18 de noviembre de 1993 – Página/12 Espectáculos

De cómo cantar en el furor de la era de la boludez

Marilina Ross admite que pudo superar un largo paréntesis de inactividad compositiva por un pedido de Alberto Migré y gracias a eso mañana presenta en vivo su nuevo trabajo.

“Este tiempo es frívolo, mecanicista, materialista”, dice Marilina.
Si no hubiese sido por “Esos que dicen amarse” tal vez seguiría callada.

Por: VÍCTOR PINTOS

"Hoy veo la montaña que fui. Aún estoy allí, rodeada del agua que fui. Aún mojo la orilla de la tierra que fui. No se puede retornar a la naturaleza. Somos la naturaleza". Las palabras que fueron escritas por Norma Aleandro suenan bien actuadas por Marilina Ross, en una de las agitadas tardes previas a sus actuaciones de mañana y el sábado en el Ópera, que servirán de presentación formal de De amor y de locuras, su nuevo disco. Ese corto texto y otros que esperan el debut en un guión de dos decenas de páginas, la animación computada que hará magia en escena, las telas de Mireya Baglietto, la escenografía y las luces tantas veces estudiadas, son la compañía que tendrán las canciones que, como luces que parpadean por ahora a lo lejos, ya están anunciando el retorno de esta mujer que alguna vez actriz y que desde hace poco más de una década es definitivamente compositora y cantante.

Será una reaparición, acepta Marilina, porque había pasado casi un año vacía, sin ideas -"me parecía que el canal que te dicta las canciones se había cortado"-, y tuvo que aparecer un empujón -en este caso, un pedido del escritor de telenovelas Alberto Migré- para que volviera a escribir. "Cuando estaba en medio del parate, la llamé a Eladia (Blázquez) para preguntarle si alguna vez le había pasado algo por el estilo. Y me dijo que sí, y que en esos casos lo mejor que te puede pasar, es que tengas que hacer algo a pedido, porque el problema ya no es la hoja en blanco. Y justo apareció lo de Migré". Una canción para un culebrón, "Esos que dicen amarse" disparó el resto. Hoy, superando el pozo de aire, Ross cree que hubo un entuerto interno y también una presión negativa del exterior.

"Me agobiaba la locura. Este tiempo es frívolo, mecanicista, materialista. La era de la boludez está primero en ventas", dispara, y recién un rato después confiesa a Página/12 no haber escuchado nunca el disco de Divididos, y entonces celebra que sea un buen disco. Lo que la detenía externamente, cuenta, lo resumió en "La verdad y la mentira", uno de los temas de su nuevo álbum, en el que concluye: "Me abrazaré a la verdad como un náufrago a un madero, con todo el alma, con todo el cuerpo". Más allá de las circunstancias, redondea más tarde "siempre hay un tiempo para alimentarse y otro para que broten las cosas. No se puede sembrar y recolectar a la vez". Y ahora es tiempo de cosecha.

Marilina fue, durante años y años, "La Nena" de la tele. Incluso cuando hacía mucho que había dejado atrás ese papel de hija de Osvaldo Miranda y a nadie le ocultaba su adultez. Pero hoy, con arrugas en su rostro que la ponen en paz con el calendario, y calzando anteojos de leer, parece la abuela de "La Nena". Lo que no ha variado es la sonrisa. La que, por ejemplo, se despierta cuando habla del amor. "El espectáculo está basado en el amor, durante su transcurso me pregunto qué es el amor. Así voy por mis canciones, y paso por Violeta Parra y hasta por Discépolo". Hasta los jovencísimos músicos de su banda, desliza, tendrán la oportunidad de opinar sobre el amor en el Ópera, versionando el archidifundido "El amor es más fuerte" de Tango Feroz. Por otro lado, más allá del romanticismo y ajustándose al título de su disco, la locura estará rondando. Y tal como al final del LP, aparecerá con "Balada para un loco" que está por cumplir un cuarto de siglo. "Una vez, en el '78, en una clase del Actor's Studio de Strasberg, en Los Ángeles, nos pidieron un texto que tuviera olores, colores, sensaciones. Y yo me acordé de la balada. ¡Eso era justamente lo que me pedían! Ahora se me ocurrió grabarla. Desde el día que la estrené en vivo, nunca dejaron de pedírmela". En estas cuestiones, que son las canciones, el arte, los desafíos y la ternura, demuestra estar cómoda. Luego, cuando la política invade la mesa de la charla, Marilina pone cara de fastidio, dice que hay cosas que dan vergüenza, y se refugia pensando en que está próximo el nacimiento de un nuevo ser humano. “Ahí está mi esperanza”, dice, y recién ahí vuelve a sonreír.


Fernando de Rosario aportó esta nota. Muchas Gracias Fer!!

Voy al analista para entenderme

Noviembre de 1993 - Crónica

“VOY AL ANALISTA PARA ENTENDERME”

Su vida profesional marcha bien, pero la amorosa "es un caos". Por eso, Marilina Ross no abandona la terapia y sigue haciéndose preguntas. De Emilio Alfaro y Jorge Martínez le quedaron "muy buenos recuerdos".


Llega casi puntualmente, entra el auto a la cochera y pasa a un cuarto repleto de instrumentos musicales. Ya en el comedor de su casa de Palermo Viejo, Marilina Ross empieza la charla mencionando, precisamente, detalles relacionados con la próxima presentación. Es que, como ella misma dice, su antigua pasión por el canto la acompaña desde siempre. “Haré un espectáculo en el que habrá poesías, escenas, frases y recrearé algunos personajes. Todo en base al amor”, argumenta entusiasmada.

A pesar de tan rotunda afirmación, enseguida explica que en el transcurso del show se cuestiona “si es amor lo que llamamos amor y, entonces, buscando respuestas, apelo a poetas como Violeta Parra, a grandes canciones, a mis canciones, a varios recursos, en fin, hasta a mis ‘rayes’, porque así se llama ‘De amor y de locuras’”, afirma, definiendo el espectáculo que el 19 y el 20 ofrecerá en el teatro Ópera. Acompañada por sus guitarristas –Pablo Giangrante y Sergio Pérez-, Marilina hilará la historia en un espacio escénico a cargo de Mireya Baglietto. “Va a haber dos proyectores computarizados, elementos de magia y artistas invitados que sólo se sabrá quiénes una vez allí”.

-Mirando tu vida para atrás, ¿estás conforme con todo lo que hiciste?

-Hasta aquí he cumplido con mi destino, no tengo de qué quejarme, y sigo eligiéndolo, estoy haciendo lo que quiero porque, felizmente, la gente me responde. Si no, no sería posible seguir con mis canciones.

-¿Cómo ves ahora tu época de actriz?

-¡La veo tan lejana! Lo último que hice aquí fue en el año ’80, “Boda blanca”, y en España, bueno, todo el tiempo. Desde entonces no actué más. No sé si volveré a hacerlo, sé que no tengo las ganas de retomar ese camino. En realidad, siempre quise hacer esto, así soy feliz.

-¿Y qué porcentaje de felicidad y de infelicidad te dio tu vida amorosa?

(No duda un minuto, y se ríe) –El porcentaje es un caos. Mi vida amorosa es un verdadero caos. Por eso sigo yendo al analista. Mi vida profesional, en cambio, está muy bien resuelta, pero siempre hay que pagar un precio, parece, ¿no? Y en mi caso es que no sé vivir bien con mi vida personal. A veces pienso que puede ser el destino, pero el error está en mí, evidentemente. No es posible echarle más la culpa al afuera (vuelve a reír). ¡Debo tener alguna neurona atravesada!

-De las nuevas generaciones de actrices y actores, ¿alguno te interesa?

(Piensa largo rato)-No, la verdad que no. De otra generación, Norma Aleandro sigue siendo, para mí, una de las mejores. Y no sólo como actriz, la admiro también como ser humano. Ella es mi amiga.

-¿Cuál es la propuesta de cambio que actualmente te convence?

-Me encuentro hoy que la salida viene de adentro, no desde los demás, de la sociedad o de los Estados. Y en la medida en que yo sea mejor, y vos lo seas, mis hijos, los vecinos sean mejores, todo crecerá, y cuando esa gente llegue a gobernante, seremos mejores como países y como planeta. No quiero que nadie me resuelva los problemas.

-¿Sentís que podés ser una grande en tu etapa musical? ¿Suponés que tu música va a estar presente en el futuro?

-No soy una música de abrir nuevos caminos, no pasa por allí. Para mí, la música es un envoltorio para llegar a decir lo que quiero, mis canciones se basan más en lo que digo y no en el cómo. Pero no creo que mi música sea nada extraordinario. Además, a mí ya me conforma ampliamente la cantidad de gente que me agradece haberla ayudado y acompañado en momentos difíciles. Para mí, trascender es que chicos autistas hayan salido de su encierro con una parte de un texto mío: “Pánico porque me rechazaras”.

-¿Qué público te escucha?

-Hay de todo, esto es lo maravilloso. Básicamente jóvenes, y hay chicos y ancianos.

-Además de al analista, ¿a qué recurriste en momentos de dolor? ¿Bebiste alcohol? ¿Consumiste drogas?

-No, en absoluto. Lo que me ayudó fue toda una búsqueda espiritual. Y al dolor le debo agradecer que me permitió hallar ese camino.


El 19 y el 20, Marilina presentará su nuevo espectáculo en el Ópera.


-¿Creés en Dios?

-En Dios y en todas las religiones que acepto sin excepciones.

-Todas estas “convenciones” que se ven hoy en el mundo, y tanto en el ambiente artístico, ¿a qué se deben?

-No es casual. La Nueva Era marca un cambio muy grande, y éstos son pequeños síntomas que aparecen y que crecerán cada vez más.

-La espiritualidad, ¿no se codea con un consumismo enorme?

-Sí, pero es el último manotón.

-¿Cómo evaluás la Argentina actual?

-No me gusta mucho como está. Parece que todo el esfuerzo estuviese puesto en lo económico, y el ser humano es algo más que un plato de comida, como dice Eladia (Blázquez). Y encima, hay muchos sectores que no tienen un plato de comida. Debemos agradecer cierto pasar, pero en realidad, me parece que estamos haciendo la “plancha” en medio del maremoto.

-¿Considerás que es posible competir con Michael Jackson y con Madonna, en cuanto a nivel técnico? ¿Los cantantes argentinos pueden hacerlo?

(Se ríe) –Sí... con la honda, mientras ellos están con misiles.

-¿Por qué se sabe tan poco de vos?

-Porque no soy de dar muchos reportajes, salvo cuando preparo algo y tengo algo que decir. Hablar por hablar no me gusta.

-¿Creés en el amor eterno?

-En el amor universal como ley fundamental, básica, sí. Y si te referís al amor duradero de pareja, bueno, ya te dije que no soy la más indicada para opinar sobre eso.

-¿Cuál es tu mirada sobre Menem?

-Te diría que es como el desconcierto. Pienso que económicamente, la estabilidad es un mérito.

-Fuiste peronista y sufriste por eso. ¿Perdonaste a los militares?

-No sé si perdonarlos... Una de las cosas que me desconcertó de Menem fue el indulto, por ejemplo. Cuando se cometen ese tipo de actos, hay que pagarlos. Si no, es el vale todo. Yo, personalmente, casi tendría que agradecerles porque mis cambios se dieron en el dolor del exilio. Pero perdonarlos, no sé. En todo caso si me lo pidieran, y ellos no piden perdón. Así que creo que el perdón no cabe. Aunque con arrepentimiento... Cristo decía que quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.

-¿Qué te dejaron los hombres de tu vida?

-Me han dejado muchísimas cosas, mucho aprendizaje. Con Emilio (Alfaro) tenemos hoy una excelente relación, sabemos que contamos el uno con el otro. Con Jorge (Martínez) no nos hemos visto más, y me sorprendió muy gratamente leer en un reportaje que él tiene un recuerdo muy lindo de mí, y como no nos hemos encontrado jamás, aprovecho para devolverle lo que dijo: guardo mi agradecimiento, guardo también muy buen recuerdo de él.


Desde el rinconcito, esta nota la compartió Christian. Muchas Gracias Chris!!!

1993 DE AMOR Y DE LOCURAS




01 - Esos que dicen amarse (Marilina Ross)
02 - Otra vez (B.B. Muñoz)
03 - Un amor de novela (Marilina Ross)
04 - La verdad y la mentira (Marilina Ross)
05 - Soy tu idea (Marilina Ross)
06 - Con las alas del alma (Eladia Blázquez - Daniel García)
07 - Tiempo de ternura (Marilina Ross)
08 - Aliados del alma (Marilina Ross - Liliana Marino)
09 - Balada para un loco (Astor Piazzolla - Horacio Ferrer)



Descargar disco (Incluye arte de tapa)

Cambió la nena

14 de noviembre de 1993 – Revista Noticias

MARILINA ROSS (50), CANTANTE

Cambió la nena

Sin nostalgias por su trabajo como actriz y sin pareja, lejos de “La nena” y “La Raulito”, reflexiona sobre el amor y cantará el 19 y el 20 en el Ópera.



No se propuso cantar sino contar su vida a través de canciones. Lo hace desde 1980, cuando volvió del exilio estando prohibida como actriz y se aventuró con una guitarra en un pequeño pub de Córdoba, con un público tan atemorizado con ella por los Falcon en la puerta. No era una improvisada en la música ya que algunas de sus letras ya eran conocidas, pero nadie esperaba que Marilina Ross subiera a un escenario para cantar en vez de actuar. En unos días presentará su nuevo espectáculo, De amor y de locuras donde se pregunta “si será amor lo que llamamos amor”. El intento por agotar el tema se debe a “la etapa que estoy viviendo. Me detuve a reflexionar sobre el amor porque no me fue muy bien. En la parte afectiva siempre tuve muchos conflictos, aunque según mi analista –dice riéndose- voy mejorando, por eso no pierdo las esperanzas en que llegará el día en que aprenda. Me gustaría que no fuera demasiado tarde...”


REFLEXIONA sobre el amor porque "hasta ahora no me fue muy bien.
Me gustaría aprender antes de que sea tarde".

Con su sueldo de actriz a los 17 años se compró la primera guitarra y se dedicó a hacer música “totalmente de oído”. Para actuar empezó a estudiar a los 8 y fue una decisión de su madre, convencida de que “era graciosa la nena”. No sabe si su padre –muerto hace 7 años- también opinaba lo mismo ya que “en la familia la que llevaba la batuta era la mamá”. Creció escuchando “lo importante que era ser exitosa, famosa, tener dinero y muchos hijos alrededor”, y paso varios años cumpliendo los deseos de los demás hasta que resolvió atender los propios. “Y ser actriz también era el deseo de los otros.” Había debutado a los 16 años en una obra de teatro con Luisa Vehil y desde entonces no paró de trabajar. Durante 5 años fue “La nena”, y en esa comedia, que protagonizó junto a Osvaldo Miranda, “me divertí mucho y viví las travesuras que no había hecho de chica, porque era de portarme bien y hacer buena letra”. De los temas tratados en “Cosa juzgada”, el ciclo de David Stivel, sacó la idea de llevar al cine la vida de “La Raulito”. La película se estrenó en 1975 y “tal vez fue mi mejor trabajo”. Actuando en “Piel naranja” comenzó a ser conocida como cantante: “Alberto Migré pasaba algunas canciones en la novela y siempre se lo voy a reconocer. Además, gracias a él, este año volví a conectarme con la composición, que tenía un poco relegada, cuando me pidió temas para su actual teleteatro, ‘Esos que dicen amarse.’”.



COMPONE y ensaya con los músicos en su casa de Palermo Viejo, rodeada de plantas, sus cuatro perros y una tortuga a la que llama Rayo. Compró su primera guitarra a los 17 años con su sueldo de actriz y empezó "a tocar de oído". En 1974 editó su primer LP y algunos de los temas se escucharon en "Piel naranja", la novela de Alberto Migré. No se define como cantante, sino que cuenta su vida a través de canciones. "De amor y de locuras", es su nuevo trabajo que presenta el 19 y el 20.

Los cincuenta la encuentran “menos apasionada, supongo que tiene que ver con la edad y con los golpes recibidos. Como dice la canción ‘tantas veces en mi vida quise, pero quise mal’. Ahora vivo el amor desde otro sitio, más reposado, más tierno”. Casada con Emilio Alfaro a los 23 y divorciada después de diez años, vivió romances turbulentos y comentados. Cuando se enamora “generalmente me pierdo en el otro y termino desdibujándome, desapareciendo.” Con cierto fatalismo cree en “la ley del péndulo: si fui muy feliz tengo que sufrir mucho. En mis separaciones cometí errores, a esta altura no le puedo echar la culpa a los demás. Tuve muchas equivocaciones y ya estoy convencida –dice entre risas- que soy incapaz de tener una relación. Esa materia siempre me la llevo a marzo”.


OTROS TIEMPOS. Sus comienzos como cantante en pubs, estaba prohibida como actriz. Recordada como "La nena", también actuó varias temporadas en Mar del Plata.


Convencida de que “la vida es un tránsito y sólo importa el aquí y ahora”, pretende corregir su tendencia a moverse por impulsos, “antes me llevaban las tripas, pero ahora pienso más y me siento responsable de lo que hago”. Como tantos otros que dejaron en el pasado los compromisos políticos, cree en la new age: “ya no tengo depositadas expectativas en la política ni en los partidos. Los cambios no vendrán de afuera sino de adentro de nosotros mismos. Está naciendo un nuevo ser humano”. Vive en una casa de Palermo Viejo rodeada de plantas, con cuatro perros enormes, y compone como una suerte de catarsis porque “a veces las canciones salen como un borbotón que no se aguanta más dentro mío, o bien son reflexiones, o una despedida o bienvenida a un amor”.


Producción: Claudia Larrea
Fotos: Guillermo Volpe

Programa del espectáculo "De amor y de locuras"


FICHA TÉCNICA

Músicos:

Teclados: Pablo Giangrante
Guitarras: Sergio Pérez
Puesta de luces: Marilina Ross y Leonardo Zarrabeitia
Diseño y operación de luces: Leonardo Zarrabeitia
Dirección de seguidores: Leandro Salgado
Empresa de Iluminación: Stekelorum Iluminación
Técnicos: Carlos Rivadaneira y Sergio Rojas
Empresa de Iluminación Automatizada: Vari*lite Argentina
Operación luminarias VL1: Jorge Di Paola
Operación luminarias VL5: Gustavo Vinet
Técnico: Juanjo Zavrtanik
Empresa de Rigging Móvil: El Techo SRL
Operador: Carlos Rivadaneira
Operación de sonido: José Alberto Mesia
Operación de monitoreo: Paulo Lopes
Empresa de sonido: Robertone Argentina
Asistencia de escenario: Alejandro Presta y Camilo Fernández
Maquinistas: Guillermo Barron y Lito Rabinovich
Electricista: Andrés Pozniak
Administrador de sala: Alberto Senabre
Efectos especiales: Trentuno
Animación computada: Ramón Arias y Sebastián Arias
Equipo de video: Luis Calegari
Diseño gráfico: Bongiovanni – Puppo
Diseño gráfico – Programas: Adrián Baz
Producción de Programas: Germán Martínez
Prensa y RR.PP.: Roxana Goronas
Asistencia de dirección: Liliana Carro
Espacio escénico: Mireya Baglietto y Juan Carlos Lasser
Artista invitado: Federico Díaz Alberdi
Producción ejecutiva: Martha Tedeschi, Patricia Kessler y Marilina Ross
Producción y Dirección General: Marilina Ross

REPERTORIO

* Soy tu idea (Marilina Ross)
* Otra vez (B. B. Muñoz)
* Volver a los 17 (Violeta Parra)
* Puerto Pollensa (Marilina Ross)
* Voy a hablar de mi amante (Marilina Ross – Cristina Banegas)
* Vos, yo, uno más uno (Marilina Ross)
* Aquí y ahora (Marilina Ross)
* Un amor de novela (Marilina Ross)
* Con todo el amor que puedo (Claudio Baglioni)
* Este amor, mi amor (Susana Torres Molina - Marilina Ross)
* Señores, se cierra (Claudio Baglioni)
* Puente invisible (Marilina Ross)
* Como el agua que va (Marilina Ross)
* El amor es más fuerte (Barrientos Martín)
* Que vachache (Enrique Santos Discépolo)
* Esos que dicen amarse (Marilina Ross)
* La verdad y la mentira (Marilina Ross)
* Tiempo de ternura (Marilina Ross)
* Aliados del alma (Marilina Ross – Liliana Marino)
* Somos parte de lo mismo (Marilina Ross – Vane Mihanovich – Ricky Hambra)
* Con las alas del alma (Eladia Blázquez – Daniel García)
* Balada para un loco (Astor Piazzolla – Horacio Ferrer)
* Contra viento y marea (Eladia Blázquez – Marilina Ross)

AGRADECIMIENTOS

Norma Aleandro
Martha Berlin
Liliana Marino
Rosa Merico
Daniel Coifman
B. B. Muñoz
Gabriel Rugiero

Gracias por ayudarme a encontrar AMOR.

María



Marilina Ross configura la encarnadura de una auténtica artista.

Y el privilegiado lugar del que goza dentro del consenso popular llegó con una extensa y por demás prolífica trayectoria, plena de realizaciones y éxitos. Hija de inmigrantes españoles, nacida en Buenos Aires, comenzó su carrera artística vinculada al teatro desarrollando continuada actividad entre 1960 y 1976, año en que debió interrumpir su trabajo, no precisamente por decisión propia. Entre las piezas en que intervino se cuentan: “Lucy Crown” que fue su primera intervención teatral; “Ah soledad”, de Eugene O Neil; “Tartufo” de Moliere; “El rehén”, de Brendan Beham; entre tantos títulos de autores de origen extranjero y muchos otros de autores nacionales.

Paralelamente desarrolló una intensa tarea en televisión integrando los elencos de exitosos ciclos como “Yo soy porteño” con ocho años de permanencia en pantalla; “La nena” con cinco años y “Cosa juzgada” con tres años. En 1975 le fue otorgado uno de los tres Martín Fierro (premio a la actividad anual en el medio televisivo) que obtuvo a lo largo de su carrera y que galardonaba su desempeño en un especial televisivo en el que cantaba sus canciones. Los dos restantes Martín Fierro premiaron su trabajo como actriz dramática y de comedia.

En cuanto a su actividad cinematográfica realizó quince películas entre las que se pueden citar “La tregua”, de Sergio Renán; “La Raulito”, de Lautaro Murúa y “Piedra libre”, film póstumo de Leopoldo Torre Nilsson. “La Raulito” le brindó grandes satisfacciones ya que fue reconocida internacionalmente. La nómina de esos reconocimientos incluye al premio ACE que le fue otorgado en 1978; en Nueva Cork el premio “Fotogramas” a la mejor actriz extranjera, los premios de los Festivales de Cartagena, Colombia, Panamá, Huelva y Córdoba de España, además del de los Cronistas Uruguayos.

En 1976, y ante la prohibición que no le permitía trabajar, se traslada a España donde desarrolla gran actividad tanto en cine –participa en seis películas- como en teatro (“Panorama desde el puente” de Millar fue uno de sus éxitos) y en TV donde, por ejemplo participó de la puesta de “Pigmalión” de George Bernard Shaw.

En 1980 retorna y a raíz de persistir la prohibición se dedica de nuevo a la música, contaba con un álbum editado en 1974 “Estados de ánimo” y en 1982 llegó “Soles” que rápidamente fue disco de oro y platino. Luego vinieron “A mis queridos seres” (1983) y “Sobre un mar de miedos” grabado en vivo en el Teatro Odeón de Buenos Aires que es de 1984.

En 1985 se edita “Cruzando las grandes aguas”, en 1987 graba “Mis hijos naturales” y en 1989 sale a la venta “Conectándome”. Cada una de estas presentaciones realizadas en el Teatro Ópera de Buenos Aires, contó con varias funciones a sala llena, convirtiéndose siempre en uno de los espectáculos más vistos dentro de la cartelera porteña.


En 1990 Marilina Ross vuelve a sorprendernos con un excelente trabajo discográfico, “Latiendo”. En esta nueva producción se realza el talento interpretativo de esta gran cantante, manifestando, a través de cada una de las canciones del LP, toda la calidez de su voz y la consolidación de un estilo.

Todos los temas que componen este nuevo álbum “Honrar la vida”, “Con todo el amor que puedo”, “Hay quien precisa”, “En nuestras manos”, “A capella”, son de gran realismo con un mensaje que llega directamente al corazón y a la mente de quien escucha.

Marilina es ya un clásico y aún más… Es un compromiso con la gente, con la música y, en definitiva, con la vida.

Una vez más, toda la comunicación y carisma de esta “grande” nos hace sentir esas pequeñas grandes emociones de su música bajo el magnetismo de su voz.

En 1991 graba otro disco maxi que contiene temas como “Señores, se cierra” Claudio Baglioni, “Memoria” Eladia Blázquez, “Mi corazón”, “Como el agua que va” y “Planeta nuestro” de su autoría y “Contra viento y marea” de Marilina Ross y Eladia Blázquez, que es el tema que da título a la placa.

En 1992, realiza un video-clip del tema “Planeta nuestro” con el cual viaja en junio de ese año a Río de Janeiro donde lo presenta en la ECO’92.

En 1993, más precisamente en el mes de abril, terminó de grabar su nuevo LP, el cual tiene por nombre “De amor y de locuras”. En este disco participaron como arregladores músicos como: Oscar Cardozo Ocampo, Ángel Mahler, Pablo Giangrante y Sergio Pérez, quienes también conforman la banda.